Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración Esquelética etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org/maduracion-osea
Se abrirá el portal al hacer "clic" y allí, se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México, Venezuela...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Sunday, June 24, 2012

De rico empresario a ir a la cárcel por tráfico de drogas... y agradecer a Dios por estar en prisión

"Me traicionaron y fui a la cárcel por un delito contra la salud pública. Pero no les tengo rencor. Gracias a la prisión encontré a Jesús".
Raúl Oreste

Ángeles Conde/Misión
Al entrar en el parque de El Retiro, en Madrid, un joven corre a saludar a Raúl. Hace años que se conocieron en un entorno que nada tiene que ver con estar al aire libre: la cárcel. La historia de Raúl Oreste es digna de un guion cinematográfico, pero, en esta ocasión, la realidad supera a la ficción.

De rico empresario pasó a ser condenado por tráfico de drogas y perder su fortuna. De casi matar a un hombre en prisión pasó a predicar a Jesucristo entre las rejas y los muros de la cárcel. Cristo rompe las cadenas y Raúl lo sabe.

- ¿Cómo era su vida en Argentina?- Era director de banco; después fui presidente de una compañía muy grande en mi país, además, tenía empresas y me creía autosuficiente. Quien se cree autosuficiente y tiene ego y soberbia es porque se está alejando de Dios. Yo me decía: “Para qué quiero a Dios si tengo dos hijas y una mujer preciosa”. Pero mi esposa enfermó de cáncer y murió.

- ¿Cuándo perdió el control?- Después de morir mi esposa, no encontraba consuelo alguno y decidí dejar el banco y las empresas. Necesitaba ahogar el dolor y lo hice lanzándome a la noche. Había perdido el apetito de vivir y creía que la noche, la droga y cuanta mujer se cruzara en mi vida serían suficiente para recobrar la felicidad perdida.

Cuando la noche se concibe como un modus operandi, acaba siendo nociva, y así me sucedió a mí. Quería que la noche acabara a las cinco o seis de la mañana porque así dormía durante todo el día y, como era el jefe, aparecía por la oficina cuando quería. Así, transcurrieron seis años, desde la muerte de mi mujer, en 1993, hasta que acabé encarcelado, en 1999.

- Esa vida, ¿dónde le condujo?- Por aquel entonces creía que tenía el mundo en mis manos. Coincidí en la noche con unos antiguos conocidos con los que empecé a relacionarme cada vez más. En una ocasión, les pregunté cómo hacían para prosperar tanto, y me contestaron que traficaban con drogas. Estoy convencido de que el diablo ya me había tomado de su mano y comencé a traficar: España, Italia, los países nórdicos… Un buen día me di cuenta de que estaba matando las neuronas de los chicos. Fue entonces cuando me traicionaron y me convertí en el cabeza de turco de la trama.

Me condenaron por un delito contra la salud pública. No les tengo rencor a esos tipos que me entregaron, porque gracias a ellos fui a la cárcel y encontré a Jesús.

- ¿Qué recuerda de sus primeros tiempos en prisión?- Sorprendentemente, tendría que haber gritado y llorado, pero creo que Dios me dio cierta serenidad, porque ya estaba actuando en mí, y a los cuatro meses de estar allí, Él me encontró. Gracias a Cristo, por ejemplo, rechacé las drogas que me ofrecían en prisión, porque yo antes también las tomaba.

- Una vez en la cárcel, ¿cuándo “se cayó del caballo”?- Recuerdo el momento exacto. Fue durante una pelea muy grave en la que participé. De repente, propiné un puñetazo a otro preso y cayó al suelo inconsciente. Creí que había matado a ese hombre. Me marché al patio aturdido y allí sentí a Dios en mi interior, preguntándome qué estaba haciendo con la vida que Él me había regalado. Y entonces escuché una canción que dice: “Cristo rompe las cadenas y nos da la libertad”. Y, efectivamente, rompió las cadenas que me tenían atado al fracaso, al odio y al desapego por la vida.

- ¿Cómo es el primer día de esa vida?- Esa noche no dormí; pasé horas escribiendo. Escribí a la Madre, porque a mí me apresaron un 13 de mayo, el Día de la Virgen de Fátima. Ella fue la que urgió a Jesús para que actuara en mí, estoy seguro. Yo había enfermado de dolor por la muerte de mi mujer y tenía una grieta en el corazón que solo Él podía cerrar, porque es el cirujano del alma.

- Un día, peleando a puñetazos, y al otro, predicando a Cristo. ¿Cómo se produce esa transición?- Pasaron un par de meses desde aquel día en el patio hasta que comencé a entender qué había pasado. Si San Pablo necesitó años para comprender lo que le había sucedido, ¡imagínate yo!... A los presos también les costó asumir ese cambio.

Me empezaron a llamar “el loco de la Biblia”, porque la leía constantemente. Leí la Biblia durante 5.284 días. Poco a poco, incluso los jefecillos de cada módulo comenzaron a tenerme respeto. Los presos venían y me pedían que rezara por sus familias. Me rodeaba de personas que me escuchaban cuando leía la Biblia, y así se empezaron a hacer grupos de oración en la cárcel. Estuve en módulos muy conflictivos, pero así podía estar cerca de las ovejitas que más necesitaban volver al redil, y allí repartí sin parar las Biblias que me enviaban los sacerdotes y los voluntarios.

- Y, a partir de ahí, ¿cómo transcurre el resto de su condena?- Pasé cuatro años en Soto del Real; estaba en prisión preventiva a la vez que estudiaba Psicología. Ya condenado, me trasladaron a Aranjuez, y eso fue más duro. Allí pasé dos años y ocho meses, y es donde empecé a escribir El parto en la cárcel. Fue muy difícil porque, aunque hubo conversiones preciosas, presencié muertes, suicidios y mucha desesperación. Pero eso me vivificó. Fui como el hijo pródigo, que comía las bellotas de los cerdos para poder subsistir.

- ¿Se puede llegar a tocar el corazón de alguien encarcelado?- Sí, yo lo hice. Primero, empecé a emplear mis conocimientos en psicología con esos presos que estaban “hechos polvo”. Después, les presenté a un Jesús resucitado, hecho hombre y también preso. He comprobado que no es difícil hablar de Jesús en la cárcel, porque es una escuela de oración. Allí se reza y hay más conversiones que en cualquier parroquia, porque el dolor que se mete dentro es tan grande que cuando se oye hablar de amor y de Dios, esas palabras llegan hasta lo más profundo.

Eso me demostró que es posible la reinserción en la sociedad, pero siempre y cuando se guíe adecuadamente a la persona; si no, pasa lo contrario. El odio y el rencor hay que dárselo a Dios para que lo convierta en amor. Él te da la sabiduría para que no tropieces en la misma piedra, pero no te quita la piedra.

- Tiene dos hijas, ¿qué pasó con ellas?
- La relación empezó a deteriorarse cuando yo comencé a frecuentar el mundo de la noche, aunque les ocultaba mi estado y, por supuesto, jamás me vieron drogarme ni vieron nada de lo que hacía. Ellas seguían muy dolidas por la muerte de su madre, y enfermaron espiritualmente. Yo me ocupaba de ellas durante el día, pero seguía saliendo todas las noches. Ahora entiendo que se alejaran de mí y se preguntaran qué hacía su padre todos los días hasta altas horas de la madrugada.

- ¿Cómo es ahora la relación con sus hijas? ¿Ha vuelto a verlas?- Llevamos años sin vernos y ahora estoy retomando esa relación que tan deteriorada estaba. Mis hijas tienen heridas muy grandes que necesitan tiempo para sanar.

Recuerdo que, cuando me detuvieron, hablé con mi hija por teléfono y me preguntó que en qué hotel me alojaba. Le dije que estaba en Soto del Real y ella me respondió que si me habían cambiado de hotel. Cuando le dije que estaba en la cárcel, hubo un silencio de 30 segundos que parecieron 30 horas. “Y nosotras, ¿qué hacemos?”, me preguntó. Al principio sí hablaba con mis hijas desde la cárcel, pero, después, la relación se resintió porque empezaron a sufrir las consecuencias de la situación. Yo perdí casi un millón de dólares en propiedades y todo mi dinero, y ellas lo padecieron.

- ¿Qué va a pasar cuando se reencuentren después de tantos años?- Va a ser un golpe duro. Cuando me graban o me hacen alguna entrevista, les envío las imágenes. Intento prepararlas para que vean que estoy cambiado. Si no hubiera cambiado, sería imposible, por ejemplo, que mi casera no me pidiera ni el DNI para los papeles del piso, porque leyó mi libro y conocía mi historia…Ese es el nacimiento nuevo que te da Jesús.

- ¿Borraría algo de su vida?- No, en absoluto. De todas las gracias que Dios me ha concedido, a parte de tener una mujer magnífica y dos hijas estupendas, la cárcel es la más grande. Sé que es muy fuerte decir esto.

¡Y tanto que es fuerte! Es muy difícil entender que no quiera borrar la cárcel, ni las drogas, ni el sufrimiento de su familia…

Pero es que Dios está en el sufrimiento. Tras muchos años y ahora que estoy convertido, veo que el pasado tiene que servir para crecer y no para revivir las culpas. No hay que castigarse. Yo no borraría nada porque el final fue precioso. Si yo no hubiera entrado en la cárcel, ¿dónde me hubiera encontrado el Señor? Quizá en otro sitio, pero no habría sido lo mismo. En la cárcel fui feliz a pesar de todo y a pesar del dolor y, aunque no tengo nada de lo que tenía antes, ahora soy más feliz. ¿¡Cómo no creer en Dios si Él me cambió, me quitó el dolor, me libró del fracaso y convirtió los odios y la desesperanza en ilusión y amor?!

Un nuevo comienzo“Cuando estás convertido, Dios te va trazando los caminos”, nos cuenta Raúl. El suyo ha estado marcado por personas que se dieron cuenta de que Cristo había hecho de él un hombre nuevo. Cáritas fue fundamental en su reinserción. Allí le proporcionaron la primera oportunidad, y con ellos sigue trabajando. Su día a día transcurre entre su trabajo en Cáritas y su labor pastoral. Desde hace 12 años, visita la cárcel periódicamente para ayudar a los presos y mostrarles que la batalla no está perdida: “Les cuento que siempre hay un motivo para vivir y que la vida está llena de grandes alegrías”. Ha publicado, además, dos libros: Un parto en la cárcel y Una luz al final del túnel.

Tuesday, June 19, 2012

Cambia tu lenguaje en el asunto de la defensa de la vida. Algunas propuestas



La revista Arbil recoge un artículo muy interesante sobre el uso del lenguaje y como emplear las palabras adecuadas en nuestra defensa de la vida.
Algunos ejemplos que todos debiéramos tener en cuenta (algunos más y otros menos afortunados o atinados) como los que propone Regina Angelorum son interesantes. La idea es usar el principio general para extrapolar a otros campos:
Los partidarios del aborto se han dedicado con todo éxito a practicar ejercicios de semántca.
Han dicho de nosotros que estamos a favor del "embarazo compulsivo", y que ellos apoyan "el derecho de la mujer a elegir".
"Terminar el embarazo" es "algo tan sencillo como una extracción dentaria".
Lo único que hay que hacer es retirar suavemente el "producto del embarazo", "el feto", "el embrión", "la unidad fetoplacentaria", "el tejido del embarazo", y "la menstruación se restablecerá".
Nos acusan de querer "imponer nuestra moral" y dicen que la mujer "tiene derecho a su propio cuerpo", a la "libertad reproductiva".
La mayoría de los partidarios del aborto insisten en que "personalmente se oponen, pero...".
Tienen temor al retorno de las "carnicerías clandestinas".
Ellos hacen hincapié sistemáticamente en el problema de los "embarazos no deseados" y de los "derechos de la mujer", pero ignoran por completo al pequeño pasajero que la mujer lleva en su seno.
Pero nos llamamos derecho a la vida. Ya desde un principio, decididos a proteger toda vida humana, adoptamos un nombre que se mostró sorprendentemente efectivo.
Nos transformamos en la gente del "derecho a la vida".
Esta es la mejor denominación.
Usela siempre, en toda ocasión. También se ha dicho que somos "pro-vida". Este es, asimismo, un título excelente.
Pero muchas personas han usado la expresión pro-vida en otros sentidos, modificando su significado original en la mente de parte del gran público para tratar de incluir a aquellos que trabajan contra la pobreza, contra la guerra, contra la pena capital y contra las armas nucleares.
Los partidarios del aborto también sostuvieron, en ocasiones, que eran "pro-vida". No obstante, nunca hablaron, y nunca lo harán, del "derecho a la vida".
Seamos positivos, si es posible.
Nosotros estamos en favor de la protección de los no nacidos, los discapacitados y los ancianos.
Como regla general, y de ser factible, no acepte el rótulo negativo de ser un "anti-aborto".
Esto que parece una tontería nos sitúa en la postura de "negar su progreso" en lugar de estar a favor de lo que ellos matan.
No hay nada de negativo en estar en favor de la vida.
¿Y el rótulo que usan ellos? "Pro-aborto" es aceptable, pero "anti-vida" es mejor.
Nunca use el "pro-elección" que utilizan ellos, ya que esta elección es totalmente inmoral, pero queda, en las palabras, como algo bueno.
Si lo usa, agregue "para matar" al fin de la frase.
¿Qué crece dentro de la madre?
Lo que crece dentro de la madre es un "bebé no nacido" o "un niño no nacido".
"Bebé en desarrollo" también es una expresión precisa desde el punto de vista científico y profesional.
A veces se pueden usar otros términos con connotaciones humanas, como "esa minúscula personita".
Evite referirse al bebé no nacido como si se tratara de algo neutro ("esto", "eso"), y preferentemente use "él" o "ella".
Los términos "feto" y "embrión" despiertan en quienes lo escuchan la imagen de un "protoplasma no humano".
Nunca los emplee. Pero si no lo puede evitar, hable del "feto humano viviente".
Quién lleva a cabo el procedimiento?
Nunca los llame doctor o doctora, ya que no merecen esa dignidad.
Tampoco use "cirujano".
Dígales "abortistas" y nunca deje de usar ese término. La palabra abortista implica condenación, criminalidad, matanza. Este es el rótulo que merecen.
"Terminación del embarazo" es una frase propagandística de los partidarios del aborto.
Evítela como si fuera la peste, ya que enmascara lo que realmente está ocurriendo. Se refiere solamente a la condición de la madre, ignorando por completo a la criatura que lleva. Más aún, no es específica del aborto. ¿O el nacimiento de cada uno no termina con el embarazo de la madre?
Use la palabra "matar"; hágalo en forma repetida, directa y con frecuencia.
Es una descripción precisa y biológica de lo que sucede.
Nosotros la usamos cuando pisamos una cucaracha o cuando dispersamos aerosoles sobre hierbas rastreras.
Usela también en este caso.
¿Y por qué no "asesinato"?
Este es un término mucho más duro, porque uno no puede "asesinar" a un perro o a un insecto; solamente a un ser humano, y no obstante, lo mata.
Por consiguiente, use "asesino" aunque con cierta cautela, ya que a veces puede resultar demasiado fuerte e incluso contraproducente. "Matar", en cambio, siempre es adecuado.
¿Quién lleva al niño en su útero? Una "madre". Los partidarios del aborto odian este término. "Mujer embarazada" es correcto, pero "madre" es mucho mejor. El "seno de la madre" habitualmente es mejor que "utero", ya que induce una imagen de amor, calidez y seguridad.
¿El derecho de tener control sobre su propio cuerpo? Se le podría preguntar, con cierto humor: "¿Desde cuándo ha estado fuera de control?"
Pero mejor sería señalar que eso constituye un absurdo biológico, puesto que más de la mitad (52%) de los bebés nacidos (o abortados) son de sexo masculino. ¿Y quién oyó hablar, alguna vez, de un cuerpo de mujer con órganes sexuales masculinos?
Si el "derecho a su propio cuerpo" fuera aceptado como el credo feminista (derechos de la mujer), entonces serviría o debería servir para proteger a las casi 40.000 minúsculas mujeres españolas muertas anualmente por sus madres como consecuencia del aborto.
Hablar del "lugar de residencia" es un modo atractivo y preciso de hacer recordar el acto de matar, en este país, es legal siempre que el bebé todavía viva en su primer "lugar de residencia", el útero.
También hablamos de discriminación: discriminación sobre la base de la raza, del color, de la edad, de la capacidad y del lugar de residencia.
La decisión del Tribunal Constitucional siempre debe ser descrita como "la trágica...", "la salvaje...", y con otros términos similares.
¿Y las clínicas?
"Clínica de aborto" responde a una sólida propaganda de los partidarios del aborto.
Lamentablemente, este término es usado a menudo por muchos miembros de los grupos pro-vida.
El término es contradictorio, ya que una clínica es un lugar adonde se concurre para ser curado.
Use "lugar de abortos", si prefiere ser neutral.
Pero lo mejor es "cámara de abortos". ¿Por qué "cámara"? Porque nos recuerda a los centros de exterminio.
Uno de cada dos seres humanos que entran en una cámara de abortos es exterminado (la pequeña criatura que se encuentra en el seno de su madre).
"Embarazo por violación" no es una expresión suficientemente específica. Hable siempre de "embarazo por ataque y violación", que es extremadamente raro y que es, realmente, aquello de lo cual estamos hablando.
"Eutanasia" proviene de dos palabras griegas que significan "buena muerte".
Los que proponen la Eutanasia utilizan este término porque "suena bien". En realidad, ya no significa más buena muerte, sino "buen viaje".
De modo similar, "muerte con dignidad" suena bien pero requiere una aclaración. Queremos gente que viva con dignidad hasta el momento en que le llega la muerte natural.
"¿Liberalizar el aborto?" ¡Nunca use esta frase! Para muchos de nosotros, ser liberal implica estar preocupado por aquellos que más ayuda necesitan. En cambio, hable de leyes para el aborto "permisivas" o "radicales".
De modo similar, nunca se refiera a la "reforma" de las viejas leyes protectivas para significar que en la actualidad se permite matar.
Los partidarios del Aborto nos acusan de querer "imponer nuestra moral" a las mujeres. Délo vuelta y diga correctamente: "¿Durante cuánto tiempo más nuestro país permitirá que las madres y los abortistas impongan su moral sobre esos bebés indefensos... para provocarles la muerte?"
El slogan del cual se valen es "Cada niño un niño deseado". Pero nuestra obligación es completar el significado real de esa oración: "y si no es deseado, mátelo".
Hable siempre de "aborto por envenenamiento salino". Nunca diga "aborto salino". Este es un término de los partidarios del aborto y no refleja lo que realmente ocurre. Siempre - sin excepciones - diga "envenenamiento salino", porque esto es exactamente lo que mata al bebé.
"Interrupción del embarazo" es una expresión absurda e imprecisa. Si yo interrumpo a alguien, significa que lo detengo transitoriamente, después de lo cual la actividad se reanuda. El aborto es permanente. Provoca la muerte. La "cureta" del abortista no es un "instrumento con forma de cuchara". Es un "cuchillo de acero con forma de bucle". La cureta no extrae la placenta mediante un raspado", sino cortándola y sacándola en lonjas.
En un diccionario, la palabra persona está definida de doce maneras diferentes. Si es ud. quien la usa, defínala primero. Si son los otros, pregúnteles qué quieren decir con "persona". Lo mejor para los partidarios de la vida es hablar de "vida humana".
"¿Concepción?" Algunos la definen como la implantación a la semana de vida. Mejor es usar "fertilización".
¿Dicen de nosotros que somos partidarios del "embarazo compulsivo"? (como si hubiese compulsión en permitir vivir a un bebé). Entonces ellos son partidarios de la "muerte compulsiva".
Ellos quieren la "Libertad reproductiva"; la mujer la tiene y la ha usado. Ahora es una madre y se ha reproducido. El único interrogante en este momento, es si mata o no.
¿El aborto es un tema excluyente al pensar en un candidato político? No. Pero nosotros lo consideramos claramente como una "cuestión descalificadora" en el momento de votar.
"Aborto terapéutico" siempre se usó para referirse a un aborto que es necesario para salvar la vida de una madre. No obstante esto, el empleo de esta expresión en la primera ley del aborto en California, por los "comités de abortos terapéuticos" del Canadá y por muchos partidarios del aborto en EEUU, ha destruido por completo su significado original. Ahora "terapéutico" quiere decir "electivo".
Aquí van algunas frases cortas que le pueden ser útiles:
El aborto es la forma más brutal de maltratar a los niños.
El aborto es igual a la violencia: opóngase a ambos.
Los bebés son destruidos dentro del útero.
¿Vida significativa? ¿Significativa para quién?
El aborto es una pendiente que conduce al infanticidio, y el infanticidio a la eutanasia.
¿Calidad de vida? No. Derecho a la vida para todos.
Antes, los abortistas las hacían entrar secretamente por la puerta de atrás.
Ahora les dan la bienvenida por la puerta principal.
"Puesto que los hombres no pueden quedar embarazados, no deben opinar sobre el aborto". Si esto fuera así, los médicos no podrían tratar una enfermedad a menos que primero la padecieran ellos. ¿Cómo hay gente que dirige funerales sin haber muerto previamente? ¿Cómo podemos oponernos al genocidio de Hitler si no somos alemanes ni judíos... o a la esclavitud si no somos ni esclavos ni dueños de esclavos? Frases como la abortista son tan terriblemente ridículas, y tan poco pensadas por la gente, que desgraciadamente provocan el silencio de quienes deberían reirse a carcajadas ante semejante argumento.
"Enfermedad incurable" se aplica, por ejemplo, a todos los diabéticos, porque la diabetes es incurable; mejor hablar de "enfermos terminales".
¿Vida "potencial"? No, más bien recordar que se trata de vida humana con un vasto potencial.
¿"Venimos" de una adolescente, una niña pequeña, un recién nacido, un feto femenino, un óvulo fertilizado? No. Lo correcto es decir que una vez fuimos una adolescente, una niña pequeña, un recién nacido, un feto, un óvulo fertilizado. Cada uno de nosotros estaba allí, íntegro, en cada una de esas etapas de nuestra vida. Lo único que hicimos fue crecer.
¿"Exceso de población"? Recuerde que España y la mayoría de los países del mundo occidental han tenido durante más de una década tasas de natalidad bien por debajo del nivel de reemplazo.
La "salud" no es lo que pensamos. Tal como la defininen los Tribunales y tal como la interpreta la ley en todo el mundo, significa "bienestar social, económico y físico" de la madre. Asunto que no se arregla con un aborto, dicho sea de paso, sino con justicia, trabajo, mejores relaciones humanas, etc., etc.
Si alguien "personalmente se opone, pero..." significa que en realidad es partidario del aborto. Mucho más nos gustaría que un funcionario dijera que si bien personalmente está en favor del aborto votará en favor de los derechos civiles de los no nacidos.
Abortar bebés con "impedimentos" equivale a "matar al paciente para matar la enfermedad". Recuerde que antes del nacimiento y después de él, se trata del mismo paciente y el mismo procedimiento. Eso es eutanasia prenatal.
¿"Deformidad fetal"? ¿"Defecto fetal"? ¿Por qué emplear esos adjetivos "retorcidos" cuando usamos "discapacitados" para los niños ya nacidos? ¿La palabra "deformidad" nos provoca rechazo? ¿"Defectuoso"? En nuestra cultura, las cosas defectuosas, se tiran.
El término "discapacitado" evoca una mano que se tiende para ayudar. Emplear "Deformidad fetal" o "defecto fetal" es facilitar la matanza. "Discapacidad fetal", en cambio, evoca actitudes de solidaridad.
No olvide nunca que abortar como consecuencia de una violación es como "matar a un bebé inocente por el crimen de su padre".
¿Clínicas de "salud" en los colegios? Nunca: son clínicas sexuales en los colegios.
Todo esto, que parece no tener mayor importancia que la dialéctica, es por el contrario de sumo valor a la hora de hacer comprender a la gente los horrores que la inclinan a actuar o que deciden apoyar.
Ver a nuestros padres como eso, es decir, como "mis padres", es muy diferente a verlos como "personas que me procrearon".
Lo que parecen meras palabras, terminan generando una actitud y finalmente una acción. Así, los "procreadores" no pueden recibir un mismo trato amoroso que los "padres", ¿verdad? Simplemente unas pocas letras pueden, con todo el contenido emocional, de la memoria y del aprendizaje que hemos ido asimilando en el tiempo, torcer nuestra comprensión o situarla exactamente en donde debe estar.
En el caso del aborto, está claro que hablamos de asesinato intencional. ¿O de qué otra forma puede llamarse lo que ha sido explicado como malo desde todas las ramas de la ciencia médica, la filosofía, la religión y el sentido común y no quiere ser escuchado?
El valor de las palabras queda muy claro a los grupos antivida, que deforman las dimensiones de sus atrocidades con términos técnicos, fríos y carentes de afecto hacia los niños, y blandos, suaves y evasivos hacia los que practican el aborto, las prácticas abortistas y el supuesto derecho a decidir.
Nosotros, por lo tanto, no debemos escatimar toda arma legítima para evitar este horror (que ellos camuflan con palabras aparentemente inofensivas), y una de ellas, claro está, es la de llamar a las cosas por su nombre.



Un millonario musulmán se convierte al catolicismo tras ver la Pietá y leer a Orígenes

Vivió en una casa universitaria del Opus Dei en Londres.
Es el mecenas del club de fútbol inglés Accrinton Stanley y admirador del teólogo Hans Urs Von Balthasar. Durante más de 15 años fue una especie de católico clandestino. Hoy la fe guía su actividad diaria.

Pablo J. Ginés/ReL
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Mario «Rino» Pagotto: cómo salir de un campo de concentración a base de goles
La historia del millonario y exitoso financiero Ilyas Khan es a la vez tranquila y asombrosa. Nació en Inglaterra, y su padre era musulmán, un emigrante paquistaní de clase trabajadora. Pero él recuerda, contando su testimonio a Edward Pentin en el National Catholic Register, que pasó su primera infancia con su abuela católica irlandesa, en una guardería católica, y que a los 4 años "yo no pensaba ser otra cosa que un cristiano".
Además, su infancia, señala, transcurrió en una de las zonas con más tradición católica de Inglaterra, Lancashire, junto a Ribble Valley, "el mayor enclave que nunca aceptó realmente la Reforma protestante".
Formación musulmana completa
Pero de los 4 a los 17 años recibió toda la formación islámica que corresponde a un joven musulmán. Iba a la mezquita, se aprendió el Corán y peregrinó a la Meca y a Medina.
Khan dice que no sintió nunca rechazo por el Islam. Más bien, sintió atracción por Jesucristo.
La atracción empezó cuando tenía 18 años y vivía en una residencia universitaria del Opus Dei, Netherhall House, en Londres. "Yo era un adulto joven que se hacía preguntas y buscaba razones", recuerda. En la bibloteca de Netherhall descubrió a los Padres de la Iglesia: primero a Orígenes, del siglo III (del que recientemente se han descubierto 29 homilías inéditas). Después leyó a San Agustín. Y después a un autor moderno, el teólogo Hans Urs Von Balthasar, de quien dice que "me guió muchos años en mi viaje". En Netherhall empezó su vida de oración, inspirado por mucha gente que conoció allí.
Quizá podría haberse convertido ya entonces, con 20 años, pero varias cosas le retenían. Por un lado no quería dañar a sus padres. Por otro lado, "creo que en esa época no tenía las agallas para ser recibido en la Iglesia ni para recibir una instrucción formal. La apostasía es algo que el Islam se toma muy en serio. A ojos de muchos musulmanes, la apostasía debe castigarse realmente, no teóricamente, con la muerte". Así que se mantuvo muchos años como una especie de "católico oculto".
A misa en Hong Kong
Cuando tenía unos 24 o 25 años, Ilyas ya era un financiero de éxito que pasaba la mayor parte de la semana en Hong Kong y en Asia haciendo negocios. En Hong Kong iba a misa con mucha regularidad a la parroquia de Saint Joseph.
Aunque no todos los domingos iba allí, porque con frecuencia volaba a Inglaterra para seguir la liga de fútbol, otra de sus grandes pasiones en la vida. (Aunque siempre fue seguidor del Chelsea, con el tiempo terminaría patrocinando el Accrington Stanley, un equipo antiquísimo, de los orígenes del fútbol inglés en el siglo XIX, que habría cerrado sin el apoyo económico del financiero, y con el que desarrolla estrategias para conseguir más socios y fuentes de financiación. Fue su presidente desde 2009 hasta este mismo mes de mayo de 2012 y ha invertido en él más de 2 millones de libras).
Cuando tenía unos 35 años, llegó el momento que le animó a dar el salto.
El arte que convierte y transforma
Hay mucha gente que se escandaliza por el arte y la belleza que se exhiben en el Vaticano, pero ese arte fue el que convirtió a este millonario.
"Estaba allí, pasando junto a la Pietá en San Pedro, y recuerdo que volví literalmente sobre mis pasos atraído por una combinación de varias cosas. Y pensé "este es Dios. Realmente, este es Dios". Recordemos que una de las cosas que el Islam tradicional ve como herejía es igualar a Jesús, mortal, con Dios. Ese es el obstáculo más importante con el que un converso musulmán tiene que enfrentarse, intelectual y emocionalmente. Pero en ese momento, ante la Pietá, me di cuenta, a través de la pura emoción, que la verdad de nuestra religión es simple y directa. Recuerdo ese momento con exctcitud, aún me conmueve hasta las lágrimas: no había ninguna duda en mi mente. ¡Era tan claro! Me temo que me sería imposible articular ese sentimiento con simples palabras. Si hubo un antes y un después, ese fue el momento."
Amenazas y correos con odio
Fue entonces cuando ingresó plenamente en la Iglesia católica. Desde entonces, y siendo una figura habitual en la prensa deportiva inglesa (que es la más leída del papel), su nombre a menudo figura como "el filántropo musulmán convertido al catolicismo que compró el Accrington Stanley".
"He recibido una buena ración de correo con amenazas de violencia y comentarios llenos de odio, pero me comporto con lo que espero que sea una dignidad sencilla y me niego a dejar que mi vida esté gobernada por el miedo o precauciones indebidas", comenta. Hay que especificar que también ha recibido amenazas racistas y hasta pedradas simplemente por ser de etnia pakistaní, incluso siendo ya famoso patrocinador de fútbol. Con todo, asegura que la violencia racista en este deporte "es hoy menor que hace 10 años".
A Ilyas Khan le provoca "una gran tristeza en mi corazon contemplar gente que usa el Islam para justificar sus acciones violentas. No solo son actos no-islámicos, sino inhumanos y no tienen nada que ver con como veo yo el Islam como religión. Creo que podemos decir que el Islam y el cristianismo son primos lejanos. Fui criado como musulmán, estuve en Medina y en La Meca, y puedo ver sus cualidades inherentes. Pero también debemos admitir que la diferencia entre ambas religiones es enorme. Yo celebro el hecho de que Jesucristo es amor. Esa es una afirmación simple. Y es la diferencia que lo define".
Discapacitados y patrimonio en peligro
Hoy Ilyas Khan es el presidente de la organización caritativa más grande de Inglaterra dedicada a discapacitados, la Leonard Cheshire Disability y colabora en diversos fondos para financiar centros de herencia cristiana que mantengan edificios y patrimonio artístico cristiano. Recientemente, por ejemplo, compró y donó a la Iglesia objetos sagrados que se subastaban de la abadía benedictina de Farnborough, como un cáliz de plata inglés de 1633, hecho por y para católicos clandestinos en la época de la persecución protestante. Él sabe, por experiencia propia, que el arte y la belleza pueden llevar a Dios

Violación, embarazo y aborto

Una reflexión desde la Bioética


CÓRDOBA, Argentina, miércoles 13 junio 2012 (ZENIT.org).- Ofrecemos un artículo de Jorge Scala, abogado argentino especialista en derechos humanos y bioderecho, en el que ofrece su experiencia en una asociación de ayuda a madres solas, y sus respuestas al debate existente en Argentina tras una polémica sentencia que despenaliza el aborto en caso de violación.

Por Jorge Scala
Mucho se ha debatido en estos días sobre los tres sustantivos que titulan esta nota. Como tesorero y apoderado de “Portal de Belén” quisiera hacer un breve aporte a esas tres palabras, concatenándolas del mejor modo posible.
En EE.UU. decidieron investigar seriamente el problema de las violaciones en todos sus aspectos. Se hizo un protocolo de investigación y se designó al Hospital San Pablo de Minneapolis para efectuar el estudio. Los trabajos duraron 10 años, durante los cuales fueron derivados a dicho centro sanitario todas las mujeres violadas de la región. En total se investigaron más de 3.500 violaciones.
Entre las cuestiones estudiadas se incluyó la relación entre violación y embarazo. Muy pocas de las mujeres violadas presentaron embarazos. Todos esos embarazos fueron estudiados, tanto sea en los casos en que las mujeres abortaron como en los que continuaron sus embarazos. Se hicieron las pruebas genéticas pertinentes –tanto en los bebés abortados como en los nacidos-, y se determinó, científicamente, que todos los embarazos habían sido fruto de relaciones consentidas, con sus esposos o algún otro varón. En pocas palabras: las 3.500 violaciones no habían causado ningún embarazo (Reardon, David C., Aborted Women: Silent No More).
En “Portal de Belén” tenemos la experiencia de campo, que por la obvia falta de medios no ha podido verificarse con validez científica. La comparto: entre las muchas mujeres que hemos ayudado en estos más de 20 años de servicio al bien común, nos hemos encontrado con algunas mujeres violadas y embarazadas. Vienen a nosotros mujeres embarazadas en situación de conflicto y, ¿qué duda cabe?, la violación es uno de los conflictos más penosos que nos ha tocado acompañar.
Desde el comienzo de nuestra Asociación, intuimos que el mejor modo que tiene una mujer embarazada para superar su conflicto –cualquiera que sea-, es darle las herramientas que necesite para poder continuar con su embarazo y, más adelante, para que pueda criar amorosamente a ese hijo que lleva en su seno. En la generalidad de los casos esto parece muy obvio. Y lo es.
Ahora bien ¿qué sería lo mejor para una mujer encinta cuyo conflicto fuera el haber sido víctima de una violación? En realidad no lo sabíamos. Ni lo supimos hasta que se nos fueron presentando los primeros casos. Era evidente que la ayudaríamos a continuar con su embarazo: a fin de cuentas, ese es nuestro fin asociativo. Pero lo que no era nada obvio es que criar a ese hijo –en lugar de darlo en adopción--, fuera la mejor opción para la mujer violada.
Como no podíamos resolver la duda, pues había tantos y tan buenos argumentos para una u otra opción, decidimos obrar con esas mujeres igual que con las demás: procurar ayudarlas a aceptar, amar y criar a ese hijo que venía al mundo de ese modo trágico. El resultado superó todas nuestras mejores expectativas. Se lo comparto.
En “Portal de Belén” no solo damos alojamiento y comida, sino también atención médica, jurídica, psicológica, etc. a las mujeres que lo necesitan. Todas las mujeres violadas recibieron atención psíquica. Con ese acompañamiento y el nuestro, decidieron no solo continuar sus embarazos, sino también criar a sus hijos. En todos los casos, en un tiempo relativamente breve, los informes psicológicos concluyeron del mismo modo: el acto de amor de haber acogido, amado y criado a ese hijo, curó completamente las secuelas psíquicas de la violación. Para nosotros fue una de las sorpresas más hermosas que tuvimos, en estos años de trabajo silencioso y fecundo.
Ante estas realidades que nos enseña la ciencia y nos muestra el trabajo de campo con quienes padecen la problemática, me pregunto: ¿Puede ser razonable matar por las dudas que el hijo fuera producto de una violación, cuando se sabe que esto casi nunca sucede? También me pregunto: ¿es bueno para la mujer violada quitarle la posibilidad de la curación total, del trauma que le produjo esa brutalidad?.
A los caballos que circulan por la ciudad hay que ponerles anteojeras, para que no vean la realidad; puesto que si la percibieran se asustarían y provocarían un desastre movidos por el miedo. Me vuelvo a preguntar: ¿qué clase de “anteojeras” tienen algunos de nuestros jueces, gobernantes y médicos, que parecen impedirles reconocer la realidad?.
En un rato se mata a una persona por nacer. Nosotros preferimos acompañar a sus mamás durante meses, ayudándolas a crecer y superar por sí mismas todos sus obstáculos. Nos parece lo mejor para todos, también para nosotros que crecemos en humanidad…



Monday, June 18, 2012

¿Qué hacer cuando estás enojado con Dios? Responde una mujer que perdió varios bebés...


Michelle Fritz, madre de 10 hijos
Juan Antonio Ruiz LC/ReL


«Soy una católica de nacimiento que también es ama de casa y educadora en el hogar de 10 niños increíbles. Mi marido Mike y yo fuimos novios desde el colegio y, desafiando todos los pronósticos, nos casamos tras finalizar los estudios en menos de un año. Hoy llevamos ya 21 años casados. Además de nuestros 10 hijos vivos, hemos perdido muchos bebés en el camino y nos sentimos honrados de que Dios nos haya escogido para llevar adelante esas vidas durante el tiempo que pudimos hacerlo. Vivimos en Georgia (USA) y en ocasiones tenemos que luchar contra los prejuicios hacia nuestra fe aquí en el Sur, donde el catolicismo no es una práctica generalizada. Sea lo que sea, somos conscientes de que vivimos muy bendecidos y estamos agradecidos a Dios por lo que nos ha dado con nuestra familia».

Esa seguridad en Dios se tambaleó un día...

Esta es la descripción que Michelle Fritz hace de sí misma y uno percibe el sano orgullo que transpiran estas líneas. ¡Y no es para menos! La vida le ha sonreído siempre y ella ha sabido corresponder con una sonrisa igualmente grande. Dios ha sido muy bondadoso con ellos... ¿o no? Por lo menos esa era la misma reflexión que Michelle se hacía. Pero esa seguridad se tambaleó un día: aquel en el que vio con sus propios ojos y en directo cómo el corazón de uno de sus hijos dejó de latir.

Asistir a la muerte de tu propio bebé

«Recuerdo ese día como si fuera ayer. Supongo que siempre se quedará grabado en mi memoria. Me encontraba en la oficina del médico, tratando de localizar los latidos del corazón de mi pequeño bebé. En un momento dado, el técnico tuvo una mirada de asombro en su rostro y llamó a otro técnico para ayudarle. Buscaron y buscaron, apuntando un poco más. Por fin, encontraron un corazón que apenas latía. Cambiando la posición de la máquina para mirar el flujo de sangre dentro y fuera de su corazón, trataron de encontrar cuál podría ser el problema. Mientras observábamos, el flujo se detuvo. Fui testigo de los que fueron los últimos latidos de corazón de mi hijo. Sentí como si mi propio corazón se hubiese detenido pero, al mismo tiempo, no paraba de correr por el miedo [...] Su corazón se quedó quieto. Los técnicos me dieron sus condolencias y, previa consulta con el médico, fui enviada de regreso a casa».

El alma rasgada y dolor, mucho dolor...

Sinsentido, dolor, llanto... ¿Cómo podría Michelle regresar a casa tras una experiencia así? Porque el espacio que antes ocupaba su hijo dentro de ella ahora parecía vacío. Aún así, tuvo todavía fuerzas para llamar a su párroco para pedirle oraciones. Pero, fuera de esto, el camino fue un llanto continuo y desolador. ¡Su hijo había muerto! Lloró y lloró por horas -«sentía como si me hubiesen rasgado el alma»- y rezó a Dios, pidiendo explicaciones. Pero no escuchó ninguna respuesta. Ni siquiera las escuchó cuando ya los ojos le ardían de tanta lágrima derramada. Nada.

Furiosa con Dios

«Ese día entré en un lugar espiritual en el que nunca había estado antes. Un lugar oscuro y solitario. Estaba triste y descorazonada, pero sobre todo estaba furiosa con Dios. ¿Por qué permitió que sucediera esto? ¿Por qué me estaba haciendo esto a mí... a mi familia? No podía comprenderlo. ¿Por qué Dios me había abandonado?».

Nada parecía dar sosiego a su alma. ¿La oración? ¿Cómo hablar con un Dios que permitió morir a su hijo, un Dios que lo podía haber fácilmente salvado? Ni siquiera la compañía de las demás personas parecía ser de ayuda, mucho menos después de enterrar a su hijo: «Me sentía cada día más sola y mi enojo con Dios no hacía sino aumentar».

A punto de explotar

Curiosamente, las personas a su alrededor no se dieron mucha cuenta del difícil proceso por el que Michelle estaba pasando y cómo estaba siendo atacada su fe. Seguía yendo a Misa, seguía ayudando en la iglesia e incluso rezaba por las demás personas. Pero por dentro un volcán parecía estar a punto de explotar.

¿Existe Dios?

«Llegué a preguntarme si Dios realmente existía. La gente me podría decir -tal y como yo había dicho a otros- que en los momentos de prueba Él me estaba cargando en sus brazos. Pero yo me preguntaba si realmente era cierto eso, porque yo no lo sentía».


Pero en todo este proceso, Michelle percibió que el anhelo de Dios no desaparecía de su alma. Después de todo, ella no quería dudar; quería tener fe. Y fue aquí cuando se dio cuenta que tenía que replantearse toda su vida. Porque todo lo que había recibido en su vida siempre lo había visto como venido de la mano de Dios: sus hijos, su esposo. ¡No! Dios tenía que seguir ahí, aun cuando ella no lo sientiese. Y empezó su proceso de vuelta.

Comenzar de nuevo...

Comenzó con las oraciones vocales, especialmente el Padrenuestro, pues eran la única manera en que aún sentía algo de la presencia de Dios. Después de un tiempo, pudo ya empezar un cierto diálogo, con un lenguaje sencillo.


En cierta manera, tuvo que aprender a rezar de nuevo. Luchó por todos los medios posibles para volver a meter a Dios en su vida: «Intentaba encontrar a Dios en todo lo que veía: en el cielo, en la sonrisa de mis hijos, en las flores de mi jardín, en el abrazo de un amigo. Fue gracias a este ejercicio que me di cuenta que, en vez de abandonarme como yo creía, Dios estaba en realidad alrededor de mí siempre. Eso me hizo sentirme mejor».

Otros dos bebés muertos...

No fue un camino nada fácil de recorrer; Michelle lo describe como un auténtico infierno. De hecho, durante este tiempo el matrimonio Fritz volvió a perder otros dos bebés, Sarah y William, y las dudas y enojos volvieron. Pero fue ese anhelo de Dios lo que le hacía a Michelle seguir adelante y centrarse en lo que Dios le daba todos los días. Eso la salvó.

«De mi experiencia anterior aprendí que necesitaba de Dios para salir adelante. Me di cuenta que sin Dios estaría perdida, por lo que me abracé a Él con fuerza».

De todo este camino, Michelle saca una conclusión que ha quedado grabada como un tatuaje en su corazón para el resto de su vida:

«¿Está bien si dudamos de nuestra fe? La respuesta es sí. Basta mirar a Cristo para darnos cuenta que no pasa nada si dudamos. Él experimentó la duda en Getsemaní y en la Cruz ("Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"). Si nuestro Salvador experimentó esos momentos, ¿por qué cuestionar si nosotros, meros seres humanos, dudamos en algún momento de nuestras vidas? Y si Cristo, que forma parte de la Santísima Trinidad, le pregunta a Dios por qué lo abandona, entonces seguramente Dios me entenderá cuando yo le grito mi desesperación por ese abandono que siento».


Ideario para afrontar momentos de oscuridad del alma

Y es aquí donde Michelle comparte su ideario para afrontar mejor la oscuridad de la fe; unos puntos que ella misma toma de su propia experiencia:

«La duda puede ser un catalizador para crecer en nuestra fe. ¿Qué hacer cuando nos llegan esos momentos de duda y abandono?

1. Lee la Biblia: date cuenta que hay muchos que dudaron como tú, Cristo incluido. Lee sus historias.

2. Ora: habla con Dios, mantén la comunicación abierta con Él. Dile lo enojado que estás. Y aunque no sientas que está ahí, pídele ayuda y confía en que esa ayuda llegará.

3. Habla con alguien en quien confíes: busca un amigo, un sacerdote, tu cónyuge, quienquiera al que le puedas confiar lo que sientes. Te sorprenderás de cuántas personas han pasado también por tu misma situación.

4. Busca ver a Dios en todas las cosas: las pequeñas y las grandes, las banales o las increíbles. Ve que Dios está ahí contigo, en todo lugar.

5. Llora: Cristo lloró; María lloró, los santos lloraron. Y Dios ve y valora cada una de tus lágrimas caer».

Hoy, Michelle vive feliz con su familia. ¿Sigue teniendo dudas? Sí. Pero las afronta ya con más serenidad y calma. Porque, según sus propias palabras, se ha dado cuenta que «después de luchar contra los sentimientos de duda o abandono, encontramos a Dios esperándonos con los brazos abiertos, como siempre está, para atraernos hacia Él. Porque, en realidad, nunca estuvimos solos o abandonados. Estábamos perdidos. Pero Dios siempre provee un camino de regreso a Él: muchas veces necesitamos estar perdidos para ser encontrados».

Sunday, June 17, 2012

¡Señor! ¡Mi Patria llora!

Emocionante poesía de Gabriel y Galán, que lamentablemente tiene mucha más vigencia que cuando se escribió.



I



¡Señor! ¡Mi Patria llora!

La apartaron, ¡oh Dios!, de tus caminos,

y ciega hacia el abismo corre ahora

la de ayer reina y señora

de gloriosos destinos.





Hijos desatentados,

que ya la vieron sin pudor vencida,

la arrastran por atajos ignorados...

¡Señor, que va perdida!

¡Que no lleva en su pecho la encendida

luz de tu Fe que alumbre su carrera!

¡Que no lleva el apoyo de tu mano!

¡Que no lleva la Cruz en la Bandera

ni en los labios tu nombre soberano!

¡Señor! ¡Mi Patria llora!

¿Y quién no llorará como ella ahora

tremendas desventuras,

si fuera de tus vías

sólo hay horribles soledades frías,

lágrimas y negruras?





¿Quién de Ti se aleje

camina en derechura al grandeza?

¿ni quién que a Ti te deje

su brazo puede armar de fortaleza?





Solamente unos pocos pervertidos

hijos envanecidos

de esta Madre fecunda de creyentes

pretenden, imprudentes,

alejarla de Ti: son insensatos;

olvidan tus favores: son ingratos;

desprecian tu poder: están dementes.





Pero la Patria mía,

por Ti feliz y poderosa un día,

siempre te ve, Señor, como a quien eres,

y en Ti, gran Dios, en Ti sólo confía;

que es grande quien Tú quieres,

fuerte quien tiene tu segura guía,

sabio quien te conoce,

¡y feliz quien te sirva y quien te goce!





¡Señor! ¡Mi Patria llora!

Ebria, desoladora

la frenética turba parricida

la lleva a los abismos arrastrada,

la lleva empobrecida...

¡la lleva deshonrada!...





¡Alza, Señor, tu brazo justiciero,

y sobre ellos descarga el golpe fiero,

vengador de sus ciegos desvaríos!...

¡No son hermanos míos

ni hijos tuyos, Señor! ¡Son gente impía!

¡Son asesinos de la Patria mía!





II





¡Señor, Señor: detente!

¡No hagas caer sobre la impura gente

el rudo golpe grave

de la iracunda mano justiciera,

sino el toque suave

de la mano que funde y regenera!





Y a Ti ya convertidos

los hijos ciegos a tu amor perdidos,

aplaca tus enojos,

la noche ahuyenta, enciéndenos el día

y pon de nuevo tus divinos ojos

en los destinos de la Patria mía.





¿No es ella la que hiciera

con los lemas sagrados

de la Cruz y el honor una bandera?

¿La que tantos a Ti restituyera

pueblos ignotos de tu Fe apartados,

que con sangre de intrépidos soldados

y con sangre de santos redimiera?





¿Y Tu no eres el Dios Omnipotente

que quitas o derramas con largueza

gloria y poder entre la humana gente?





¿No eres prístina fuente

de donde ha de venir toda grandeza?

¿No eres origen, pedestal ingente

de toda fortaleza?





¿No es toda humana gloria

dádiva generosa de tu mano?

¿No viene la victoria

del lado de tu soplo soberano?





¡Señor, oye los ruegos

que ya te elevan los hermanos míos!

¡Ya ven, ya ven los ciegos!

¡Ya rezan los impíos!

¡Ya el soberbio impotente

hunde en el polvo, ante tus pies, la frente!

¡Ya el demente blasfemo, arrepentido,

cubre el rostro, el pecho se golpea

y clama compungido:

"¡Alabado el Señor; bendito sea!"





Y los justos te aclaman,

alzando a Ti los brazos, y te llaman;

y porque España en Ti confía,

al unísono claman

todos los hijos de la Patria mía:





¡Salva a España, Señor; enciende el día

que ponga fin a abatimiento tanto!

¡Tú, Señor de la vida o de la Muerte!

¡Tú, Dios de Sabahot, tres veces Santo,

tres veces Inmortal, tres veces Fuerte!....