Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración Esquelética etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org/maduracion-osea
Se abrirá el portal al hacer "clic" y allí, se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México, Venezuela...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Tuesday, April 19, 2011

LA SECULARIZACIÓN




No olvidemos que las características sociales que son dinámicas y ambivalentes. Como dinámicas están sujetas a un cambio continuo que, en el mejor de los casos, limita la validez del análisis a un tiempo determinado. Dada su calidad de ambivalentes no pueden ser calificadas como totalmente negativas o positivas. Por tanto, la secularización no se debe entender, en principio, como algo esencialmente antirreligioso. Se trata de un proceso de re-ubicación de la religión en la sociedad que produce efectos en sentidos muy diversos. En rigor, no puede interpretarse como antirreligioso el que la religión se concentre en su papel. Además, es bastante explicable que durante esta re-ubicación se produzca una pérdida de fieles y una bajada en la práctica religiosa tradicional. Es propio de los cambios culturales romper la rutina y producir desorientación.

QUÉ ES?
Por secularización cabe entender, entre otras, todas estos:
1) Declive o decadencia de la religión, progresiva pérdida del prestigio y del valor socialmente reconocido en los símbolos e instituciones de la religión. En suma, puede entenderse todo proceso adverso a la implantación social de la religión.

2) Desconexión de la sociedad, la política y la cultura, respecto a la visión religiosa del mundo y del hombre,y también respecto a las instituciones, eclesiásticas u otras, en las que dicha visión se expresa.

3) Desacralización, desencantamiento y reducción a lo profano de la naturaleza física, convertida en objeto de dominio técnico.

4) Paso de una sociedad rígida,refractaria al cambio, regida por principios de tradición, a una sociedad elástica, flexible y móvil,que no consagra ningún principio dado.

5) Privatización de la religión, que abandona el ámbito público, cultural y político, y queda confinada a recintos de intimidad, individual y social, haciéndose socialmente invisible.

6) Fragmentación de la religión en un pluralismo de creencias religiosas coexistentes en una misma sociedad, sin que ninguna de ellas pueda cumplir ya funciones de integración y de legitimación social.

En relación con el proceso de secularización, se han creado expresiones tales como: muerte de Dios, eclipse de Dios o de lo sagrado, el crepúsculo de los dioses, apostasía de las masas, la racionalización, la desmitificación (frente a mitos) y desmistificación (frente a mística) de la sociedad, el advenimiento de una cultura postrreligiosa o postcristiana, etc.

EL POLO OPUESTO: LAS SOCIEDADES TEOCRÁTICAS
Se llaman sociedades teocráticas (theos=dios; cratos=gobierno). aquellas en las que la religión era uno de los elementos identificantes (todos pertenecen a esa religión), cohesionantes y formantes (costumbres y normas tienen origen y respaldo religioso) de mayor fuerza en todos los campos de la vida. No existía separación entre lo civil y lo religioso, a pesar de haberla entre lo sagrado (curas) y lo profano (seglares).

DESCRIBIENDO LA SECULARIZACIÓN
Podemos entender por secularización un proceso en el cual diversos ámbitos de la vida humana (concepciones, costumbres, formas de sociedad, instituciones, cosas y personas) o la totalidad de los mismos dejan de estar determinados o inspirados por la religión o lo están de otra forma o en menor grado. Hay, por tanto, una menor presencia pública de la religión organizada en la vida ciudadana, cultura, política, enseñanza, sanidad, etc... Esto supone que, previamente, la religión (sus símbolos, doctrinas e instituciones) ha perdido prestigio, fuerza e influencia. De cualquier forma, no ocupa en la vida pública un puesto tan preeminente como el que tenía antes.

Es una situación en que ni está de moda ser religioso, ni el control social o el ambiente fuerzan a ello. La calificación de "laica" prestigia ante los ojos de muchos a la institución que la lleva. En frase de Berger "La religión debe venderse a una clientela que ya no está obligada a "comprar". La situación pluralista es, sobre todo, una situación de mercado". Antes la religión legitimaba las realidades sociales. Ahora, es ella misma la que debe justificar su existencia.

No obstante,de hecho, la religión sigue teniendo un peso social muy grande. La sociedad ha alcanzado, en palabras del pastor evangélico Dietrich Bonhoeffer, la "mayoría de edad". La Iglesia, madre y maestra de pueblos, ve cómo sus hijos van ultimando su adolescencia. Y, como cualquier madre, se resiste a la vez que se alegra.

LAICISMO
En la actualidad, dada la extensión del fenómeno secularizador, es evidente que se trata de un cambio cultural. Sin embargo, algunos hacen de él una ideología (o un talante adherido a su ideología) que afirma la necesidad de implantar una radical secularización como sea. Puede llegar incluso a fundamentar una discriminación por motivos religiosos. Generalmente, se denomina secularismo o laicismo a la pretensión de eliminar toda influencia religiosa en la sociedad por considerar dicho influjo esclavizante y perjudicial. Se trata de un laicismo militante que intenta sacar al hombre de la esfera de lo sagrado y hacerle tomar conciencia de que sólo hay mundo. Por lo tanto, hay que abolir toda motivación o vinculación social con la transcendencia ya que supondría un oscurantismo impropio de nuestro tiempo. Esta postura suele ir acompañada de un anticlericalismo, más o menos visceral, y reviste muchas veces formas y exigencias que, en algún sentido, pueden calificarse de religiosas. Algunos afirman que no puede haber laicidad sin laicismo.

Se pretende que la sociedad sea confesionalmente laica.

En las sociedades con fuerte desarrollo urbano e industrial (que, menos el Japón, son todas de tradición cristiana) se constatan estadísticamente fenómenos tales como: decadencia de la práctica religosa, despego de las formas tradicionales de culto, crisis de credibilidad de la institución religiosa como depositaria de un magisterio doctrinal y disciplinar, reducción a cultura laica de las tradiciones religiosas populares, privatización de la creencia, creciente marginación de lo institucional como factor de dinámica social, política y cultural, escasez de candidatos al liderazgo religioso, etc.

(Extracto de Para comprender la sociedad del hombre moderno de Angel Calvo Cortés y Alberto Ruiz Díaz)

Tuesday, April 5, 2011

Democracia y verdad


Una reflexión sobre el proceso a Jesús de Nazaret Por Rafael Palomino MADRID, lunes 4 de abril de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos una nueva contribución en nuestra sección Observatorio Jurídico, sobre libertad, cuestiones relacionadas con los derechos humanos y su relación con la antropología y la fe cristianas, que dirige el español Rafael Navarro – Valls, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, y secretario general de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. * * * * * En la segunda parte de “Jesús de Nazaret”, el Papa no solo ofrece una reflexión teológica y exegética de primer orden, sino que también invita a la reflexión sobre otros aspectos cruciales. Uno de ellos, es el análisis del proceso de Jesús ante Pilatos. Detengámonos en él. La civilización occidental no puede entenderse sin el calidoscopio en el que se descomponen sus grandes procesos. Así por ejemplo, en el primer cuarto del siglo XX, Occidente despierta de la pesadilla totalitaria a través de los Juicios de Nüremberg, que recordaron la existencia de exigencias morales y éticas superiores a cualquier Derecho positivo. Mucho tiempo antes (s. II a. de C.), el choque verbal entre Cicerón y Catilina, recuerda la importancia del respeto a la ética en los asuntos públicos y los presupuestos del poder legítimo. El juicio de Sócrates en Atenas (s .IV a. de C.), en fin, nos sitúa abruptamente ante el valor de la crítica de la razón frente a los usos sociales. De todos ellos, el proceso de Jesús ante Pilatos ocupa el lugar central. ¿Quiénes fueron los acusadores? ¿Cuál fue el verdadero motor del proceso? ¿Qué lugar ocupa la verdad en el gran tema de lo justo legal? Tres respuestas claves La respuesta a la primera pregunta por Benedicto XVI ha merecido el agradecimiento del pueblo judío. El fiscal no fue Israel como un todo, sino los círculos sacerdotales distinguidos y un pequeño y fanático grupo de seguidores de Barrabás. La segunda cuestión en Benedicto XVI apunta como una flecha a un hecho que ha cambiado el mundo: la separación entre la dimensión religiosa y la política, una separación que, para el Papa, pertenece realmente “a la esencia” del nuevo camino cristiano. El tercer tema requiera algo más de atención ahora. Ante el requerimiento de Pilatos: “¿Qué es la verdad?”, Benedicto XVI recuerda que no ha sido el procurador romano “el único que ha dejado al margen esta cuestión como insoluble y, para sus propósitos, impracticable. También hoy se considera molesta, tanto en la contienda política como en la discusión sobre la formación del derecho”. Ciertamente, para el Derecho la pregunta por la verdad es fundamental. Tal vez por esto, y precisamente desde instancias democráticas, viene afirmándose que los derechos fundamentales, entre ellos el derecho a un juicio “justo”, deberían ser rescatados de las presiones de las minorías y de las imposiciones de las mayorías políticas. Al representar un núcleo de valores esenciales, deben quedar al margen de esquemas políticos de uno y otro signo. Como ha dicho Spaemann, “la comunidad jurídica no es una especie de ‘closed shop’, cuyas condiciones de admisión y de exclusión quedan fijadas por la mayoría de los miembros”. Por ejemplo, no hay derecho alguno de una mayoría, por muy grande que sea, a decidir sobre el derecho de una minoría a su existencia. Hace años, cuando Benedicto XVI era solamente el cardenal Ratzinger, observaba que “las decisiones mayoritarias no pierden su condición verdaderamente humana y responsable cuando presuponen un sustrato básico de humanidad y lo respetan como verdadero bien y condición de todos los demás bienes”. Las observaciones primero del cardenal Ratzinger y ahora de Benedicto XVI chocan frontalmente con la visión jurídica que, prescindiendo de la verdad, basa el derecho en el poder, en la fuerza de los votos. Esta línea de pensamiento (me refiero al positivismo jurídico, fruto del relativismo ante la verdad objetiva) hoy intenta ocupar todos los intersticios legales, incluido el juicio histórico de Jesús ante Pilatos Relativismo y positivismo legal Tal vez haya sido el jurista austríaco Hans Kelsen el que lo ha planteado de forma más radical. Cuando desde su visión normativista se sitúa ante la pregunta del procurador romano frente a la verdad, no duda en tomar partido por la postura que, a la postre, adoptará Pilatos. Estas son sus palabras : “Y puesto que Pilatos, un relativista escéptico, no sabía qué era la verdad, la verdad absoluta en que este hombre creía, consecuentemente, procedió de modo democrático sometiendo la decisión del caso a votación popular” (H. Kelsen, “¿Qué es la Justicia?, Barcelona, 1992). Ciertamente no deja de provocar un cierto “escalofrío jurídico” esta renuncia a la verdad, para entregar la justicia en manos de una mayoría, tantas veces manipulable (como se deduce también del relato evangélico). El relativismo —de entonces y de ahora— termina, en el fondo, por renunciar a saber qué es lo justo, aferrándose a una maraña de subterfugios procedimentales, que difícilmente pueden ocultar la presión del poderoso sobre el débil. El Papa se refería de forma explícita a estas cuestiones de profundo calado, con motivo de su discurso a la Comisión Teológica internacional de 5 de octubre de 2007. Decía entonces Benedicto XVI: “En muchos pensadores parece dominar hoy una concepción positivista del derecho. Según ellos, la humanidad, o la sociedad, o de hecho la mayoría de los ciudadanos, se convierte en la fuente última de la ley civil. (…) En la raíz de esta tendencia se encuentra el relativismo ético, en el que algunos ven incluso una de las condiciones principales de la democracia, porque el relativismo garantizaría la tolerancia y el respeto recíproco de las personas. Pero, si fuera así, la mayoría que existe en un momento determinado se convertiría en la última fuente del derecho. La historia demuestra con gran claridad que las mayorías pueden equivocarse. (…) Cuando están en juego las exigencias fundamentales de la dignidad de la persona humana, de su vida, de la institución familiar, de la equidad del ordenamiento social, es decir, los derechos fundamentales del hombre, ninguna ley hecha por los hombres puede trastocar la norma escrita por el Creador en el corazón del hombre”. Me he permitido una cita algo extensa, precisamente porque explica nítidamente el desenlace jurídico de la crucial cuestión también teológica que el Papa Ratzinger plantea cuando analiza el proceso de Jesús. * Rafael Palomino es Catedrático de Derecho Eclesiástico en la Universidad Complutense, y Vocal del Consejo Asesor de OSCE para la Libertad de Religión y de Creencias.

Thursday, March 31, 2011

POR LOS AFECTADOS DE JAPÓN


¡¡¡ Señor, quiero decirte GRACIAS, porque hoy me desperté y sabía dónde estaban mis seres queridos. Porque esta mañana mi casa estaba en pie, porque esta mañana no estoy llorando a mis hijos, mi esposo (a), mis padres, mi hermano o hermana que necesitan ser rescatados debajo de una pila de concreto, porque esta mañana pude tomar un vaso de agua, porque esta mañana no estoy planificando un funeral, y ante todo te agradezco Señor que todavía estoy vivo y tengo voz para rezar por la gente de JAPON. Señor, te ruego a ti, el único que hace posible lo imposible, el único que transforma la oscuridad en luz, te ruego que les des fuerza a esas madres que están sufriendo; que les des la paz que supera cualquier entendimiento; que abras las calles para que la ayuda llegue; que proveas doctores, enfermeras, comida, agua y todo lo que ellos necesiten. A los que perdieron a sus familias, dales paz, esperanza y coraje para seguir adelante. Protege a los niños con tu poder. Te lo ruego en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, y de su Santísima Madre la Siempre Virgen María. Por favor, sigue pasando esta oración para que todos recemos juntos por la gente de JAPON. Nadie está libre de una catástrofe igual.

Friday, March 18, 2011

Profanación de la capilla: unos sacuden el árbol y otros recogen las nueces


Unos propician un ambiente de crítica persistente a la Iglesia, practican políticas anticristianas, imponen un proyecto de ingeniería social y otros se lanzan a la violencia antirreligiosa। Es un análisis de Luis Losada y Javier Torres. Alba Digital

Lo decía monseñor Rouco hace un año con ocasión de un atentado contra una iglesia de Majadahonda. Y así lo advertía Benedicto XVI hace unos meses: “Se percibe un laicismo radical como en los años treinta”.
Y el pasado martes, 8 de marzo, una asociación de estudiantes de izquierda radical, Contrapoder, iniciaba la celebración de un seminario feminista en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid. Lo hacía en coordinación con la asociación prohomosexual Rosa que te Quiero Rosa.
El jueves 10 los anticatólicos y prohomosexuales deciden organizar una performance como colofón de sus jornadas. A eso de las 13:00 horas unas sesenta mujeres inician una especie de procesión hacia la capilla del campus de Somosaguas de la Complutense.
Leyeron textos de santo Tomás, al que tacharon de misógino. Poco antes de iniciarse la misa diaria de las 13:30 irrumpen en la capilla y se desnudan de cintura para arriba con gestos lésbicos.
Dentro de la capilla cantaron rimas y eslóganes ofensivos contra la Iglesia, el Santo Padre y la fe cristiana, acompañados de blasfemias. Ellos mismos lo fotografiaron y filmaron todo. “Un laicismo radical con matiz feminista muy fuerte”, resume el delegado de Pastoral Universitaria, el padre Feliciano Rodríguez.
Hasta aquí los hechos. Contrapoder se arroga la autoría primero para después negarla (reconociendo siempre su identificación). El giro probablemente obedece al asesoramiento de un buen abogado.
El sindicato de funcionarios Manos Limpias ha presentado una denuncia contra el rectorado y el decanato por complicidad.
Por supuesto, ni el izquierdista decanato de Heriberto Cairo ni el también izquierdista rectorado de Carlos Berzosa quieren llegar más lejos de la condena verbal de los hechos. Tampoco la Iglesia parece querer llegar más lejos de la condena canónica.
Aunque el capellán de Somosaguas, Rafael Hernando de Larramendi, había anunciado la presentación de una denuncia en la comisaría de Pozuelo, ni el capellán ni el delegado de Pastoral Universitaria ni el Arzobispado de Madrid parecen querer darle más relevancia al hecho.
“No queremos hablar; hay que ser prudentes”, era la respuesta de los estudiantes católicos de Somosaguas ante los micrófonos de Intereconomía. ¿Prudencia o cobardía?
Ante tanta prudencia, grupos feministas se encerraron en la capilla de Derecho a fumar porros al grito de: “¡Alejad vuestros rosarios de nuestros ovarios!”.
No obstante, desde la Asociación de Jóvenes por la Jornada Mundial de la Juventud se afirma que “estamos ante unos ataques organizados que aisladamente parecen chiquilladas, pero que todos juntos forman una estrategia de ataque a la juventud católica española”. Por su parte, el padre Feliciano reconoce que se trata de un “sacrilegio” y de un “ataque contra el clero” que contrasta con las auténticas raíces que muchos jóvenes encuentran en la religión.
La actitud prudente fue la que llevó al Arzobispado de Barcelona a suspender durante meses las misas en la Facultad de Económicas de Barcelona ante los ataques de grupos radicales iniciados el pasado mes de noviembre.
Y eso a pesar de que el Rectorado incumplía un convenio firmado. Fue también la prudencia la que llevó el pasado mes de diciembre a suspender la conferencia de monseñor Rouco en la Universidad Autónoma ante el reconocimiento por parte del delegado del Gobierno de que “no podía garantizar su seguridad”. “No tengo la impresión de que la Iglesia no sea estimada”, afirmaba el pasado 1 de marzo el reelegido presidente de la Conferencia Episcopal.
Pero aún más llamativa ha sido la actitud del obispo de Valladolid, monseñor Blázquez, que ha llegado a desautorizar a la asociación de estudiantes que reclamaba la apertura de la capilla universitaria y se quejaban de la blasfema presencia de Leo Bassi, que abogaba por erradicar las raíces cristianas y predicar el relativismo.
“Los católicos han sido siempre unos terroristas y cómplices de violaciones”, dijo Bassi con total impunidad. Con la Iglesia hemos dado... Así se entiende que el Rectorado de la Universidad de Valladolid se permita invitar a los estudiantes a “ir a rezar al campo”. Incluso que se crezca invitando a Gregorio Peces-Barba a hablar de la necesidad de revisar los acuerdos Iglesia-Estado y reformar la aconfesionalidad constitucionalidad por un Estado laico.
Es verdad que la llamada guerra de las capillas no es nueva, sino más bien recurrente. La izquierda radical anticlerical nunca ha entendido la presencia de la Iglesia en la Universidad. La observan como un insulto, una “provocación nacionalcatólica”.
Probablemente, no han terminado de entender la realidad aconfesional de nuestra Constitución. Y peor: no han comprendido la normalidad del hecho religioso en la vida social. Una normalidad que se palpa en la laicista Sorbona de París o en la británica Oxford. Pero España parece querer insistir en ser diferente. Y esta vez, la radicalidad se ha impuesto con absoluta impunidad. El art. 525 del Código Penal que condena los atentados a la libertad religiosa está virgen.
Atentar contra lo religioso -o más bien contra lo cristiano- no solo sale gratis, sino muy rentable.
Es verdad que Zapatero ha decidido dejar en el congelador la Ley de Libertad Religiosa, cuyos borradores pretendían circunscribir la libertad religiosa al ámbito privado. La razón no es ideológica, sino práctica. “Habría sido el suicidio”, señalan fuentes socialistas. Pero la amenaza secularizante permanece. La Ley de Igualdad de Trato puede convertirse en un sustituto para recortar la libertad religiosa con un amplio abanico de sanciones.
Y desde luego, la pasividad y el silencio del Gobierno frente a los ataques producidos son más expresivos que las palabras. La impunidad penal y social alimenta a la bestia. Atacar a la Iglesia es gratis. Incluso rentable política y socialmente. En resumen, que -como diría Arzalluz- “unos sacuden el árbol y otros recogen las nueces”.

Monday, March 14, 2011

Beber más de una taza de café reduce el riesgo de ictus en mujeres

Beber más de una taza de café al día se asocia a entre un 22 y un 25 por ciento menos de riesgo de ictus, en comparación con los que beben menos cantidad। La conclusión se extrae de un trabajo que se publica en el último número de Stroke: Journal of the American Heart Association।
El estudio, coordinado por Susanna Larsson, de la División de Epidemiología Nutricional del Instituto de Medicina Medioambiental perteneciente al Instituto Karolinska, en Estocolmo (Suecia), ha mostrado que beber menos café o no consumirlo se asocia a un riesgo incrementado de ictus en un estudio de 34.670 mujeres, de edades comprendidas entre los 49 y los 83 años, seguidas durante una media de 10,4 años.
Los grupos de mujeres que bebían de una a dos tazas de café al día, de tres a cuatro tazas diarias o cinco o más tenían beneficios similares en comparación con aquéllas que informaron de la ingesta diaria de menos de una taza de café. Las diferencias no cambiaron por tabaquismo, índice de masa corporal, historia de diabetes, hipertensión o consumo de alcohol, indicando que los efectos del café no están influidos por estos factores de riesgo cardiovascular.
Los investigadores del Instituto Karolinska han recolectado datos sobre casos de un primer ictus ocurrido entre enero de 1998 y diciembre de 2008, documentando así 1.680 ictus: 1.310 ictus isquémicos, 154 hemorragias intracerebrales, 79 hemorragias subaracnoideas y 137 ictus inespecíficos.
Vías de reducciónLas vías mediante las cuales la ingesta de café podría reducir el riesgo de ictus incluyen la atenuación de la inflamación subclínica, la reducción del estrés oxidativo y la mejora de la sensibilidad a la insulina
Diario Médico.

Saturday, March 12, 2011

Mística del día a día



Esperanza abierta


Somos caminantes que caminan
Que en Vos se inspiran y en Vos confían
Por los caminos de la vida
Vamos detrás de TI Señor, cansados pero confiados
En tu bondad y misericordia

Anhelantes caminamos porque somos a su vez
Caminos de otros que caminan a nuestro lado
Mientras caminamos Señor
Con la mirada al frente y por delante
Vamos abriendo surcos a la vida

Otros detrás de nosotros vendrán
Caminantes por la vida
Y en nuestros surcos abiertos, sus semillas verterán
Estas diáfanas en su momento
Algún día florecerán

Mientras tanto nosotros ¡Sigamos caminando!
Con nuestras conciencias abiertas a la luz
A la esperanza de un Mundo nuevo, de un horizonte que parece sin fin
Pero que se abre al caminar a la Patria soñada
¡Caminante, se hace camino al andar!

Bernardo Ebrí

Sunday, March 6, 2011

Testamento espiritual de Shahbaz Bhatti


HAZTE OIR

Se ha traducido del italiano el legado espiritual de Shahbaz Bhatti, ministro cristiano de Pakistán, asesinado ayer por los islamistas de 30 balazos:
Me llamo Shahbaz Bhatti. Nací en una familia católica. Mi padre era un profesor jubilado, y mi madre un ama de casa, que fue educada de acuerdo a los valores cristianos y las enseñanzas de la Biblia; ambas cosas tuvieron gran influencia en mi infancia.
Desde pequeño solía ir a la iglesia, y allí encontraba profunda inspiración en las enseñanzas, el sacrificio y la crucifixión de Jesús. Fue el amor a Jesucristo lo que me indujo a ofrecer mis servicios a la Iglesia. Las terribles condiciones en que vivían los cristianos de Pakistán me impactaron. Recuerdo un Viernes Santo, cuando tenía 13 años, que escuché un sermón sobre el sacrificio de Jesús para nuestra redención y la salvación del mundo. Pensé que debía corresponder a ese amor, amando a nuestros hermanos y hermanas, poniéndome al servicio de los cristianos, especialmente de los pobres, los necesitados y los perseguidos de este país islámico.
Me han pedido que ponga fin a mi lucha, pero siempre me he negado, aun a riesgo de mi vida. Mi respuesta ha sido siempre la misma. No busco popularidad ni posiciones de poder. Solo busco un sitio a los pies de Jesús. Quiero que mi vida, mi carácter y mis acciones hablen por mí, y que digan fuerte y claro que sigo a Jesucristo. Este deseo es tan fuerte en mí que me consideraría un privilegiado si -debido a este esfuerzo combativo para ayudar a los necesitados, los pobres y los cristianos perseguidos de Pakistán- Jesús quisiera aceptar el sacrificio de mi vida.
Quiero vivir en Cristo y quiero morir en El. No siento miedo en este país. Los extremistas han intentado matarme muchas veces, me han encarcelado, amenazado, perseguido, y han aterrorizado a mi familia. Yo solo digo que, mientras esté con vida, hasta mi último suspiro, seguiré sirviendo a Jesús y a esta pobre y sufriente humanidad, a los cristianos, a los necesitados, a los pobres.
Creo que los cristianos de todo el mundo que en 2005 le tendieron la mano a los musulmanes víctimas del terremoto han construido un puente de solidaridad, amor, comprensión, colaboración y tolerancia entre ambas religiones. Si estos esfuerzos se mantienen tengo la convicción de que ganaremos los corazones y las mentes de los extremistas. Esto nos llevará a un cambio positivo: la gente no se odiará, no se matará en nombre de la religión, sino que se amarán los unos a los otros, traerán armonía, cultivarán la paz y la comprensión en esta región del mundo.
Creo que los más necesitados, los pobres, los huérfanos, sea cual sea su religión, deben ser tratados por encima de todo como seres humanos. Estas personas son parte de mi cuerpo en Cristo, son la parte perseguida y necesitada del cuerpo de Cristo. Si llevamos a cabo esta misión, entonces nos habremos ganado un sitio a los pies de Jesús y yo podré mirar Su rostro sin sentir vergüenza.