Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración ósea, etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org
(Al final de la página, hacer "clic" en el banner: Bone Maturation (Maduración Ósea), dibuja el banner una radiografía lateral de pie, y ya se abre el portal, la página, donde se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Monday, March 31, 2014

Francisco advierte sobre los cristianos que hacen sólo "turismo existencial"


Homilía del papa Francisco en santa Marta 31 marzo 2014

La fe nos pone en camino hacia las promesas. La fe en las promesas de Dios

 
El problema no es equivocarse de camino, sino no regresar cuando nos hemos equivocado

No vagabundear por la vida, incluida la del espíritu, sino ir derechos hacia la meta que para un cristiano quiere decir seguir las promesas de Dios, que jamás decepcionan. Es la enseñanza del Papa Francisco según las lecturas del día, y que explicó en su homilía de la Misa matutina celebrada en la Capilla de la Casa de Santa Marta.

Hay cristianos que se fían de las promesas de Dios y las siguen a lo largo de la vida. Hay otros cuya vida de fe se estanca y hay otros aún convencidos de progresar y que, en cambio, hacen sólo "turismo existencial". El Papa hizo una distinción acerca de tres tipos de creyentes, que tienen el común denominador de saber que la vida cristiana es un itinerario, pero que son divergentes en el modo de recorrerlo o no recorrerlo de ninguna manera.

Ante todo, inspirándose en el pasaje de Isaías de la primera Lectura, Francisco explicó que Dios siempre "antes de pedir algo, promete". Y añadió que su promesa es la de una vida nueva y la de una vida de "alegría". Aquí, dijo, está "el fundamento principal de la virtud de la esperanza: confiar en las promesas de Dios" - sabiendo que Él jamás "decepciona" - puesto que la esencia de la vida cristiana es "caminar hacia las promesas". Mientras después también están los cristianos que tienen "la tentación de detenerse".

"¡Tantos cristianos detenidos! Tenemos tantos detrás que tienen una esperanza débil. Sí creen que existe el Cielo y que todo irá bien. Está bien que lo crean, ¡pero no lo buscan! Cumplen los mandamientos, los preceptos: todo, todo... Pero están detenidos. El Señor no puede hacer de ellos levadura en su pueblo, porque no caminan. Y esto es un problema: los detenidos. Después hay otros entre ellos y nosotros, que se equivocan de camino: todos nosotros algunas veces nos hemos equivocado de camino, esto lo sabemos. El problema no es equivocarse de camino; el problema es no regresar cuando uno se da cuenta de haberse equivocado".

El modelo de quien cree y sigue lo que la fe le indica es el funcionario del rey descrito en el Evangelio, que pide a Jesús la curación de un hijo enfermo y no duda un instante en ponerse en camino hacia casa cuando el Maestro le asegura que la ha obtenido. Opuesto a este hombre, afirmó el Papa, es quizás, el grupo "más peligroso", en el que están aquellos que "se engañan a sí mismos: los que caminan pero no hacen camino":

"Son los cristianos errantes: giran, giran como si la vida fuera un turismo existencial, sin meta, sin tomar las promesas en serio. Aquellos que giran y se engañan, porque dicen: ‘¡Yo camino!'. No, tú no caminas: tú giras. Los errantes... En cambio, el Señor nos pide que no nos detengamos, que no nos equivoquemos de camino y que no giremos por la vida. Girar por la vida... Nos pide que miremos las promesas, que vayamos adelante con las promesas como ese hombre, como ese hombre: ¡ese hombre creyó en la palabra de Jesús! La fe nos pone en camino hacia las promesas. La fe en las promesas de Dios".

"Nuestra condición de pecadores hace que nos equivoquemos de camino", reconoció el Papa Francisco, si bien aseguró que: "El Señor nos da siempre la gracia de volver":

"La Cuaresma es un tiempo hermoso para pensar si estoy en camino o si estoy demasiado quieto: conviértete. O si me he equivocado de camino: pero ve a confesarte y retoma el camino. O si soy un turista teologal, uno de estos que hacen el giro de la vida pero jamás dan un paso hacia adelante. Y pido al Señor la gracia de retomar el camino, de ponerme en camino, pero hacia las promesas".

 

Fuente. Zenit.org

Wednesday, March 26, 2014

A mi nietecito Diego


 
Me dicen que te haga una poesía

Pero poesía eres tú, chiquitín del alma mía

Gominolo, ojos grandes,  inocencia llena

Sonrisa pícara, juguetona, de candor plena

Manitas suaves, moviditas, rápidas

En coger las cosas, en tocarlo todo, gusanillo saltarín

Bailas dando vueltas sobre tu cuerpecito

Lombricilla saltimbanqui, milagrito permanente

Del Padre Pío, aquí presente

Dios te guarde, Dios nos guarde

Chiquitín del alma mía

Y aunque los años transcurran

Siempre serás para mí, tu yayo

Mi nietecito, mi Diego querido

Publicado en la Revista Online “Palabras indiscretas” nº 11, pág 10.Febrero 2014.

Thursday, March 20, 2014

La emoción de ser padres. Argentina


Dios nos espera y abre la puerta que nosotros no vemos


Homilía del papa Francisco en santa Marta 20 marzo 2014

 
Del pobre Lázaro sabemos el nombre, del rico de púrpura no. ¿Tengo un nombre o me llamo yo, me, conmigo, para mí, solamente yo?

El hombre que confía en sí mismo, en las propias riquezas en las ideologías está destinado a la infelicidad. Sin embargo, quien se fía del Señor da frutos también en el tiempo de la sequía. Es la idea que el Santo Padre ha desarrollado esta mañana en la homilía de Santa Marta.

"Maldito el hombre que confía en el hombre" y "el hombre que confía en sí  mismo": será como "un arbusto en el desierto", condenado por la sequía a permanecer sin frutos y a morir. A partir de la primera lectura, el papa Francisco ha recordado sin embargo "bendito el hombre que confía en el Señor" porque "es como un árbol plantado junto a un arroyo" que en tiempo de sequía "no deja de producir frutos". El Papa ha afirmado que "solamente en el Señor está nuestra confianza segura. Otras confianzas no sirven, no nos salvan, no nos dan vida, no nos dan alegría".

Reconoció entretanto que "nos gusta confiar en nosotros mismos, confiar en ese amigo o confiar en esa situación buena que tengo o en esa ideología" y en esos casos "el Señor queda un poco de lado". El Pontífice ha recordado que el hombre, así actuando se cierra en sí mismo "sin horizontes, sin puertas abiertas, sin ventanas" y entonces "no tendrá salvación, no puede salvarse a sí mismo". El Papa ha explicado que esto es lo que le sucede al rico del Evangelio: "tenía todo: llevaba vestidos de púrpura, comía todos los días, grandes banquetes". Estaba muy contento pero, no se daba cuenta de que en la puerta de su casa, cubierto de llagas, había un pobre. El Papa ha subrayado que el Evangelio dice el nombre del pobre: se llamaba Lázaro. Mientras que el rico no tiene nombre.

Francisco ha afirmado que "esta es la maldición más fuerte del que confía en sí mismo o en las fuerzas, en las posibilidades de los hombre y no en Dios: perder el nombre. ¿Cómo te llamas? Cuenta número tal, en el banco tal. ¿Cómo te llamas? Tantas propiedades, tantos palacios, tantas... ¿Cómo te llamas? Las cosas que tenemos, los ídolos. Y tú confías en eso, y este hombre está maldito".

El Pontífice ha subrayado que todos nosotros tenemos esta debilidad, esta fragilidad de poner nuestras esperanzas en nosotros mismo o en los amigos o en las posibilidades humanas solamente y nos olvidamos del Señor. Y esto nos lleva al camino... de la infelicidad.

Y así lo ha explicado: "Hoy, en este día de cuaresma, nos hará bien preguntarnos: ¿dónde está mi confianza? ¿En el Señor o soy un pagano, que confía en las cosas, en los ídolos que yo he hecho? ¿Todavía tengo un nombre o he comenzado a perder el nombre y le llamo 'Yo'? ¿Yo, me, conmigo, para mí, solamente yo? Para mí, para mí... siempre ese egoísmo: 'yo'. Esto no nos da la salvación".

Pero al final hay una puerta de esperanza, ha indicado el Santo Padre, para cuantos confían en sí mismo y "han perdido el nombre".

Francisco ha concluido recordando que "al final, al final, al final siempre hay una posibilidad. Y este hombre, cuando se da cuenta que había perdido el nombre, había perdido todo, todo, alza los ojos y dice solo una palabra: 'Padre'.

Y la respuesta de Dios es una sola palabra: '¡Hijo!' si algunos de nosotros en la vida, de tanto tener confianza en el hombre y en nosotros mismo, terminamos por perder el nombre, por perder esta dignidad, todavía hay la posibilidad de decir esta palabra que es más que mágica, es más, es fuerte: 'Padre'. Él siempre nos espera para abrir la puerta que nosotros no vemos y nos dirá: 'Hijo'. Pidamos al Señor la gracia que a todos nos dé la sabiduría de tener confianza solamente en Él, no en las cosas, en las fuerzas humanas, solamente en Él".

Fuente: zenit

Tuesday, March 18, 2014

'La misericordia es el camino para la paz en el mundo'


Homilía del papa Francisco en santa Marta 17 marzo 2014

 

Perdonar para encontrar misericordia: este es el camino que lleva la paz a nuestros corazones y al mundo: es lo que, en síntesis, ha dicho el papa Francisco en la homilía de esta mañana durante la Misa celebrada en la Casa Santa Marta.

“Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso”: el Papa comenta la exhortación de Jesús, afirmando enseguida que “no es fácil entender este comportamiento de la misericordia”, porque estamos acostumbrados a juzgar: “no somos personas que dan espontáneamente un poco de espacio a la comprensión y también a la misericordia”. “Para ser misericordiosos -observa- son necesarias dos actitudes. La primera es el conocimiento de sí mismos”: saber que “hemos hecho muchas cosas malas: ¡somos pecadores!” Y frente al arrepentimiento, “la justicia de Dios… se transforma en misericordia y perdón”. Pero es necesario avergonzarse de los pecados:

“Es verdad, ninguno de nosotros ha matado a nadie, pero hay muchas cosas pequeñas, muchos pecados cotidianos, de todos los días… Y cuando uno piensa: ‘¡Pero qué corazón tan pequeño: ¡He hecho esto contra el Señor!’. ¡Y se avergüenza! Avergonzarse ante Dios y esta vergüenza es una gracia: es la gracia de ser pecadores. ‘Soy pecador y me avergüenzo ante Ti y te pido perdón’. Es sencillo, pero es tan difícil decir: ‘He pecado’”.

A menudo -señala el Santo Padre- justificamos nuestro pecado descargando la culpa sobre los demás, como hicieron Adán y Eva. “Quizás -ha proseguido- el otro me ha ayudado, ha facilitado el camino para hacerlo, ¡pero lo he hecho yo! Si nosotros hacemos esto, se darán muchas cosas buenas ¡porque seremos humildes!” Y “con esta actitud de arrepentimiento somos más capaces de ser misericordiosos, porque sentimos sobre nosotros la misericordia de Dios”, como decimos en el Padrenuestro: “Perdona, como nosotros perdonamos”. Así, “si no perdono, estoy un poco ¡fuera de juego!”.

La otra actitud para ser misericordiosos -ha afirmado el Pontífice- “es agrandar el corazón”, porque “un corazón pequeño” es “egoísta e incapaz de misericordia”:

“¡Agrandar el corazón! ‘Pero soy un pecador’. ‘Pero mira lo que ha hecho este, aquel… ¡Yo he hecho muchas! ¿Quién soy yo para juzgarlo?’ Esta frase: ‘¿Quién soy yo para jugar esto? ¿Quién soy yo para hablar de esto? ¿Quién soy yo, que he hecho las mismas cosas o peores?’ ¡Agrandar el corazón! Y el Señor lo dice: ‘¡No juzguéis y no seréis juzgados! ¡No condenéis y no seréis condenados! ¡Perdonad y seréis perdonados! ¡Dad y se os dará!’. ¡Esta generosidad del corazón! ¿Y qué se os dará? Una medida buena, apretada, llena y rebosante se os verterá en el regazo. Es la imagen de las personas que iban a recibir el grano con el delantal y alargaban el delantal para recibir más, más grano. Si tienes el corazón ancho, grande, tú puedes recibir más”.

El corazón grande -ha dicho el papa Francisco- “no condena, sino que perdona, olvida” porque “Dios ha olvidado mis pecados; Dios ha perdonado mis pecados. Agrandar el corazón ¡Esto es bello! -exclama el Santo Padre- Sed misericordiosos”.

“El hombre y la mujer misericordiosos tienen un corazón grande, grande: siempre excusan a los demás y piensan en sus propios pecados. ‘¿Pero has visto lo que ha hecho este?’.’¡Pero tengo bastante con lo que he hecho yo y no me inmiscuyo!’ Este es el camino de la misericordia que debemos pedir. Pero si todos nosotros, si todos los pueblos, las personas, las familias, los barrios, tuviésemos esta actitud ¡cuánta paz habría en el mundo, cuánta paz en nuestros corazones! Porque la misericordia nos lleva a la paz. Recordad siempre: ‘¿Quién soy yo para juzgar?’ Avergonzarse y agrandar el corazón. ¡Qué el Señor nos dé esta gracia!”.

Fuente: zenit.org

Saturday, March 15, 2014

Nigeria: al menos 59 estudiantes asesinados en un colegio cristiano


Los terroristas de Boko Haram quemaron el edificio con los jóvenes dentro
Por Iván de Vargas
MADRID, 27 de febrero de 2014 (Zenit.org) - Un grupo de 50 hombres armados pertenecientes al grupo islamista Boko Haram, vinculado a Al Qaeda, mataron al menos a 59 estudiantes de una escuela sencudaria en la localidad de Buni Yadi, en el noreste de Nigeria, según confirmaron ayer las autoridades locales.
Los islamistas radicales ingresaron en la madrugada de este martes en el centro educativo de titularidad cristiana y prendieron fuego a la institución. Las víctimas, en su mayoría niños, murieron asesinados o en el incendio que se declaró en la escuela. Al parecer, los agresores lanzaron explosivos en el recinto del internado, abrieron fuego en los cuartos y mataron a algunas de las víctimas con arma blanca, según fuentes médicas del Hospital Sani Abacha de Damaturu que no han sido no confirmadas oficialmente, informa AFP.
En un comunicado oficial, el presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan reprobó "el asesinato atroz, brutal y sin sentido de los estudiantes sin culpa por parte de terroristas y fanáticos trastornados, que han perdido claramente toda la moralidad humana y han descendido a la bestialidad".
"Las Fuerzas Armadas de Nigeria y otras agencias de seguridad continuarán la guerra contra el terrorismo con todo el vigor, la diligencia y la determinación hasta que la oscura nube de asesinatos masivos y destrucción de vidas y propiedades sea removida de nuestro horizonte de forma permanente", añadió el jefe del Estado.
Por su parte, el Gobierno español condenó "el deleznable ataque terrorista" en un nota del Ministerio de Asuntos Exteriores. "En estos terribles momentos, España expresa su solidaridad con el pueblo y autoridades de Nigeria, y traslada sus condolencias a los familiares de las víctimas", manifestaron este miércoles desde Exteriores.
Asimismo, reiteraron su "apoyo a Nigeria en la lucha contra el terrorismo, lacra que en atentados como el de ayer muestra su cara más horrible, con el asesinato indiscriminado de niños inocentes". "España seguirá apoyando al país africano en la construcción de una sociedad cohesionada y en paz", prometió el Gobierno.
Nigeria está amenazada por el aumento de la actividad de grupos islamistas radicales. La violencia en las provincias cercanas al Sahara no ha hecho más que aumentar, con la sucesión de atentados terroristas, en su mayoría perpetrados por las milicias de Boko Haram, que luchan por un Estado regido por la "sharia" (ley islámica) en el norte del país.
Desde 2011, han sido asesinados cerca de 800 fieles y se han producido más de 400 ataques contra iglesias cristianas. Muchos creyentes saben que su vida corre peligro por acudir a la misa del domingo.
Entre las acciones más sangrientas de Boko Haram, cuyo nombre significa "la educación no islámica es pecado", se encuentran los ataques contra iglesias cristianas durante la Navidad de 2011 y la Semana Santa de 2012, que causaron decenas de muertos.
Los ataques de Boko Harám ha provocado el éxodo de decenas de miles de personas que han escapado al vecino Níger. El gobierno de Niamey les ha concedido el estatuto de refugiado, pero varios trabajadores de la ONU aseguran que también ha prohibido la construcción de campamentos formales, temiendo que una estructura formal pudiera fomentar aún mayor afluencia de refugiados.

Friday, March 7, 2014

La vida de fe sin vida de caridad es hipócrita


Homilía del papa Francisco en santa Marta 7 marzo 2014

 

"¿Yo me avergüenzo de la carne de mi hermano, de mi hermana?" Esta ha sido una de las preguntas que el Santo Padre ha hecho esta mañana durante la homilía de Santa Marta. El Papa ha destacado que la vida de fe está unida estrechamente conectada a una vida de caridad hacia los pobres, sin la cual lo que se profesa es solo hipocresía.

Francisco ha explicado que el cristianismo no es una regla sin alma, un manual de observaciones formales para gente que lleva la cara buena de la hipocresía para esconder un corazón vacío de caridad. Asimismo ha recordado que el cristianismo es la carne misma de Cristo que se inclina sin vergüenza hacia quien sufre. Y para profundizar en este aspecto, el Pontífice ha tomado como referencia el Evangelio de hoy, donde Jesús dialoga con los doctores de la ley que critican a los discípulos porque no respetan el ayuno, a diferencia de ellos y de los fariseos que ayunan y practican mucho. El Santo Padre ha indicado que los doctores de la ley habían transformado las observaciones de los Mandamientos en una "formalidad", transformando la "vida religiosa", en "una ética" y olvidando la raíz, es decir "una historia de salvación, de elección, de alianza".

Así, Francisco ha afirmado: "recibir del Señor el amor de un Padre, recibir del Señor la identidad de un pueblo y después transformarla en una ética es rechazar ese don de amor. Esta gente hipócrita son personas buenas, hacen todo lo que se debe hacer. ¡Parecen buenas! Son 'especialistas en ética', pero 'especialistas en ética' sin bondad, porque ¡han perdido el sentido de pertenencia a un pueblo! El Señor da la salvación dentro de un pueblo, en la pertenencia a un pueblo".

Además ha observado que ya el profeta Isaías había descrito con claridad cuál era el ayuno según la visión de Dios: "disolver las cadenas injustas", "hacer libres a los oprimidos", pero también "compartir el pan con el hambriento, meter en casa a los indigentes sin techo", "vestir al que ves desnudo". Y ha matizado: "¡Ese es el ayuno que quiere el Señor! El ayuno que se preocupa de la vida del hermano, que no se avergüenza -lo dice el mismo Isaías- de la carne del hermano. Nuestra perfección, nuestra santidad va adelante con nuestro pueblo, en el que somos elegidos e introducidos. Nuestro acto de santidad más grande está precisamente en la carne del hermano y en la carne de Jesucristo. El acto de santidad de hoy, nuestro, aquí, en el altar, no es un ayuno hipócrita: ¡es no avergonzarse de la carne de Cristo que viene hoy aquí! Es el misterio del Cuerpo y de la Sangre de Cristo. Es ir a compartir el pan con el hambriento, a curar a los enfermos, los ancianos, los que no pueden darnos nada a cambio: ¡eso es no avergonzarse de la carne!"

Esto significa que el "ayuno más difícil", ha afirmado el Papa, es "el ayuno de la bondad". Es el ayuno de que es capaz el Buen Samaritano, que se inclina sobre el hombre herido, y no es el del sacerdote, que mira al mismo desafortunado y se va, quizá por miedo a contagiarse. Y por tanto, ha concluido, "esta es la propuesta de la Iglesia hoy: ¿me avergüenzo de la carne de mi hermano, de mi hermana?"

Finalmente Francisco ha preguntado: "Cuando doy limosna, ¿dejo caer la moneda sin tocar la mano? Y si la toco por casualidad, ¿hago así, enseguida? Cuando doy una limosna, ¿miro a los ojos de mi hermano, de mi hermana? Cuando sé que una persona está enferma, ¿voy a verla? ¿La saludo con ternura? Hay un signo que quizá nos ayude, es una pregunta: ¿sé acariciar a los enfermos, los ancianos, los niños o he perdido el sentido de la caricia? ¡Estos hipócritas no sabían acariciar! Se habían olvidado... No avergonzarse de la carne de nuestro hermano: ¡es nuestra carne! Como nosotros hacemos esto con nuestro hermano, con nuestra hermana, seremos juzgados".

Fuente: zenit

Monday, March 3, 2014

Niños en campos de refugiados mientras los armamentistas festejan


Homilía del papa Francisco en santa Marta 25 febrero 2014

 
Los niños hambrientos en los campos de refugiados mientras los fabricantes de armas hacen fiesta en los salones. Esta ha sido la reflexión del Santo Padre esta mañana en la homilía de la misa de Santa Marta. La homilía de Francisco ha sido un llamamiento para la paz y contra la guerra, en el mundo y en la familia.

El Papa ha sostenido que la paz no puede ser solo una "palabra" y ha exhortado a todos los cristianos a no acostumbrarse al escándalo de la guerra.

"¿De dónde vienen las guerras y los conflictos en medio de vosotros?", ha sido la frase que Francisco ha tomado de la carta del apóstol Santiago, en la Primera Lectura, para condenar las guerras. Al comentar las peleas entre los discípulos de Jesús para aclarar quién era el más grande entre ellos, ha subrayado que cuando "los corazones se alejan, nace la guerra". Así ha indicado que "cada día, en los periódicos, encontramos guerras, en este lugar se han dividido en dos, cinco muertos", en otro lugar, otras víctimas...

Por ello el Pontífice ha explicado: "y los muertos parecen formar parte de una contabilidad cotidiana. ¡Estamos acostumbrados a leer estas cosas! Y si nosotros tuviéramos la paciencia de enumerar todas las guerras que en este momento hay en el mundo, seguramente tendríamos varios folios escritos. Parece que el espíritu de la guerra se esté adueñando de nosotros. Se hacen actos para conmemorar el centenario de esa Gran Guerra, tantos millones de muertos... ¡Y todos escandalizados! ¡Pero hoy es lo mismo! En lugar de una gran guerra, pequeñas guerras por todos sitios, pueblos divididos... Y para conservar el propio interés se matan, se matan entre ellos".

Lanzando la pregunta del apóstol: "¿De dónde vienen las guerras y los conflictos en medio de vosotros?", el Santo Padre ha respondido: "las guerras, el odio, la enemistad, no se compran en el mercado: están aquí, en el corazón".

Y así ha recordado que cuando de niños, en el catequismo "nos explicaban la historia de Caín y Abel, todos nosotros estábamos escandalizados", no se podía aceptar que uno matara a su hermano. Pero hoy, ha continuado "tantos millones se matan entre hermanos, entre ellos. Pero estamos acostumbrados". Del mismo modo ha recordado que la Primera Guerra Mundial "nos escandaliza, pero esta gran guerra, un poco por todas partes", un poco "escondida, ¡no nos escandaliza! Y mueren tantos por un trozo de tierra, por una ambición, por un odio, por unos celos raciales". Asimismo ha añadido que "la pasión nos lleva a la guerra, al espíritu del mundo".

Francisco ha afirmado que "también habitualmente delante de un conflicto, nos encontramos en una situación curiosa: ir adelante para resolverlo, peleando. Con el lenguaje de guerra. ¡No viene primero el lenguaje de paz! ¿Y las consecuencias? Pensad en los niños hambrientos en los campos de refugiados... Pensad en esto solamente: ¡este es el fruto de la guerra! Y si queréis pensar en los grandes salones, en las fiestas que hacen aquellos que son dueños de las industrias de armas, que fabrican armas, las armas que terminan allí. El niño enfermo, hambriento, un campo de refugiados y las grandes fiestas, la buena vida que hacen aquellos que fabrican las armas".

Nuevamente el Santo Padre ha preguntado: "¿qué sucede en nuestro corazón?" Por ello, Franciso ha recordado que el apóstol Santiago nos da un consejo sencillo: "Acercaros a Dios y Él se acercará a vosotros". Por tanto, ha advertido que "este espíritu de guerra, que nos aleja de Dios, no está solamente lejano de nosotros", está "también en nuestra casa".

Y lo ha explicado así: "Cuántas familias destruidas porque el padre, la madre, no son capaces de encontrar el camino de paz y prefieren la guerra, hacer causa... ¡La guerra destruye! '¿De dónde vienen las guerras y los conflictos en medio de vosotros? ¿Quizá no vengan de vuestras pasiones? ¡En el corazón! Yo os propongo hoy rezar por la paz, esa paz que parece que solamente se haya convertido en una palabra, nada más. Para que esta palabra tenga la capacidad de actuar, sigamos el consejo del apóstol: '¡Reconoced vuestra miseria!"

Esa miseria, ha concluido el Santo Padre, de la que vienen las guerras: "Las guerras en las familias, las guerras en los barrios, las guerras por todos lados". "¿Quién de nosotros ha llorado cuando lee un periódico, cuando ve esas imágenes en la televisión?", ha preguntado Francisco.

Retomando las palabras del apóstol ha afirmado que "vuestra risa se cambie en luto y vuestra alegría en tristeza...". Así ha pedido que "es esto lo que debe hacer hoy, 25 de febrero, un cristiano delante de tantas guerras, por todos lados": "llorar, hacer luto, humillarse". Finalmente ha pedido que "el Señor nos haga entender esto y nos salve de acostumbrarnos a las noticias de la guerra".

Fuente: zenit.org