Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración Esquelética etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org/maduracion-osea
Se abrirá el portal al hacer "clic" y allí, se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México, Venezuela...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Monday, April 28, 2014

Era musulmana y soñó con un anciano de blanco: «Soy Juan, San Juan, todo irá bien». Era Juan XXIII

Ella no sabía quien era el viejecito... pero cambió su vida
Era musulmana y soñó con un anciano de blanco: «Soy Juan, San Juan, todo irá bien». Era Juan XXIII
Juan XXIII reza con una niña enferma, en una de sus imágenes más recordadas
Actualizado 28 abril 2014
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P.J.G./ReL
Era judío alejado de Dios, soñó con Jesús y el diablo, y una mirada de Benedicto XVI le convirtió
Era un niño musulmán, soñó con Jesús, se hizo cura católico y casi lo fusilan los islamistas
Era judío ortodoxo, tuvo una experiencia mística de Dios, soñó con la Virgen y leyó a Santa Teresa
Carolina, accidentada y deprimida, cambió cuando vio a la Virgen y soñó con Jesús
Devrim era una chica turca y musulmana que no conocía nada del Papa Juan XXIII: ni su nombre, ni su aspecto, ni su existencia ni mucho menos que este Papa había vivido 3 años en Turquía.

Y sin embargo, por alguna razón el Papa Roncalli quiso participar en su vida de forma asombrosa muchos años después de fallecido. La historia, que se publicó primero en una web en italiano dedicada al Papa Juan, se puede leer en Cristianos venidos del Islam (LibrosLibres, 2007).

Una joven turca
Devrim nació y vivió en Turquía hasta los 29 años. Su familia era musulmana y creyente, aunque integrada en el estilo de vida más laico de la Turquía moderna, poco fervorosa.

“Mis padres me hablaban de nuestro grande y único Dios. Repetían que el Corán es la revelación última y definitiva. Que el Islam es la mejor religión, pero que debemos respetar a quienes profesen otra. Yo rezaba sola. Rara vez iba a la mezquita. No me consideraba una persona especialmente devota pero, al mismo tiempo, sentía un fuerte deseo de un Dios con el que dialogar. Había un vacío en mi corazón, pero no lograba comprender como podía colmarlo”.



Un novio en Italia
A los 29 años Devrim se instaló en Italia, como intérprete en una empresa de envíos internacionales. Allí conoció a un chico siciliano, Beppe, se enamoraron y se casaron por lo civil. Pero con el tiempo, entendieron que deseaban que Dios bendijera su amor, y acudieron a su parroquia de Verona.

A Devrim se le abría un mundo al escuchar cómo el párroco, Don Francesco, le presentaba al Dios cristiano.

“Su hablar de Dios como amigo, como compañero de la vida cotidiana del hombre, hacía crecer en mí la curiosidad hacia el catolicismo, hacía centellear ante mis ojos una divinidad cercana, concreta y fascinante. Don Francesco repetía que Dios es como una luz siempre encendida fuera de la ventana y que es suficiente abrir para que entre en nuestra casa. Y yo me preguntaba: ¿alguna vez he abierto realmente mi ventana?”



Fiesta de los enamorados en Verona,
ciudad famosa por sus historias de amor difícil

Pero ella aún no pensaba hacerse cristiana. Sólo quería una boda cristiana con su marido católico. En principio la fecha estaba establecida para el 7 de octubre del 2000, pero en agosto comunicaron desde la Curia diocesana que habían surgido “dificultades” en el expediente, nunca detalladas, que bloqueaban el proceso.

Beppe se enteró mientras estaba en Sicilia repartiendo invitaciones a su familia. Devrim lloraba en Verona: ¿estaba Dios en contra de bendecir su unión?

Y entonces tuvo el sueño.

"Un anciano de blanco con grandes orejas"
“Una noche tuve un sueño que quedó nítidamente impreso en mi mente cuando desperté. En el dormitorio estaba un hombre anciano, vestido de blanco, un poco inclinado sobre sí mismo por la edad, con grandes orejas, grandes mofletes y los dientes ligeramente torcidos, que me miraba sonriendo”.

- ¿Quién eres? –preguntó Devrim en el sueño.
- Soy Juan, San Juan –dijo el anciano, poniendo su mano sobre el hombro de ella. –No temas, todo irá bien.



“A la mañana siguiente recibo una llamada del párroco: nuestra petición de matrimonio había obtenido la aprobación directamente del obispo de Verona, monseñor Flavio Carrazo”.

Devrim entendió que había sido algún tipo de sueño premonitorio, pero no lo contó porque no entendía quién era el viejecito de blanco.

Pero unos días más tarde, domingo, viendo la televisión, vio una ceremonia en la Plaza de San Pedro: el Papa Juan Pablo II estaba proclamando un beato, se desenrollaba un tapiz y aparecía el rostro del viejecito desconocido con el que había soñado.

“Beppe, ¡ven a mirar! ¿Ves ese rostro en la tela? ¡Es él, es el viejecito con el que soñé hace unos días!”, grita a su marido.



Así apareció el rostro de Juan XXIII en el tapiz
de la beatificación el 3 de septiembre del 2000


Beppe no sabía nada del sueño, pero sí conocía al viejecito. Explicó a la joven turca que ese hombre anciano era el difunto Papa Juan XXIII… y ahora la Iglesia lo proclamaba beato.

Un escalofrío recorrió la espalda de Devrim. Y quiso saberlo todo sobre Juan XXIII.

Un Papa que vivió en Turquía
En primer lugar quería fotos, más fotos, para compararlo con el anciano de blanco de su sueño.

Después descubrió asombrada que ella no fue la primera turca que interesó a Juan XXIII: había vivido en Estambul de 1934 a 1937, en la nunciatura, y durante años y años rezó por Turquía y su pueblo.

“Nada de coincidencias, son signos de la misteriosa presencia de Dios en mi vida”, diría después. “¿Por qué una mujer musulmana iba a soñar con un santo del que ni siquiera conocía su existencia?”, planteó.

Después de la boda religiosa, Devrim quiso saberlo todo sobre la Iglesia, la fe católica y Jesús. Acribilló a preguntas a amigos y parientes. Finalmente se apuntó a un catecumenado con su párroco.

Cuando en 2005 nació su hija, la pequeña Anna, ambas, madre y niña, fueron bautizadas en la Vigilia Pascual, el 26 de marzo de ese año.

Desde el día de su boda, una foto de Juan XXIII está en la mesilla de noche de Devrim y Beppe.

Y ella habla de su relación con Cristo: “Él sólo espera nuestro sí para hacerse compañero de nuestra existencia. Ese vacío que sentía en mi corazón de joven en Turquía ha sido colmado por su presencia amorosa. Ahora que soy cristiana me doy cuenta de que el bautismo no es el final de un camino, sino un nuevo inicio, y soy feliz de poder decírselo a todo el mundo”.

Saturday, April 26, 2014

Conferencia sobre "La importancia de una sana alimentación"

El próximo día 6 de Mayo, a las 20 horas, se impartirá la 3º parte de "Saber comer: La importancia de una sana alimentación" por el Dr. Bernardo Ebrí.
Dirección: Ateneo de Zaragoza, c) San Voto 9, 1º drcha. Zaragoza 50003

Thursday, April 3, 2014

Hay que rezar como se habla con un amigo


Homilía del papa Francisco en santa Marta 3 abril 2014

 
La oración es una lucha con Dios y se hace con libertad e insistencia, como un diálogo sincero con un amigo. Esta oración cambia nuestro corazón, porque nos hace conocer mejor cómo Dios es realmente. Esta ha sido la idea central del Santo Padre en la homilía de este jueves en la misa celebrada en Santa Marta.

Francisco ha recordado el diálogo de Moisés en el monte Sinaí, cuando Dios quiso castigar a su pueblo porque había hecho un ídolo: el becerro de oro. Y Moisés rezó con fuerza para que el Señor se lo piense. "Esta oración es una verdadera lucha con Dios. Y Moisés habla libremente delante del Señor y nos enseña cómo rezar, sin miedo, libremente, también con insistencia. Moisés insiste. Es valiente. La oración debe ser también un 'negociar con Dios', con 'argumentaciones'", ha afirmado el Papa. Moisés al final convence a Dios y la lectura dice que "el Señor se arrepintió del mal con el que había amenazado a su pueblo". Pero -ha preguntado el Santo Padre- "¿quién ha cambiado aquí? ¿El Señor ha cambiado? Yo creo que no".

Y lo ha explicado de la siguiente manera: "El que ha cambiado es Moisés, porque Moisés creía que el Señor habría hecho esto, creía que el Señor habría destruido a su pueblo y él busca, en su memoria, cómo había sido bueno el Señor con su pueblo, como lo había librado de la esclavitud de Egipto y llevado a una tierra prometida. Y con estos argumentos intenta convencer a Dios, pero en este proceso él reencuentra la memoria de su pueblo, y encuentra la misericordia de Dios. Este Moisés, que tenía miedo, miedo que Dios hiciera esto, al final baja del monte con algo grande en su corazón: nuestro Dios es misericordioso. Sabe perdonar. Puede retroceder en sus decisiones. Es un Padre".

Francisco ha observado que todo esto Moisés lo sabía, "pero lo sabía más o menos oscuramente y en la oración lo reencuentra. Y es esto lo que hace la oración en nosotros: nos cambia el corazón".

El Santo Padre ha añadido: "La oración nos cambia el corazón. Nos hace entender mejor cómo es nuestro Dios. Pero por esto es importante hablar con el Señor, no con palabras vacías - Jesús dice: 'como hacen los paganos'. No, no: hablar con la realidad: 'Pero, mira, Señor, que tengo este problema, en la familia, con mi hijo, con esto, con lo otro...¿Qué se puede hacer? Pero mira, que ¡tú no me puedes dejar así!' ¡Esta es la oración! Pero, ¿tanto tiempo toma esta oración? Sí, toma tiempo".

El tiempo que se necesita para conocer mejor a Dios, como se hace con un amigo. Y es que la Biblia dice, ha recordado el Papa, que Moisés rezaba con el Señor como un amigo habla con otro amigo. Y ha indicado Francisco: "La Biblia dice que Moisés hablaba al Señor cara a cara, como a un amigo. Así debe ser la oración: libre, insistente, con argumentaciones. Y también reprendiéndole un poco: 'Pero, tú me has prometido esto, y esto no lo has hecho...', así, como se habla con un amigo. Abrir el corazón a esta oración. Moisés bajó del monte vigorizado. 'He conocido más al Señor', y con esa fuerza que le había dado la oración, retoma su trabajo de conducir al pueblo hacia la Tierra prometida. Porque la oración vigoriza, vigoriza. El Señor nos da a todos la gracia, porque rezar es una gracia".

Para finalizar, el Papa ha indicado que en cada oración está el Espíritu Santo y que no se puede rezar sin Él, porque es Él quien reza en nosotros, es Él quien nos enseña a decir Dios 'Padre'. Y por eso, Francisco ha invitado a pedir al Espíritu Santo que "Él nos enseñe a rezar, sí, como ha rezado Moisés, a negociar con Dios, con libertad de espíritu y valentía. Y el Espíritu Santo, que está siempre presente en nuestra oración, nos conduzca por este camino".

Fuente: zenit.org

Monday, March 31, 2014

Francisco advierte sobre los cristianos que hacen sólo "turismo existencial"


Homilía del papa Francisco en santa Marta 31 marzo 2014

La fe nos pone en camino hacia las promesas. La fe en las promesas de Dios

 
El problema no es equivocarse de camino, sino no regresar cuando nos hemos equivocado

No vagabundear por la vida, incluida la del espíritu, sino ir derechos hacia la meta que para un cristiano quiere decir seguir las promesas de Dios, que jamás decepcionan. Es la enseñanza del Papa Francisco según las lecturas del día, y que explicó en su homilía de la Misa matutina celebrada en la Capilla de la Casa de Santa Marta.

Hay cristianos que se fían de las promesas de Dios y las siguen a lo largo de la vida. Hay otros cuya vida de fe se estanca y hay otros aún convencidos de progresar y que, en cambio, hacen sólo "turismo existencial". El Papa hizo una distinción acerca de tres tipos de creyentes, que tienen el común denominador de saber que la vida cristiana es un itinerario, pero que son divergentes en el modo de recorrerlo o no recorrerlo de ninguna manera.

Ante todo, inspirándose en el pasaje de Isaías de la primera Lectura, Francisco explicó que Dios siempre "antes de pedir algo, promete". Y añadió que su promesa es la de una vida nueva y la de una vida de "alegría". Aquí, dijo, está "el fundamento principal de la virtud de la esperanza: confiar en las promesas de Dios" - sabiendo que Él jamás "decepciona" - puesto que la esencia de la vida cristiana es "caminar hacia las promesas". Mientras después también están los cristianos que tienen "la tentación de detenerse".

"¡Tantos cristianos detenidos! Tenemos tantos detrás que tienen una esperanza débil. Sí creen que existe el Cielo y que todo irá bien. Está bien que lo crean, ¡pero no lo buscan! Cumplen los mandamientos, los preceptos: todo, todo... Pero están detenidos. El Señor no puede hacer de ellos levadura en su pueblo, porque no caminan. Y esto es un problema: los detenidos. Después hay otros entre ellos y nosotros, que se equivocan de camino: todos nosotros algunas veces nos hemos equivocado de camino, esto lo sabemos. El problema no es equivocarse de camino; el problema es no regresar cuando uno se da cuenta de haberse equivocado".

El modelo de quien cree y sigue lo que la fe le indica es el funcionario del rey descrito en el Evangelio, que pide a Jesús la curación de un hijo enfermo y no duda un instante en ponerse en camino hacia casa cuando el Maestro le asegura que la ha obtenido. Opuesto a este hombre, afirmó el Papa, es quizás, el grupo "más peligroso", en el que están aquellos que "se engañan a sí mismos: los que caminan pero no hacen camino":

"Son los cristianos errantes: giran, giran como si la vida fuera un turismo existencial, sin meta, sin tomar las promesas en serio. Aquellos que giran y se engañan, porque dicen: ‘¡Yo camino!'. No, tú no caminas: tú giras. Los errantes... En cambio, el Señor nos pide que no nos detengamos, que no nos equivoquemos de camino y que no giremos por la vida. Girar por la vida... Nos pide que miremos las promesas, que vayamos adelante con las promesas como ese hombre, como ese hombre: ¡ese hombre creyó en la palabra de Jesús! La fe nos pone en camino hacia las promesas. La fe en las promesas de Dios".

"Nuestra condición de pecadores hace que nos equivoquemos de camino", reconoció el Papa Francisco, si bien aseguró que: "El Señor nos da siempre la gracia de volver":

"La Cuaresma es un tiempo hermoso para pensar si estoy en camino o si estoy demasiado quieto: conviértete. O si me he equivocado de camino: pero ve a confesarte y retoma el camino. O si soy un turista teologal, uno de estos que hacen el giro de la vida pero jamás dan un paso hacia adelante. Y pido al Señor la gracia de retomar el camino, de ponerme en camino, pero hacia las promesas".

 

Fuente. Zenit.org

Wednesday, March 26, 2014

A mi nietecito Diego


 
Me dicen que te haga una poesía

Pero poesía eres tú, chiquitín del alma mía

Gominolo, ojos grandes,  inocencia llena

Sonrisa pícara, juguetona, de candor plena

Manitas suaves, moviditas, rápidas

En coger las cosas, en tocarlo todo, gusanillo saltarín

Bailas dando vueltas sobre tu cuerpecito

Lombricilla saltimbanqui, milagrito permanente

Del Padre Pío, aquí presente

Dios te guarde, Dios nos guarde

Chiquitín del alma mía

Y aunque los años transcurran

Siempre serás para mí, tu yayo

Mi nietecito, mi Diego querido

Publicado en la Revista Online “Palabras indiscretas” nº 11, pág 10.Febrero 2014.