Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración Esquelética etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org/maduracion-osea
Se abrirá el portal al hacer "clic" y allí, se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México, Venezuela...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Saturday, June 1, 2013

El papa pide a los responsables políticos valor para afrontar una reforma financiera ética


En su discurso de hoy a los nuevos embajadores ante la Santa Sede
Por Redacción
CIUDAD DEL VATICANO, 16 de mayo de 2013 (Zenit.org) - El papa Francisco ha pronunciado hoy ante los embajadores que acudieron al Vaticano a presentar sus cartas credenciales un trascendental discurso en el que ha pedido a los responsables políticos que tengan valor para afrontar una reforma financiera ética. Los nuevos embajadores ante la Santa Sede proceden de Kirguistán, Antigua y Barbuda, el Gran Ducado de Luxemburgo y Botswana. Ofrecemos el texto del discurso del santo padre.
*****
Señores Embajadores
Me alegra acogerlos con ocasión de la presentación de las Cartas que los acreditan como Embajadores extraordinarios y plenipotenciarios de sus respectivos países ante la Santa Sede: Kirguistán, Antigua y Barbuda, el Gran Ducado de Luxemburgo y Botswana. Las amables palabras que me han dirigido y que agradezco profundamente, testimonian que los Jefes de Estado de sus países tienen el anhelo de desarrollar las relaciones de estima y de cooperación con la Santa Sede. Les agradezco que ustedes quieran transmitirles mis sentimientos de gratitud y respeto, asegurando mis oraciones por ellos y por sus conciudadanos.
Señores Embajadores, nuestra humanidad está viviendo en la actualidad como un momento álgido de su propia historia, teniendo en cuenta los avances registrados en diversos campos. Debemos alabar los logros positivos que contribuyen al auténtico bienestar de la humanidad, como por ejemplo en los ámbitos de la salud, de la educación y de la comunicación. Sin embargo, también hay que reconocer que la mayoría de los hombres y de las mujeres de nuestro tiempo siguen viviendo en precariedad cotidiana, con consecuencias funestas. Algunas patologías aumentan, con sus consecuencias psicológicas, el miedo y la desesperación se apoderan de los corazones de numerosas personas, incluso en los llamados países ricos; la alegría de vivir va disminuyendo; la indecencia y la violencia aumentan; la pobreza se vuelve cada vez más impactante. Se tiene que luchar para vivir, y, a menudo, para vivir sin dignidad. Una de las causas de esta situación, en mi opinión, se encuentra en nuestra relación con el dinero y en nuestra aceptación de su imperio y dominio en nuestro ser y en nuestras sociedades. De este modo, la crisis financiera que estamos viviendo, nos hace olvidar que su primer origen se encuentra en una profunda crisis antropológica ¡en la negación de la primacía del hombre! Hemos creado nuevos ídolos. La adoración del antiguo becerro de oro (cf. Ex 32, 15-34) ha encontrado una imagen nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano.
La crisis mundial que afecta las finanzas y la economía parece poner de relieve sus deformidades, y, sobre todo, la grave falta de su orientación antropológica, que reduce al hombre a una sola de sus necesidades: el consumo. Y peor aún, el ser humano es considerado hoy como un bien en sí que se puede utilizar y luego desechar. Esta deriva se verifica a nivel individual y social. Y además ¡es promovida! En este contexto, la solidaridad, que es el tesoro de los pobres, se considera a menudo contraproducente, contraria a la racionalidad financiera y económica. Al tiempo que los ingresos de una minoría van creciendo de manera exponencial, los de la mayoría van disminuyendo. Este desequilibrio proviene de ideologías que promueven la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera, negando de este modo el derecho de control de los Estados, aun estando encargados de velar por el bien común. Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone de forma unilateral y sin remedio posible, sus leyes y sus reglas. Además, la deuda y el crédito alejan a los Países de su economía real y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. A todo ello se añade, una corrupción tentacular y una evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales. El afán de poder y de poseer se ha vuelto sin límites.
Detrás de esta actitud se encuentra el rechazo de la ética, el rechazo de Dios. ¡Igual como la solidaridad, la ética molesta! Se considera contraproducente; demasiado humana, porque relativiza el dinero y el poder; se ve como una amenaza, porque rechaza la manipulación y el sometimiento de la persona. Porque la ética lleva hacia Dios, que está fuera de las categorías del mercado. Dios es considerado por estos financieros, economistas y políticos, como no manejable, incluso peligroso, ya que llama al hombre a su plena realización y a la independencia de cualquier tipo de esclavitud. La ética -una ética no ideológica, naturalmente - permite, en mi opinión, crear un equilibrio y un orden social más humano. En este sentido, animo a los expertos financieros y a los líderes gubernamentales de sus países a considerar las palabras de San Juan Crisóstomo: "No compartir con los pobres los propios bienes es robarles y quitarles sus vidas. No son nuestros los bienes que poseemos, sino suyos" (Homélie sur Lazare, 1, 6: PG 48, 992D).
Queridos Embajadores, sería conveniente realizar una reforma financiera que fuera ética y, a su vez que comportara una reforma económica saludable para todos. Sin embargo, esto requeriría un cambio audaz de actitud de los dirigentes políticos. Les exhorto a que afronten este reto, con determinación y visión de futuro, por supuesto, teniendo en cuenta la naturaleza específica de sus contextos. ¡El dinero debe servir y no gobernar! El Papa ama a todos, ricos y pobres; pero el Papa tiene la obligación, en nombre de Cristo, de recordar que los ricos deben ayudar a los pobres, respetarlos, promoverlos. El Papa insta a la solidaridad desinteresada y a un retorno de la ética en favor del hombre en la realidad económica y financiera.
La Iglesia, por su parte, siempre trabaja para el desarrollo integral de cada persona. En este sentido, ella recuerda que el bien común no debe ser una simple suma, un simple esquema conceptual, de calidad inferior, añadido a la agenda política. La Iglesia anima a los gobernantes a estar verdaderamente al servicio del bien común de sus pueblos. Exhorta a los dirigentes de las realidades financieras a tomar en consideración la ética y la solidaridad. ¿Y por qué no acudir a Dios para inspirar los propios diseños? Se formará una nueva mentalidad política y económica que ayudará a transformar la dicotomía absoluta entre lo económico y lo social en una sana convivencia.
Por último, saludo con afecto, a través de ustedes, a los Pastores y los fieles de las comunidades católicas en sus países. Les insto a continuar su testimonio valiente y gozoso de la fe y del amor fraternal enseñados por Cristo. ¡No tengan miedo de ofrecer su contribución al desarrollo de sus países a través de iniciativas y actitudes inspiradas en las Sagradas Escrituras! 
Y en el momento en que comienzan su misión, les ofrezco, señores Embajadores, mis mejores deseos, asegurando la cooperación de la Curia Romana para el cumplimiento de su función. Con este fin, de buen grado, invoco sobre ustedes y sus familias y sus colaboradores, la abundancia de las bendiciones divinas.
Texto traducido del original por Radio Vaticana: http://es.radiovaticana.va.

Friday, May 31, 2013

El evangelio no se enciende con cristianos desalentados

        
Advertencia de Francisco en la misa diaria
Por Redacción
ROMA, 31 de mayo de 2013 (Zenit.org) - El Espíritu Santo es el "autor" de la alegría cristiana y para proclamar el evangelio es necesario tener en el corazón la alegría que nos da el Espíritu de Dios. Estas fueron las ideas principales del papa Francisco durante la homilía pronunciada en la misa de hoy viernes en la Casa Santa Marta.  
Según informa Radio Vaticana, acompañaron al papa en el altar el cardenal Jozef Tomko, los arzobispos de Faridabad-Delhi, monseñor Kuriakose Bharanikulangara, y de Belo Horizonte, monseñor Walmor Oliveira de Azevedo. Entre los asistentes estuvo un grupo de empleados de los Servicios Económicos de la Santa Sede, con el director Sabatino Napolitano, y algunos colaboradores de la Guardia Suiza.
La alegría de anunciar
“Con cara de funeral no se puede anunciar a Jesús”. El santo padre traza así una línea de demarcación con respecto a una determinada manera de entender la vida cristiana, aquella marcada por la tristeza. Para sugerir esta reflexión se apoyó en las dos lecturas de la misa.
En la primera, el profeta Sofonías, expresa "¡Alégrate! Grita de alegría, el Señor está en medio de ti!". La segunda, tomada del evangelio, nos cuenta la historia de Isabel y de su hijo que "se regocija" en el vientre al escuchar las palabras de María --de quien el papa, al igual que el pasado domingo, destaca de nuevo la "celeridad" con la que fue a ayudar a su prima. Por lo tanto, explica Francisco, "es todo alegría, la alegría que es fiesta". Sin embargo, continúa, "los cristianos no estamos tan acostumbrados a hablar de la alegría, del gozo", "creo que muchas veces nos gustan más las quejas." Por el contrario, el que "nos da la alegría es el Espíritu Santo": "Es el Espíritu el que nos guía: Él es el autor de la alegría, el Creador de la alegría. Y esta alegría en el Espíritu Santo, nos da la verdadera libertad cristiana. Sin alegría, nosotros los cristianos no podemos ser libres, nos convertimos en esclavos de nuestras tristezas. El gran Pablo VI dijo que no se puede llevar adelante el evangelio con cristianos tristes, desesperanzados, desanimados. No se puede. Esta actitud un poco fúnebre, ¿no? Muchas veces los cristianos tienen un rostro que es más bien para ir a una procesión fúnebre, que para ir a alabar a Dios, ¿no? Y de esta alegría viene la alabanza, esta alabanza de María, esta alabanza que dice Sofonías, la alabanza de Simeón, de Ana: ¡la alabanza de Dios!”.
El corazón alaba a Dios
¿Y cómo se alaba a Dios? Se alaba saliendo de sí mismos, "gratuitamente, como es gratuita la gracia que Él nos da", explica Francisco. Lo que estimula un examen de conciencia sobre la manera de orar a Dios.
Luego quizo dirigir a los presentes esta pregunta: "Usted que está aquí en la misa, ¿alaba a Dios, o solo le pide a Dios y le agradece? ¿Acaso alaba a Dios? Aquello es una cosa nueva, nueva en nuestra vida espiritual. Alabar a Dios, salir de nosotros mismos para alabar; perder el tiempo alabando. ‘Esta misa, ¡qué larga se ha hecho!’. Si no alabas a Dios, no sabes lo que es la gratuidad de perder el tiempo alabando a Dios, y entonces la misa es larga. Pero si vas con esta actitud del gozo, de la alabanza a Dios, ¡esto es hermoso! ¡La eternidad será a alabar a Dios! Y eso no será aburrido: ¡será hermoso! Esta alegría nos hace libres".
El modelo de esta alabanza, y de esta alegría, vuelve a ser la Madre de Jesús "La Iglesia --recuerda el papa Francisco la llama “la causa de nuestra alegría", Causa Nostrae Letitiae. ¿Por qué? Debido a que trae la alegría más grande que es Jesús":
"Tenemos que rezarle a la Virgen, para que trayendo a Jesús nos dé la gracia de la alegría, de la libertad propia de la alegría. Nos dé la gracia de alabar, de alabar con una oración de alabanza gratuita, de alabanza, porque Él es digno de alabanza por siempre. Rezarle a la Virgen y decirle como le dice la Iglesia: Ven, Precelsa Domina, Maria, tu nos visitas, Señora, tú que eres grande, ¡visítanos y danos la alegría!".
Traducido del italiano por José Antonio Varela V.

Tuesday, May 21, 2013

HOMILÍA DEL PAPA FRANCISCO EN SANTA MARTA. 20 DE MAYO 2013

La oración valiente y humilde, hecha con el corazón entregado a la fe en Dios, logra milagros; dijo el Papa Francisco en la homilía de la Misa que presidió esta mañana en la Casa Santa Marta en donde reside.

El Santo Padre dijo que los cristianos deben rezar entregados, confiando en el Señor y pidiendo con valentía aquel favor que requieren: "una oración valiente, que lucha por llegar a aquel milagro; no aquellas oraciones de circunstancia, ‘Ah, rezaré por ti’: rezo un Padre Nuestro, un Ave María y, después me olvido. No: oración valiente, como aquella de Abraham que luchaba junto al Señor por salvar la ciudad, como aquella de Moisés que tenía las manos en alto y se cansaba, rezando al Señor; como aquella de tantas personas, de tanta gente que tiene fe y con la fe reza, reza".

Francisco dijo que "la oración hace milagros, pero ¡debemos creer! Creo que podemos hacer una bella oración… y decirle hoy, durante toda la jornada: ‘Creo, Señor, ayuda a mi incredulidad’... y cuando nos piden rezar por tanta gente que sufre en las guerras, los refugiados, por todos los dramas de la actualidad, rezar al Señor, pero con el corazón: ‘¡Hazlo!’, digamos: ‘Creo, Señor. Ayuda a mi incredulidad’ que también está en mi oración. Hagamos esto, hoy".

Sobre el pasaje del Evangelio de hoy, en el que los discípulos no logran sanar a un muchacho y en el que el mismo Jesús debe intervenir lamentando la incredulidad de los presentes; el Papa recordó que el Señor al padre de aquel muchacho que le pide ayuda, responde que "todo es posible para el que cree". El Pontífice observó que a menudo también aquellos que aman a Jesús no arriesgan mucho en su fe y no se confían completamente a Él.

"Pero ¿por qué, esta incredulidad? Creo que es justamente el corazón que no se abre, el corazón cerrado, el corazón que quiere tener todo bajo control".

Es un corazón que "no se abre" y no "deja a Jesús el control de las cosas ", explicó el Papa, y cuando los discípulos le preguntan por qué no han podido curar al joven, el Señor responde que aquel "tipo de demonios no se puede eliminar sino solo con la oración".

"Todos nosotros llevamos un poco de incredulidad, dentro". Es necesaria "una oración fuerte, y esta oración humilde y fuerte hace que Jesús pueda obrar el milagro. La oración para pedir un milagro, para pedir una acción extraordinaria debe ser una oración coral, que nos involucre a todos".

El Santo Padre narró luego un episodio ocurrido en Argentina: una niña de 7 años se enfermó y los médicos le dieron pocas horas de vita. El papá, un electricista, "hombre de fe", "enloqueció y en aquella locura" tomó un autobús para ir al Santuario Mariano de Luján, distante a unos 70 kilómetros de Buenos Aires.

El señor "llegó ahí pasadas las 9 de la noche, cuando todo estaba cerrado. Y comenzó a rezar a la Virgen, con las manos aferradas a la reja de fierro. Y rezaba, y rezaba, y lloraba, y rezaba… y así, permaneció toda la noche. Pero este hombre luchaba: luchaba con Dios, luchaba junto a Dios por la sanación de su hija".

"Luego, después de las 6 de la mañana, fue al terminal, tomó el bus y llegó a casa, al hospital, a las 9, más o menos. Encontró a su esposa llorando. Se imaginó lo peor. ‘¿Qué ha pasado? ¡No entiendo, no entiendo! ¿Qué ha pasado?’. ‘Han venido los doctores y me han dicho que la fiebre ha pasado, que respira bien, que ¡no tiene nada! La dejarán en reposo por dos días más, pero no entienden ¡qué cosa ha pasado!’. ¡Esto todavía sucede, ¿eh?, los milagros existen!".

Saturday, May 11, 2013

Los animales nos dan ejemplo

Como un leopardo respeta la cria de un babuino. ¿Y nosostros respetamos a los bebés en el vientre de su madre?

Wednesday, May 8, 2013

"La evangelización es iniciativa de Cristo, no un empeño del hombre"


Nueva Evangelización y transmisión de la fe. Jornada de Estudio en la Universidad Lateranense

Por Redacción

ROMA, 07 de mayo de 2013 (Zenit.org) - La Universidad Pontificia Lateranense ha celebrado una jornada de estudio sobre "Nueva Evangelización y transmisión de la fe", organizada por el Instituto Pastoral Redemptor Hominis del Ateneo. Un día dedicado a la reflexión sobre la recepción del Sínodo de los obispos sobre Nueva Evangelización, que tuvo lugar en el vaticano del 7 al 28 de octubre de 2012. La iniciativa ha sido también la ocasión para presentar la Serie "Sínodo de los obispos" editada por Lateran University Press.
En la sesión de la mañana se ha dedicado al ambito del qué es Nueva Evangelización y tras la introducción del rector de la Universidad, monseñor Enrico Dal Covolo, han intervenido tres ponentes. Monseñor Nicola Eterovic, secretario general del Sínodo de lo Obispos para hablar de "La Nueva Evangelización: identidad y tareas a la luz del Sínodo". A continuación, Francesco Consentito, de la Universidad Pontificia Lateranense y de la Universidad Pontificia Gregoriana, ha hablado sobre "La transmisión de la fe a la luz de la fe". Y para finalizar la primera parte de la jornada, el profesor del Dénis Biju-Duval, del Instituto Pastoral Redemptor Hominis ha participado con su ponencia titulada "replanteamiento crítico de la relación entre Evangelización y Transmisión de la fe".
Y del qué se ha pasado al cómo durante la sesión de la tarde. Chiara Palazzini, profesora también del Instituto, ha recordado que durante la mañana se ha destacado el rol de la familia como la "primera agencia educativa". Y ha dado paso a los ponentes explicando que se iban a compartir una conjunto de experiencias sobre como conjugar concretamente los procesos de Nueva Evangelización.
En primer lugar, monseñor Andrea Lonardo, director de la oficina catequística de Roma, ha hablado de la transmisión de la fe en la infancia. Al inicio ha destacado que "la conversión llega a través de vivencias concretas" y de ahí la importancia de la transmisión de la fe a los niños, desde el inicio. Además es necesario buscar un equilibro entre la "fe como gracia que se recibe" y "la fe como una elección que se toma". Ha subrayado que "no hay transmisión de la fe sin autoridad" recordando "la grandeza del maestro". Sobre la transmisión de la fe ha matizado que "es algo que los grandes transmiten a los más pequeños porque han descubierto en ella (la fe) algo maravilloso y grande". Es necesario hablarles de la fe a los niños porque "desde pequeños se cuestionan, se preguntan y es importante darle las herramientas y las respuestas" y ha añadido "si nosotros no educamos a los niños otros lo harán". Basándose en su experiencia en la diócesis ha afirmado que en muchas ocasiones "los padres viendo la maravilla de la fe en los niños, la redescubren ellos también" y por eso "que la familia se implique es importante". Ha recordado también que "el niño es capaz de entender a Dios" por eso la catequesis no debe ser sólo pintar y colorear sino también dar formación y doctrina".
En segundo lugar, Tommaso Spinello, joven catequista y auditor del Sínodo se ha centrado en la transmisión de la fe con los adolescentes. Ha señalado cómo uno de los problemas principales al respecto es que "no se sabe bien dónde se quiere llegar". Es fundamental entender que en estos años de la adolescencia "se forma la identidad de la persona". Un paso que hay que dar a la hora de transmitir la fe a los adolescentes es darse cuenta que la fuerza de voluntad y el deseo no son lo mismo. Un adolescente "por fuerza de voluntad" irá a misa dos o tres veces y luego se cansará, por eso hay que despertar "el deseo" en ellos. Otro aspecto fundamental para acercarse a los adolescentes es "salir fuera de los estereotipos" cuando hablamos de ellos. Un adolescente nunca se quedará en la iglesia o en la catequesis si siente que "pierde el tiempo" además que no es cierto que en ellos no haya "sed de lo absoluto". Al igual que Dios hace una promesa con el hombre y la mantiene, ha recordado Spinello, "tenemos que hacer lo mismo con los adolescentes" por eso hay que estimular su confianza y ser coherentes. Sobre el contenido de la formación, ha marcado como importante "partir de la Biblia y de la doctrina" y "para que conozcan a Cristo, hacerles un recorrido por la historia de Salvación", enseñarles a "amar la historia de la Iglesia". Ha finalizado recordando que "la novedad de la evangelización debe ser dejar de buscar algo más nuevo que Cristo".
En tercer lugar, Fabio Rosini, director del servicio de las vocaciones ha hablado sobre la transmisión de la fe en la juventud y en la edad adulta. Ha comenzado su intervención señalando que la pastoral no es una cuestión de esquemas o de recetas, "el problema no es decir cosas nuevas sino decirlo de forma nueva". A continuación ha comparado la evangelización con la pesca, en ocasiones, ha dicho, se puede tirar la caña e intentar pescar; pero el problema no es sólo que no haya peces, es que no hay agua donde puedan estar esos peces. Ha recordado que la Iglesia no cumple su propia voluntad evangelizando sino que es la obra de Dios, y "ahí está el error, en pensar 'yo salgo a evangelizar'". Ha insistido en que "la iniciativa de la evangelización es de Dios y debe ser siempre suya". En esta labor de la evangelización, el padre Rosini ha recordado que el papel de los padres y el entorno familiar y la tarea de los sacerdotes es fundamental para llevar el mensaje de Cristo de una forma viva.
La conclusión de la jornada ha estado en manos de Flavia Marcacci, de la pastoral familiar de la diócesis de Perugia, que ha expuesto la transmisión de la fe en el matrimonio y en la familia como otro de los aspectos y ámbitos fundamentales de la nueva evangelización.

 

Soportar con paciencia las contradicciones, signo de madurez cristiana

 
Reflexión del papa Francisco en la Misa de esta mañana en la Casa de Santa Marta

Por Redacción

CIUDAD DEL VATICANO, 07 de mayo de 2013 (Zenit.org) - También en medio a las tribulaciones, el cristiano no está jamás triste sino atestigua siempre el gozo de Cristo. Fue la reflexión del papa Francisco esta mañana, durante la Misa en la Casa de Santa Marta en la que subrayó que el “soportar gozoso” nos rejuvenece.
En la Misa, concelebrada con el cardenal Angelo Comastri y el cardenal Jorge María Mejía, tomó parte otro grupo de empleados vaticanos de la Fábrica de San Pedro.
En su homilía --según informa Radio Vaticano- el papa subrayó el gozo de Pablo y Silas, llamados a enfrentar prisión y persecución por testimoniar el Evangelio. Estaban llenos de gozo, dijo el Papa, porque seguían a Jesús en el camino de su Pasión. Un camino que el Señor recorre con paciencia: “Entrar en paciencia: ese es el camino que Jesús nos enseña también a nosotros cristianos. Entrar en paciencia… Esto no quiere decir estar tristes. No, no, ¡es otra cosa! Esto quiere decir soportar, portar sobre la espalda el peso de las dificultades, el peso de las contradicciones, el peso de las tribulaciones. Esta actitud cristiana de soportar: entrar en paciencia. Aquello que en la Biblia se dice con una palabra griega, tan plena, la Hypomoné, soportar en la vida el trabajo de todos los días: las contradicciones, las tribulaciones, todo esto. Ellos --Pablo y Silas- soportan las tribulaciones, soportan las humillaciones: Jesús las ha soportado, ha entrado en paciencia. Este es un proceso --me permito la palabra 'un proceso'-- un proceso de maduración cristiana, a través del camino de la paciencia. Un proceso que requiere tiempo, que no se hace de un día para otro: se realiza durante toda la vida para llegar a la madurez cristiana. Es como el buen vino”.
El papa dijo que tantos mártires estaban llenos de gozo, como por ejemplo los mártires de Nagasaki que se ayudaban unos a otros, “esperando el momento de la muerte”.
Esta actitud del soportar, agregó el papa, es la actitud normal del cristiano, pero no es una actitud masoquista. Es en cambio una actitud que le lleva “por el camino de Jesús”: “Cuando llegan las dificultades, llegan también las tentaciones. Por ejemplo el lamentarse: ‘Pero mira lo que me pasa'... un lamento. Y un cristiano que se lamenta continuamente, deja de ser un buen cristiano: es el Señor o la Señora Lamento, ¿no? Porque siempre se lamenta de todo, ¿no? El silencio en el soportar, el silencio en la paciencia. Aquel silencio de Jesús: Jesús en su Pasión no dijo más de dos o tres palabras necesarias… Pero tampoco es un silencio triste: el silencio del soportar la Cruz no es un silencio triste. Es doloroso, muchas veces muy doloroso, pero no es triste. El corazón está en paz. Pablo y Silas rezaban en paz. Tenían dolores, porque se dice que luego de la cárcel el carcelero lavó las llagas --tenían llagas- pero soportaban en paz. Este camino de soportar nos hace profundizar la paz cristiana, nos hace fuerte en Jesús”.
El papa Francisco agregó: “El paciente es aquel que, a la larga, ¡es el más joven! Pensamos en aquellos ancianos y ancianas en los asilos, aquellos que han soportado tanto en la vida: Miramos sus ojos, ojos jóvenes, tienen un espíritu joven y una renovada juventud. Y a esto nos invita el Señor: a esta renovada juventud pascual por el camino del amor, de la paciencia, del soportar las tribulaciones y también --me permito decirlo- de soportarnos el uno al otro. Porque también debemos hacer esto con caridad y con amor, porque si yo debo soportarte, estoy seguro que tú me soportas y así vamos adelante por la senda del camino de Jesús. Pidamos al Señor la gracia de este soportar cristiano que nos da la paz, de este soportar con el corazón, de este soportar gozoso para volvernos cada vez más jóvenes, como el buen vino: más jóvenes con esta renovada juventud pascual del espíritu. Así sea”.