Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración ósea, etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org
(Al final de la página, hacer "clic" en el banner: Bone Maturation (Maduración Ósea), dibuja el banner una radiografía lateral de pie, y ya se abre el portal, la página, donde se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Thursday, February 13, 2014

Se puede perder la fe por la vanidad y hallarla por la humildad


Homilía del papa Francisco en santa Marta 13 febrero 2014

Se puede perder la fe por la vanidad y hallarla por la humildad

Un creyente puede perder la fe por sus pasiones y vanidad, mientras que un pagano puede convertirse en creyente a través de su humildad. Esta ha sido la idea que ha desarrollado el papa Francisco esta mañana en la homilía de la misa de Santa Marta.

Las lecturas del día invitan a reflexionar sobre un doble camino: "de la idolatría al Dios viviente" y, al contrario, "del Dios viviente hacia la idolatría".

La meditación del Santo Padre ha surgido del Evangelio, que narra la historia de una mujer valiente, la cananea, pagana, que pide a Jesús que libre a su hija del demonio. Francisco ha señalado que es una madre "desesperada", y una madre "frente a la salud de su hijo, hace de todo".

Así, el Papa ha indicado que "Jesús le explica que ha venido primero para las ovejas de la casa de Israel, pero se lo explica con un lenguaje duro: 'Deja primero que se sacien los hijos, porque no está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perros'. Esta mujer, que ciertamente no había ido a la universidad, sabía cómo responder".

Esta mujer - ha indicado Francisco - "no tuvo vergüenza" y por su fe, Jesús, "le hizo el milagro". Y ha añadido: "se había expuesto al riesgo de hacer el ridículo, pero ha insistido, y del paganismo y de la idolatría ha encontrado la salud para su hija y para ella ha encontrado al Dios viviente. Este es el camino de una persona de buena voluntad, que busca a Dios y lo encuentra. El Señor la bendice. ¡Cuánta gente hace este camino y el Señor la espera! Pero es el mismo Espíritu Santo que le lleva adelante para hacer este camino. Cada día en la Iglesia del Señor hay personas que hacen este camino, silenciosamente, para encontrar al Señor, porque se dejan llevar adelante por el Espíritu Santo".

Pero - ha advertido el Pontífice - también existe el camino contrario, el de Salomón en la Primera Lectura. Como ha recordado el Papa, Salomón era el hombre más sabio de la tierra, había recibido de Dios grandes bendiciones, tenía una fama universal, todo poder, era un creyente en Dios, pero "¿qué ha sucedido?". "Le gustaban las mujeres y tenía muchas concubinas paganas que le han hecho "desviar el corazón para seguir a otros dioses" y así introdujo los ídolos en Israel. Y estas mujeres - ha proseguido - han debilitado el corazón de Salomón lentamente, lentamente. Su corazón no permaneció íntegro con el Señor, como el corazón de David, su padre. Francisco lo ha explicado del siguiente modo: "Su corazón se debilitó, se debilitó así y ha perdido la fe. Ha perdido la fe. El hombre más sabio del mundo se ha dejado llevar por un amor indiscreto, sin discreción; se ha dejado llevar por sus pasiones. 'Pero padre, ¡Salomón no ha perdido la fe, él creía en Dios y era capaz de recitar la Biblia!' Sí, es verdad, pero tener fe no significa ser capaces de recitar el Credo. Pero tú puedes recitar el Credo y haber perdido la fe".

A continuación, el Santo Padre ha indicado que Salomón "era un pecador, como su padre David. Pero después ha seguido adelante y de pecador se ha convertido en corrupto. Su corazón era corrupto, por esta idolatría. Su padre era pecador, pero el Señor le había perdonado todo los pecados, porque él era humilde y pedía perdón". Salomón, sin embargo, era "muy sabio", "pero la vanidad y sus pasiones le han llevado a la corrupción. Y precisamente es en el corazón donde se pierda la fe", ha observado.

Para concluir, Francisco ha afirmado que "la semilla maligna de las pasiones ha crecido en el corazón de Salomón y le ha llevado a la idolatría. Y hemos escuchado, después de la Primera Lectura, en el Aleluya, este buen consejo: 'Acoged con docilidad la Palabra' - con docilidad - 'la Palabra que ha sido plantada en vosotros puede llevaros a la salvación'. Hagamos el camino de esa mujer cananea, de esa mujer pagana, acogiendo la Palabra de Dios, que ha sido plantada en nosotros y que nos llevará a la salvación. Que la Palabra de Dios, poderoso, nos mantenga en este camino y no permita que acabemos en la corrupción y ésta nos lleve a la idolatría".

Fuente: zenit.org

Tuesday, February 4, 2014

Dios llora como un padre por sus hijos, tiene corazón de Padre que espera y no rechaza al hijo rebelde


Homilía del papa Francisco en santa Marta 4 febrero 2014

 

Dios también llora y su llanto es como el de un padre que ama a los hijos y no los rechaza nunca aunque sean rebeldes, siempre les espera. Así lo ha afirmado el Santo Padre esta mañana en la homilía de Santa Marta.

Las lecturas de día presenta la figura de dos padres: la del rey David, que llora la muerte del hijo rebelde Absalón, y Jairo, jefe de la sinagoga, que pide a Jesús que cure a su hija. El papa ha explicado el llanto de David frente a la noticia del asesinato de hijo, a pesar que su hijo combatía contra David para conquistar el reino. Francisco ha explicado que el ejército de David vence, pero a él no le interesaba la victoria, "¡esperaba al hijo! ¡Le interesaba solo el hijo! Era rey, era jefe del país, pero era padre." Y así, cuando llega la noticia del final de su hijo, fue sacudido por un temblor: subió al piso de arriba... y lloró".

Francisco lo ha explicado así: "Decía yéndose: 'hijo mío, Absalón. ¡Hijo mío! ¡Hijo mío, Absalón! ¡Hubiera muerto yo en vez de tú! ¡Absalón, hijo mío! ¡Hijo mío! Este es el corazón de un padre, que no rechaza nunca a su hijo. 'Es un ladrón. Es un enemigo. Pero es mi hijo'. Y no reniega la paternidad: llora... Dos veces David llora por un hijo: esta y la otra cuando iba a morir el hijo del adulterio. También aquella vez hizo ayuno, penitencia para salvar la vida del hijo. ¡Era padre!"

El otro padre al que el Papa ha hecho referencia en la homilía es el jefe de la Sinagoga. "Un persona importante pero delante de la enfermedad de la hija no tiene miedo de postrarse a los pies de Jesús: ¡Mi hija está muriendo, ven a imponerle las mano, para que sea salvada y viva!' No tiene vergüenza", no piensa en lo que puedan decir los otros, porque es padre.

David y Jairo son dos padres: "¡Para ellos lo más importante es el hijo y la hija! No hay otra cosa. ¡Lo único importante! Nos hace pensar en lo primero que decimos a Dios en el Credo: 'Creo en Dios Padre...' Nos hace pensar en la paternidad de Dios. Pero Dios es así. ¡Dios es así con nosotros! 'Pero, Padre, ¡Dios no llora!' ¡Cómo que no! Recordemos a Jesús, cuando ha llorado en Jerusalén. '¡Jerusalén, Jerusalén!' ¡Cuántas veces he querido recoger a tus hijos, como la gallina reúne a sus pollitos bajo las alas!' ¡Dios llora! ¡Jesús ha llorado por nosotros! Y ese llanto de Jesús es precisamente la figura del llano del Padre, que nos quiere a todos con él".

Francisco ha subrayado que "en los momentos difíciles el Padre responde. Recordemos a Isaac, cuando va con Abrahán a hacer el sacrificio: Isaac no era tonto, se había dado cuenta que llevaban leña, el fuego, pero no la oveja para el sacrificio. ¡Tenía angustia en el corazón! ¿Y qué dice? '¡padre!' Y en seguida: '¡Aquí esto hijo!' El padre responde".

Así, Jesús, en el huerto de los Olivos dice: "con esa angustia en el corazón: '¡Padre, si es posible, aparta de mí este cáliz!' Y los ángeles fueron a darle fuerza. ¡Así es nuestro Dios: es Padre! ¡Es una Padre así!".

Un padre como el que espera al hijo pródigo que se ha ido con "todo el dinero, con toda la herencia. Pero el padre lo esperaba" todo los días y "lo vio de lejos".  "¡Ese es nuestro Dios!", ha recordado Francisco.  Asimismo ha observado que  "nuestra paternidad" es la de los padres de familia como la paternidad espiritual de obispos y sacerdotes "debe ser como esta. El Padre tiene como una unción que viene del hijo: ¡no puede entenderse a sí mismo sin el hijo! Y por esto necesita al hijo: lo espera, lo ama, lo busca, lo perdona, lo quiere cerca de sí, tan cerca como la gallina quiere a su pollitos".

Finalmente, Francisco ha pedido que "vayamos hoy a casa con estas dos imágenes: David que llora y el otro, jefe de la sinagoga, que se postra delante de Jesús, sin miedo de pasar vergüenza y hacer reír a los otros. Estaban en juego los hijos: el hijo y la hija. Y con estas dos imágenes decimos: 'Creo en Dios Padre..." Y pidamos al Espíritu Santo - porque solamente Él, el Espíritu Santo - que nos enseñe a decir '¡Abba, Padre!' ¡Es una gracia! ¡Poder decir a Dios 'Padre'! con el corazón es una gracia del Espíritu Santo. ¡Pidámosla a Él".

Fuente: zenit.org