Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración ósea, etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org
(Al final de la página, hacer "clic" en el banner: Bone Maturation (Maduración Ósea), dibuja el banner una radiografía lateral de pie, y ya se abre el portal, la página, donde se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Thursday, September 23, 2010

Medicina: La búsqueda de Dios puede ayudar a sanar


PISA, martes 21 de septiembre de 2010 (ZENIT.org).- La búsqueda de Dios puede ayudar a algunos enfermos a curarse, afirma un equipo de investigación italiano, según un reportaje de Hubert Heidsieck publicado en el boletín de la embajada de Francia en Italia.
El estudio ha sido realizado por el Instituto de Fisiología Clínica del Consejo Nacional de Investigación (CNR) de Pisa (Italia) en colaboración con el Departamento de Trasplantes hepáticos del Hospital Universitario de Pisa (IFC-CNR).
“Entre los enfermos graves, la religión puede ser un factor importante para ayudar a recuperar la salud”, señala el estudio, publicado en la revista científica americana Liver transplantation. Para realizar el estudio, se distribuyó un cuestionario de 10 puntos a un grupo de 179 candidatos a un trasplante de hígado, voluntarios, entre los años 2004 y 2007.
A todos los futuros trasplantados se les realizó un examen psicológico rutinario, para ayudarles a afrontar este momento especialmente difícil y a identificar posibles contraindicaciones.
“Los pacientes que testimonian una vinculación a una religión (independientemente de su creencia o de su ritmo de práctica religiosa) ya son generalmente considerados personas más estables en esta etapa”, indica el informe.
El psicólogo del IFC-CNR Franco Bonaguidi explica: “Utilizamos, para el análisis estadístico, un modelo de Cox, que nos permite aislar este factor de los demás (edad, sexo, nivel de educación y ocupación del paciente”.
“Hemos establecido que había un factor destacable de 3,01 entre los pacientes creyentes y los no creyentes, que tenían en torno a tres veces más posibilidades de riesgo de morir en los cuatro primeros años”, continuó.
Durante los cuatro años de seguimiento, 18 pacientes del grupo de 179 fallecieron. El 93,4% de los pacientes que buscaban a Dios activamente estaba vivo, pero sólo el 79,5% de los demás lo estaba.
Para Bonaguidi, la búsqueda de Dios no se limita a una confesión religiosa concreta. Él explica también estos resultados por un aspecto psicológico del creyente, que le lleva a concebir la enfermedad grave como un momento de reelaboración de su existencia, de sus valores y de su componente espiritual.

Wednesday, September 22, 2010

La psicología es básica para optimizar el rendimiento

Los aspectos técnicos, tácticos y físicos son muy importantes en el fútbol, pero cada vez surge con más fuerza el interés por el trabajo a nivel psicológico con los atletas, ya que ha mostrado su eficacia tanto a la hora de optimizar el rendimiento deportivo como para prevenir o afrontar lesiones, según han puesto de manifiesto Patricia Ramírez Loeffler y Zoraida Rodríguez, del área de Psicología Deportiva de Alto Rendimiento del Centro Ramirez Caracuel, en Granada, en las I Jornadas Nacionales de Fútbol, celebradas en Villena.
Según Ramírez Loeffler, que colabora con el entrenador Gregorio Manzano y durante las últimas cinco temporadas ha sido la psicóloga del Mallorca, "el psicólogo deportivo, tanto en deportes individuales como colectivos, debe trabajar todas las variables psicológicas que influyen en el rendimiento y la eficacia". En este sentido, hay variables, como la ansiedad, "que deben eliminarse si se presentan para que el deportista alcance un nivel de activación adecuado para competir. En cambio, hay otras que deben potenciarse, como la capacidad visual, la percepción, la atención, la memoria o la concentración". Ramírez Loeffler ha señalado que los factores externos y los problemas familiares o cotidianos, por ejemplo, son variables que también afectan a los futbolistas. "Si el futbolista lo desea, el psicólogo deportivo puede ayudarle a resolver cualquier problema. Pero si no hay esa petición expresa, debe enseñarle a apartarlo para que pueda concentrarse en su trabajo".
· Fomentar los aspectos psicológicos del futbolista ayuda a la recuperación de lesiones de larga y corta duración, y a prevenir su aparición
El trabajo en lesionesRodríguez ha señalado la importancia de encontrar el nivel óptimo de activación del futbolista al competir y para prevenir lesiones. "Si entra más tenso o activado de lo normal, puede jugar de forma más rígida; y si entra poco tenso o muy confiado, puede hacerlo con menos cuidado. En ambos casos, la probabilidad de lesiones se eleva". El trabajo psicológico también tiene un gran impacto cuando la lesión ya se ha producido. "Si dura varias semanas, no hay que realizar nada especial. Pero cuando tenemos una de larga duración (varios meses) y, sobre todo si ocurre cuando el jugador estaba en un buen momento, durante mucho tiempo pensará si podrá volver a tener su nivel, si le tendrán en cuenta cuando vuelva o cómo recuperará el puesto de titular", ha dicho Ramírez. Entonces, "hay que trabajar este tipo de pensamientos a nivel cognitivo para que el futbolista esté preparado, pero también a nivel fisiológico". El jugador puede realizar ejercicios de visualización de las jugadas y no perder el toque que tenía con el balón. "Está comprobado que si el cerebro de una persona se concentra en jugadas o situaciones que es capaz de realizar, aumenta la probabilidad de que eso ocurra. Es decir, si durante la lesión trabajamos la visualización, hacemos que el jugador siga en contacto con su juego a nivel mental", ha enfatizado Ramírez.

Trabajar los aspectos psicológicos de los futbolistas puede ayudar a optimizar el rendimiento, a prevenir las lesiones e incluso a su recuperación, según han explicado a DM Zoraida Rodríguez y Patricia Ramírez, del Centro de Alto Rendimiento Ramírez Caracuel, en Granada.
Enrique Mezquita Valencia - Martes, 21 de Septiembre de 2010 - Actualizado a las 00:00h।

Saturday, September 18, 2010

La fe ha sostenido a la familia de este niño con cáncer, por quien oró el Pontífice el jueves

18 Septiembre 10 - Celia Maza - Glasgow
Cuando un niño cumple cuatro años, la madre prepara una gran fiesta y hace una tarta de chocolate. En el caso de Tammi, fue completamente distinto. En las largas noches de insomnio tan sólo daba vueltas a cómo sería el funeral de su pequeño. A Anton le habían descubierto un cáncer en los huesos. Los médicos le daban sólo dos meses de vida.
La noticia cayó como un jarro de agua fría en la familia McManus, en East Kilbride, Escocia. El niño nunca había tenido síntomas asociados a un tumor. Ni había perdido peso ni había dejado de jugar al fútbol, su gran pasión. La visita al hospital se produjo sólo por un fuerte dolor en la garganta. Durante diez días, los médicos le hicieron todo tipo de pruebas y finalmente dieron con el problema. El pequeño padecía sarcoma de Ewings, un tumor muy raro en niños de esa edad.
Tras soportar 14 sesiones de quimioterapia agotadoras, 25 tratamientos de radioterapia y dos grandes operaciones, Anton consiguió salir adelante. Hoy tiene nueve años, pero no será hasta finales de septiembre cuando sepa si los médicos le dan el alta definitiva.
Desde el primer momento, Tammi ha sido muy sincera con su hijo. El pequeño - que ha tenido que aprender a caminar en dos ocasiones y ya no puede jugar al fútbol- sabe que ahora el cáncer está “dormido”, pero en cualquier momento puede despertar. Si eso pasa, es consciente de que tendrá que enfrentarse a otro largo infierno. Nadie puede asegurarle nada, pero cuando supo que el Papa venía a su ciudad ideó su propio plan: “Si alguien puede ayudarme ese es Dios”.
Diez días antes de que el Pontífice llegara a Glasgow decidió escribirle una carta: “Estaba muy enfermo y ahora me siento mejor, a pesar de que no puedo hacer un montón de cosas que hacen mis amigos. Estoy contento de que el cáncer se haya ido a dormir. Pero estoy escribiendo esta carta para preguntarle si podía bendecirme para ayudar a mantener el cáncer lejos. Creo que si alguien puede ayudarme es Dios. Realmente espero que tenga la suerte de conocerle. Significaría un mundo para mí. Rezaré para ver si hay respuesta”.
A Anton le costó tres horas y media redactar la misiva, pero finalmente todo valió la pena. El jueves, el Pontífice puso sus manos sobre su cabeza y rezó por él. LA RAZÓN fue testigo del momento y de las lágrimas de Tammi, que no pudo contener la emoción cuando Benedicto XVI se acercó hasta la familia.
Tras la Misa todos estaban tan impresionados que tuvo que ser la hermana de Anton, Rebeca de 11 años, la que actuó cómo portavoz. “Le ha puesto las manos en la cabeza y ha dicho algo en alemán, luego le ha dicho en inglés buena suerte y que Dios te bendiga”, decía sonriente. “Yo le he escuchado porque estaba al lado. A mi también me ha dado la mano”, contaba toda orgullosa.
A pesar de que durante días, el pequeño había soñado con aquel instante, tras la ceremonia era complicado sacarle alguna palabra. Sus grandes ojos azules parecían cansados tras la larga jornada, pero aún así miraban a todos los sitios. Sabía que algo grande había pasado.
Acurrucado al cobijo de su madre, su melena rubia dejaba entrever las señales que le dejaron los soportes de metal que durante meses sujetaron la cabeza a su cuerpo mientras su cuello cicatrizaba tras la segunda operación. Los médicos le tuvieron que quitar dos costillas para conseguir soporte suficiente para sus delicados huesos. Antón aún conserva en casa aquel amasijo de hierros que le ayudó a sobrevivir.
Tammi, que hace poco ha recibido la noticia de que su madre también padece cáncer, acariciaba a su pequeño intentando asimilar el momento. “Nuestra fe nos ha sostenido como familia a través de todo esto. Sin duda, hoy ha sido uno de los días más grandes de mi vida”, matizó el día que el Papa rezó por su hijo.

Friday, September 17, 2010

Escándalo y Necedad


La Gaceta de la Iglesia / Evaristo de Vicente -Enviado especial al Viaje del Papa-। 17 de septiembre.

Lo del Papa, debe tener desconcertado a cierto tipo de medio de comunicación, o quizá debería decirse a cierto tipo de “lobby”, porque, deberán estar pensando ¿cómo es posible que una persona “tan mala” como hemos “creado”, que incluso hemos conseguido que ciertos abogados ingleses digan muy serios que no debería de entrar a este país o, caso de entrar, ser inmediatamente detenido por ser el responsable último de los abusos sexuales prácticamente de medio mundo, aparezca en un acto...

...–los católicos le llaman Misa- y van 100.000 personas que no tienen aspecto de ser extorsionadores, ni dedicarse a la trata de blancas, ni cosas parecidas, sino más bien son padres, madres de familia, hombres y mujeres que, la verdad, parecen normales? ¿Cómo es posible?
Viene esto a cuento por el contraste entre lo que la Sky New TV, por ejemplo, ofrecía a sus telespectadores la noche anterior a la llegada del Papa a Edimburgo, tres hombres y el presentador hablando mal del Papa, y a la mañana siguiente, al llegar a la ciudad la principal avenida la Princes Street quizá de un par de kilómetros o tres de larga, a ambos lados, se amontomaban, como tantas veces hemos visto, personas que vibran ante el paso del coche del Papa hasta llegar a Palacio de la Reina de Inglaterra, el Holyroodhouse de Edimburgo. El Papa hace la visita de cortesía a la Reina de Inglaterra con pequeños pero emotivos dirscursos donde la Reina reconoce que al verle a él, al Papa, “recuerda la herencia común del cristianismo que ha contribuido siempre a la paz mundial y al desarrollo económico de los pueblos menos prósperos”. Es decir, que en contra de la opinión mediática, de cierta opinión mediática, la Reina de Inglaterra, por lo general bien informada, dice que este hombre, en realidad más que buscar pervertir a niños lo que busca –a veces los hombres le hacemos caso otras veces no- el desarrollo de las personas y de los pueblos ¿pero quien ha preparado ese discurso a la Reina? Se preguntan en ciertas redacciones. Pero a Isabel II al ver al Papa a su lado también se acuerda que él ha venido a beatificar a un inglés y le dice que ella, ya conocía que “la reconciliación era el tema central en la vida del Cardenal Newman por el que usted celebrará la Misa de Beatificación el Domingo” y comienza sino una catarata, si una cascada de elogios hacia este inglés que era de la iglesia de Inglaterra, o sea, de la iglesia cuya cabeza, “su Papa” es precisamente quien está elogiando a quien se ha pasado a la religión de quien tiene en frente, es decir, de Benedicto XVI, porque este hombre, añade sin pestañear la regia persona “ha contribuido a profundizar en las relaciones entre la Iglesia Romana Católica con la establecida Iglesia de Inglaterra”. El Papa un poco emocionado, al menos a mi parecer, y no estoy muy alejado físicamente yo de él en este Holyroodhouse de Edimburgo mientras el Papa empieza a decir que está contento de estar allí y anima al Reino Unido a que siga esforzándose por mantener los valores tradicionales y expresiones culturales ante el secularismo agresivo que ni siquiera los tolera ni aprecia”. Es claro que el Papa no vive en otras galaxias, sino que, como buen pastor, está viendo lo que pasa. Y quizá el desconcierto debe ser total, como decía al principio, de esas personas que van constantemente metiendo el dedo en una llaga que quiere cicatrizar pero no dejan porque el estado natural de ellos es la morbosidad: sí, ya se ha reconocido por este hombre y por toda la Iglesia Católica y se ha pedido perdón una mil veces y siempre que se demandado. La gente lo sabe y distingue, por eso están allí esas miles de personas en el parque Bellahouston de Glasgow, porque quieren escuchar de su Pastor cual es el camino y cuales los peligros; el camino, los sacramentos, los peligros, dice el Papa en la homilia de la misa la "dictadura del relativismo" que "amenaza con oscurecer la verdad del hombre". Y aseguró que el hombre tiene derecho a vivir en una sociedad que no sea una "selva de libertades autodestructivas y arbitrarias". a los jóvenes católicos escoceses a resistir la "destructiva" tentación de las drogas, el dinero, el sexo, la pornografía y el alcohol. Ciertamente y como ya fuera anunciado por Jesucristo, el Cristianismo es “escándalo para los judíos, necedad para los gentiles”.

Tuesday, September 7, 2010

La Ciencia a favor de la vida desde el momento de la concepción. Consideraciones bioéticas



Los avances de la Genética y el conocimiento del genoma humano, nos dice Nicolás Jouve, demuestran la incongruencia de sostener la existencia de diferencias en las primeras etapas de la vida de un ser humano. El “genoma individual”, la información genética de que depende el desarrollo, se constituye solo tras la fecundación, cuando se fusionan los prónucleos gaméticos para originar el núcleo del cigoto. A partir de ese momento el genoma formado se conserva de forma invariable en todas y cada una de las células del individuo. Con el paso del tiempo, el individuo humano alcanzará en su fase adulta varios billones de células, que se formarán a base de sucesivas divisiones celulares o mitosis, desde el cigoto, precedidas de una replicación exacta del genoma. De este modo, todas las células reciben una copia fiel de la información genética materializada en las moléculas del ADN de los 23 pares de cromosomas y los más de 25.000 pares de genes que se encuentran en el momento de la fusión de los núcleos gaméticos, masculino y femenino.
Se han descubierto genes reguladores que se activan pronto en el desarrollo embrionario, como el EGF4, que está específicamente activo en las células madre embrionarias y SOX-2 que funciona en interacción con el gen OCT-4 para estimular la actividad de genes estructurales, es decir genes que rigen la síntesis de las proteínas necesarias para la formación de los diferentes órganos (organogénesis) del ser humano en sus diferentes etapas. Y todo ello se encuentra “planificado” tras la fusión (fecundación) de los prónucleos femeninos y masculinos que originan el núcleo del cigoto. Son genes los citados que como otros muchos que se están descubriendo a la luz de los últimos descubrimientos genéticos, actúan o se silencian, aunque están presentes desde la fusión de los gametos, solo de acuerdo con estímulos procedentes del entorno celular y señales intra y extracelulares. Estos genes reguladores dictan cada paso de la organogénesis, y explican los “saltos morfológicos” increíbles por los que pasa un embrión hasta adquirir morfológicamente su forma humana. Pero su condición humana es igual antes de que adquiera una forma inequívoca humana que después de ello. Y no deja de ser sangrante que en las prácticas abortivas se eliminen tanto los embriones (seres humanos que ningún científico serio ya no niega como tal) como los fetos totalmente formados en sus órganos.
El desarrollo se rige en primer lugar por los genes propios del embrión, a los que se añaden una serie de “modificaciones epigenéticas”, que consisten en cambios heredables en la función génica que se producen sin un cambio en las secuencias del ADN, de tal forma que las células son capaces de detectar señales externas al genoma individual, que pueden determinar modificaciones del ADN, conducentes al silenciamiento o a la activación de determinados genes que a su vez condicionan la expresión de otros.

Hoy día no hay argumentos para discutir la condición de la vida humana con la misma intensidad en todas y cada una de sus etapas. No hay saltos cualitativos desde la fecundación hasta la muerte. Todo se desarrolla de una forma evolutiva, planificada. Es como un abanico que se va desplegando progresivamente, un abanico de vida en manos del que posee la vida.
No puede decirse, nos sigue diciendo Jouve, que en un momento tengamos una especie y más adelante otra diferente. Por mucho que se parezcan los embriones de una salamandra, el pollo o un hombre, en sus etapas iniciales de desarrollo, conforme avanza éste, se acentúan las diferencias hasta alcanzar la morfología propia de cada una de estas especies, de acuerdo con el plan de desarrollo dependiente de su genoma propio en el momento de la fecundación. Si el cigoto es humano, allí existe en esencia el individuo de la especie humana, único y singular, que se irá desarrollando de manera continua. La vida es única desde la fecundación. Si bien a lo primero, en nuestra especie como la de otros vertebrados, durante los primeros momentos del desarrollo se atraviesa un camino de variación morfogenética semejante a la de cualquier especie, a nadie se le ocurre cuestionar por ello que un embrión de salamandra o de pollo, deje de ser eso un embrión de salamandra y de pollo, y no un ser humano. La esencia es la esencia y la forma es accesoria Las tesis aristotélicas y del mismo Santo Tomás, a las que aluden los abortistas, quedan hoy sumamente superadas por la propia teoría de la evolución, en cuyo contexto no cabe pensar un cambio de especie a lo largo de la embriogénesis. Cambia la forma no el ser.
No existe ningún salto cualitativo desde la concepción hasta la muerte, pese a que se halla querido admitir por algunos, el hecho de considerar preembrión hasta los 21 días, a efectos de crear un sustrato biológico por el que sustentar un marco jurídico que sostenga la manipulación de embriones. Hoy día, esto desde el punto de vista científico no debe de admitirse. Otra cosa es que el legislador se ampare en ello desde una “moral funcional” de hechos consumados y de “requerimiento” de una sociedad, por otra parte no informada y a espaldas de la ciencia, manipulada, que elevan a escala y demanda social lo que en definitiva es prioridad e intereses de unos pocos.
Resulta obvio que si la ciencia ha demostrado hoy día que el ser humano es inmutable en su identidad genética a lo largo de su vida, del mismo modo ha de serlo en su esencia humana, y en consecuencia en su condición de persona. Por ello, en todas las fases de su desarrollo embrionario, fetal y adulto hasta la muerte, la vida humana tendría que ser considerada con el mismo grado de respeto y sujeta a los mismos derechos.

Para algunos bioéticos, los seres humanos adultos competentes, no los mentalmente retrasados, tienen una categoría moral intrínseca más elevada que los fetos o niños pequeños; existiendo por ello una aparente distancia entre lo que somos como personas y lo que somos como seres humanos. Esta forma de pensar, comenta Jouve, es la que ha inspirado una corriente de pensamiento posesivo y de derecho de la madre embarazada sobre el feto, o más recientemente, de los padres sobre los embriones producidos con sus gametos en una clínica de FIV (Fecundación in vitro) sea para asegurar descendencia biológica o para fecundar a un bebé “medicamento” que pueda solucionar el problema genético de un hermano enfermo. Visto así los embriones o los fetos no son sino una prolongación del cuerpo de la madre, de los que puede disponer hasta que tomen posesión de si mismos como entidades conscientes, o hasta que se les otorgue categorías de persona. Actuando de esta forma poco importa si para obtener el niño deseado se malogran muchos embriones, ya perdidos en la implantación o sobrantes, guardados posteriormente congelados en los bancos embrionarios, y cuyo destino poco importa a la sociedad, salvo su posible utilización para la investigación. Una vez más se demuestra que el “fin justifica los medios”. Nuestra sociedad va llegando poco a poco a una espiral progresiva de manipulación del ser humano, que pro “defensa de la vida” para unos pocos, justifica la muerte de muchos. Una cultura en definitiva antivida, que se está extendiendo desde el comienzo del ser humano hasta la admisión de la eutanasia activa. ¿A quienes en realidad les está interesando esta cultura antivida, que se escuda en un aparente bien común, pero que nos va llevando hacia un caos sin retorno? Bajo aparentes sentimentalismos, de determinados casos, no por ello carentes de nuestra comprensión y cariño, se nos manipula, se nos lleva hacia vías muertas, posiciones sin retorno. El hombre quiere confirmarse como señor de la vida y de la muerte, volviéndose de nuevo a retomar el viejo mito del Paraíso, cuando la serpiente tienta al hombre a comer del fruto prohibido a efectos de conocer el secreto del bien y del mal: ¡Ser como dioses, y por ello legitimar lo que está bien y lo que está mal!
En su grado extremo estas corrientes utilitaristas llegan a negar las innegables cualidades del ser humano, de tal manera que se rebaja la dignidad de la vida humana al situar al hombre como un ser más de la naturaleza, que no se debe de diferenciar de otros animales en sus derechos individuales. Además para estos utilitaristas, para ser considerado como persona, el ser humano, tiene que poseer autoconciencia, razón, autonomía y capacidad de sentir dolor y placer, cuyas propiedades no podrían ser atribuidas a seres humanos disminuidos psíquicos, en estado de coma, o inconscientes tras un accidente. Puede llegarse con estas ideas al disparate, ya que de hecho respaldan una cultura de muerte, de xenofobia y de nazismo. En ella, y con sus argumentos se respalda de igual forma, en “pro de la libertad” y de los “derechos” la destrucción de los embriones, el aborto y la eutanasia.
De este modo se cae en un relativismo moral y por dañina que sea para un individuo una determinada acción, queda esta justificada siempre que convenga para salvar unas circunstancias que se suponen imperiosas para un mayor número de personas. Ante esta situación se pregunta Jouve, ¿Hasta donde estamos dispuestos a llegar, si a alguien le dijeran que con un transplante multiorgánico de una persona sana se podrían salvar cinco personas enfermas? ¿Lo haría?; o si tras una prueba de una presunta vacuna que pudiera salvar la vida de miles de personas, se le aplicara a una persona sana poniéndola por ello en peligro de muerte ¿Lo haría? Una vez más se llega al relativismo utilitarista de que el fin justifica los medios, llegándose a aplicar esta “moral” relativista que no tiene barreras, a otros índoles de la vida en nuestras sociedades. Así el propio terror puede y de hecho lo consigue en ocasiones cambiar con los actos terroristas el pulso o el ritmo de sociedades democráticas.
Mucho antes de que se desarrollen los tejidos, entre ellos el nervioso en la época fetal, y antes de que los factores ambientales y educativos despierten la razón y modelen la personalidad del recién nacido; mucho antes, cada persona, cada ser humano, es el resultado del desarrollo físico y psíquico consecuencia de la constitución genética, presente ya en el embrión desde el estado de una célula.
Como afirma Zubiri, citado por Jouve, la personalidad es una cosa que se va configurando a lo largo de la vida por el aprendizaje y el acúmulo de experiencias consecuencia de la interacción entre el genotipo y el ambiente; pero la persona (personeidad como estructura personal) se da desde la concepción y se sustenta en la componente genética y sin ella no hay luego personalidad. Sin respeto a la vida humana desde el primer momento de la concepción, donde se sustentan todos los demás derechos de la persona, no hay ya ningún otro derecho porque todos ellos se amparan en el ser vivo no en la persona muerta. ¡Todos tienen derecho a la vida!, dice nuestra Constitución en su artículo quince. Por ello los legisladores tuvieron que hacer malabarismos legales, manteniendo el artículo 417 del código penal, pero inmediatamente establecieron uno nuevo (417 bis) en el que se despenalizaba el aborto en tres supuestos contemplados por la ley, y ahora se pretende introducir una ley de plazos donde se despenalice totalmente el aborto, a requerimiento de la mujer que desee abortar (derecho de la mujer) hemos llegado a un túnel aparentemente sin salida.
Queda únicamente su derogación si es declarada anticonstitucional. ¿Pero como no declarar anticonstitucional una ley que no solo despenaliza de hecho el aborto, sino que lo declara un derecho de la mujer? Creo humildemente que hemos perdido la brújula, que una cultura de muerte se ha aposentado en las conciencias de aquellos que por bastardos intereses han hecho posible esta aberración, este crimen horrendo.