La crisis económica es la punta del iceberg del mal moral y sectario de nuestra sociedad.
No contentos con la Educación sectaria de nuestros niños y jóvenes, invitándolos a las prácticas sexuales aberrantes, verdadera perversión de menores; no contentos con la implantación del aborto libre y gratuito por la seguridad social para todo niño que no quiera ser recibido por la “madre”, independientemente de que esté sano o enfermo, ¡igual-da!, ahora, como podéis ver en los artículos que os copio de Libertad Digital, y
a efectos de ganarse a la izquierda mas radical cara a los presupuestos, y futuras elecciones, nuestro Gobierno radicaliza su postura contra la Iglesia Católica, los propios católicos, así como contra la propia cultura que dio lugar a nuestra sociedad, Constituyen estos actos un sectarismo peligroso porque “toca” las conciencias sagradas del hombre. ¡Dios se compadezca de nosotros!
CON LA LEY
La ley de Libertad Religiosa revisará el Concordato, quitará crucifijos y respetará el velo
El Gobierno ya tiene redactada la nueva Ley de Libertad Religiosa. Sólo busca el “momento oportuno” para aprobarla. Caamaño ha avanzado que el crucifijo no tendrá lugar en lo público y defiende que el velo “lo porta una persona”. Revisarán el Concordato con el Vaticano.
2010-04-23
JAVIER LOZANO
La nueva ley de Libertad Religiosa que tiene ultimada el Ejecutivo tiene dos nombres propios: María Teresa Fernández de la Vega y Francisco Caamaño. Ambos han sido los responsables de elaborar esta normativa que estaba siendo exigida por los sectores más laicistas del Partido Socialista desde la campaña electoral de 2008. Una vez conocidos los primeros datos, la ley apunta a un acorralamiento de lo católico y el reconocimiento a otras religiones como la musulmana. Laicismo, pero a la carta. Ese es el fin que busca el Gobierno.
De hecho, el anteproyecto está ya aprobado y el Ejecutivo busca sólo el “momento oportuno” para aprobarla en Consejo de Ministros antes del verano y llevarla así al Congreso. El objetivo es recibir en noviembre al Papa en su vista a España con la ley, se prevé que agresiva con los católicos, ya aprobada en las Cortes.
Fuentes del Ejecutivo ya avanzaron que quieren dejar bien claro que esta ley “marcará las líneas del estado laico y el poder que corresponde a los poderes públicos”. Incluso se complace a la izquierda más radical, tanto del grupo socialista como de otras formaciones, y se prevé revisar el Concordato con la Santa Sede que data de 1979, según recogió Efe.
Mientras se apagan las cenizas de la polémica avivada por el Ejecutivo en su guerra contra los crucifijos y ahora se discute sobre el velo islámico en los colegios, se van conociendo algunos detalles sobre la ley y que se traducen en el arrinconamiento del catolicismo.
El ministro de Justicia, Francisco Caamaño, avanzó en la SER ciertos detalles de la nueva ley de Libertad Religiosa que modificará a la actual, que data de 1980. En este sentido, indicó que los crucifijos saldrán de los colegios y de los hospitales públicos porque “en treinta años la sociedad española ha evolucionado muchísimo desde el punto de vista del sentimiento religioso y de su pluralidad”.
El velo islámico, así como la hiyab, no serán prohibidos en lugares públicos. Esto lo tiene claro el Gobierno. Y para justificar sus argumentos el Ejecutivo hace una clara comparación entre velo y crucifijo, en el que se demuestra claramente quien sale perdedor.
"No es lo mismo los símbolos religiosos en los espacios públicos de servicio estatal que los que pueda portar una persona que compadece en un espacio publico". Blanco y en botella para Caamaño, que, sin embargo, aboga por “una convivencia dentro de la proporcionalidad” y por el sentido común. Además, en la defensa de su argumento dijo que "todo el mundo entiende que no es lo mismo un burka que un velo".
Los funerales de Estado también serán modificados para “integrar varios ritos o establecer un protocolo civil de actos de Estado”. Mientras tanto, el Ejecutivo también está elaborando “mapas de lugares de culto” para conocer el peso de las distintas religiones en las regiones españolas. A esto se unirá un “manual de buenas prácticas” destinado a conocer y comprender los hábitos de las religiones que no sean la católica.
22
BORRADOR DE LA NUEVA LEY
2010-06-13
Libertad Digital
Globo sonda, o no, el Gobierno ha filtrado al diario El País su borrador de la ley de Libertad Religiosa. Pese a la preocupante crisis económica que atraviesa el país, el Gobierno ha decidido dedicar importantes esfuerzos en perfilar esta nueva norma que pretende regular, desde los actos religiosos a los que puede o no acudir un militar, un policía o un concejal, hasta los símbolos religiosos que puede o no tener un cargo público en su despacho. Decisiones que se conocen días después de la visita de Zapatero a Benedicto XVI en el Vaticano, donde le saludó con un poco protocolario "¿Cómo estamos su santidad?".
Lo que aún no tiene decidido es si regulará también qué símbolos religiosos se pueden llevar o no encima, en referencia al hiyab (velo islámico). No obstante, el ministro Caamaño, según publica El País, se muestra favorable a hacerlo: "Hay que precisar qué elementos religiosos de identificación personal puede portar un ciudadano dentro de los espacios públicos". Además, dijo que "la Ley deberá ser clara y aplicar el sentido común y la tolerancia".
Son declaraciones del 4 de mayo. Tendrá que aclarar si por claridad o tolerancia entiende alguno de los artículos del borrador.
El presidente Zapatero ha repetido en numerosas ocasiones que bajo su mandato, los ciudadanos han ganado en espacios de libertad. Se refiere, entonces, a las bodas de personas del mismo sexo e incluso a la Ley de la Dependencia (cuyos recursos cercena su tijeretazo). Curiosamente, las últimas normas del Ejecutivo apuntan en otra dirección. Por un lado, prohibirá fumar por completo en lugares públicos, y ahora podría llegar a ser ilegal hasta llevar un crucifijo al cuello.
La nueva ley no entrará en vigor hasta después del verano, pero este domingo El País adelanta las principales claves que recoge el texto que ya elaboran los técnicos del Gobierno.
Prohibiciones
En total son 37 artículos entre los que destacan varias prohibiciones que recoge El País. Según esta información, "no se podrán exhibir símbolos religiosos en los establecimientos y edificios públicos salvo que tengan valor histórico-artístico, arquitectónico y cultural. La prohibición no alcanza a los centros privados públicos. "Esto significa que, por ejemplo, los crucifijos desaparecerán de todos los colegios públicos (no así en los concertados que podrán mantenerlos) y de los edificios públicos.
"Los actos y celebraciones oficiales no incorporarán ceremonias religiosas". La salvedad es que los familiares implicados así lo deseen. Es decir que, por ejemplo, los funerales de Estado en 2004 por las víctimas del 11-M no podrán volver a repetirse. Ahora, las salvedades de la Ley no aclaran qué sucedería en el caso de que algunos de los familiares sí deseasen una ceremonia religiosa y otros no.
Por otro lado, "la autoridad pública que participe en un acto religioso garantizará que no hay trato discriminatorio a ninguna confesión". Vamos, que si un concejal, alcalde, ministro, secretario de Estado, etc, quiere asistir, por ejemplo, a una procesión, también tendrá que hacerlo a una celebración de confesión musulmana, judía, etc.
Además, "Las religiones de notorio arraigo", con lo que se refiere "mormones, testigos de Jehová, budistas y ortodoxos", según explica El País, "verán ampliados sus derechos". Esto quiere decir que, mientras por un lado saca los crucifijos de las escuelas y edificios públicos y elimina los funerales
Sunday, June 13, 2010
Tuesday, June 8, 2010
"Los adolescentes están pidiendo a gritos autoridad"

lunes, 24 de mayo de 2010Pedro García Aguado (“Toto”)
La Vanguardia (Entrevista de Jesús Sancho)
Pedro García Aguado (Madrid, 1968), conocido popularmente como “Toto”, fue uno de los mejores deportistas del waterpolo español con aquel equipo liderado por Manel Estiarte que consiguió el oro olímpico en Atlanta'96 y el campeonato del mundo en Pert'98.
Pero tras esa vida de triunfos de Toto estaban los problemas con las drogas y el excesivo consumo de alcohol. Después de estar varios años en un centro de desintoxicación ha ganado uno de los partidos más importantes de su vida tras superar su adicción.
Ahora ejerce como terapeuta para ayudar a las personas a superar los problemas con las drogas y también se le conoce por su faceta televisiva en el programa “Hermano Mayor” donde trata con adolescentes con conflictos.
¿Cómo ha sido dar el paso de deportista a terapeuta?
Fue un paso casi obligado a causa de mi adicción. En el 2003 estaba muy mal y gracias a que el entrenador Joan Jané me expulsó de la selección estoy vivo ahora y puedo ganarme la vida ayudando a los demás.
¿Y cómo ha dado el salto a presentador con el programa "Hermano Mayor"?
En el centro terapéutico donde me recuperé abrieron un proyecto nuevo que me permitió trabajar durante dos años como terapeuta. Allí me llegó una oferta para un casting, hice la prueba y de ahí a Hermano Mayor. ¡Y ya preparamos la tercera temporada!
¿Qué tal la experiencia hasta ahora como presentador?
La primera temporada fue difícil pero este año me he dado cuenta que haciendo televisión puedo ayudar y me encuentro muy satisfecho.
En su nuevo libro “Hermano Mayor” (Editorial Amat) comenta un juez amigo suyo que se ha pasado del autoritarismo desmesurado a la permisividad absoluta…
Ha habido toda una corriente de pensamiento que asegura que los niños se iban a frustrar si tú les marcabas una serie de pautas o conductas pero poniéndoles límites es como aprenden a crecer. Los padres no pueden darles todo lo que piden sus hijos porque si no se convierten en auténticos tiranos.
¿La responsabilidad es de los padres?
Son los que tienen que poner límites a sus hijos pero no se atreven porque han conseguido atemorizarles y dominarles.
¿El problema entonces es de los padres?
Los padres tienen que perder el miedo y plantarse. Tienen que dominar la situación y ser firmes. Es curioso porque un amigo psicopedagogo me dijo que los adolescentes están pidiendo la autoridad a gritos.
En el programa los padres no pueden con sus hijos pero usted sí, ¿cómo se gana la confianza de esos jóvenes?
Más que ganarme la confianza creo que ven en mí la figura autoritaria que ellos no ven en su familia. Por eso también es importante que los padres sigan una serie de pautas y que no den siempre lo que los hijos quieren ya que deben aprender a aceptar unas normas. De hecho, son cuerpos mayores pero con mentalidad de niños.
¿En los casos que ha tratado hay un elemento común?
Ellos se quieren salir con la suya como sea y desarrollan toda una serie de estrategias que en ocasiones llegan incluso a la violencia física. Se dan cosas comunes como la rabia, la ira, el rencor, el resentimiento o la ausencia de normas. Tampoco necesariamente son jóvenes que vienen de una familia desestructurada sino que jóvenes con conflictos también los hay en familias con recursos y una formación académica alta. Es básico que estos jóvenes se sientan útiles.
¿El hecho de espectacularizar el programa influye de forma negativa a los jóvenes?
Nosotros mostramos la realidad tal cual. Y nos encontramos que los padres dejan ver a sus hijos el programa para que aprendan y no se comporten de esa manera. Además uno de los momentos más impactantes del programa es cuando los mismos jóvenes se ven cómo actúan ante sus padres.
¿Incluso le ha salido más trabajo fuera de la pantalla?
La historia de Hermano Mayor ha superado la televisión. En ocasiones he hecho alguna intervención sin cámaras para familias que están desesperadas. Y lo que he visto es que lo único que necesitan estos chicos es que alguien les ponga límites. Todos nos hemos educado con más o menos límites y nadie se frustra porque te digan un no.
Además de la tercera edición de "Hermano Mayor" preparan nuevos programas, ¿no?
Efectivamente. Durante un mes van a convivir ocho adolescentes con conflictos en un campamento en la montaña. Yo voy a ser el director y durante ese tiempo van a estar totalmente incomunicados.
También realiza conferencias dirigidas a jóvenes sobre los riesgos del consumo de drogas y alcohol. ¿En su caso cómo empezó su adicción?
Yo me acerqué a la cerveza y al vino sin ninguna conciencia de riesgo pensando que lo dejaría y que a mí no me pasaría nada porque era corpulento y no vomitaba. Malentendí que eso era el control. La tolerancia es el primer paso de la dependencia y yo generé tolerancia muy rápido.
Ese es el mensaje qué transmite…
A mí las drogas me fastidiaron todas las medallas a pesar de que ganamos. Aparentemente me estaba divirtiendo y realmente estaba sufriendo mucho.
Esta experiencia también la explica en sus libros “Mañana lo dejo” y “Dejarlo es posible”. ¿Cómo un campeón olímpico puede llevar esta doble vida?
Estaba hecho una pena porque iba a entrenar y me tenía que sobreesforzar. Ya no disfrutaba sino que era un sacrificio enorme. Era una doble vida ya que estaba sin consumir ciertas épocas y lo más triste es que eres un adicto sin saberlo. Llegué a triunfar en el deporte siendo un enfermo.
¿Cómo pasaba los controles?
Ya tenía mis tiempos y entonces sabía cuando tenía que parar y cómo entrenar. Por ejemplo, estaba cuatro meses sin tomar nada de droga ilegal y sólo tomaba alcohol de vez en cuando.
¿Por qué empezó a consumir drogas?
Por curiosidad y la evasión que me producía su consumo. Al divorciarse mis padres cuando era joven y no haber referentes en casa empecé a generar mi propia película y no dejaba a nadie que me dijera nada y vivía en esa ola de irrealidad. Todo te parece fácil hasta que a los 34 años la realidad llega de golpe.
¿Cómo consiguió superar su adicción?
Con mucha humildad. Tú crees que lo sabes todo y has podido con húngaros y yugoslavos en el agua pero con el alcohol y drogas siempre pierdes. El primer paso es reconocer que tienes un problema y tener el valor de superar la enfermedad acudiendo a un terapeuta.
¿Tropezar ayuda a crecer?
Ayuda mucho a la gente a reconocer que tienes un problema. Hasta que no lo quieras dejar no puedes llegar a ningún sitio. Ojalá todo en la vida fuera bien pero la gente se tropieza, se hunde y hay que seguir adelante. Tenemos que ser optimistas porque estamos muy poco en este mundo.
¿En su caso su hermano mayor fue Manel Estiarte?
Me ayudó mucho e incluso económicamente. Los amigos de verdad son cuando tienes problemas y están ahí. Mi familia estuvo y Manel también.
Desafortunadamente algunos no lo pudieron superar como es el caso de Jesús Rollán.
Todavía me emociono cuando hablo de él. Cuando pasó llevaba tres años recuperado y lo pasé muy mal. Me dio mucha rabia y hoy en día cuando pienso en él todavía me sigue dando rabia pero Jesús siempre dejará un recuerdo de superhombre.
Enlace relacionado:
VIDEO: Los consejos del hermano mayor
La Vanguardia (Entrevista de Jesús Sancho)
Pedro García Aguado (Madrid, 1968), conocido popularmente como “Toto”, fue uno de los mejores deportistas del waterpolo español con aquel equipo liderado por Manel Estiarte que consiguió el oro olímpico en Atlanta'96 y el campeonato del mundo en Pert'98.
Pero tras esa vida de triunfos de Toto estaban los problemas con las drogas y el excesivo consumo de alcohol. Después de estar varios años en un centro de desintoxicación ha ganado uno de los partidos más importantes de su vida tras superar su adicción.
Ahora ejerce como terapeuta para ayudar a las personas a superar los problemas con las drogas y también se le conoce por su faceta televisiva en el programa “Hermano Mayor” donde trata con adolescentes con conflictos.
¿Cómo ha sido dar el paso de deportista a terapeuta?
Fue un paso casi obligado a causa de mi adicción. En el 2003 estaba muy mal y gracias a que el entrenador Joan Jané me expulsó de la selección estoy vivo ahora y puedo ganarme la vida ayudando a los demás.
¿Y cómo ha dado el salto a presentador con el programa "Hermano Mayor"?
En el centro terapéutico donde me recuperé abrieron un proyecto nuevo que me permitió trabajar durante dos años como terapeuta. Allí me llegó una oferta para un casting, hice la prueba y de ahí a Hermano Mayor. ¡Y ya preparamos la tercera temporada!
¿Qué tal la experiencia hasta ahora como presentador?
La primera temporada fue difícil pero este año me he dado cuenta que haciendo televisión puedo ayudar y me encuentro muy satisfecho.
En su nuevo libro “Hermano Mayor” (Editorial Amat) comenta un juez amigo suyo que se ha pasado del autoritarismo desmesurado a la permisividad absoluta…
Ha habido toda una corriente de pensamiento que asegura que los niños se iban a frustrar si tú les marcabas una serie de pautas o conductas pero poniéndoles límites es como aprenden a crecer. Los padres no pueden darles todo lo que piden sus hijos porque si no se convierten en auténticos tiranos.
¿La responsabilidad es de los padres?
Son los que tienen que poner límites a sus hijos pero no se atreven porque han conseguido atemorizarles y dominarles.
¿El problema entonces es de los padres?
Los padres tienen que perder el miedo y plantarse. Tienen que dominar la situación y ser firmes. Es curioso porque un amigo psicopedagogo me dijo que los adolescentes están pidiendo la autoridad a gritos.
En el programa los padres no pueden con sus hijos pero usted sí, ¿cómo se gana la confianza de esos jóvenes?
Más que ganarme la confianza creo que ven en mí la figura autoritaria que ellos no ven en su familia. Por eso también es importante que los padres sigan una serie de pautas y que no den siempre lo que los hijos quieren ya que deben aprender a aceptar unas normas. De hecho, son cuerpos mayores pero con mentalidad de niños.
¿En los casos que ha tratado hay un elemento común?
Ellos se quieren salir con la suya como sea y desarrollan toda una serie de estrategias que en ocasiones llegan incluso a la violencia física. Se dan cosas comunes como la rabia, la ira, el rencor, el resentimiento o la ausencia de normas. Tampoco necesariamente son jóvenes que vienen de una familia desestructurada sino que jóvenes con conflictos también los hay en familias con recursos y una formación académica alta. Es básico que estos jóvenes se sientan útiles.
¿El hecho de espectacularizar el programa influye de forma negativa a los jóvenes?
Nosotros mostramos la realidad tal cual. Y nos encontramos que los padres dejan ver a sus hijos el programa para que aprendan y no se comporten de esa manera. Además uno de los momentos más impactantes del programa es cuando los mismos jóvenes se ven cómo actúan ante sus padres.
¿Incluso le ha salido más trabajo fuera de la pantalla?
La historia de Hermano Mayor ha superado la televisión. En ocasiones he hecho alguna intervención sin cámaras para familias que están desesperadas. Y lo que he visto es que lo único que necesitan estos chicos es que alguien les ponga límites. Todos nos hemos educado con más o menos límites y nadie se frustra porque te digan un no.
Además de la tercera edición de "Hermano Mayor" preparan nuevos programas, ¿no?
Efectivamente. Durante un mes van a convivir ocho adolescentes con conflictos en un campamento en la montaña. Yo voy a ser el director y durante ese tiempo van a estar totalmente incomunicados.
También realiza conferencias dirigidas a jóvenes sobre los riesgos del consumo de drogas y alcohol. ¿En su caso cómo empezó su adicción?
Yo me acerqué a la cerveza y al vino sin ninguna conciencia de riesgo pensando que lo dejaría y que a mí no me pasaría nada porque era corpulento y no vomitaba. Malentendí que eso era el control. La tolerancia es el primer paso de la dependencia y yo generé tolerancia muy rápido.
Ese es el mensaje qué transmite…
A mí las drogas me fastidiaron todas las medallas a pesar de que ganamos. Aparentemente me estaba divirtiendo y realmente estaba sufriendo mucho.
Esta experiencia también la explica en sus libros “Mañana lo dejo” y “Dejarlo es posible”. ¿Cómo un campeón olímpico puede llevar esta doble vida?
Estaba hecho una pena porque iba a entrenar y me tenía que sobreesforzar. Ya no disfrutaba sino que era un sacrificio enorme. Era una doble vida ya que estaba sin consumir ciertas épocas y lo más triste es que eres un adicto sin saberlo. Llegué a triunfar en el deporte siendo un enfermo.
¿Cómo pasaba los controles?
Ya tenía mis tiempos y entonces sabía cuando tenía que parar y cómo entrenar. Por ejemplo, estaba cuatro meses sin tomar nada de droga ilegal y sólo tomaba alcohol de vez en cuando.
¿Por qué empezó a consumir drogas?
Por curiosidad y la evasión que me producía su consumo. Al divorciarse mis padres cuando era joven y no haber referentes en casa empecé a generar mi propia película y no dejaba a nadie que me dijera nada y vivía en esa ola de irrealidad. Todo te parece fácil hasta que a los 34 años la realidad llega de golpe.
¿Cómo consiguió superar su adicción?
Con mucha humildad. Tú crees que lo sabes todo y has podido con húngaros y yugoslavos en el agua pero con el alcohol y drogas siempre pierdes. El primer paso es reconocer que tienes un problema y tener el valor de superar la enfermedad acudiendo a un terapeuta.
¿Tropezar ayuda a crecer?
Ayuda mucho a la gente a reconocer que tienes un problema. Hasta que no lo quieras dejar no puedes llegar a ningún sitio. Ojalá todo en la vida fuera bien pero la gente se tropieza, se hunde y hay que seguir adelante. Tenemos que ser optimistas porque estamos muy poco en este mundo.
¿En su caso su hermano mayor fue Manel Estiarte?
Me ayudó mucho e incluso económicamente. Los amigos de verdad son cuando tienes problemas y están ahí. Mi familia estuvo y Manel también.
Desafortunadamente algunos no lo pudieron superar como es el caso de Jesús Rollán.
Todavía me emociono cuando hablo de él. Cuando pasó llevaba tres años recuperado y lo pasé muy mal. Me dio mucha rabia y hoy en día cuando pienso en él todavía me sigue dando rabia pero Jesús siempre dejará un recuerdo de superhombre.
Enlace relacionado:
VIDEO: Los consejos del hermano mayor
Bernard Nathanson: “He sido un asesino en serie”


Entrevista hecha en Manhattan a Bernard Nathanson, ayer rey del aborto, hoy icono pro vida. Testimonio de conversión, uno de los más apasionantes del siglo XX.
Gonzalo Altozano
Director del semanario Alba
Mujeres silenciadas: cómo se explica el síndrome de la mujer que aborta
Theresa Burke y David C. Reardon
-Circula por internet un vídeo de usted en el que se presenta como un asesino en serie.
-Si se piensa en frío, eso, asesino en serie, es lo que era cuando practicaba abortos. Claro que entonces no me hubiera definido así.
-¿Cómo lo hubiera hecho?
-Como alguien que estaba convencido de que lo que hacía era por el bien de las mujeres. Por eso no me siento culpable, lo que no significa que no esté arrepentido.
-Entre los 75.000 abortos que dirigió se cuenta el de su propio hijo. ¿Qué sintió después?
-La satisfacción por el trabajo bien hecho. Es decir, algo parecido a lo que el jerarca nazi Adolf Eichmann cuando veía los trenes cargados de judíos partir hacia los campos de concentración.
-La instalación de una nueva tecnología, los ultrasonidos, le hace recapacitar. ¿Casualidad?
-Yo hablaría de Providencia. Por primera vez, podíamos ver el feto humano, crear un vínculo con él y quererlo.
-Sin embargo, siguió practicando abortos.
-Por motivos que consideraba justificados, como la violación o el incesto. Pero las tensiones morales iban creciendo hasta hacerse insoportables.
-Llega 1979.
-Año en que realicé mi último aborto. Me convencí de que, fueran cuales fuesen las circunstancias, se trataba de un crimen.
-Pero su incorporación a la Iglesia no sería hasta 1996, solemnidad de la Inmaculada Concepción, cripta de la catedral de San Patricio, Nueva York.
-Fue un momento muy difícil. Estaba completamente emocionado. Y después cayó esa fría agua purificadora sobre mí, y voces suaves, y un inexpresable sentimiento de paz.
-Quién se lo iba a decir a usted, que durante tantos años orquestó campañas contra la Iglesia Católica.
-Por una sencilla razón: era la más firme opositora al aborto, la más decidida defensora del no nacido. Nuestro modus operandi era achacarle cada muerte producida por abortos caseros.
-Volvamos a su conversión: fue más al modo de san Agustín que de san Pablo.
-Durante un tiempo probé toda suerte de remedios seculares: alcohol, barbitúricos, libros de autoayuda y, por supuesto, psicoanálisis.
-De eso da fe su biblioteca: tiene las obras de Freud.
-También están los autores a los que leí durante mi proceso de conversión: Gilman, Merton, Muggeridge, Stern, Newman…
-De este último suele citar una frase: “A nadie le han convertido nunca los argumentos”.
-Empecé a ir a marchas contra el aborto organizadas por católicos y protestantes. Me conmovió la intensidad espiritual de los manifestantes, siempre animosos a pesar del ambiente hostil.
-¿De qué era consciente?
-De que una gran cantidad de ellos habían rezado por mí, estaban rezando por mí.
-E incapaz de ser inmune a todo aquello…
-Empecé a considerar seriamente el tema de Dios.
-De ahí sus larguísimas conversaciones con tres carismáticos sacerdotes: Paul Marx.
-Ese hombre santo.
-Richard Neuhaus.
-Su cabeza era un tesoro nacional.
Sunday, May 30, 2010
Esterzhas prepara ahora un film sobre la Virgen de Guadalupe

La conversión del rey del ‘thriller’ erótico
30/05/2010 Itxu Díaz
Esterzhas es guionista de la célebre 'Instinto básico'.
Primavera del año 2001 en Ohio. La tarde es muy calurosa. 34 grados a la sombra. Un hombre, con barba frondosa y aspecto desaliñado, camina cabizbajo. El cuerpo tembloroso, los ojos hundidos, la piel rosada, la mirada perdida. Abatido. Se sienta en la acera y esconde su cara entre las palmas de sus manos. Hace algo más de un mes le diagnosticaron un cáncer de garganta y le operaron de urgencia quitándole el 80 por ciento de su laringe. Durante días no pudo hablar. Los médicos le indicaron que quizá se quedaría así para siempre. Apenas ha recuperado un hilo de voz, ronca y envejecida. Lleva un mes sin probar el alcohol y los cigarrillos. Arde en su propia ansiedad y en una profunda tristeza. Se encuentra al borde de la desesperación.
Hace tiempo que no controla sus reacciones y riñe continuamente con su mujer y sus hijos. Cada minuto, cada hora de cada día, sólo piensa en alcanzar una botella de Tanqueray o un mísero cigarrillo y aspirar profundamente. Durante cuarenta y dos años ha estado bebiendo sin descanso, mezclando a diario copas de vino, cervezas, cócteles de ginebra, chupitos de tequila y brindis de champán. Día a día. Durante cuarenta y cuatro años ha estado fumando descontroladamente.
Ahora, en menos de un mes, el mundo que le sostenía por sus vicios se ha venido abajo. Ha sentido en la nuca el aliento estremecedor de la muerte. Los médicos le han instado a que deje de beber y fumar inmediatamente. Lleva un mes sin dormir, casi sin comer, y ha tocado fondo. Ante sus ojos la elección imposible: la locura o la muerte.
Un animal de Hollywood
Por eso llora desconsoladamente en plena calle. Está asustado. Hiperventila. Tose. Intenta expulsar los bichos que siente en su garganta. Los transeúntes que lo observan al pasar desconocen que detrás de aquellas lágrimas y de aquella larga melena que cubre su rostro se encuentra uno de los hombres más poderosos de Hollywood. El hombre que la revista Time coronó pocos años atrás como “el rey del sexo y la violencia en América”. De pronto, en medio de sus lágrimas, toca fondo, y se sorprende a sí mismo pronunciando unas palabras: “Por favor, Dios, ayúdame”. Se siente ajeno a su propia voz. Como si la plegaria fuera de otro y no de él, que al fin y al cabo es mundialmente conocido por sus comentarios irónicos y despectivos sobre la religión. “Por favor, Dios, ayúdame”, dice de nuevo. Ajena o propia, insiste en su plegaria. Y Dios, al fin, le ayuda. Toma aire. Se siente algo mejor, pero no comprende nada de lo que le está sucediendo.
La historia de Joe Eszterhas es la de un afamado guionista, un triunfador, “un animal de Hollywood”, como le llamaban sus amigos cineastas. Antes de llegar a Estados Unidos atravesó una dura infancia. Nació en Hungría en una familia católica, y pasó su niñez en un campo de refugiados en Austria. Después se mudó con sus padres a Estados Unidos y vivió en Nueva York, y en los barrios pobres de Cleveland. Trabajó en la Rolling Stone en los 70, y en los 80 entró en el mundo de cine, donde alcanzó fama internacional. De sus manos y de su cabeza salieron algunos de los thrillers eróticos más taquilleros de la década de los 90. Suyo es el guión de películas como Instinto básico, Sliver (Acosada) o Showgirls. Su cóctel de sexo y violencia marcó una época en el cine americano moderno y sus dieciséis películas lograron recaudar más de 1.000 millones de dólares.
Con su trabajo en Hollywood alcanzó mucho más de lo que había soñado, pero su vida personal no era tan feliz. “Perdí el control en la bebida”, explica Eszterhas en un documental de la cadena PBS, “perdí el control en la cama y me levantaba sin saber dónde estaba ni con quién”.
En la primavera de 2001, abrumado por la fama y físicamente agotado del ritmo de vida de Hollywood, decidió trasladarse a un lugar más apacible, junto a su mujer y sus cuatro hijos. “Nosotros queríamos que nuestros hijos crecieran en un entorno más tradicional”, explica el guionista en el libro Crossbearer: A Memoir of Faith. Días después de estrenar su nueva casa en Bainbridge (Ohio), los médicos le diagnosticaron el cáncer de laringe y, de pronto, su vida, su fama y su poder se vinieron abajo. Eszterhas tenía 56 años.
Esterzhas es guionista de la célebre 'Instinto básico'.
Primavera del año 2001 en Ohio. La tarde es muy calurosa. 34 grados a la sombra. Un hombre, con barba frondosa y aspecto desaliñado, camina cabizbajo. El cuerpo tembloroso, los ojos hundidos, la piel rosada, la mirada perdida. Abatido. Se sienta en la acera y esconde su cara entre las palmas de sus manos. Hace algo más de un mes le diagnosticaron un cáncer de garganta y le operaron de urgencia quitándole el 80 por ciento de su laringe. Durante días no pudo hablar. Los médicos le indicaron que quizá se quedaría así para siempre. Apenas ha recuperado un hilo de voz, ronca y envejecida. Lleva un mes sin probar el alcohol y los cigarrillos. Arde en su propia ansiedad y en una profunda tristeza. Se encuentra al borde de la desesperación.
Hace tiempo que no controla sus reacciones y riñe continuamente con su mujer y sus hijos. Cada minuto, cada hora de cada día, sólo piensa en alcanzar una botella de Tanqueray o un mísero cigarrillo y aspirar profundamente. Durante cuarenta y dos años ha estado bebiendo sin descanso, mezclando a diario copas de vino, cervezas, cócteles de ginebra, chupitos de tequila y brindis de champán. Día a día. Durante cuarenta y cuatro años ha estado fumando descontroladamente.
Ahora, en menos de un mes, el mundo que le sostenía por sus vicios se ha venido abajo. Ha sentido en la nuca el aliento estremecedor de la muerte. Los médicos le han instado a que deje de beber y fumar inmediatamente. Lleva un mes sin dormir, casi sin comer, y ha tocado fondo. Ante sus ojos la elección imposible: la locura o la muerte.
Un animal de Hollywood
Por eso llora desconsoladamente en plena calle. Está asustado. Hiperventila. Tose. Intenta expulsar los bichos que siente en su garganta. Los transeúntes que lo observan al pasar desconocen que detrás de aquellas lágrimas y de aquella larga melena que cubre su rostro se encuentra uno de los hombres más poderosos de Hollywood. El hombre que la revista Time coronó pocos años atrás como “el rey del sexo y la violencia en América”. De pronto, en medio de sus lágrimas, toca fondo, y se sorprende a sí mismo pronunciando unas palabras: “Por favor, Dios, ayúdame”. Se siente ajeno a su propia voz. Como si la plegaria fuera de otro y no de él, que al fin y al cabo es mundialmente conocido por sus comentarios irónicos y despectivos sobre la religión. “Por favor, Dios, ayúdame”, dice de nuevo. Ajena o propia, insiste en su plegaria. Y Dios, al fin, le ayuda. Toma aire. Se siente algo mejor, pero no comprende nada de lo que le está sucediendo.
La historia de Joe Eszterhas es la de un afamado guionista, un triunfador, “un animal de Hollywood”, como le llamaban sus amigos cineastas. Antes de llegar a Estados Unidos atravesó una dura infancia. Nació en Hungría en una familia católica, y pasó su niñez en un campo de refugiados en Austria. Después se mudó con sus padres a Estados Unidos y vivió en Nueva York, y en los barrios pobres de Cleveland. Trabajó en la Rolling Stone en los 70, y en los 80 entró en el mundo de cine, donde alcanzó fama internacional. De sus manos y de su cabeza salieron algunos de los thrillers eróticos más taquilleros de la década de los 90. Suyo es el guión de películas como Instinto básico, Sliver (Acosada) o Showgirls. Su cóctel de sexo y violencia marcó una época en el cine americano moderno y sus dieciséis películas lograron recaudar más de 1.000 millones de dólares.
Con su trabajo en Hollywood alcanzó mucho más de lo que había soñado, pero su vida personal no era tan feliz. “Perdí el control en la bebida”, explica Eszterhas en un documental de la cadena PBS, “perdí el control en la cama y me levantaba sin saber dónde estaba ni con quién”.
En la primavera de 2001, abrumado por la fama y físicamente agotado del ritmo de vida de Hollywood, decidió trasladarse a un lugar más apacible, junto a su mujer y sus cuatro hijos. “Nosotros queríamos que nuestros hijos crecieran en un entorno más tradicional”, explica el guionista en el libro Crossbearer: A Memoir of Faith. Días después de estrenar su nueva casa en Bainbridge (Ohio), los médicos le diagnosticaron el cáncer de laringe y, de pronto, su vida, su fama y su poder se vinieron abajo. Eszterhas tenía 56 años.
Thursday, May 20, 2010
La Teología del Cuerpo

Profundizando en el legado de Juan Pablo II
ROMA, jueves 20 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- Por el interés del tema, publicamos la Lectio magistralis pronunciada por monseñor Jean Laffitte, Secretario del Consejo Pontificio para la Familia, en la Facultad de Bioética del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, el pasado 22 de abril.
La segunda parte de esta conferencia se publicará en el servicio de mañana viernes 21 de mayo.
* * * * *
El cuerpo humano y sus significados
Quisiera comenzar esta intervención mía con una primera observación sobre el título elegido: “Teología del cuerpo”. Verdaderamente la expresión es paradójica. El discurso sobre Dios, teo-logía, se refiere a la persona humana considerada en su totalidad y no sólo en una dimensión de su ser, aquí, el cuerpo. Por tanto, cuando se habla de teología del cuerpo, es necesario entender desde el principio en qué acepción se entiende la palabra cuerpo. Se trata de toda la persona humana, considerada en su dimensión corpórea. Hablamos así de un cuerpo animado, cuyos fenómenos pueden ser estudiados en el campo de varias ciencias: fisiología, anatomía, todos los sectores de las ciencias biomédicas. No es en este restringido sentido fisiológico como la palabra cuerpo debe ser entendida en nuestra perspectiva. De hecho, el cuerpo humano tiene otros significados. En la medida en que hace presente y visible a toda la persona humana, es portador de valores simbólicos: el cuerpo es la modalidad en la que la persona se hace presente. Cada persona se deja contemplar en su cuerpo; el cuerpo es único, singular, personal. Es ciertamente una realidad carnal. Con todo, está animado no de la forma en que un robot estaría animado por movimientos mecánicos y estereotipados, sino de un modo tal que será en seguida identificado como el cuerpo de esta persona precisa. En este sentido, todos los cuerpos son distintos, porque las personas son distintas.
Si nos queremos limitar a la antropología de San Pablo, como la encontramos expresada por ejemplo en la primera carta a los Tesalonicenses, donde el Apóstol se refiere al hombre “todo entero espíritu, alma y cuerpo” (1 Ts 5,23), vemos que una realidad invisible, indicada por los dos términos “alma” y “espíritu”, sobre los que diremos luego algo, se completa con un dato material, visible, expresado por la palabra “cuerpo”. Como lo hizo observar justamente Denis Biju-Duval [1], esta antropología no debe oponerse a la clásica distinción entre alma y cuerpo, más familiar a los espíritus occidentales. Según este autor, las dos antropologías (alma-cuerpo y espíritu-alma-cuerpo) han sido opuestas artificialmente, sustantivando los términos semíticos, expresados en la Biblia en forma de adjetivos: lo espiritual (pneumatikos), lo psíquico (psychikos). Las realidades espiritual y psíquica remiten a la interioridad del hombre, al corazón, lugar simbólico tanto de la decisión (espiritual) sea de los sentimientos y de la afectividad (psíquica). La interioridad del hombre se comprende sólo en la tensión con su exterioridad. La carne expresa lo que de algún modo sucede en el corazón del hombre. Esto es tan cierto que, para designar la realidad interior del hombre, se usan a menudo símbolos e imágenes inspiradas en la exterioridad (además del lenguaje espacial, como para el binomio interior-exterior, encontramos elementos orgánicos, el “corazón”, el “aire puro”, las “vísceras”, o incluso elementos naturales, hablando del corazón como de una “tierra fértil” o “estéril”, como de un templo”, de una casa, etc.).
Además de esta función de revelar algo escondido, el cuerpo tiene el papel de mediar entre el hombre y el mundo. Existe una cierta ambigüedad del cuerpo en la medida en que se encuentra por así decirlo a medio camino entre un objeto recibido (Körper) y un hecho asumido (Leib), entre, si queremos, el haber y el ser: “tengo” un cuerpo que me causa sufrimiento o placer, pero al mismo tiempo, “soy” un cuerpo, de forma que quien ataca o hiere mi cuerpo ataca o hiere a toda mi persona. Soy mi cuerpo. Mi cuerpo exige naturalmente respeto.
Me parece que las distinciones hechas ayudan a entender que la palabra “cuerpo” es una realidad compleja. Queda ahora algo que decir sobre el otro término de nuestro título, “teología”.
El cuerpo tiene un valor teológico por tres motivos fundamentales:
- El primero es el hecho de que ha sido querido por Dios y creado por él. Esta observación implica necesariamente que es portador de algunas finalidades intrínsecas.
- El segundo motivo es que Dios ha elegido el cuerpo humano como mediación para revelarse a los hombres: es el dato de la Encarnación. El Verbo se hizo carne.
- A estos dos elementos, Creación y Encarnación, debe añadirse un tercero, la Resurrección, que se refiere al destino final del cuerpo humano; es un dato que especifica la fe cristiana: la resurrección de los cuerpos. A pesar de su crecimiento, sus sufrimientos, su envejecimiento hasta la muerte, y su descomposición orgánica, el cuerpo humano está destinado a resucitar. En una visión de fe, este dato ha sido acreditado por el acontecimiento histórico fundamental que ha sido la resurrección de Jesús de entre los muertos. Es sobre la base d este acontecimiento que el cristiano cree verdaderamente que habrá una resurrección de los muertos; un acontecimiento fundamental para él y para todos los hombres, que serán integrados a la fuerza del Resucitado. Podríamos en otro lugar profundizar en el hecho de que la resurrección del cuerpo, lejos de ser una creencia irracional, se funda al contrario en la eminente coherencia de la fe, expresada en este campo por el destino común entre el cuerpo de cada bautizado y el cuerpo del Señor resucitado.
Es imposible fundar una “teología del cuerpo” sin integrar la certeza de la resurrección. Nos ayuda en este sentido el texto esencial d san Pablo en la primera carta a los Corintios: “El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder (1 Cor 6, 13-14). En el contexto d una enseñanza sobre el uso equivocado y pecaminoso del cuerpo que es la fornicación, el Apóstol saca las consecuencias morales de esta forma: “¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Y ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo! ¿O no sabéis que quien se une a la prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues está dicho: Los dos se harán una sola carne. Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él (1 Cor 6, 15-17). En verdad, para ser completos, deberíamos prolongar la lectura de san Pablo, en particular recordar estas dos ideas secundarias de que el cuerpo es “templo del Espíritu Santo”, y de que el hombre ya no se pertenece, desde el momento en que ha sido “comprado a caro precio por el Señor”. El caro precio ha sido el del Calvario, de la pasión y de la muerte de Jesús en el leño de la cruz.
Para resumir en pocas palabras estos fundamentos de la “Teología del cuerpo”, es necesario no olvidar ninguno de los elementos apenas evocados: creación del hombre por Dios y por tanto creación de su propio cuerpo, asunción del cuerpo humano del cuerpo humano por el Hijo eterno del Padre, resurrección de Jesús y resurrección de los hombres en su persona, presencia del Espíritu de Dios como en un templo, dando al cuerpo humano una dignidad excelsa.
ROMA, jueves 20 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- Por el interés del tema, publicamos la Lectio magistralis pronunciada por monseñor Jean Laffitte, Secretario del Consejo Pontificio para la Familia, en la Facultad de Bioética del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, el pasado 22 de abril.
La segunda parte de esta conferencia se publicará en el servicio de mañana viernes 21 de mayo.
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El cuerpo humano y sus significados
Quisiera comenzar esta intervención mía con una primera observación sobre el título elegido: “Teología del cuerpo”. Verdaderamente la expresión es paradójica. El discurso sobre Dios, teo-logía, se refiere a la persona humana considerada en su totalidad y no sólo en una dimensión de su ser, aquí, el cuerpo. Por tanto, cuando se habla de teología del cuerpo, es necesario entender desde el principio en qué acepción se entiende la palabra cuerpo. Se trata de toda la persona humana, considerada en su dimensión corpórea. Hablamos así de un cuerpo animado, cuyos fenómenos pueden ser estudiados en el campo de varias ciencias: fisiología, anatomía, todos los sectores de las ciencias biomédicas. No es en este restringido sentido fisiológico como la palabra cuerpo debe ser entendida en nuestra perspectiva. De hecho, el cuerpo humano tiene otros significados. En la medida en que hace presente y visible a toda la persona humana, es portador de valores simbólicos: el cuerpo es la modalidad en la que la persona se hace presente. Cada persona se deja contemplar en su cuerpo; el cuerpo es único, singular, personal. Es ciertamente una realidad carnal. Con todo, está animado no de la forma en que un robot estaría animado por movimientos mecánicos y estereotipados, sino de un modo tal que será en seguida identificado como el cuerpo de esta persona precisa. En este sentido, todos los cuerpos son distintos, porque las personas son distintas.
Si nos queremos limitar a la antropología de San Pablo, como la encontramos expresada por ejemplo en la primera carta a los Tesalonicenses, donde el Apóstol se refiere al hombre “todo entero espíritu, alma y cuerpo” (1 Ts 5,23), vemos que una realidad invisible, indicada por los dos términos “alma” y “espíritu”, sobre los que diremos luego algo, se completa con un dato material, visible, expresado por la palabra “cuerpo”. Como lo hizo observar justamente Denis Biju-Duval [1], esta antropología no debe oponerse a la clásica distinción entre alma y cuerpo, más familiar a los espíritus occidentales. Según este autor, las dos antropologías (alma-cuerpo y espíritu-alma-cuerpo) han sido opuestas artificialmente, sustantivando los términos semíticos, expresados en la Biblia en forma de adjetivos: lo espiritual (pneumatikos), lo psíquico (psychikos). Las realidades espiritual y psíquica remiten a la interioridad del hombre, al corazón, lugar simbólico tanto de la decisión (espiritual) sea de los sentimientos y de la afectividad (psíquica). La interioridad del hombre se comprende sólo en la tensión con su exterioridad. La carne expresa lo que de algún modo sucede en el corazón del hombre. Esto es tan cierto que, para designar la realidad interior del hombre, se usan a menudo símbolos e imágenes inspiradas en la exterioridad (además del lenguaje espacial, como para el binomio interior-exterior, encontramos elementos orgánicos, el “corazón”, el “aire puro”, las “vísceras”, o incluso elementos naturales, hablando del corazón como de una “tierra fértil” o “estéril”, como de un templo”, de una casa, etc.).
Además de esta función de revelar algo escondido, el cuerpo tiene el papel de mediar entre el hombre y el mundo. Existe una cierta ambigüedad del cuerpo en la medida en que se encuentra por así decirlo a medio camino entre un objeto recibido (Körper) y un hecho asumido (Leib), entre, si queremos, el haber y el ser: “tengo” un cuerpo que me causa sufrimiento o placer, pero al mismo tiempo, “soy” un cuerpo, de forma que quien ataca o hiere mi cuerpo ataca o hiere a toda mi persona. Soy mi cuerpo. Mi cuerpo exige naturalmente respeto.
Me parece que las distinciones hechas ayudan a entender que la palabra “cuerpo” es una realidad compleja. Queda ahora algo que decir sobre el otro término de nuestro título, “teología”.
El cuerpo tiene un valor teológico por tres motivos fundamentales:
- El primero es el hecho de que ha sido querido por Dios y creado por él. Esta observación implica necesariamente que es portador de algunas finalidades intrínsecas.
- El segundo motivo es que Dios ha elegido el cuerpo humano como mediación para revelarse a los hombres: es el dato de la Encarnación. El Verbo se hizo carne.
- A estos dos elementos, Creación y Encarnación, debe añadirse un tercero, la Resurrección, que se refiere al destino final del cuerpo humano; es un dato que especifica la fe cristiana: la resurrección de los cuerpos. A pesar de su crecimiento, sus sufrimientos, su envejecimiento hasta la muerte, y su descomposición orgánica, el cuerpo humano está destinado a resucitar. En una visión de fe, este dato ha sido acreditado por el acontecimiento histórico fundamental que ha sido la resurrección de Jesús de entre los muertos. Es sobre la base d este acontecimiento que el cristiano cree verdaderamente que habrá una resurrección de los muertos; un acontecimiento fundamental para él y para todos los hombres, que serán integrados a la fuerza del Resucitado. Podríamos en otro lugar profundizar en el hecho de que la resurrección del cuerpo, lejos de ser una creencia irracional, se funda al contrario en la eminente coherencia de la fe, expresada en este campo por el destino común entre el cuerpo de cada bautizado y el cuerpo del Señor resucitado.
Es imposible fundar una “teología del cuerpo” sin integrar la certeza de la resurrección. Nos ayuda en este sentido el texto esencial d san Pablo en la primera carta a los Corintios: “El cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder (1 Cor 6, 13-14). En el contexto d una enseñanza sobre el uso equivocado y pecaminoso del cuerpo que es la fornicación, el Apóstol saca las consecuencias morales de esta forma: “¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Y ¿había de tomar yo los miembros de Cristo para hacerlos miembros de prostituta? ¡De ningún modo! ¿O no sabéis que quien se une a la prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues está dicho: Los dos se harán una sola carne. Mas el que se une al Señor, se hace un solo espíritu con él (1 Cor 6, 15-17). En verdad, para ser completos, deberíamos prolongar la lectura de san Pablo, en particular recordar estas dos ideas secundarias de que el cuerpo es “templo del Espíritu Santo”, y de que el hombre ya no se pertenece, desde el momento en que ha sido “comprado a caro precio por el Señor”. El caro precio ha sido el del Calvario, de la pasión y de la muerte de Jesús en el leño de la cruz.
Para resumir en pocas palabras estos fundamentos de la “Teología del cuerpo”, es necesario no olvidar ninguno de los elementos apenas evocados: creación del hombre por Dios y por tanto creación de su propio cuerpo, asunción del cuerpo humano del cuerpo humano por el Hijo eterno del Padre, resurrección de Jesús y resurrección de los hombres en su persona, presencia del Espíritu de Dios como en un templo, dando al cuerpo humano una dignidad excelsa.
Monday, May 17, 2010
La postura más inteligente para entender esta imagen es… arrodillarse

Tras años de estudio de la Sábana Santa, el STURP (Proyecto de Investigación del Sudario de Turín) concluyó en 1981 que “ninguna combinación de circunstancias físicas, químicas, biológicas o médicas puede explicar la imagen adecuadamente”. La imagen no está pintada ni estampada: su elaboración resulta imposible de entender. Pero, ¿cómo se puede entender un icono del Sábado Santo, el día del misterio?. “Desde la oscuridad de la muerte del Hijo de Dios, ha surgido la luz de una nueva esperanza: la luz de la Resurrección”, afirma Benedicto XVI. Y añade: “al contemplar esta sagrada tela con los ojos de la fe se percibe algo de esa luz. La Sábana Santa ha quedado sumergida en esa oscuridad profunda, pero es al mismo tiempo luminosa”.
Por toda respuesta el misterio, pero bendito misterio.
Por toda respuesta el misterio, pero bendito misterio.
Friday, May 7, 2010
EL «MINÚSCULO COMBATIENTE» CONMOCIONA AL MUNDO

EL «MINÚSCULO COMBATIENTE» CONMOCIONA AL MUNDO
La increíble historia del bebé que sobrevivió a un un aborto y fue abandonado para que muriera
El diario italiano presentó una exhaustiva investigación en la que desvela la mentalidad eugenésica que está detrás del caso del bebé que sobrevivió durante dos días a un aborto en Italia, y que ha conmocionado al mundo, luego de que se le dejara morir abandonado.
Europa press
Bajo el título «El minúsculo combatiente», el mencionado diario italiano explica que fue el capellán del hospital Nicola Giannettasio, padre Antonio Martello, quien descubrió al pequeño de tan solo 300 gramos todavía respirando, cuando iba a rezar por él. «Es la historia del breve paso entre los vivos de un niño, abortado por una madre en su primer embarazo, luego de una ecografía –una sentencia de muerte– que mostraba una malformación en el nascituro. Tal vez un defecto genético del labio y del paladar, como se ha escrito», informa ACI.
El padre Martello comenta sobre este hecho que el aborto ocurrió a la 1:30 p.m. del sábado 24 de abril, «salí de la maternidad el domingo a las 11, casi 24 horas después. Cuando pedí ayuda llegaron un pediatra y el anestesista, que dieron las primeras atenciones, constataron que el bebé respiraba, se movía y su corazón latía». Tras contar que suele rezar por los niños que mueren al nacer y por los bebés que son abortados, el sacerdote relata sobre este caso que «lo que vi el pasado domingo no me había sucedido nunca».
Il Foglio explica luego que la evidencia médica señala que un bebé de 22 semanas, como este niño de Rossano, no puede respirar adecuadamente; y explica que generalmente a esta edad los no nacidos «no tienen alvéolos pulmonares, el aire no puede entrar en los pulmones y por eso no podría respirar solo, sin ayuda o sin socorro».
Al respecto, Claudio Fabris, director de la cátedra de Neonatología de la Universidad de Turín y presidente de la Sociedad Italiana de Neonatología desde 2009, explica que «en consideración de las posibilidades de supervivencia a las 22 semanas de gestación, muchas instituciones sanitarias, incluyendo el hospital Santa Ana (donde trabaja), tienen regulaciones internas que prohíben los abortos terapéuticos luego de ese periodo».
El artículo de Il Foglio señala que «aunque las cosas gusten o no, esto también vale para los niños abortados cuando podrían sobrevivir, y justamente por esto (lo demuestra por sí solo) está el caso del bebé de Rossano Calabro. No hace falta interpretaciones audaces o tendenciosas».
«La ley 194 sobre el aborto dice que “cuando subsiste la posibilidad de vida autónoma del feto, la interrupción del embarazo (aborto) puede practicarse solo en el caso en el del inciso a) del artículo 6 (es decir cuando el embarazo o el parto comportan un grave peligro para la vida de la madre, ndr) y el médico que exige la intervención debe adoptar todas las medidas necesarias para salvaguardar la vida del feto», explica a la letra la investigación del diario italiano.
La ley prohíbe el aborto eugenésico
Luego de precisar que actualmente este caso está en manos de las autoridades quienes investigan a un médico y dos enfermeros por «homicidio voluntario», Il Foglio recuerda que «es necesario recordar que en Italia el aborto por motivos eugenésicos está prohibido: la discapacidad, incluso cuando es gravísima, no constituye por sí misma razón para el aborto a una edad gestacional avanzada».Indeseable
«Un aborto a las 22 semanas significa que un niño esperado se convierte de pronto en un indeseable. ¿Es audaz imaginar el pánico de la pareja de futuros padres, ante la idea de que ese niño –el primero, además de todo, con todas las expectativas del caso– pueda ser ‘defectuoso’, incluso ‘monstruoso’? ¿Cuánto pesa, en hechos como la historia del hospital de Rossano que son solo son su expresión más trágica e inaceptable, la idea de que la salud prometida y garantizada del hijo sea condición indispensable para atribuirle al hijo el derecho a nacer? ¿Cuánto miedo, cuánto terror son generados por las indagaciones prenatales más sofisticadas, siempre más ineludibles y no raramente falaces?», cuestiona Il Foglio.
Al respecto, el genetista Bruno Dallapiccola, nombrado hace poco director científico del hospital pediátrico romano Bambino Gesù, luego de haber dirigido por muchos años el Instituto Mendel, explica que "debería garantizarse una información mesurada sobre las posibles implicaciones de una patología revelada ecográficamente. En mi experiencia –hablo de miles de casos– el 80 por ciento de patologías encontradas de esta formada, luego de un análisis genético competente, se revelan del todo compatibles con la normalidad del nascituro».Información honesta
Dallapicolla señala además que «es necesario dar información honesta, ya sea si uno se encuentra ante situaciones realmente graves o frente a otros casos». El problema, prosigue, es el siguiente: «¿Quién informa realmente a los ecografistas? ¿Qué tipo de acompañamiento a los padres se puede garantizar para ayudarlos a decidir? Las palabras son piedras. A mí consulta las parejas llegan aterrorizadas, con diagnósticos que casi siempre, por fortuna, no tienen consecuencias serias».
Seguidamente el diario italiano presenta la opinión de Roberto Volpi, estadístico y experto en cuestiones sanitarias, sobre la propagación de las pruebas gestacionales en no nacidos como la amniocentesis: «con ellas se tiende de parte de la medicina a convencer de su necesidad incluso a las mujeres debajo de 30 años con el riesgo cuasi nulo de anomalías genéticas».
Finalmente, Il Foglio replica las breves declaraciones de la activista pro-vida Josephine Quintavalle: «queremos saber qué ha sucedido para que el niño que sobrevivió en condiciones terribles nos pueda ayudar a combatir nuestra batalla para hacer que el límite para el aborto a pedido, en Inglaterra, descienda al menos de las 24 a las 20 semanas».
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