Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración Esquelética etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org/maduracion-osea
Se abrirá el portal al hacer "clic" y allí, se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México, Venezuela...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Sunday, June 17, 2012

¡Señor! ¡Mi Patria llora!

Emocionante poesía de Gabriel y Galán, que lamentablemente tiene mucha más vigencia que cuando se escribió.



I



¡Señor! ¡Mi Patria llora!

La apartaron, ¡oh Dios!, de tus caminos,

y ciega hacia el abismo corre ahora

la de ayer reina y señora

de gloriosos destinos.





Hijos desatentados,

que ya la vieron sin pudor vencida,

la arrastran por atajos ignorados...

¡Señor, que va perdida!

¡Que no lleva en su pecho la encendida

luz de tu Fe que alumbre su carrera!

¡Que no lleva el apoyo de tu mano!

¡Que no lleva la Cruz en la Bandera

ni en los labios tu nombre soberano!

¡Señor! ¡Mi Patria llora!

¿Y quién no llorará como ella ahora

tremendas desventuras,

si fuera de tus vías

sólo hay horribles soledades frías,

lágrimas y negruras?





¿Quién de Ti se aleje

camina en derechura al grandeza?

¿ni quién que a Ti te deje

su brazo puede armar de fortaleza?





Solamente unos pocos pervertidos

hijos envanecidos

de esta Madre fecunda de creyentes

pretenden, imprudentes,

alejarla de Ti: son insensatos;

olvidan tus favores: son ingratos;

desprecian tu poder: están dementes.





Pero la Patria mía,

por Ti feliz y poderosa un día,

siempre te ve, Señor, como a quien eres,

y en Ti, gran Dios, en Ti sólo confía;

que es grande quien Tú quieres,

fuerte quien tiene tu segura guía,

sabio quien te conoce,

¡y feliz quien te sirva y quien te goce!





¡Señor! ¡Mi Patria llora!

Ebria, desoladora

la frenética turba parricida

la lleva a los abismos arrastrada,

la lleva empobrecida...

¡la lleva deshonrada!...





¡Alza, Señor, tu brazo justiciero,

y sobre ellos descarga el golpe fiero,

vengador de sus ciegos desvaríos!...

¡No son hermanos míos

ni hijos tuyos, Señor! ¡Son gente impía!

¡Son asesinos de la Patria mía!





II





¡Señor, Señor: detente!

¡No hagas caer sobre la impura gente

el rudo golpe grave

de la iracunda mano justiciera,

sino el toque suave

de la mano que funde y regenera!





Y a Ti ya convertidos

los hijos ciegos a tu amor perdidos,

aplaca tus enojos,

la noche ahuyenta, enciéndenos el día

y pon de nuevo tus divinos ojos

en los destinos de la Patria mía.





¿No es ella la que hiciera

con los lemas sagrados

de la Cruz y el honor una bandera?

¿La que tantos a Ti restituyera

pueblos ignotos de tu Fe apartados,

que con sangre de intrépidos soldados

y con sangre de santos redimiera?





¿Y Tu no eres el Dios Omnipotente

que quitas o derramas con largueza

gloria y poder entre la humana gente?





¿No eres prístina fuente

de donde ha de venir toda grandeza?

¿No eres origen, pedestal ingente

de toda fortaleza?





¿No es toda humana gloria

dádiva generosa de tu mano?

¿No viene la victoria

del lado de tu soplo soberano?





¡Señor, oye los ruegos

que ya te elevan los hermanos míos!

¡Ya ven, ya ven los ciegos!

¡Ya rezan los impíos!

¡Ya el soberbio impotente

hunde en el polvo, ante tus pies, la frente!

¡Ya el demente blasfemo, arrepentido,

cubre el rostro, el pecho se golpea

y clama compungido:

"¡Alabado el Señor; bendito sea!"





Y los justos te aclaman,

alzando a Ti los brazos, y te llaman;

y porque España en Ti confía,

al unísono claman

todos los hijos de la Patria mía:





¡Salva a España, Señor; enciende el día

que ponga fin a abatimiento tanto!

¡Tú, Señor de la vida o de la Muerte!

¡Tú, Dios de Sabahot, tres veces Santo,

tres veces Inmortal, tres veces Fuerte!....

No comments:

Post a Comment

Añadir comentarios al blog, si queréis aportar alguna opinión