Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración ósea, etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org
(Al final de la página, hacer "clic" en el banner: Bone Maturation (Maduración Ósea), dibuja el banner una radiografía lateral de pie, y ya se abre el portal, la página, donde se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Saturday, January 30, 2010

¿ESTÁ DIOS EN HAITÍ?,


Por Juan A Estrada

Fuente: DIARIO DE CÁDIZ
DESDE la perspectiva científica el terremoto tiene una doble explicación. Por un lado, una zona sísmica, siempre amenazada por terremotos y maremotos, que se suceden con frecuencia. Por otra, que se ha practicado una deforestación masiva del país, que contrasta con la superficie de la República Dominicana, la otra parte de la isla. Además se ha dado una sobreexplotación del suelo, un agotamiento de los recursos naturales, en parte por empresas que han sido pan para hoy y hambre para mañana, y una fuerte explosión demográfica bajo gobiernos corruptos y dictatoriales, como los Duvalier, cuyo heredero se gasta hoy su fortuna en Francia. Cuando el terremoto llegó casi todo se vino abajo, incluido el centro histórico y las instalaciones estatales. Pero el barrio rico y moderno de Pétion Ville, en Puerto Príncipe, apenas ha sufrido daños. Es una isla segura, sólida y bien librada del azote natural.La conclusión es evidente: con otra política y gobierno, otra distribución de la riqueza y otro tipo de construcciones se hubiera amortiguado mucho la violencia de la naturaleza en el país más pobre de América. Antes que preguntarse por Dios, ¿por qué permite esto?, hay que preguntar al hombre ¿cómo consentimos que tantos seres humanos vivan en la miseria, indefensos ante la naturaleza? La tragedia de Haití sigue al tsunami de Indonesia y vendrán muchos más, porque tres cuartas partes de la humanidad viven en la pobreza, sin medios para controlar la naturaleza. Tenemos los recursos técnicos y materiales para reducir al mínimo estos desastres, pero la distribución internacional de la riqueza los invalida. ¿Y dónde está Dios? Seguimos esperando milagros divinos que cambien el curso de la naturaleza; apelamos a la Providencia para que intervenga en las catástrofes naturales; rezamos y pedimos prodigios y señales. Y Dios guarda silencio y no actúa como esperamos. No aprendemos de la historia. No paró la cruz en el Gólgota; no intervino para evitar Auschwitz; no es el Dios relojero de Newton, que ajusta el reloj natural de vez en cuando; no modifica las leyes de la creación, descubiertas por la ciencia. El hombre y el universo son obra de un creador que respeta la libertad humana y el dinamismo de la naturaleza. Si buscamos al Dios milagrero, siempre a la escucha de los deseos del hombre, busquémoslo en otra religión, no en la del Dios crucificado. Es inconcebible que los cristianos sigamos esperando intervenciones prodigiosas, como en tiempos de Jesús, sin asumir la mayoría de edad del hombre y la autonomía del universo, cuyas leyes conocemos mejor y cada vez más.En cambio, encontraremos a Dios, si lo buscamos identificándose con las víctimas y llamando a los hombres de buena voluntad a la solidaridad y la justicia; si esperamos que Dios nos inquiete, nos provoque y nos llame a colaborar de mil maneras para mitigar el dolor en Haití; si creemos que Dios no es neutral y que el contraste entre el gran mundo pobre y la minoría de países ricos clama al cielo. Hay que ayudar a Dios para que se haga presente en Haití, porque necesita de los hombres para que llegue ahí el progreso y la justicia. Los muertos y refugiados de la catástrofe tienen hambre de justicia, la de las bienaventuranzas, y Dios necesita testigos suyos para hacerse presente.Nadie puede hablar en nombre de las víctimas sin experimentar sus sufrimientos ni padecer su forma de vida, sólo hacernos presentes a ellos. El protagonismo corresponde al ser humano: Dios es autor de la historia, en cuanto inspira, motiva y envía para la solidaridad y la justicia. El Dios cristiano no es la divinidad griega que siente celos del hombre y castiga a Prometeo, sino el que se enorgullece de la capacidad para generar vida con la ciencia y el progreso, sólo exigiendo que los recursos naturales se pongan al servicio de todos. Hay que actuar como "si Dios no existiera" y todo dependiera de nosotros, universalizar la solidaridad y cambiar las estructuras internacionales que condenan a pueblos enteros a la miseria. Desde ahí podemos esperarlo todo de Dios y pedirle que fortalezca, inspire y motive a los que luchan por un mundo más justo y solidario.Dentro de pocos meses Haití será un mero recuerdo, excepto para los que siguen allí, y los habremos olvidado, como a Indonesia o las hambrunas del África subsahariana. La gran tragedia del siglo XXI es la de una humanidad que tiene recursos para acabar con el hambre y mitigar las catástrofes naturales, pero prefiere emplearlos en armamento, para defenderse de los pobres; en policías, para evitar que lleguen a nuestras islas de riqueza y en los despilfarros consumistas de una minoría de países. Del mal de Haití somos todos responsables y la solidaridad no puede quedarse en el acontecimiento puntual, aunque sea necesaria, sino que exige otra forma de vida.

Wednesday, January 27, 2010

El crucifijo, los jueces y Natalia Ginzburg


20/11/2009

Entre todos los símbolos percibidos diariamente por los jóvenes, la sentencia emitida por la Corte de Estrasburgo que prohíbe la exposición del crucifijo en las aulas italianas, porque sería contraria al derecho de los padres a educar a sus hijos de acuerdo a sus convicciones y al derecho de los niños a la libertad de religión, ha golpeado a aquello que representa como gran tradición, no solo religiosa, del continente europeo. “El crucifijo no provoca ninguna discriminación. Calla. Es la imagen de la revolución cristiana que ha esparcido por el mundo la idea de la igualdad entre los hombres hasta ahora ausente”. La que escribía estas palabras el 22 de marzo de l988 era Natalia Ginzburg en las páginas del diario “l’Unità” fundado por Antonio Gramsci y entonces órgano del Partido Comunista Italiano.Las palabras de la escritora, a veinte años de distancia, expresan un sentimiento todavía ampliamente compartido en Italia. Son la demostración de muchas reacciones que han seguido al pronunciamiento de la Corte europea. Mientras el Gobierno italiano anuncia que ha presentado un recurso contra la sentencia, el mundo político ha lamentado casi unánimemente la falta de buen sentido que indica la decisión confirmando que la laicidad de las instituciones es un valor bien distinto al hecho de negar el rol del cristianismo.
“Estupor y pena” ha expresado en particular el director de la oficina de prensa de la Santa Sede, el jesuita Federico Lombardi, en una dura declaración transmitida por Radio Vaticana y la Televisión Tg1. “Es grave - afirmó - querer marginar del mundo educativo un signo fundamental de la importancia de los valores religiosos en la historia y la cultura italiana”. Y agrega que “extraña además que una Corte europea intervenga torpemente en una materia tan profundamente ligada a la identidad histórica, cultural y espiritual del pueblo italiano. No es por este camino que se logra atraer a apreciar y compartir mejor la idea europea, que como italianos, hemos apoyado fuertemente desde sus orígenes”. La Conferencia Episcopal Italiana habla de “visión parcial e ideológica” subrayando que en la decisión de la Corte “queda ignorado y omitido el múltiple significado del crucifijo, que no es solo símbolo religioso sino también un símbolo cultural”.
Se recuerda también que el Consejo de Estado de Italia había ya considerado legítimas en 2006 las normas que prevén la exposición del crucifijo en las escuelas, afirmando que no supone ningún trato discriminatorio para los no creyentes porque representa “valores civiles relevantes y señaladamente, aquellos valores que subyacen e inspiran nuestro orden constitucional”.
En efecto la sentencia de la Corte de Estrasburgo, con el intento de querer tutelar los derechos del hombre, termina por poner en discusión las raíces sobre las cuales estos mismos derechos se fundan, desconociendo la importancia del rol de las religiones - y en particular del cristianismo - en la construcción de la identidad europea y en la afirmación de la centralidad del hombre en la sociedad. Bajo otro perfil la decisión de los jueces de Estrasburgo parece inspirada en una idea de la laicidad del Estado que conduce a marginar la contribución de la religión en la vida pública. Se podría así prefigurar un futuro no tan lejano hecho de ambientes públicos privados de toda referencia religiosa y cultural por el temor a ofender la sensibilidad de algunos. En realidad, no es en la negación sino más bien en la receptividad y en el respeto a las diversas identidades que se defiende la idea de la laicidad del Estado y se favorece la integración de las diversas culturas. “El crucifijo representa a todas” explicaba la escritora Natalia Ginzburg - porque “antes de Cristo ninguno había dicho jamás que los hombres son todos iguales y hermanos, ricos y pobres, creyentes y no creyentes, hebreos y no hebreos, negros o blancos”.
Por Giuseppe Fiorentino y Francesco M.Valiante

Monday, January 11, 2010

El Crucifijo y Nuestra Sociedad


Tras las primeras elecciones municipales de 1977, el primer alcalde democrático de Almería, socialista, ordenó al jefe de la Policía municipal que retirara todos los crucifijos de las escuelas de la capital almeriense. Era su primera decisión como alcalde “democrático”. Afortunadamente, el jefe de la policía local se plantó. Argumentó que las escuelas eran competencia del ministerio de Educación -todavía no había sido transferida esta competencia- y que no se movería hasta que no recibiera instrucciones del Ministerio. No pasó nada, pero la anécdota pone en evidencia una cosa: el laicismo radical no ha salido de la chistera particular del presidente del Gobierno, sino que forma parte consustancial del ADN del Partido Socialista Obrero Español.
Por lo tanto, el proyecto que el PSOE ha puesto en marcha para reformar la actual Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980 no debería cogernos por sorpresa. So capa de equipar el derecho de los creyentes con el de los no creyentes, es el enésimo intento de expulsar la religión -y, en concreto, la religión católica, la que profesa la inmensa mayoría del pueblo español- de la plaza pública de este país. Desde el Gobierno y durante los últimos días se ha empleado tal cantidad de argumentos falaces para justificar este desafuero que resulta punto menos que imposible intentar desmontarlos todos en el corto espacio de este editorial. Centrémonos, pues, en los principales.
En primer lugar, ¿por qué cuando se habla de equipar los derechos de los creyentes con los de los no creyentes siempre han de salir perdiendo las personas de fe? Aunque solo fuera por una cuestión porcentual -según el CIS, el 76% de los españoles creen y, además, se declaran católicos-, a quienes habría que pedir respeto sería a los no creyentes, quienes, por supuesto, están en el perfecto derecho de ejercer su acto de increencia. Cosa muy distinta es que una minoría -el 24% de la población, sumando no creyentes, ateos y creyentes en otras religiones- pretenda imponer su particular punto de vista al conjunto de la población.
Esto nos lleva al segundo punto. También se ha hablado mucho -tal y como nos ilustra Luis Losada en su artículo de este número- de privatizar la religión. Merece la pena que nos detengamos aquí, pues bajo estos razonamientos pretenden colarnos de rondón una concepción totalmente errónea de lo público y lo privado.
De guiarnos por la vicepresidenta del Gobierno y sus cooperantes, lo público no sería ese espacio propio de las sociedades dotadas de libertad política donde sus ciudadanos expresan libremente aquello que por su misma naturaleza a todos nos resulta común, propio, vinculante (en las sociedades con un 76 % de creyentes, ese “algo” común perfectamente puede ser la religión). Antes bien, el proyecto de Ley de Libertad Religiosa viene a dar por válido que lo público es un espacio de competencia exclusiva del Estado. Es inevitable acordarse aquí de Hobbes y su cara idea de neutralizar cualquier conflicto mediante la creación de un monstruoso Leviatán capaz de usufructuar en exclusiva la libertad política de sus súbditos.
De asumir esta concepción, de facto estaríamos aceptando la monopolización y privatización del espacio público por parte de la maquinaria política estatal puesta peligrosamente al servicio del poder político de turno, lo cual nos lleva al último punto que nos gustaría abordar.
Ciertos sectores del laicismo radical se escudan en una torticera interpretación de nuestra actual Constitución para imponer su particular agenda anticristiana. Hasta que no la cambien, la aconfesionalidad de nuestra Carta Magna significa tanto el rechazo a la imposición de cualquier religión oficial por parte del Estado como la positiva apertura al hecho religioso de los españoles, que en este caso es el católico.
La “neutralidad” de la que hace gala la Constitución de 78 difiere pues enormemente de la “neutralización” del catolicismo que pretenden asociaciones como Escuela laica. Y si a esta “neutralización” -absolutamente inconstitucional- le sumamos la Ley de Igualdad de Trato que la Ley de Libertad Religiosa parece traer debajo del brazo, nos encontramos ante un panorama francamente inquietante: la imposición, mediante una sutil revolución jurídica, de una nueva confesionalidad del Estado. Los dogmas de esta nueva religión secular ya son por todos de sobra conocidos: el relativismo cultural y moral más pavoroso que, entre otras cosas, promueve y exalta las conductas homosexuales entre los menores de edad.
De llevarse a cabo los planes de gabinete del jefe del gobierno, no solo nos encontraríamos ante el puenteo de la libertad religiosa y educativa de los padres, sino ante la conculcación a gran escala por parte de los gobernantes de los más elementales principios de la ley natural, con las funestas consecuencias que estos hechos, cuando se imponen masivamente, traen para la vida de los pueblos.
Aunque en las mentes obnubiladas por el laicismo, cualquier advertencia que trascienda el positivismo jurídico o la ideología parece improbable que surta efecto.



Anexo y comentario al artículo.
La libertad, y desde luego la libertad religiosa, no se ejerce únicamente en nuestras casas, sino que se lleva a la sociedad, se defiende en ella, teniendo la obligación moral, de velar por los más débiles, por aquellos que no se pueden defender, y que necesitan nuestro apoyo. La libertad se injerta en la cultura, y en una apertura igualitaria de oportunidades. Si suprimimos el crucifijo, destruimos el germen de libertad, que dio lugar en Occidente a la creación de las democracias. Por ello los regimenes autoritarios quieren suprimirlo, porque así, consideran será fácil manipular a las gentes, lavando sus conciencias en pro de una falsa libertad e igualitarismo. Abramos los ojos, y sobre todo abramos nuestro corazón solidario a los más necesitados, a aquellos que no saben discernir adecuadamente, para ejercer su libertad, que es en definitiva la libertad de los hijos de Dios, que se lleva a la vida ordinaria, incluso a los actos aparentemente más insignificantes. El auténtico demócrata, abre espacios de libertad para todos, para todas las opciones, y respeta los sentimientos más íntimos del pueblo. Un falso igualitarismo destruye las opciones legítimas y democráticas de todos, no solo de los que no piensan lo que los gobernantes de turno imponen.

Las diez mejores películas actuales desde el punto de vista espiritual


Según el director del Departamento de Cine del Arzobispado de Barcelona
BARCELONA, miércoles, 6 enero 2009 (ZENIT.org).- Como cada año, el profesor Peio Sánchez, director del Departamento de Cine del Arzobispado de Barcelona, España, ofrece su valoración de las diez mejores películas desde el punto de vista espiritual.
Peio Sánchez afirma que, al hacer este elenco, lo presenta “como un material válido para la recuperación educativa y pastoral a través del dvd”. “Nos parece hoy imprescindible –añade- elegir bien lo que vemos para ser mejores personas. Y creemos que este tipo de cine invita a profundizar en los grandes interrogantes, propone una mirada abierta al misterio d Dios y provoca a ser buena gente”.
1. Gran Torino (2008) Clint Eastwood
“En Gran Torino, Clint Eastwood ha sabido contar una historia sencilla como una enorme fuerza dramática planteando temas espirituales de calado como el sentido del perdón, la redención como sacrificio o el camino de conversión. Y desde el punto de vista cristiano no solamente presenta una imagen positiva de la Iglesia representada en el padre Janovich sino que también ofrece una poderosa imagen crística en las decisiones finales del protagonista”.
2. Amazing Grace (2006) Michael Apted
“Este homenaje a William Wiberforce --un parlamentario de la Cámara de los Comunes, que dedicó, desde su juventud, su actividad política a la lucha contra la esclavitud y las injusticias sociales- se presenta con una magnífica puesta en escena y una serie de actuaciones excepcionales. Marcada profundamente por la perspectiva social cristiana es una película imprescindible para conocer la fuerza ética del Evangelio y su herencia en nuestra cultura”.
3. Katyn (2007) Andrzej Wajda
“Sobrecogedora película del maestro polaco Andrezej Wajda. Este testamento fílmico trata del genocidio de Katyn perpetrado por el comunismo soviético en 1940 y que afectó personalmente al director ya que su padre era uno de los 20.000 oficiales y ciudadanos polacos asesinados. Narrada desde la perspectiva de los supervivientes, especialmente mujeres, es un himno a la reconciliación desde la memoria que busca la verdad. La fe católica se muestra con intensidad en distintos momentos pero de forma más contundente en los últimos minutos”.
4. Slumdog Millionaire (2008) Danny Boyle
“El director Danny Boyle, de formación y convicciones cristianas, ha sabido contar una dura historia sobre la superación desde la miseria hasta la victoria. Narrada como un cuento de hadas, sigue la historia de tres muchachos que nacen en las barracas de Calcuta, y como desde el protagonista de Jamal verán como triunfa la bondad y el amor más allá de la injusticia y la violencia. La historia nos presenta una intriga que mueve al espectador a la esperanza y que invita a reconocer la presencia de la Providencia que acompaña los acontecimientos respetando la libertad pero alentando la bondad”.
5. The Visitor (2007) Thomas McCarthy
“Es la historia de una visita de gracia en la que se ve envuelto un oscuro profesor universitario, genialmente interpretado por Richard Jenkins, que tras quedar viudo vive en el sinsentido y al que le cambiará la vida su encuentro con Tarek. Este sirio que lleva la percusión en su corazón representa la alegría y las ganas de vivir que faltan al protagonista. En este itinerario de transformación veremos como crece en él la sensibilidad y el compromiso, la capacidad de amar y el ejercicio responsable de la libertad. Una película que además es un grito contra la injusticia de las leyes de inmigración”.
6. La caja de Pandora (2008) Yesim Ustaoglu.
“La enfermedad de Alzheimer de la abuela abrirá la caja de Pandora de una familia que vive en la orilla de la infelicidad. Como si una maldición cayera sobre ellos, cuando la anciana, una genial Tsilla Chelton de 89 años, desaparece de casa. Con esta fuga comienza un periplo hacia la verdad que les implicará a todos ellos, cuando han de acudir a una aldea de montaña en la costa del Mar Negro. La lucidez de la demencia no logrará doblegar el desvarío de los instalados en la comodidad o en el fracaso; pero sí logrará mover a los que sienten que la vida va mucho más allá y que siempre están dispuestos a subir a una montaña, aunque ya la fuerzas sean escasas. Una alianza donde los más viejos transmiten la esperanza a los más jóvenes”.
7. Despedidas (2008) Yojiro Takita
“Daigo, un violonchelista en paro, descubre su vocación cuando abandona Tokio con Mika, su mujer, y acude a la ciudad y casa donde vivió su infancia. Un proceso lento y sorprendente le convertirá en un especialista en el nôkan, ritual mortuorio japonés que supone una rememoración del difunto desde el acto de embalsamamiento. En su aprendizaje se irán cruzando una serie de historias de reconciliación de los vivos con los muertos e irá, poco a poco, abriendo su propia historia a un camino de pacificación. La película nos permite contemplar la muerte con una perspectiva distinta”.
8. El curioso caso de Benjamin Burtton (2008) de David Fincher
“Basada en una novela de F. Scott Fitzgerald trata de la vida singular de Benjamín: un extraño bebé que nace siendo anciano y que con el paso del tiempo terminará convirtiéndose en un bebé. Este extraño personaje que tendrá un cuerpo que crece a la inversa que su espíritu nos ofrecerá a un personaje que madura de una forma distinta y que también tendrá que amar a Daisy -su fiel y verdadero único amor-, de una forma distinta aunque no por ello imposible”.
9. El erizo (2009) Mona Achache
“Adaptación del famoso libro de Muriel Barbery ‘La elegancia del erizo’ y que supone el primer largometraje de la directora francesa Mona Achache. Basada en el contraste de dos personajes: por una parte, una niña con un rico e inteligente mundo interior; por otra parte, la portera del número 7 de la calle Grenelle, una mujer descuidada y un tanto huraña. Pero ambas tendrán un secreto que saldrá a la luz con la llegada de Kakuro Ozu, un elegante viudo japonés. Esta revelación servirá de disculpa para comprender el secreto profundo de las personas y cómo a veces lo esencial no está en las apariencias”.
10. Frozen River (2008) de Courtney Hunt
“Historia sobre la resistencia y la amistad de dos mujeres que comienzan enfrentadas pero que tramarán un profundo lazo de solidaridad que tiene como origen común una maternidad trascendida y el deseo de amar incluso por encima de sus fuerzas. Dirigida por Courtney Hunt, presenta a los personajes con gran veracidad. La dureza y la desolación a la que nos enfrentan las imágenes nos permitirá encontrar en el alma de las protagonistas una generosidad desmedida que devuelve la confianza en el ser humano incluso en las situaciones de soledad y límite a las que se enfrentan”.

Pronto será beatificada una joven de 18 años fallecida en 1990

Chiara “Luz” Badano, italiana, bella y deportista, pertenecía al movimiento de los Focolares
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 6 enero 2009 (ZENIT.org).- Pronto la Iglesia proclamará beata a una joven, fallecida en 1990 a los 18 años: se trata de Chiara "Luz" Badano.
Benedicto XVI aprobó la publicación del decreto que reconoce un milagro realizado por Dios gracias a la intercesión de esta muchacha italiana, bella y deportista, el 19 de diciembre.
Es el primer miembro del Movimiento de los Focolares, fundado por Chiara Lubich, que alcanza esta meta.
Maria Voce, presidenta de los Focolares, comenta que este reconocimiento "nos alienta a creer en la lógica del Evangelio, del grano de trigo que cae a tierra, muere, y da mucho fruto".
"Su ejemplo luminoso nos ayudará a dar a conocer la luz del carisma y a anunciar al mundo que Dios es Amor", añade la sucesora de Chiara Lubich.
Un descubrimiento: Dios es Amor
Esperada durante once años por sus padres, Chiara nació en Sassello, en el norte de Italia, el 29 de octubre de 1971.
A los nueve años encontró el Movimiento de los Focolares al participar con sus padres en Roma en el Family Fest, encuentro mundial organizado por esta realidad eclesial que tendría un impacto decisivo en los tres.
Era sumamente activa en el Movimiento Gen (Generación Nueva), de los Focolares, donde descubrió que Dios es Amor.
"Sorpresa" dolorosa
Tenía 17 años cuando un fuerte dolor en la espalda, que sintió durante un partido de tenis, provocó sospechas entre los médicos, quienes tras los primeros exámenes se dieron cuenta de que era cáncer de huesos.
Con el tiempo, se repitieron las hospitalizaciones y los tratamientos se hicieron cada vez más dolorosos. Después de cada "sorpresa" dolorosa, Chiara repetía: "Por ti, Jesús, ¡si tú lo quieres, yo también lo quiero!".
Pronto llegaría una de las pruebas más duras: Chiara perdió el uso de las piernas. Una dolorosa operación no sirvió de nada. El dolor era inmenso, y la joven deportista atraviesa un túnel oscuro. A una de sus amigas, confía: "Si tuviera que escoger entre caminar e ir al Paraíso, no tendría dudas, escogería ir al Paraíso. Ya sólo me interesa eso".
Chiara "Luz"Su relación con Chiara Lubich, quien la llamaba"Luz" (Chiara Luce), se fue haciendo cada vez más intensa.
Cuando en el verano de 1990 los médicos decidieron interrumpir los tratamientos, pues la enfermedad era imparable, el 19 de julio, la joven informa a Chiara Lubich con estas palabras: "La medicina ha depuesto las armas. Al interrumpir los tratamientos, los dolores en la espalda han aumentado, casi no puedo moverme. Me siento tan pequeña y el camino que hay que recorrer tan duro... Con frecuencia, me da la impresión de que me sofoca el dolor. Es el Esposo que sale a mi encuentro, ¿verdad? Sí yo también repito contigo: 'si Tú lo quieres, yo también lo quiero'... ¡Contigo estoy segura de que junto a Él conquistaremos el mundo!".
Chiara Libich a vuelta de correo le respondió: "No tengas miedo, Chiara, de decirle 'sí', momento tras momento. Él te dará la fuerza, ten la certeza. Yo también rezo por ello y siempre estoy contigo. Dios te ama intensamente y quiere penetrar en la intimidad de tu alma y hacer que experimentes gotas de cielo. 'Chiara Luz' es el nombre que he pensado para ti. ¿Te gusta? Es la luz del Ideal que conquista el mundo. Te lo mando con todo mi afecto...".
Chiara falleció el 7 de octubre de 1990. Había preparado todo: los cantos de su funeral, las flores, el peinado, el vestido --blanco, de bodas--... Las últimas palabras que le dirigió a su madre fueron: "¡Sé feliz, yo lo soy!".
Su padre le preguntó si quería donar las córneas de los ojos, y ella respondió con una sonrisa de aprobación.
La causa de beatificación fue abierta en 1990 y el milagro reconocido ha tenido lugar en la ciudad italiana de Trieste.
En el momento del cierre de esta edición, su perfil en Facebook (Chiara Luce Badano) contaba con 2.675.
Por Jesús Colina

Friday, January 1, 2010

Benedicto XVI y la atención a la creación


Cuando asistí por televisión a la llegada del gran abeto que, cargado de adornos navideños, preside el centro de la plaza de San Pedro durante los días de Navidad, me pregunté si en su enorme tronco hay alguna madriguera donde duerme -o mejor dicho, dormía- una ardilla. Porque este es el argumento de la historia para muchachos y adultos que, con profundidad e ironía, ha contado Susanna Tamaro en su último libro, Il grande albero (Salani), ilustrado por Giulia Orecchia.
Aunque hable de árboles y de animales, y el mundo se cuente desde su punto de vista, imaginando que tienen una conciencia y una capacidad de comunicación, no es un libro de propaganda ecológica fácil, sino un artificio literario poético para hacernos reflexionar sobre la relación fría e irresponsable, como dueños lejanos, que mantenemos con la naturaleza. En una trama de tiempos que se entrecruzan a pesar de su gran diversidad -el secular de la vida de los árboles, el tiempo breve de la vida de los animales salvajes y el de la vida humana- la personalidad del abeto, que con los siglos adquiere conocimiento y sabiduría, se desarrolla con tiempos casi musicales. Nosotros, los lectores, también estamos preparados para vivir como drama el acontecimiento que marca su destino: llegan seres humanos armados con sierras mecánicas que lo cortan y lo transportan a la plaza de San Pedro. Pero la pequeña ardilla Crik, testigo inconsciente del drama, no se rinde, lucha por la vida del árbol y con esta batalla para obtener un milagro salvará también su vida.
Con una paloma como ayudante, consigue llegar ante el Papa precisamente mientras celebra la misa de Navidad, esquivando el servicio de seguridad, decidido a abatirla al sospechar que también este animalito es un mensajero de los terroristas. Lo logra porque el Papa hace una señal para que se detengan y, ante el asombro general, se apresta a escuchar lo que quiere comunicarle la ardilla: naturalmente, todo se transmite en directo por televisión, en medio de los comentarios maliciosos e incrédulos de quien piensa que es un signo de locura del anciano Papa, y está a punto de indignarse: "Alguien tiene que detenerlo, nos jugamos nuestro prestigio. ¡Nos están viendo en todo el mundo!".
Pero el Papa no cede; más aún, habla de árboles y de ardillas en su homilía, en la que presenta a los grandes árboles, las catedrales verdes, como ejemplo: "Y, si no hundimos las raíces en la tierra, ¿cómo podemos levantar la mirada hacia el cielo?". En medio del júbilo de los presentes, que aclaman "¡Viva el Papa, viva la ardilla!" se acerca al árbol, y lo abraza: "La corteza era áspera contra su mejilla. El perfume de la resina era el perfume de su juventud. ¡Cuántas veces, paseando por las montañas Tatra, el Altísimo le había hablado con el murmullo de las hojas; en esos instantes parecía que el tiempo ya abrazara la eternidad". Y después bendice a Crik, "humilde criatura inflamada de amor". Al día siguiente, un enorme camión devuelve el gran abeto y la ardilla a la selva donde, unido de nuevo a sus raíces, el árbol recobra la vida. No sabemos si en el gigantesco abeto que han traído para estas Navidades hay una ardilla, pero sabemos que, si la hubiera, también Benedicto XVI, como el Juan Pablo II imaginado por Tamaro, la escucharía. De hecho es conocida la atención que el Papa Ratzinger sabe prodigar a la creación y a sus criaturas, y además siempre ha manifestado un amor especial por los gatos, como cuenta otro gracioso librito, publicado hace algún tiempo con una introducción de Georg Gänswein, Joseph e Chico (Ediciones Messaggero). En ese caso se trata de un gato, Chico, que narra su larga amistad con el Papa, que le ha dicho muchas cosas sobre sí mismo y, por lo tanto, sabe comunicar en el lenguaje especial de los gatos. También con libros como estos se puede sensibilizar a los lectores sobre temas de medio ambiente, y se puede hacer comprender que la Iglesia no sólo se preocupa por el bienestar de los seres humanos, sino también del mundo, animal y vegetal, que Dios nos ha confiado


Zenith

Homenaje de un candidato al Nobel de la Paz, judío, a Juan XXIII

Baruj Tenembaum, un “descendiente de esclavos”
ROMA, miércoles, 30 de diciembre de 2009 (ZENIT.org).- Entre los primeros candidatos al premio Nobel de la Paz, finalmente atribuido este año al presidente Barak Obama, se encontraba Baruj Tenembaum, creador de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, según ha confirmado PRIO, prestigioso e independiente instituto académico con base en Oslo, Noruega. Por su parte Ladbroke, la famosa agencia de apuestas de Londres, otorgó a Tenembaum más posibilidades de ganar el Nobel que a figuras de la alta política internacional como Nicholas Sarkozy o Tony Blair.ZENIT ha preguntado a Tenembaum, judío de origen argentino, pionero del diálogo interreligioso desde tiempos de Pablo VI, por qué, según él, tanto interés por su figura y obra. "¿Quién soy yo?", se pregunta con sencillez Baruj Tenembaum. "No me referiré concretamente a lo sucedido pues no me considero tan importante, al fin y al cabo". "¿Quién soy yo?", sigue preguntándose. "Concretamente, soy descendiente de esclavos, de aquellos judíos que trabajaban en Egipto bajo el látigo de los faraones, y que luego fueron liberados por Moisés".
"Soy tan judío como los que fueron expulsados de Jerusalén cuando se destruyó el Primer Templo, y luego el Segundo", sigue explicando.
"Soy tan judío como mis hermanos que fueron expulsados de Portugal y de España, y siguen añorando en idioma ladino a la península, a pesar de las inquisiciones", aclara.
"Soy tan judío como los que fueron perseguidos en Europa por los pogroms, y, también, como aquellos seis millones aniquilados por los Hitler(s), en plural".
"Entonces, con toda franqueza y humildad: '¿Quién soy yo?'", sigue preguntándose.
"Soy un simple hijo de colonos que dedica su vida para agradecer a aquellos seres humanos que salvaron vidas, que se arriesgaron. Los Wallenberg, Souza Dantas, Sousa Mendes, más de 20.000 gentiles, no judíos, a quienes debemos la gratitud, el recuerdo, la educación a nuestros descendientes".
"En la Fundación Wallenberg trabajamos intensamente en des-cubrir, entre otros, los excepcionales gestos de estos heroicos seres humanos."
De este modo, confiesa, ha podido "des-cubrir" " en los archivos, en los museos, en las iglesias, en las sinagogas, en las bibliotecas, entre sus asistentes" el alcance de la figura de Angelo Roncalli, quien durante la segunda guerra mundial, siendo representante diplomático de Pío XII en varios países, realizó una valiente obra de ayuda a judíos perseguidos.
"Y una y otra vez --reconoce-- no podemos dejar de emocionarnos con lágrimas que huyen de nuestros ojos cuando nos enteramos de las acciones que ese hijo del pueblo italiano, sencillo, humilde, grande, ejecutó en circunstancias totalmente adversas para salvar, por ejemplo, a niños expuestos a la sombra del infierno; rompiendo, destruyendo prejuicios, yendo mas allá de lo que se supone indican las reglas".
"A cada rato imaginamos a Roncalli rezando, también en presencia de terceros, pidiendo a su chófer que se detenga frente a la sinagoga de Roma para rezar 'por mis hermanos judíos'", explica Tenembaum.
"O como cuando recibió en el Vaticano a una delegación de judíos, levantó sus brazos y exclamó desde la silla Papal, citando la Biblia: 'Soy José, vuestro hermano'".
"Entonces, nuevamente: ¿Quién soy yo?", se pregunta de nuevo Baruj Tenembaum. "Lo que sobrevive, lo que queda, lo importante, lo noble, es destacar lo que sobre-vive, por ejemplo: Angelo Roncalli".
Por eso, concluye: "Hay cosas en la vida que son mas importantes que la vida misma".