Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración ósea, etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org
(Al final de la página, hacer "clic" en el banner: Bone Maturation (Maduración Ósea), dibuja el banner una radiografía lateral de pie, y ya se abre el portal, la página, donde se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Saturday, May 21, 2011

No Repitamos la Historia

Disparos contra la Virgen, los ataques laicistas del 1932
Semana Santa en Sevilla... y no hay procesiones. En 1933 no fue el tiempo, sino las izquierdas republicanas las que quisieron acabar con las procesiones. En 1932 sólo una cofradía se atrevió a salir de su iglesia. Y fue recibida a balazos. Lo cuenta en ALBA José Antonio Fúster.

En el famoso discurso de Manuel Azaña en octubre de 1931 ante las Cortes, en el que defendió el principio de que “España había dejado de ser católica”, el ministro de la Guerra y diputado de Acción Republicana sentó las bases de lo que la República entendía como respeto a la libertad de conciencia: “Aplicar a las órdenes religiosas no un principio de justicia, sino aceptarlas en el caso de utilidad pública y de defensa de la República […] y proscribirlas en razón de su temerosidad para la República”.
De los discursos para la galería el Gobierno republicano pasó a los hechos y, al tiempo que prohibió los crucifijos en todas las aulas, dio instrucciones para que las autoridades locales republicanas prohibieran las procesiones de Semana Santa y que esa “libertad de conciencia” quedara encerrada en el interior de los templos. En mayo de 1931 comenzaron los ataques, impunes, a los católicos. Esa impunidad consentida e incluso alentada por las autoridades republicanas jugó a favor del laicismo radical propugnado por Azaña. En 1932, la mitad de España se quedó sin procesiones. En 1933, toda España.
La valiente
El Jueves Santo de 1932, a las cuatro de la tarde, sólo una cofradía sevillana, la de la Estrella, se asomó a la calle. Una mezcla de temor a las amenazas republicanas y buena parte de pobreza (la nueva constitución prohibía las subvenciones a los grupos religiosos) había mermado en pocos meses el número de cofrades hasta el límite de las exigencias para sacar un paso a la calle. El miedo invencible a que las imágenes fueran destruidas, como así ocurrió unos días después, cuando incendiaron la iglesia de San Julián y acabaron con la imagen de la Dolorosa que talló el gran Martínez Montañés, hizo el resto.
No ajenos a la locura de aquella República, pero sí valientes, los cofrades que estaban en el interior de la iglesia de San Jacinto decidieron sacar sus dos pasos: el Cristo de las Aguas y la imagen de Nuestra Señora de la Estrella.
Afuera, en la calle, una compañía de seguridad de caballería y un pelotón de la Guardia Civil esperaban la salida de los pasos. La multitud, que sabía de la decisión de “la valiente”, llenaba las calles de San Jacinto y Pallés del Corro.
Cuando las puertas se abrieron y se vio la Cruz de guía, estalló una ovación que sonó como una bomba en el ánimo republicano
Las crónicas del día hablan de fervor, pero también de tranquilidad. Saetas y lágrimas llenaban la calle de las Sierpes cuando en la esquina con Santa María de Gracia una turba comenzó a dar vivas al “comunismo libertario” y fue contestada con vivas a María Santísima. Las fuerzas de seguridad detuvieron a uno de los alborotadores, Luis Sánchez García, de 44 años; pero de inmediato una piedra lanzada contra la imagen del Cristo rebotó en la espalda de la talla y golpeó a un soldado. Los fieles, indignados, se lanzaron sobre el vándalo, un dependiente de taberna de nombre Manuel Fernández Rozas, de 33 años, que sólo pudo ser rescatado por la Guardia Civil después de batallar contra el público que pretendía escarmentar (otras crónicas hablan de linchar) al detenido.
Un formidable bastonazo
Pero lo peor estaba por llegar. Y ocurrió cuando los pasos enfilaron la entrada de la catedral por la puerta de San Miguel. Un grupo comenzó a lanzar petardos sobre el manto de la Virgen y se oyeron disparos de pistola que agujerearon el palio de la Virgen. La multitud, en pánico, se dispersó, los pasos entraron al galope en la catedral y las puertas se cerraron. Un minuto después, unos pocos fieles templados comenzaron a perseguir a uno de los hombres que había disparado contra la Virgen y que había salido huyendo hacia la plaza del Triunfo. Uno de estos fieles fue Diego Jiménez Martínez, de 29 años, que consiguió alcanzar al fugitivo en la calle de Maraña y le arreó “un formidable bastonazo en la cabeza”, según se aseguró en el atestado.
Incluso herido, el hombre se dio media vuelta y se encaró a punta de pistola con los agentes que le seguían a la carrera. Hubo intercambio de disparos, sin heridos, hasta que fue detenido en la calle de San Gregorio. La ira popular obligó a la Policía a custodiar al detenido en el portal de Diputación de la Benemérita hasta que la Guardia Civil terminó de cargar contra los fieles que pretendían apoderarse del pistolero.
Ya en comisaría, y según relató el ABC en su edición sevillana, se supo que el autor de los disparos se llamaba “Emiliano González Sánchez, de 21 años, soltero, natural de Alcázar de San Juan, de oficio carpintero y con domicilio en San Juan de Aznalfarache”. Al detenido se le requisó una pistola del calibre 6,35 mm. con dos cargadores; dos carnés de la CNT, uno a su nombre y otro al de un tal José Adame y un carné de chófer. En su cuerpo, enrollada, llevaba la bandera del sindicato. Las fuerzas del orden habían trasladado a la misma comisaría a otros compañeros del sindicalista: Daniel Maceda, alias el Carbonero; Antonio Ibarra, alias el Pájaro; así como José Martín Bernal y Manuel Piña Lara.
La reacción gubernamental a estos gravísimos sucesos fue un fiel reflejo de la importancia que aquellas izquierdas republicanas daban al sometimiento de la Iglesia Católica. Nada se hizo. Desde las tribunas de la mayoría republicana se señaló a los cofrades como culpables de haber provocado al pueblo con sus procesiones, “un vehículo de proselitismo intolerable en la España moderna”, como dijo la prensa de izquierdas de aquella época.

Cáritas celebra 60 años de trabajo con los pobres

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 20 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- Los miembros de Caritas Internationalis de todo el mundo enviarán representantes a la 19º Asamblea Genera, que se desarrollará en la Domus Mariae de Roma del 22 al 27 mayo, para celebrar el 60º aniversario de la fundación de la Confederación.
Los más de 300 delegados adoptarán también decisiones sobre proyectos para reforzar el servicio que prestan ayudando a los pobres y en representación de estos.
Caritas Internationalis fue fundada en 1951 por 13 organizaciones católicas de acción caritativa para coordinar mejor la obra humanitaria de la Iglesia, recibiendo el apoyo de monseñor Giovanni Battista Montini, que en 1963 se convirtió en el Papa Pablo VI.
Desde entonces, la confederación Cáritas creció hasta alcanzar los 165 miembros, que se dedican a los sectores de ayuda humanitaria y desarrollo social de las Conferencias Episcopales de todo el mundo.
En 2004 como recuerda un comunicado difundido este viernes desde la Sala Stampa de la Santa Sede, el Papa Juan Pablo II le concedió a la Cáritas la personalidad canónica jurídica pública, ya sea a la Cáritas nacional y a la diocesana que son el órgano oficial de caridad de los obispos, ya sea en reconocimiento de los grandes servicios que la Confederación desarrolla desde hace décadas para el bien de la Iglesia entera y de la humanidad.
Los miembros de Cáritas ayudan, de hecho, a millones de personas pobres a mejorar sus propias condiciones de vida mediante programas internacionales divididos en varios sectores: desde la reducción de los riesgos de las catástrofes al socorro y a la reconstrucción, de la consolidación de la paz a la mitigación de los efectos del clima y a la seguridad alimentaria, de la asistencia sanitaria a la instrucción.
El Presidente de Caritas Internationalis, el cardenal Óscar Rodríguez Madariaga, afirmó que esta organización tiene el inmenso privilegio de estar en el corazón de la Iglesia y de su ciclo de amor vivificante. “Celebramos 60 años de respuesta, a través de nuestra fe y de acciones prácticas, al sufrimiento humano en un mundo injusto”.
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Wednesday, May 4, 2011

La probabilidad de que la Síndone no envolviera a Jesús es de uno entre 225.000 millones



1 entre 225.000 millones... parece que la Síndone es real, y no solo eso, es también una forma más de revivir la Pasión de Cristo. Lo cuenta en ALBA Carmelo López-Arias.
Los católicos solemos decir que si la Sábana Santa no fuese auténtica, nada pasaría y no afectaría a nuestra fe. Y no “afectaría”, pero sí “pasaría”.
Si se tratase de un cuadro fechado entre 1260 y 1390 -como proclamó el 13 de octubre de 1988 el estudio del carbono 14- no debería desecharse solo como motivo de credibilidad: también como objeto de veneración.
Pero el coordinador del estudio, Michael Tite, conservador del British Museum de Londres, matizó a los pocos meses, acosado por las críticas, el alcance de su hallazgo: “Yo tampoco considero el resultado de la datación del Sudario de Turín como una demostración de que sea falso… La fecha del examen radiocarbónico no ofrece, claramente, ninguna evidencia a favor de esa tesis”, le dijo en carta a Luigi Gonella, responsable de los estudios científicos sobre la Síndone.
No sirve el carbono-14
¿Por qué? El argumento es conocido: las múltiples alteraciones a que se ha visto sometida la tela, y sobre todo el incendio parcial que sufrió en 1352 cuando se conservaba en la capilla ducal de los Saboya, vician los resultados.
Willard Libby (1908-1980), premio Nobel de Química y descubridor del método, lo tenía claro, y años antes había desaconsejado aplicar su método a la datación de la Síndone, tal como propusieron a Humberto II de Saboya, titular del lienzo y exiliado en Cascais (Portugal), los sindonólogos norteamericanos Peter Rinaldi y Adam Otterbein.
Más cosas. No hay ninguna razón teológica por la que debamos deducir que la Resurrección deja huellas, no es un proceso de desintegración radiactiva. (Los Evangelios cuentan las apariciones y desapariciones de Jesús y no recogen ningún fenómeno similar a “materializaciones” o “desmaterializaciones”).
Por tanto, si Dios quiso marcar la Sábana Santa quemando la tela con intensidad proporcional a su distancia al cuerpo (la célebre tridimensionalidad de la imagen, descubierta en 1977), fue para que, mediante un instrumental del que solo hoy disponemos, ratificásemos la excepcionalidad del lienzo que ya había establecido Secondo Pia al revelar sus placas y encontrar que se trataba de un perfecto negativo fotográfico.
La corona de espinas
Y más. Nos encontramos dos peculiaridades respecto a otros crucificados que encuentran una explicación perfecta leyendo, por ejemplo, a san Mateo.
Primera: la corona de espinas. No se conocen casos de crucificados a quienes se haya impuesto esa afrenta adicional. Los estudios anatómicos sobre la Sábana han encontrado hasta 50 heridas en las zonas frontal, temporoparietal y parietooccipital.
Los fisiólogos consideran que dieron origen a dolores acerbísimos, sobre todo porque, como muestra la nuca del hombre envuelto, la llevó desde que le fue encajada hasta la muerte, siendo presionada por la cruz contra la cabeza.Solo la reivindicación de Jesús de ser rey (“Tú lo dices”, responde a Pilatos) explica esa anómala y burlesca coronación.
La flagelación, método de tortura
Segunda peculiaridad: la flagelación. Constó de 120 golpes, y como demuestra su disposición a lo largo de todo el cuerpo, por delante y por detrás, fue sistemática y profesional. La dirección e intensidad de las marcas ha permitido además determinar que fue aplicada por dos personas de diferente estatura.
¿Qué se extrae en conclusión? Que fue un castigo en sí mismo separado de la crucifixión. Ahora bien, las técnicas romanas de flagelación son conocidas en sus tipos y en sus efectos, y la padecida por Jesucristo fue mediante un flagellum taxillatum (correa terminada en bolas), que con ese número de azotes podía causar el fallecimiento por shock traumático generalizado, desangramiento o sepsis posterior.
Todo apunta a que cuando el hombre de la Síndone fue flagelado, su crucifixión no estaba decidida.
Y eso está en perfecta consonancia con el relato evangélico, que presenta este castigo como un intento de Pilatos de contentar a los judíos sin dictar una sentencia cuya injusticia se le hacía evidente, o como una tortura para arrancarle una confesión que aclarara su culpabilidad o inocencia.
Vayamos ahora a una de las estaciones del Via Crucis más acusada de carecer de base bíblica, mermando el valor de la tradición oral: la Verónica limpia el rostro de Jesús.
Los estudiosos de la Sábana Santa no tienen dificultad en sugerir que esa obra de amor y compasión tuvo lugar. Todo proviene del coágulo de sangre en forma de número tres bien visible en la frente. El médico José Javier Domínguez, de la Universidad de Navarra, explica que el segundo gran coágulo, subsidiario del anterior, formado sobre la ceja izquierda, presenta una peculiaridad: sus últimos estratos “no llegaron a secarse”.
Y adelanta dos hipótesis para explicarlo. Una, que alguien, camino del suplicio, enjugase el rostro de Jesús: “Se llevó parte del coágulo aún sin secar”. Y ahí aparece la Verónica.
O bien que no fuese la Verónica quien se lo llevase, sino el Pañolón de Oviedo, el cual, según los estudios de José Delfín Villalaín, catedrático de Medicina Legal, habría sido colocado sobre Jesús muerto, pero aún en la cruz, y mantiene una correspondencia absoluta con la Sábana Santa en tipo de sangre (el raro AB) y disposición del cuerpo durante la crucifixión.
Así que podemos vivir la Semana Santa inspirándonos en el que ha sido denominado como quinto Evangelio, y con una certeza renovada en la fidelidad histórica de los Evangelios.
Cuestión de probabilidad
¿Qué probabilidades hay de que el hombre de la Sábana Santa no sea Jesucristo a pesar de las concordancias con el relato evangélico? En 1978 dos matemáticos de la Universidad de Turín, Tino Zeuli y Bruno Barberis, aplicaron la estadística a aquellas proporciones sobre el asunto que son mensurables a partir de datos etnográficos e históricos. La cifra es la siguiente: 1 entre 225.000 millones. (Para captar el orden de magnitud: desde aquel Viernes Santo hasta hoy han pasado ‘solo’ 63.000 millones de segundos.)
¿Falsificadores medievales? Imposible
La crucifixión fue suprimida por Constantino cuando se convirtió al cristianismo en el año 312, y la memoria visual del suplicio desapareció muy pronto. La iconografía cristiana de todos los tiempos, y desde luego la anterior y posterior a la datación 1260-1390 del carbono 14 es casi unánime al representar a Jesús cargando con la cruz completa: dos palos.
Sin embargo, la Sábana Santa evidencia que el hombre de la Síndone llevó solo el travesaño horizontal. Muestra grandes erosiones en los hombros causadas por el patibulum, que podía pesar hasta 60 kg e iba atado a una pierna del reo.
En el lienzo de Turín se aprecian tanto las huellas de esa cuerda por encima del tobillo izquierdo como las excoriaciones que causó al moverse arriba y abajo, borrando las marcas de la flagelación, que sí se aprecian en la pierna derecha.