Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración ósea, etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org
(Al final de la página, hacer "clic" en el banner: Bone Maturation (Maduración Ósea), dibuja el banner una radiografía lateral de pie, y ya se abre el portal, la página, donde se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Sunday, April 26, 2009

http://www.youtube.com/watch?v=rU4oX3n-Bpg

Con este enlace de Youtube podréis ver el video de "Marta nos habla desde el seno materno. UN mensaje para los políticos" El video no sale al pinchar el enlace. Tenéis que pegar el enlace en la barra de direcciones y ya desde ahí podréis acceder
Gracias

ABORTO

Los obispos y el final de la especie
Por José Francisco Serrano Oceja

En una carta abierta dirigida al Presidente de los Estados Unidos, con motivo del Año Internacional de la Familia (1994), la Madre Teresa de Calcuta decía que "el mayor enemigo de la paz hoy en día es el aborto, porque es una guerra contra el niño, la muerte directa del niño inocente, asesinado por su misma madre". No es difícil imaginar la reacción de más de un ilustrado social: ¡qué barbaridad!
Mientras celebramos a Darwin y su origen de las especies –o su origen del hombre–, los obispos españoles nos lanzan la advertencia del final de la especie, de la humana, por supuesto. No es que los obispos españoles se hayan echado al monte, ni que se hayan hecho de Greenpeace, o de Ecologistas en acción a través de la cartelería. Lo que pasa es que los argumentos, o se llevan hasta el extremo, o aquí no se entera nadie de lo que está pasando y de lo que puede pasar y va a pasar: una conjura contra la vida que, al fin y al cabo, no es más que una manipulación supuestamente científica, política, jurídica. Con motivo de un día santo, el de la Jornada por la Vida, al obispo responsable de la Sub-Comisión Episcopal de Familia y Vida, monseñor Juan Antonio Reig –un hombre con ideas claras–, se le ha ocurrido la genial idea de preguntarnos cuánto tiempo más los hombres viviremos en el cautiverio de nuestra voluntad. Preguntarse, y preguntarnos, cuándo el hombre se convertirá en una especie en extinción significa que la convicción de que el ser humano posee un valor intrínseco, una dignidad no instrumental, que es la base del humanismo, de todo verdadero humanismo, tiene fecha de caducidad. El respeto incondicionado a la persona, a todas las personas y a cada una de las personas, está en la raíz de todos los valores. Si ese respeto, por la obcecación de una ideología del deseo –la vida del concebido depende del deseo de la madre– se trunca, nos encontramos en el principio del fin, en el origen del final de la especie que da sentido a todas las especies, la humana.
En un primer momento de reivindicación del ecologismo necesario, los artífices de esta nueva cultura de la preservación de las especies se enfrentaron con la apelación social de la degradación de la naturaleza. Hoy, la razón se enfrenta con la aceptación social del aborto, potenciada por las leyes cada vez más permisivas, facilitadotas del asesinato legal, degradación de lo humano. La aceptación social del aborto, contra la que clamó Julián Marías en un memorable ensayo, supone asumir que la decisión o el deseo de un ser humano tiene más valor que la vida de otro. Nada tendría valor por sí mismo, si el valor de todo lo decidimos nosotros según nuestra circunstancia; si la realidad, incluida la de ese conjunto peculiar de mucho más que células, es lo que decidimos y hacemos que sea.
Días atrás, para contrarrestar lo que pueda decir la Iglesia sobre el inicio de la vida, la medicina y la biomedicina, se nos preparó el espectáculo emotivista de un niño medicamento que salva a su hermano, toda una historia de buenas intenciones y de buenas palabras e imágenes. Con esa campaña de deslegitimación por sistema de las relaciones entre Iglesia y ciencia, entre Iglesia y sentido social, y corazón rosa de sentimientos falsamente humanitarios e Iglesia, no tenemos más que recordar lo que decía John Henry Newman: en un futuro quien salvará al hombre será la Iglesia. Salvará al hombre antes de salvarse ella misma, por eso de que salvando al hombre se salva a sí misma.
Por más que la ministra de la radical desigualdad del aborto, Bibiana Aído, nos haga un amago social retirando la idea de que las mujeres niñas puedan abortar a los dieciséis años sin permiso de los padres o progenitores, no debemos olvidar lo que dicen los obispos:
En nuestra sociedad se va asumiendo una grave deformación de la verdad en lo que respecta al aborto, que es presentado como una elección justa de la mujer destinada a solucionar un grave problema que le afecta de manera dramática. Se llega incluso a incluir el aborto dentro de los llamados "derechos a la salud reproductiva". Sin embargo, la auténtica justicia pasa por la custodia del niño que va a nacer y el apoyo integral a la mujer para que pueda superar las dificultades y dar a luz a su hijo.

Saturday, April 25, 2009

Fumar es peligroso para el feto

Fumar a partir de la 15ª semana de embarazo pone en serio peligro su curso
Un parto prematuro o un neonato más pequeño de lo normal son los riesgos más probables a los que exponen las embarazadas fumadoras que se niegan a abandonar el hábito en las primeras quince semanas de gestación, según un estudio realizado por Lesley McCowan, de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, publicado por Critish Medical Journal.
Redacción Dario Médico 27/03/2009
En la investigación participaron 2.500 mujeres neozelandesas y australianas encinta que se encontraban en la decimoquinta semana de embarazo. Éstas fueron divididas en tres grupos: no fumadoras, aquellas que habían dejado de fumar antes de la decimoquinta semana y fumadoras.
Los resultados mostraron que, en lo referente a la tasa de parto prematuro, no había diferencias entre quienes habían fumado su último cigarrillo antes de la decimoquinta semana de gestación y aquellas que no fumaban, mientras que este riesgo sí fue más notable en el caso de las fumadoras. Lo mismo sucedía con el tamaño de los recién nacidos, menor en el caso de las fumadoras.
Las fumadoras se identificaron, asimismo, con un perfil tipo que las hacía más propensas a ser madres solteras, con una menor formación, desempleadas, muy por encima o por debajo de su peso ideal y más dadas a abusar del alcohol

Thursday, April 23, 2009

http://www.albadigital.es/
http://www.albadigital.es/

Marta nos habla desde el seno materno

En este vídeo, realizado por la televisión de la diócesis de Málaga -Diócesis TV-, se pone voz a una niña de 15 semanas de vida en el seno materno. En ese momento del embarazo, su cuerpo está ya perfectamente formado. Desde una semana antes, la semana 14, abortar a los niños como Marta será perfectamente legal, si se aprueba la nueva ley, tal como la está impulsando el Gobierno.

si estáis interesados en el video, es muy hermoso, meteros en la web de Alba digital.
http://www.albadigital.es/

Sunday, April 19, 2009

MEDICINA. La Dieta Mediterránea

La dieta mediterránea está asociada con un bajo riesgo de deterioro cognitivo
Llevar una dieta mediterránea parece estar asociado con un menor riesgo de deterioro cognitivo leve o de transición de un deterioro cognitivo leve hacia la enfermedad de Alzheimer, según un estudio del Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York, publicado en Archives of Neurology.
Redacción 10/02/2009 . Diario Médico.
"Entre los rasgos conductuales, la dieta podría tener un papel importante en la causa y la prevención de la enfermedad de Alzheimer", señalan los autores. Estudios anteriores habían demostrado un riesgo más bajo de Alzheimer entre aquéllos que siguen una dieta mediterránea, caracterizada por alta ingesta de pescado, vegetales, legumbres, frutas, cereales y ácidos grasos insaturados, bajo consumo de productos lácteos, carne y grasas saturadas y un moderado consumo de alcohol.

En el estudio se calcularon los resultados según la adherencia a la dieta mediterránea entre 1.393 individuos sin problemas cognitivos y 482 pacientes con deterioro cognitivo leve. Los participantes fueron examinados, entrevistados, explorados en busca de deterioro cognitivo y se les preguntó para completar un cuestionario sobre frecuencia alimenticia entre 1992 y 1999. Por encima de una media de 4,5 años de seguimiento, 275 de los 1.393 que no tenían deterioro cognitivo leve desarrollaron la enfermedad. Comparado con el tercio que presentaba menores niveles de permanencia en la dieta mediterránea, el tercio que siguió esta dieta más fielmente tuvo un 28 por ciento menos de riesgo de desarrollar deterioro cognitivo leve y el tercio intermedio de adherencia a la dieta mediterránea tuvo un 17 por ciento menos de riesgo.

Entre los 482 pacientes con deterioro cognitivo leve al comienzo del estudio, 106 desarrollaron la enfermedad de Alzheimer por encima de una media de 4,3 años de seguimiento. Mantener la dieta mediterránea también estaba asociado con un menor riesgo de evolución hacia Alzheimer. El tercio de participantes que se mantuvieron más fieles a la dieta mediterránea tuvieron un 48 por ciento menos de riesgo y aquéllos que estaban en el tercio de adherencia media a la dieta mediterránea tuvieron un 45 por ciento menos de riesgo que el tercio con niveles más bajos de fidelidad a la dieta mediterránea.

La dieta mediterránea podría mejorar los niveles de colesterol, los niveles de azúcar en sangre o reducir la inflamación, factores todos ellos asociados con el deterioro cognitivo leve. Algunos alimentos individuales de la dieta podrían tener también influencia sobre el riesgo cognitivo. "Por ejemplo, se han visto los potenciales efectos beneficiosos para el deterioro cognitivo leve y el deterioro cognitivo leve que evoluciona hacia Alzheimer del alcohol, el pescado, los ácidos grasos poliinsaturados y los bajos niveles de ácidos grasos saturados", indican los autores.

Saturday, April 18, 2009

LA PASCUA DE BENEDICTO XVI

Sin la resurrección, el vacío acabaría ganando
Por José Luis Restán

Sabido es que la liturgia es para Benedicto XVI el centro de gravedad de su ministerio, de su enseñanza y de la vida entera de la Iglesia. Por eso hay que atender especialmente a su predicación en las fiestas centrales del año cristiano.
Porque en esa predicación se concentra la enseñanza que él quiere privilegiar ante la situación que atraviesa la comunidad cristiana y el mundo en el que vive, y porque esa preocupación es para él la primera y fundamental forma de gobierno.

Así durante la Vigilia Pascual el Papa ha descrito con ayuda de las imágenes bíblicas la condición paradójica de la Iglesia en su caminar por la historia, una situación que él mismo ha calificado como "humanamente contradictoria en sí misma". Por un lado la Iglesia camina siempre sobre el mar, a través del fuego y el frío (la imagen está tomada del Apocalipsis) y considerándolo humanamente debería hundirse. No es difícil descubrir en este pasaje las resonancias de tantas hostilidades, incomprensiones y ataques como recientemente ha sufrido el propio Benedicto XVI, y en su persona todo el cuerpo de la Iglesia. Humanamente hablando, es decir, haciendo el cómputo de su poder y su influencia en comparación con los de quienes la atacan, la Iglesia estaría destinada al hundimiento, a esa derrota histórica que tantas veces han anunciado y cantado sus enemigos.
Pero mientras camina por estas aguas amenazantes de la historia, la Iglesia se agarra a la mano del Señor que ha resucitado, y que la mantiene a flote. Es como si se encontrara entre dos campos de gravitación, sólo que desde que Cristo ha resucitado la gravitación del amor es más fuerte que la del odio, y así se explica que a pesar de todos los cálculos que la daban por muerta ella siempre reaparece con una inesperada renovación. Permanece siempre la impresión (y aquí el mensaje del Papa en relación con los sucesos de los últimos días es elocuente) de que va a hundirse, pero resulta que ella está sujeta en última instancia por la mano del Señor que ha vencido a la muerte. No es una interpretación voluntarista y piadosa, sino una mirada de fe (y por tanto de razón abierta y disponible a reconocer el fondo de la realidad) a la propia historia, capaz de dar cuenta de su desarrollo tantas veces misterioso.
Ya el domingo, y ante una multitud que desbordaba la plaza de San Pedro, el Papa centró su felicitación pascual en proclamar que la certeza de la Iglesia sobre la resurrección de Cristo no se basa en simples razonamientos humanos (no es fruto de una filosofía) sino que se basa "en un dato histórico de fe". Con especial vigor, Benedicto XVI respondía así a las interpretaciones que pululan en algunas obras teológicas y que tienden a vaciar la sustancia de la esperanza cristiana: "no es un mito ni un sueño, no es una visión ni una utopía, no es una fábula sino un acontecimiento único e irrepetible, Jesús de Nazaret, hijo de María, que en el crepúsculo del viernes fue bajado de la cruz y sepultado, ha salido vencedor de la tumba". Sin duda el Papa trabaja afanosamente en la segunda parte de su libro que abordará precisamente este núcleo de la pasión, muerte y resurrección del Señor. Sabe que parte esencial de su ministerio es proclamar razonablemente esta certeza, que es la única que explica el ser de la Iglesia en medio del mundo y su misión, y sabe cuántos son los peligros que acechan hoy a esa certeza en el corazón mismo de los fieles.
Después el Papa ha girado la mirada hacia las oscuridades y los anhelos del presente. Sólo la luz que procede de la resurrección tiene el poder de iluminar las zonas oscuras de nuestro mundo: la carestía de alimentos, el desbarajuste financiero, las violencias y miserias que obligan a tantos a abandonar su tierra, el terrorismo siempre amenazante, el miedo creciente ante un porvenir cada vez más problemático... El sentido de la nada, ha dicho Benedicto XVI, tiende a intoxicar a la humanidad, haciendo que desparezca la esperanza, y realmente, si Cristo no hubiera resucitado "el vacío acabaría ganando". Por eso la única novedad que la Iglesia puede brindar al mundo es esta Luz que cambia realmente la vida de quienes la acogen, que hace ya nueva su forma de vivir y de construir. Hombres y mujeres dispuestos a afianzar en el mundo la victoria de la Pascua con sus mismas armas: la justicia y la verdad, la misericordia, el perdón y el amor. No es una proyección utópica, es una realidad ya presente que los grandes de la tierra pueden considerar insignificante, pero que incide indomablemente en nuestra vida de todos los días. Y es que aunque la barca atraviese mares encrespados, hay Uno que la sostiene y que la convierte en faro de esperanza para todos los que no han cedido al empuje de la nada.

Friday, April 17, 2009

Ejercitar el cerebro puede prevenir la pérdida de memoria

Participar en ciertas actividades mentales, como leer revistas o hacer manualidades, podría o prevenir la pérdida de memoria, según un estudio que se presentará en el Encuentro Anual de la Academia Americana de Neurología, que se celebrará en Seattle (Estados Unidos) del 25 de abril al 2 de mayo.
Diario Médico. Redacción 18/02/2009
El estudio incluye a 197 personas de entre 70 y 89 años con deterioro cognitivo leve o con pérdida de memoria, y a 1.124 personas de esa misma edad pero sin problemas de memoria. Ambos grupos respondieron a cuestiones sobre sus actividades diarias dentro del año anterior y en su madurez, cuando contaban con una edad de 50 a 65 años.

La investigación halló que durante los años posteriores a la madurez, leer libros, realizar juegos, participar en actividades informáticas y hacer manualidades, como cerámica o bordar a mano, permite un descenso del riesgo de presentar pérdida de memoria de entre un 30 y un 50 por ciento, comparado con la gente que no hacía esas actividades. Los que veían la televisión menos de siete horas al día en los años posteriores a la madurez tenían un 50 por ciento menos de probabilidades de perder la memoria que la gente que la veía durante más de siete horas diarias.

La gente que participó en actividades sociales y leyó revistas durante su madurez tenían un 40 por ciento menos de probabilidades de desarrollar pérdida de memoria que aquéllos que no hicieron esas actividades.

"Este estudio es interesante porque demuestra que la edad no es necesariamente un proceso pasivo. Con una mínima dedicación al ejercicio cognitivo, puedes proteger contra futura pérdida de memoria", señala Yonas Geda, de la Clínica Mayo, en Rochester (Minnesota, Estados Unidos), y autor del estudio. "Por supuesto, el reto en este tipo de investigación es que estamos dependiendo de recuerdos pasados de los participantes, por lo tanto necesitamos confirmar estos hallazgos con investigación adicional".

La resurrección de Jesús es un hecho real, histórico y acreditado

17/04/2009 | ALBAdigital

Durante su tradicional Audiencia General, con miles de fieles reunidos para escucharlo en la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI dedicó la catequésis a la Pascua afirmando que “para nuestra fe y nuestro testimonio cristiano es fundamental proclamar la resurrección de Jesús de Nazaret como un hecho real, histórico y testificado por muchos y acreditados testimonios. Lo afirmamos con fuerza porque, también en nuestro tiempo, no falta quien intenta negar su carácter histórico reduciendo la narración a un mito o una visión de los apóstoles, y retomando y presentando algunas teorías viejas y manidas como nuevas y científicas”.
Ante más de 30.000 personas que asistieron a la Plaza de San Pedro a la audiencia general el Papa, recordó la alegría del tiempo pascual que “ningún sufrimiento o pena pueden borrar porque se basa en la certeza que Cristo, con su muerte y resurrección ha triunfado definitivamente sobre el mal y la muerte. La novedad sorprendente de la Resurrección es tan importante que la Iglesia no deja de proclamarla, prolongando su recuerdo especialmente el domingo, que es el día del Señor y la Pascua semanal del pueblo de Dios. Con San Agustín proclamamos: “La resurrección de Cristo es nuestra esperanza” y nuestro futuro”, dijo el Papa y agregó que ” en la resurrección de Cristo se funda nuestra sólida esperanza y ésta ilumina nuestra peregrinación terrenal que incluye el enigma humano del dolor y la muerte.
La fe en Cristo crucificado y resucitado es el corazón de todo el mensaje evangélico, el núcleo central de nuestro Credo (…) En el misterio pascual se cumplen las palabras de la Escritura (…) o sea, es un acontecimiento que encierra (…) una lógica: la muerte de Cristo atestigua que la Palabra de Dios se hizo hasta el final “carne”, “historia”, humana”. “En la Pascua - exclamó en fin el Papa- Dios se revela a si mismo y la potencia del amor trinitario que aniquila las fuerzas destructoras del mal y la muerte”.

Monday, April 6, 2009

Un filósofo vuelve a lanzar la propuesta del Papa: vivir como si Dios existiese

Ha salido a la venta en estos días, en Italia, luego de haber sido publicado en Alemania, un libro realmente importante. Tiene por autor a un filósofo cristiano de primera magnitud, Robert Spaemann. Tiene por título “El rumor inmortal”, en el original alemán “Das unsterbliche Gerücht”. Un titulo que el autor explica así:
“Que exista un ser que en nuestra lengua se llama ‘Dios’ es un viejo rumor que no se llega a llamar a silencio. Este ser no forma parte de lo que existe en el mundo. Debería ser más que nada la causa y el origen del universo. Pero forma parte del rumor que en el mundo mismo hay huellas de este origen y referencias a aquél. Y ésta es la única razón por la que se pueden hacer afirmación tan diversas sobre Dios”.
El libro, editado en Italia por Cantagalli, es el primero de una colección que lleva por título, y no por casualidad: “Como si Dios fuese real”.
Vivir “como si Dios fuese real” –se crea o no en Él– es la propuesta paradójica lanzada por Benedicto XVI a la cultura y a los hombres de hoy.
Joseph Ratzinger formuló esta propuesta por primera vez, como filósofo más que como teólogo, en el memorable discurso pronunciado por él en Subiaco el 1 de abril de 2005, su última conferencia pública antes de ser elevado al Papado.
Ratzinger la expuso de este modo:
“En la época del iluminismo se ha intentado entender y definir las normas morales esenciales, diciendo que ellas serían válidas ‘etsi Deus non daretur’, incluso en el caso que Dios no existiese. En la contraposición de las confesiones de fe y en la crisis subsiguiente de la imagen de Dios se intentó tener los valores esenciales de la moral fuera de las contradicciones y de buscar para ellos una evidencia que las hiciese independientes de las múltiples divisiones e incertidumbres de las diferentes filosofías y confesiones de fe. Con ello se quería asegurar las bases de la convivencia y, más en general, las bases de la humanidad. En esa época esto parecía posible, en cuanto las grandes convicciones de fondo creadas por el cristianismo resistían en gran parte y parecían innegables. Pero ya no es más así. La búsqueda de una tal certeza garantizadora, que pudiese conservarse incontestable más allá de todas las diferencias, ha fracasado. Ni siquiera el esfuerzo, verdaderamente grandioso, de Kant ha estado en condiciones de crear la necesaria certeza compartida. Kant había negado que Dios pudiese ser cognoscible en el ámbito de la razón pura, pero al mismo tiempo había presentado a Dios, la libertad y la inmortalidad como postulados de la razón práctica, sin la cual planteaba en forma coherente que para él no era posible ningún obrar moral. ¿La situación actual del mundo nos hace pensar nuevamente que quizás él podría tener razón? Quiero decirlo con otras palabras: el intento, llevado al extremo, de plasmar las cosas humanas dejando completamente de lado a Dios nos conduce paulatinamente al borde del abismo, hacia el abandono total del hombre. En consecuencia, debemos poner al revés el axioma de los iluministas y decir: también quien no llega a encontrar el camino de la aceptación de Dios debería buscar vivir y orientar su vida ‘veluti si Deus daretur’, como si Dios existiese. Éste es el consejo que ya Pascal daba a los amigos no creyentes, y es el consejo que queremos dar también hoy a nuestros amigos que no creen. De este modo, nadie se encuentra limitado en su libertad, pero todas nuestras cosas encuentran un sostén y un criterio del que tenemos urgente necesidad.”.
Leído con este trasfondo, el libro de Spaemann logra ser todavía más cautivante.
A continuación se transcribe una muestra, formada por fragmentos entre ellos concatenados, tomados de las páginas 24-42 de la edición italiana:
“Con el derrumbe de la idea de Dios se derrumba también la idea de un mundo verdadero”
Robert Spaemann
La historia de los argumentos a favor de la existencia de Dios es enorme. Ha habido siempre hombres que han buscado asegurarse la razonabilidad de su fe. [...] Las clásicas pruebas de la existencia de Dios buscaban mostrar que es verdad que Dios existe. Presuponían que la verdad existe y que el mundo posee estructuras comprensibles, accesibles al pensamiento. Esas estructuras encontraban su fundamento en el origen divino del mundo. Son directamente accesibles a nosotros y por eso son aptas para conducirnos a este fundamento.
Este supuesto es cuestionado a partir de Hume y, sobre todo, por Nietzsche. [...] Toda la obra de Nietzsche puede ser leída como una paráfrasis de la lapidaria expresión de Hume: “We never really advance a step beyond ourselves”, por cierto no avanzamos un paso más allá de nosotros mismos [...]. Nietzsche afirma que “también nosotros, los iluministas, nosotros espíritus libres del siglo XIX, tomamos todavía nuestro fuego de la fe cristiana –que era también la fe de Platón–, según la cual Dios es la verdad, y la verdad es divina”. Pero precisamente para Nietzsche, este pensamiento es una auto-ilusión, ya que para él no existe la verdad, sino que solamente hay reacciones útiles o dañinas. “No debemos engañarnos y pensar que el mundo nos muestra un rostro legible”, dicen Michel Foucault y Richard Rorty. [...] Con el derrumbe de la idea de Dios se derrumba también la idea de un mundo verdadero. [...].
El neopragmatista Rorty sustituye el conocimiento con la esperanza en un mundo mejor, donde no se puede ni siquiera decir más en qué debería consistir esta esperanza. [...] Es una consecuencia de esto que Rorty tampoco acoge más como una acusación que él habla en modo oscuro y contradictorio. En efecto, en el ámbito de un pensamiento que no se siente ya obligado a la verdad sino al éxito, ya tampoco se puede decir claramente en qué debería consistir tal éxito. Pensamientos oscuros pueden ser más eficaces que los pensamientos claros. La nueva situación se caracteriza por el hecho que decidimos “uno actu”, por parte de nuestra voluntad pura, si hemos de pensar un absoluto, si hemos de pensar este absoluto como Dios, si hemos de reconocer algo como una verdad no relativa a nosotros; y por último, si hemos de sentirnos autorizados a considerarnos a nosotros mismos como seres capaces de la verdad, es decir, personas. [...]
En Nietzsche se cumple y adquiere completa conciencia de sí la “via moderna”, es decir, el nominalismo. [...] Por eso, en esta situación los argumentos para pensar lo absoluto como Dios pueden ser solamente argumentos “ad hominem”. [...] Si no lo quieren, no hay ningún argumento que pueda convencernos de la existencia de Dios. [...]
Con el menoscabo del pensamiento de la verdad se menoscaba también el pensamiento de la realidad. Nuestro decir y pensar lo que es está estructurado en forma inevitablemente temporal. No podemos pensar algo como real sin pensarlo en el presente, es decir, como real “ahora”. Jamás ha habido y jamás habrá algo que haya sido siempre solamente pasado o que será solamente futuro. Lo que es ahora, en un tiempo era futuro y en su momento será pasado. El “futurum exactum”, el futuro anterior, es inseparable del presente. Decir de un acontecimiento del presente que en el futuro no habrá sido jamás significa decir que en realidad no es ni siquiera ahora. En este sentido, todo lo real es eterno. No podrá haber un momento en el que no será más verdadero que alguien ha experimentado un dolor o una alegría que experimenta ahora mismo. Y esta realidad pasada prescinde absolutamente del hecho que la recordamos.
¿Pero cuál es el estatus ontológico de este convertirse en pasado, si serán borradas todas las huellas, si el universo no existirá más? El pasado es siempre pasado de un presente, ¿entonces que será del pasado si no habrá ningún presente? En consecuencia, la inevitabilidad del “futurum exactum” implica la inevitabilidad de pensar un “lugar” donde todo lo que sucede se conserva para siempre. De otro modo, deberemos aceptar el absurdo pensamiento que lo que ahora es, un día no habrá sido jamás y, en consecuencia, no es real ni siquiera ahora mismo, lo cual es un pensamiento que solamente el budismo tiende a sostener. La consecuencia del budismo es la negación integral de la vida.
Nietzsche ha reflexionado, como nadie antes que él, sobre las consecuencias del ateísmo, no con la intención de recorrer la senda de la negación integral de la vida, sino de la afirmación de la vida. [...] La consecuencia más catastrófica que él extrajo fue que le pareció que el hombre perdía aquello a lo que tiende su autotrascendencia. En efecto, Nietzsche consideró como la adquisición más grande del cristianismo el haber enseñado a amar al hombre por amor a Dios: “el sentimiento hasta ahora más noble y elevado alcanzado entre los hombres”. El superhombre y la idea de un eterno retorno debían hacer las veces de sustituto de la idea de Dios. Justamente, Nietzsche veía claramente que el rostro de la tierra se habría determinado de otro modo en el futuro: los “últimos hombres”, que creen haber inventado la felicidad y se mofan del “amor”, de la “creación”, de la “nostalgia” y de la “estrella”. Ocupados solamente en manipular la propia lujuria, consideran loco a todo disidente que tome en serio a algo, como por ejemplo, la “verdad”.
Como él mismo temía, el heroico nihilismo de Nietzsche se ha demostrado impotente frente a los “últimos hombres”. [...] El nihilismo banal del último hombre es difundido hoy, entre otros, por Richard Rorty. El hombre que, además de la idea de Dios, ha dejado de lado también la verdad, ahora conoce únicamente los propios estados subjetivos. Su vínculo con la realidad no es representativo, sino solamente causal. Quiere concebirse a sí mismo como una bestia astuta. Para una bestia del género no se da conocimiento de Dios. [...]
Pero si queremos pensar lo real como real debemos pensar a Dios. “Temo que no nos liberaremos de Dios en tanto que creamos en la gramática”, escribe Nietzsche. También habría podido agregar: “… en tanto que sigamos pensándonos como reales”. Un argumento “ad hominem”.



Notas:
El texto íntegro de la conferencia pronunciada por Joseph Ratzinger en Subiaco el 1 de abril de 2005: Europa en la crisis de las culturas.
Texto de S. magister en http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/209020?sp=y
La traducción al castellano es de José Arturo Quarracino.
El libro:
Robert Spaemann, “La diceria immortale”, Cantagalli, Siena, 2008, pp. 200, euro 20,00.
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