Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración Esquelética etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org/maduracion-osea
Se abrirá el portal al hacer "clic" y allí, se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México, Venezuela...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Saturday, May 26, 2012

Carta de SACERDOTE CATOLICO AL NEW YORK TIMES:

Querido hermano y hermana periodista:

Soy un simple sacerdote católico. Me siento feliz y orgulloso de mi
vocación. Hace veinte años que vivo en Angola como misionero.
Veo en muchos medios de información, sobre todo en vuestro periódico la
ampliación del tema en forma morbosa, investigando en detalles la vida de
algún sacerdote pedófilo. Así aparece uno de una ciudad de USA, de la
década del 70, otro en Australia de los años 80 y así de frente, otros
casos recientes… Ciertamente todo condenable! Se ven algunas presentaciones
periodísticas ponderadas y equilibradas, otras amplificadas, llenas de
preconceptos y hasta odio.*
*Me da un gran dolor por el profundo mal que personas, **que deberían de
ser señales del amor de Dios**, sean un puñal en la vida de inocentes. No
hay palabra que justifique tales actos. No hay duda que la Iglesia no puede
estar, sino del lado de los débiles, de los más indefensos. Por lo tanto
todas las medidas que sean tomadas para la protección, prevención de la
dignidad de los niños será siempre una prioridad absoluta.
Pero ¡Es curiosa la poca noticia y desinterés por miles y miles de
sacerdotes que se consumen por millones de niños, por los adolescentes y
os más desfavorecidos en los cuatro ángulos del mundo! Pienso que a
vuestro medio de información no le interesa que yo haya tenido **que
ransportar, por caminos minados en el año 2002, a muchos niños desnutridos
esde Cangumbe a Lwena (Angola),** pues ni el gobierno se disponía y las
ONG’s no estaban autorizadas; que haya tenido que enterrar decenas de
equeños fallecidos entre los desplazados de guerra y los que han
etornado; que le hayamos salvado la vida a miles de personas en México
meiante el único puesto médico en 90.000 km2, así como con la distribución
de alimentos y semillas. Que hayamos dado la oportunidad de educación en
estos 10 años y escuelas a más de 110.000 niños...
No es de interés que con otros sacerdotes hayamos tenido que socorrer la
crisis humanitaria de cerca de 15.000 personas en los**acuartelamientos de
la guerrilla**, después de su rendición, porque no llegaban los alimentos
del Gobierno y la ONU. No es noticia que **un sacerdote de 75 años, el P.
Roberto**, por las noches recorra las ciudad de Luanda curando a los chicos
de la calle, llevándolos a una casa de acogida, para que se desintoxiquen
de la gasolina, que alfabeticen cientos de presos; que otros sacerdotes,
como **P. Stefano**, tengan casas de pasaje para los chicos que son
golpeados, maltratados y hasta violentados y buscan un refugio.
Tampoco que **Fray Maiato con sus 80 años**, pase casa por casa confortando
los enfermos y desesperados. No es noticia que más de 60.000 de los 400.000
sacerdotes, y religiosos hayan**dejado su tierra y su familia para servir **a
sus hermanos en una leprosería, en hospitales, campos de refugiados,
orfanatos para niños acusados de hechiceros o huérfanos de padres que
fallecieron con Sida, en escuelas para los más pobres, en centros de
formación profesional, en centros de **atención a seropositivos**… o
sobretodo, en parroquias y misiones dando motivaciones a la gente para
vivir y amar.
No es noticia que mi amigo, **el P. Marcos Aurelio**, por salvar a unos
jóvenes durante la guerra en Angola, los haya transportado de Kalulo a
Dondo y volviendo a su misión haya **sido ametrallado en el camino**; que
el hermano Francisco, con cinco señoras catequistas, por ir a ayudar a las
aeas rurales más recónditas hayan muerto en un accidente en la calle; que
decenas de misioneros en Angola hayan muerto por falta de socorro
sanitario, por una simple malaria; que otros hayan saltado por los aires, a
causa de una mina, visitando a su gente. En el cementerio de Kalulo están
las tumbas de los primeros sacerdotes que llegaron a la región… Ninguno
pasa los 40 años.
No es noticia acompañar la vida de un Sacerdote “normal” en su día a día,
en sus dificultades y alegrías consumiendo sin ruido su vida a favor de la
comunidad que sirve.
La verdad es que no procuramos ser noticia, sino simplemente **llevar la
Buena Noticia**, esa noticia que sin ruido comenzó en la noche de
Pascua. **Hace
más ruido un árbol que cae que un bosque que crece.

**No pretendo hacer una apología de la Iglesia y de los sacerdotes. El
sacerdote no es ni un héroe ni un neurótico. Es un simple hombre, que con
su humanidad busca seguir a Jesús y servir sus hermanos. Hay miserias,
pobrezas y fragilidades como en cada ser humano; y también belleza y bondad
como en cada criatura…
Insistir en forma obsesionada y persecutoria en un tema perdiendo la visión
de conjunto crea verdaderamente caricaturas ofensivas del sacerdocio
católico en la cual me siento ofendido.
Sólo le pido amigo periodista, busque la Verdad, el Bien y la Belleza.
Eso lo hará noble en su profesión.

En Cristo,
**P. Martín Lasarte sdb*
*"Mi pasado Señor, lo confio a tu Misericordia; Mi presente a tu Amor; Mi
futuro a tu Providencia"*



Sobre el terrorismo islamista


Hoy en día la yihad moderna, bajo sus diversas formas, es una de las manifestaciones más importantes de la violencia política.
Pedro Trevijano

Actualizado 25 mayo 2012
El término Islam suscita en nosotros sentimientos contradictorios. Por una parte el Concilio Vaticano II nos recuerda que los musulmanes “adoran al único Dios, viviente y subsistente, misericordioso y todopoderoso, Creador del Cielo y la Tierra” (Declaración “Nostra aetate” nº 3), pero por otra nos encontramos con que en nombre del Islam se cometen gravísimas violaciones de los derechos humanos, que, en ocasiones, llegan hasta el crimen y el terrorismo en nombre de Dios. El Islam, como todas las grandes religiones, no es homogéneo. Existen diversas corrientes islámicas que nacen de interpretar de manera distinta el Corán y los hadices (los hechos y dichos de Mahoma que integran la denominada Sunna, la tradición). Defienden un Estado teocrático cuya principal tarea, entrelazadas religión y gobierno, es impulsar el cumplimiento de la legislación islámica y defender y extender la ortodoxia islámica mediante la yihad, la guerra santa o lucha sagrada por el Islam. Los terroristas son, en el sentido estricto del término, integristas que se adhieren a interpretaciones muy particulares del Islam. Con el término “terrorismo islámico” nos referimos principalmente a los atentados perpetrados por ciertos grupos integrados en el Islam. Es evidente que ante este terrorismo tenemos derecho a defendernos con el recurso incluso de la fuerza, aunque en el respeto a las normas morales y al Estado de Derecho. En el terrorismo islamista, la religión suministra la justificación de la violencia, además de una estructura organizativa cuyos nódulos son algunas mezquitas como entidades de proselitismo.
Para estos terroristas, aunque los no musulmanes y los países occidentales figuran entre sus adversarios, sin embargo sus enemigos principales están entre los musulmanes mismos. Son cuantos han tratado de modernizar los países musulmanes, separando religión y política, aunque lamentablemente, muchos de estos regímenes han caído en graves fallos de corrupción.
Pero la condena se extiende a todos aquellos que no coinciden con su modo de pensar o tratan de vivir de modo no conforme con lo que ellos consideran la sharía, o ley musulmana. Para ellos los pilares principales de su doctrina son: a) La creencia en la unicidad y omnipotencia de Alá, cuyo mensaje está recopilado en el Corán y los hadices; b) La consideración de que la acción del gobierno debe consistir en impulsar el cumplimiento de la sharía, la legislación islámica; c) La lucha (yihad) contra el infiel y el apóstata (el mal musulmán que no observa la sharía, entre los que evidentemente están los convertidos al Cristianismo), siendo los principales enemigos a combatir los gobernantes de países musulmanes que defienden regímenes laicistas, es decir anteponen aquellos que consideran apóstatas a los infieles como el primer objetivo de la yihad. Basta pensar diversamente, para poder ser condenado a muerte. El derecho a la libertad religiosa por supuesto no existe. La raíz del mal está en un Islam que es violento y conflictivo, y que intenta extenderse por el uso de la fuerza.
Para un cristiano es indiscutible la racionalidad de le fe. La fe debe estar en diálogo con el mundo moderno y, siempre que sea posible, con todas las culturas y religiones. La libertad de expresión es un derecho humano, que hemos de poner al servicio de la verdad y poder así expresar nuestras discrepancias, ciertamente muy serias, con algunos puntos del Islam.
Personalmente, el que un musulmán que se convierte al Cristianismo, pueda ser objeto de una condena a muerte, o que la visita de un no musulmán a La Meca y Medina siga en el momento actual castigada con la pena de muerte, son hechos gravísimos que además implican a las más altas autoridades del Islam. Buena parte de los miles de cristianos que son asesinados por su fe, como sucede en Nigeria, Sudán y otros lugares, lo son víctimas de esta violencia islamista. Cristianismo e Islam están separados tanto por la teología como por sus diversas filosofías de la vida. Hoy en día la yihad moderna, bajo sus diversas formas, es una de las manifestaciones más importantes de la violencia política. En el año 2000, según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, grupos musulmanes intervenían en más de dos terceras partes de los 32 conflictos bélicos que existían entonces en el mundo, sin olvidar los gravísimos atentados de años posteriores.
En nuestra conducta y en nuestras relaciones con los demás hemos de inspirarnos en la frase de Jesús: “la Verdad os hará libres” (Jn 8,32). Que el Amor y la Verdad sean los grandes objetivos de nuestra vida.



El amor se aprende. Las etapas de la familia»

¿El amor se aprende o simplemente se siente? Un nuevo libro del Papa

Romana Editorial publica, junto a la Libreria Editrice Vaticana, un nuevo libro del Papa Benedicto XVI «El amor se aprende. Las etapas de la familia», que documenta el hecho que la familia, según el magisterio del Santo Padre, es una realidad viva y en movimiento, el ámbito en el que se aprende y transmite el amor cristiano.
Benedicto XVI, pensador de estirpe agustiniana, ofrece una concepción de la familia intensamente ligada a las etapas de la vida. Lugar de acogida en la infancia, sustento durante las fases del crecimiento y permanente escuela en la que se aprende el amor. Desde aquí parte cada uno para formar, a su vez, una nueva familia, dando así continuidad a la vida.
El desafío que viene relanzado por la presente obra, es que el amor se puede aprender. Que se aprende y afianza a lo largo de la vida de cada individuo en el seno de una familia. Así, la sociedad que protege a la familia promueve la armonía social, salvaguarda su propio futuro y favorece la paz entre los hombres.
¿El amor "se aprende" o simplemente "se siente"? es el interrogante que se halla en el centro neurálgico de esta obra. Este es el desafío que se nos propone: el amor no puede identificarse con un mero sentimiento, aunque ello pueda servir como chispa inicial para crecer hacia una verdadera entrega.
El amor se puede aprender a lo largo de la vida de cada individuo, en el seno de una familia. El ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, no puede prescindir del amor. Ha sido creado por amor y para amar.
Por ello, la familia es la primera escuela donde se aprende a amar de verdad. Así nos lo presenta el Santo Padre, abriéndonos su corazón al hacer memoria de su propia experiencia vivida en el seno de su familia.
La conclusión es evidente: una sociedad que protege a la familia está promoviendo su verdadero desarrollo, salvaguarda su propio futuro y favorece la paz entre los hombres.
Esta obra ofrece una visión profunda de la familia. Se trata de una obra dirigida tanto a los fieles católicos como a la sociedad en su conjunto
Romana Editorial presenta la edición española de esta obra, publicada en Italia por la Librería Editrice Vaticana en colaboración con San Paolo Edizioni, de la mano de Elio Guerriero, a propósito del Encuentro Mundial de las Familias, del 1 al 3 de Junio, en el que participará el Papa Benedicto XVI.







Benedicto XVI dice que el secularismo puede convertir a Europa «en un desierto inhóspito»

Aseguró que la crisis que la "hiere" es espiritual y moral y que en su base está la pretensión del hombre de vivir como si Dios no existiese.


Actualizado 25 mayo 2012
El Papa pide reivindicar sin miedo las raíces cristianas de Europa pues es una «evidencia histórica»
Desde una góndola veneciana, el Papa advierte de los peligros de la cultura «líquida» de Europa
El Papa Benedicto XVI dijo ayer que debido a la secularización que avanza en Europa el viejo continente, "una fecunda tierra de raíces cristianas", corre el riesgo de convertirse "en un desierto inhóspito", y la buena semilla, de verse "ahogada, pisoteada y perdida".
El pontífice hizo esta manifestación en el discurso que dirigió en el Vaticano a los obispos italianos que participan en la 64 Asamblea General de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), en la que aseguró que la crisis que "hiere" a Europa es una crisis espiritual y moral y que en la base de la misma está la pretensión del hombre de vivir como si Dios no existiese.
El Obispo de Roma afirmó que el secularismo que azota a Europa, "sociedad de antigua tradición cristiana", está erosionando el tejido cultural que hasta hace no mucho tiempo era un punto de referencia.
"El patrimonio espiritual y moral en el que Occidente hunde sus raíces y que constituye su linfa vital no forma ya parte de su valor, y así una tierra fecunda corre el riesgo de convertirse en un desierto inhóspito y la buena semilla, ser ahogada, pisoteada y perdida", subrayó el pontífice.
El papa Ratzinger agregó que hay una "señal evidente", y es la disminución de la práctica religiosa, "visible" en la participación en la Liturgia Eucarística "y aún más" en el sacramento de la penitencia.
"Muchos bautizados han perdido la identidad y pertenencia, no conocen los contenidos esenciales de la fe y piensan poder cultivarla prescindiendo de la mediación eclesial, y mientras muchos miran de manera dudosa las enseñanzas de la Iglesia, otros reducen el reino de Dios a algunos grandes valores, pero que no tienen que ver con el núcleo central de la fe cristiana", afirmó.
En esa línea, Benedicto XVI denunció que muchas personas han excluido a Dios de su vida y que "cuando no se muestran indiferentes, cerradas o rechazan el discurso sobre Dios, intentan relegarlo al ámbito privado, marginándolo de la conciencia pública".
"El corazón de la crisis que hiere a Europa, que es crisis espiritual y moral, es el hecho de que el hombre pretende tener una identidad por si mismo", sin Dios, aseguró el papa.
Benedicto XVI agregó que en este época Dios es para muchos "el gran desconocido", y Jesús, "simplemente un gran personaje del pasado".
Por ello, prosiguió, no habrá un relanzamiento de la acción misionera si no se renueva la calidad de la fe.
Benedicto XVI manifestó que por eso ha convocado el Año de la Fe, que comenzará el próximo 11 de octubre, a la vez que aseguró que la nueva evangelización necesita adultos "que sean maduros en la fe y en testimonios de humanidad".



Thursday, May 24, 2012

Incluso si has abortado, sigues siendo una Madre

A las 6:25 PM, por Bruno


Categorías : Moral, Signos de esperanza, Familia, Signos de la fe
Una conocida bloguera norteamericana, autora del blog The Crescat, me ha hecho llorar. Su blog es difícil de clasificar, siempre interesante y siempre muy personal.
Hoy me ha conmovido profundamente. Katrina ha compartido con sus lectores un secreto que había guardado durante mucho tiempo: el aborto provocado de dos de sus hijos hace quince años. El pecado y el sufrimiento desgarrador, unidos al ungüento sanador de la gracia y a una misión ante el mundo forman una mezcla potentísima, que ha hecho que me deshiciera en lágrimas.
Me ha parecido una buena idea traducir para el blog algunos de los párrafos de su post, aunque recomiendo el original para los que hablen inglés.
“La pegatina del coche decía: Abortar no hace que dejes de estar embarazada, te convierte en la madre de un bebé muerto. La palabra ‘madre’ me golpeó, porque es una palabra muy potente. Evoca muchos significados y, cuando una mujer se convierte en madre, experimenta un cambio fundamental”.
“Si has estado embarazada alguna vez, eres una Madre. Incluso si has abortado, sigues siendo una Madre… una Madre doliente. Una voz se escucha en Ramá, gemidos y llanto amargo; Es Raquel, que llora a sus hijos y no se consuela porque ya no existen (Mt 2,18).
“No hay consuelo para una madre que pierde a un hijo. Se lamentará en su corazón durante el resto de su vida. El aborto, sin embargo, no sólo arrebata su vida a un niño y su hijo a una madre, también despoja a la madre de sus lamentos. No se le permite lamentarse, porque no puede reclamar públicamente el título de Madre. Los partidarios del aborto nunca admitirán que una mujer que ha abortado es una Madre, porque admitirlo sería reconocer la existencia del niño”.
“Durante quince largos años, he vivido con el dolor, la vergüenza y la culpa de mi pasado. En ese tiempo, he experimentado la negación, la ira y la depresión. Sólo con mi conversión al catolicismo pude buscar finalmente la reconciliación que necesitaba mi alma. Una vez que recibí la gracia del perdón, se me encargó la siguiente tarea esencial: contar al mayor número de mujeres posible lo horrible, malvado y despreciable que es el aborto. Sin embargo, he tardado otros seis años en reunir el valor necesario”.
“Esta es la verdad que negué y oculté durante tantos años: maté a dos de mis hijos, arrebatando sus nietos a mis padres y asesinando a los hermanos de mi hijo. Estos abortos causaron directamente una dolencia médica conocida como cuello del útero incompetente, que provocó el nacimiento prematuro de otro hijo, que murió después de una semana de luchas en al UCI en 2001.
El sufrimiento que he soportado y que he causado a otros es inconmensurable y la culpa casi me llevó al suicidio. Soy una cobarde en todos los sentidos. Fui una cobarde en mi juventud, incapaz de responsabilizarme de mis actividades sexuales, y soy una cobarde hoy, porque durante muchos años he sido incapaz de ser sincera al hablar del aborto”.
“Es hora de levantarse y contar con sinceridad, de forma desgarradora y sin censuras, lo que sucede a las mujeres cuando abortan y la forma en la que quedan transformadas para siempre, esperando que así nadie tenga que sufrir ese mismo dolor. Me he callado durante demasiado tiempo.
Por favor, perdonad mi silencio y el escándalo que estas palabras puedan causar. Cualquier opinión deplorable que podáis tener de mí no tiene comparación con la opinión que yo he tenido de mí misma”.



Wednesday, May 23, 2012

'Aprendamos a disfrutar en la oración de la belleza de ser amigos de Dios'

Palabras de Benedicto XVI en la Audiencia General


CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 23 mayo 2012 (ZENIT.org).- La Audiencia General de esta mañana tuvo lugar a las 10,30 en la plaza de San Pedro, donde Benedicto XVI se encontró con grupos de peregrinos y fieles llegados de Italia y del mundo. En el discurso en lengua italiana, el papa, siguiendo su catequesis sobre la oración en las Cartas de San Pablo, ha centrado su meditación en el tema "El Espíritu y el abbà de los creyentes".
El papa en su discurso ha recordado que Jesús nunca perdió su fe en el Padre y en Getsemaní, cuando siente la angustia de la muerte, su oración es: "Abba!, ¡Padre!".
Desde las primeras etapas de su camino, dijo Benedicto XVI, "la Iglesia ha acogido esta invocación y la ha hecho propia, sobre todo en la oración del Padre Nuestro, en la cual decimos todos los días: "Padre... Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo".
Recordó que, en las cartas de san Pablo lo encontramos dos veces.
"El cristianismo --afirmó el santo padre- no es una religión del miedo, sino de la confianza y del amor al Padre que nos ama. Estas dos afirmaciones densas nos hablan del envío y de la recepción del Espíritu Santo, el don del Resucitado, que nos hace hijos en Cristo, el Hijo unigénito, y nos coloca en una relación filial con Dios".
"Tal vez el hombre moderno --subrayó Benedicto XVI- no percibe la belleza, la grandeza y el profundo consuelo contenidos en la palabra 'padre' con la que podemos dirigirnos a Dios en la oración, porque la figura paterna a menudo hoy no está suficientemente presente, y a menudo no es suficientemente positiva en la vida diaria".
"La ausencia del padre, el problema de un padre no presente en la vida del niño es un gran problema de nuestro tiempo, por lo que se hace difícil entender en profundidad qué significa que Dios sea Padre para nosotros".
El papa se detuvo a considerar la paternidad de Dios, "para que podamos dejarnos calentar el corazón con esta realidad profunda que Jesús nos ha hecho conocer plenamente y para que se nutra nuestra oración".
Afirmó que en Dios el ser Padre tiene dos dimensiones: "En primer lugar, Dios es nuestro Padre, porque Él es nuestro Creador. Cada uno de nosotros, cada hombre y mujer es un milagro de Dios, es querido por Él, y es conocido personalmente por Él".
Pero esto no es suficiente, añadió: "El Espíritu de Cristo nos abre a una segunda dimensión de la paternidad de Dios, más allá de la creación, porque Jesús es el 'Hijo' en el sentido pleno, 'de la misma sustancia del Padre', como profesamos en el Credo. Convirtiéndose en un ser humano como nosotros, con la encarnación, muerte y resurrección, Jesús a su vez nos recibe en su humanidad y en su mismo ser de Hijo, para que así nosotros podamos entrar en su específica pertenencia a Dios".
El papa concluyó exhortando a aprender "a disfrutar en nuestra oración de la belleza de ser amigos, también hijos de Dios, de poderlo invocar con la confianza que tiene un niño con los padres que lo aman. Abramos nuestra oración a la acción del Espíritu Santo para que grite en nosotros a Dios "¡Abba!¡ Padre!", y para que nuestra oración cambie, convierta constantemente nuestro pensamiento, nuestra acción, para que se vuelva conforme a la del Hijo Unigénito, Jesucristo".
Se puede leer el texto completo del discurso en: http://www.zenit.org/article-42275?l=spanish.
Al acabar su discurso, el papa se dirigió a los distintos grupos de peregrinos en su lengua. A los peregrinos de habla española les dijo: "Dentro de las catequesis sobre la oración que estamos desarrollando, hoy quisiera resaltar un aspecto que Jesús mismo nos enseñó al llamar a Dios Abbá, Padre, con la sencillez, el respeto, la confianza y el afecto de un niño con sus padres. La Iglesia ha acogido esta invocación, que nosotros repetimos en el Padre nuestro, porque el Espíritu Santo nos lo inspira en nuestro corazón. Sí, el poder llamar Padre a Dios es un don inestimable. No sólo reconocemos en él al Creador de nuestros días, sino a quien nos conoce a cada uno por nombre, se cuida siempre de nosotros y nos ama inmensamente, como nadie en el mundo es capaz de amar. Así, pues, en la oración entramos en un trato de intimidad y familiaridad con un Dios personal, que nos ha querido hacer partícipes de la plenitud de la vida que nunca nos abandona. En la plegaria, no sólo nos dirigimos a Dios, sino que entramos en una relación recíproca con él. Una relación en la que nunca estamos solos: nos acompaña Cristo en persona, el Hijo de Dios por naturaleza; y también la comunidad cristiana, con toda la diversidad y riqueza de sus carismas, como familia de los hijos de Dios.
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española, en particular a los venidos de España, Argentina, El Salvador, México y otros países latinoamericanos. Que Dios, nuestro Padre, aliente nuestro coloquio frecuente y devoto con él".



Sunday, May 20, 2012

Dios siempre escucha el grito de los hombres

Sin duda que estamos en lo que podemos llamar la “tormenta perfecta”. Problemas por todos lados. En la vida civil y en la religiosa. Somos humanos y nos equivocamos, sufrimos, nos podemos angustiar. Y en esas circunstancias nos podemos preguntar ¿y donde está Dios? Pero ¿dónde estaba Dios Padre en el Calvario? Y qué hace Dios cuando el mal padece llevar la delantera. No estamos en el cielo. La vida es dura. Somos muy frágiles: sufrimos, enfermamos, morimos... Lo que necesitamos es la Gracia de Dios para afrontar con fortaleza la vida. El Papa Benedicto XVI afirmaba en su alocución del miércoles que no hay grito del hombre que no sea escuchado por Dios. Estas son sus palabras comentadas ewtnnoticias.

Al reflexionar en la audiencia general de hoy sobre la oración en las cartas de San Pablo, el Papa Benedicto XVI señaló que "no hay ningún grito humano que no sea escuchado por Dios", especialmente en la oración que libera a la persona de la esclavitud y permite sobrellevar el sufrimiento.
Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro esta mañana, el Papa explica que la oración es fundamentalmente la obra de Dios en cada uno, que permite el diálogo profundo e íntimo con el Señor a través del Espíritu Santo.
"En la oración, nosotros experimentamos, más que en otras dimensiones de la existencia, nuestra debilidad, nuestra pobreza, nuestro ser criaturas, porque nos encontramos ante la omnipotencia y la trascendencia de Dios".
El Papa subrayó luego que "cuanto más avanzamos en la escucha y en diálogo con Dios, para que la oración se convierta en el aliento cotidiano de nuestra alma, tanto más se percibe también el sentido de nuestras limitaciones, no sólo frente a las situaciones concretas de cada día, sino también en nuestra propia relación con el Señor".
Según señala la nota de Radio Vaticano, el Papa explicó tres consecuencias en la vida cristiana cuando "dejamos que obre en nosotros no el espíritu del mundo, sino el Espíritu de Cristo como principio interior de todas nuestras acciones".
"En primer lugar, con la oración animada por el Espíritu se nos da la posibilidad de abandonar y de superar toda forma de miedo o de esclavitud, viviendo la auténtica libertad de los hijos de Dios", dijo el Papa.
"Sin la oración que alimenta cada día nuestro estar en Cristo, en una intimidad que crece progresivamente, nos encontramos en la condición descrita por San Pablo, en la Carta a los Romanos: no hacemos el bien que queremos, sino el mal que no queremos".
El Papa dijo luego que "la libertad del Espíritu –añade san Pablo – nunca se identifica ni con el libertinaje, ni con la posibilidad de elegir el mal, sino con ‘el fruto del Espíritu que es: amor, alegría y paz, magnanimidad, afabilidad, bondad y confianza, mansedumbre y temperancia’".
La segunda consecuencia es "que la misma relación con Dios llega a ser tan profunda, que nunca se ve afectada por cualquier hecho o situación. Entonces comprendemos que con la oración no quedamos liberados de pruebas o de sufrimientos, sino que podemos vivirlos en unión con Cristo, con sus sufrimientos, con la perspectiva de participar también en su gloria".
"Muchas veces, en nuestra oración, le pedimos a Dios que nos libere del dolor físico y espiritual y lo hacemos con gran confianza. Sin embargo, a menudo tenemos la impresión de no ser escuchados, por lo que corremos el riesgo de desalentarnos y de no perseverar. En realidad, no hay ningún grito humano que no sea escuchado por Dios".
Benedicto XVI resaltó que "la oración no nos exime de la prueba y del sufrimiento, aún más –dice San Pablo– que ‘gemimos interiormente aguardando la adopción como hijos y anhelando que se realice la redención de nuestro cuerpo’".
"Por medio de la cruz y de la muerte, Dios ha respondido con la resurrección del Hijo y con la vida nueva. La oración animada por el Espíritu Santo nos lleva también a nosotros a vivir cada día el camino de la vida, con sus pruebas y sufrimientos, con plena esperanza y confianza en Dios, que nos responde como le respondió al Hijo", aseguró.
La tercera consecuencia, dijo el Papa Benedicto, "es que la oración del creyente se abre también a las dimensiones de la humanidad y de la creación entera, haciéndose cargo de que ‘en efecto, toda la creación espera ansiosamente esta revelación de los hijos de Dios’".
"Esto significa que la oración, sostenida por el Espíritu de Cristo que habla en lo más profundo de nosotros mismos, nunca se queda encerrada en sí misma –nunca es sólo rezar por mí– sino que se abre al compartir los sufrimientos de nuestro tiempo y de los demás".
De esa forma, explicó el Pontífice, la oración "se vuelve intercesión por los demás, y, por lo tanto, liberación de mí mismo, canal de esperanza para toda la creación, expresión de ese amor de Dios que se derrama en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos ha sido dado".
"Y precisamente ello es un signo de verdadera oración, que nunca se finaliza sobre mi mismo yo, sino que se abre a los demás. De forma que me libera y ayuda a redimir al mundo".
"San Pablo nos enseña que en nuestra oración, tenemos que abrirnos a la presencia del Espíritu Santo, que ora en nosotros con gemidos inefables, para llevarnos a adherirnos a Dios con todo nuestro corazón y con todo nuestro ser".
Así, prosiguió Benedicto XVI, "El Espíritu de Cristo se vuelve la fuerza de nuestra oración "débil", la luz de nuestra oración, "apagada", el fuego de nuestra oración "árida", donándonos la verdadera libertad interior, enseñándonos a vivir afrontando las pruebas de la existencia, con la certeza de que no estamos solos, y abriéndonos a los horizontes de la humanidad y de la creación que ‘gime y sufre dolores de parto’".
En su saludo en español, el Papa invitó a todos a "pedir al Señor, que su Espíritu sea nuestra fuerza para afrontar las pruebas con la esperanza de estar radicados en Dios. Muchas gracias".
La oración más poderosa del mudo:

www.youtube.com/watch



Fuente: http://www.ewtnnoticias.com/noticias-catolicas/noticia.php?id=25609#ixzz1vDN13vz6