Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración Esquelética etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org/maduracion-osea
Se abrirá el portal al hacer "clic" y allí, se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México, Venezuela...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Monday, July 9, 2012

Alabanzas a Alá mientras decapitan a un cristiano en Egipto

AVISO A LOS ESPECTADORES: EL VÍDEO CONTIENE IMÁGENES DE EXTREMA CRUELDAD
http://www.postedeveille.ca/2012/06/en-tunisie-un-musulman-converti-au-christianisme-est-decapite-video.html




AVISO A LOS ESPECTADORES: EL VÍDEO CONTIENE IMÁGENES DE EXTREMA CRUELDAD



El liberal locutor Tawfiq Okasha mostró recientemente en el programa "Hoy Egipto" un vídeo en el que un musulmán decapita a un joven por del delito de apostasía, este joven se convirtió al cristianismo y se negó a retractarse de su fe. Un resumen del video (1:13-04:00) para aquellos que prefieren no verlo: Vemos a un joven arrojado al suelo por hombres enmascarados. Un devoto musulmán apoya un cuchillo sobre la garganta del joven cristiano, este no puede ponerse de pie y parece resignado.

Mientras el narrador habla en árabe , otros fieles del Islam cantan oraciones y súplicas musulmanas, la mayoría de ellos condenando el cristianismo, que, a causa de la Trinidad, se designa como una religión politeísta: "Qué Alá vengue a los apóstatas politeístas"" Alá da el poder a su religión –el Islam-, yle concederá la victoria sobre los politeístas” "Alá dará la victoria a los musulmanes sobre los infieles", "No hay otro dios más que Alá y Muhammad es su mensajero ". Siguen después gritos de "¡Allahu Akbar! [Alá es el más grande],

El hombre que sostenía el cuchillo comienza a cortar la garganta del apóstata, mientras que parece susurrar una oración en silencio. La decapitación se extiende durante casi dos minutos en el vídeo muy explícito, se oyen expuso gritos y consignas de victoria islámica.

Visiblemente conmovido, el locutor Tawfiq Okashase pregunta: "¿Esto es el Islam? ¿El Islam requiere de esto? ¿El Islam tiene un vínculo con eso?

Estas imágenes ... son difundidos por medios electrónicos a través de Europa y América ... ¿Te imaginas?

Luego, refiriéndose a la Hermandad Musulmana y a los salafistas de Egipto, cuya influencia política ha aumentado de manera espectacular, se pregunta:" ¿Cómo son estas personas que se supone gobernarán? Hace sólo unos pocos días, un líder egipcio de alto rango del salafismo declaró abiertamente que ningún musulmán tiene el derecho de apostasía, a dejar el Islam, sobre la base canónica del hadiz. El mismo Muhammad ordenó: “A aquel que abandona el Islam, mátalo”. Las obras de jurisprudencia islámica especifican muy claramente: “La apostasía es un crimen punible con la muerte”.

NOTAS
http://www.raymondibrahim.com/10669/muslim-prayers-of-hate

http://www.postedeveille.ca/2012/06/en-tunisie-un-musulman-converti-au-christianisme-est-decapite-video.html

AVISO A LOS ESPECTADORES: EL VIDEO CONTIENE IMÁGENES DE EXTREMA CRUELDAD

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=sxGWlOQZyEs#!

Monday, July 2, 2012

Recorre las cárceles de España; los presos le llaman mamá y dicen de ella: «Me ha salvado la vida»



Sor Mari Luz, hija de la Caridad

Tiene 72 años y forma nuevos misioneros católicos entre ladrones, traficantes, maltratadores, ex toxicómanos, homicidas... Crea grupos de oración en las cárceles.

Actualizado 2 julio 2012

Cruz Morcillo/ABC
«¿Qué somos nosotros?», pregunta una voz que emerge a borbotones de un hábito azul. «Santos, somos santos», le responde un coro de presos al borde del éxtasis.
Nunca vimos una ceremonia tan sentida, un rito tan intenso como este rezo bíblico entre los muros desnudos de una cárcel. Estamos en la de Estremera, la más moderna de Madrid, que acoge a unos 1.700 reclusos.
Preside una monja y sus acólitos son una veintena de reclusos: ladrones, traficantes, maltratadores, ex toxicómanos, homicidas... Eso dicen sus expedientes, porque hoy, en esta sala de la prisión, son catequistas, delegados evangelizadores de sus módulos.
Sor Mari Luz llega con prisa, arrastrando un viejo carro de la compra repleto de biblias, devocionarios, cuadernillos, sobres, rosarios, oraciones... Lo primero que asoman son sus zapatones negros, masculinos y gastados, que parecen llevarla a ella, y que no le estorban ni para andar entre charcos ni para echar una carrera siguiendo el ritmo de una reclusa veinteañera.
Con 72 años y llena de energía
Corre junto a ella por el patio de la prisión, la besa y la abraza cariñosa como a todo el que se cruza. Tampoco parecen pesarle sus 72 años, ni el frío helador que se cuela por los corredores en la mañana de diciembre. Ella reta al frío, al cansancio y a los incrédulos. Se cubre con un abrigo azul de tergal, que no fue diseñado para la intemperie, y administra amores y consuelo con agotadora energía.
Levantarse a las cuatro de la madrugada...
«Gracias por esta mano que nos has dado para escribir, para acariciar; gracias por hacernos tus hijos amados». Es lunes, son las once de la mañana y comienza el curso bíblico. La monja hoy no ha madrugado. Cada día que acude a la cárcel (dos o tres veces por semana) a visitar a «sus hijos», a «sus preciosos» —como los llama— se levanta a las cuatro de la madrugada en el convento donde vive; espera una hora, dos o las que hagan falta en la calle, con los pies ateridos, y se sube en Madrid al autobús de los funcionarios que trabajan en Estremera (a 70 kilómetros).
Señal de la santa cruz
Algunos de ellos la miran con desgana, elevan el tono y lo impostan para dirigirse a la monja tan frágil en apariencia, casi evanescente, dejándole claro quién pone las reglas. Ella responde educada y hace la señal de la santa cruz en la frente a quien se le acerca, con mimo, como quien reparte caramelos.
Recorrer todas las prisiones de España
Lleva más de 30 años haciéndolo, de prisión en prisión por toda España, con sus biblias en el carro y su fe en el corazón, abrazando y rezando a algunos que no tienen quien rece por ellos y mucho menos quien los abrace.
Con permiso para entrar en la cárcel
Mari Luz Ibarz Bazán, Hija de la Caridad, es quizá la única persona ajena a la institución con salvoconducto para entrar en todos los centros penitenciarios del país. «Son buenas personas, no hay más que verlos. Ninguno tendría que estar aquí. Cometieron un error, todos los cometemos», nos dice desde el azul relampaguente de sus ojos.
La veintena de jueces que les condenaron no piensan lo mismo, pero ella aleja con un aleteo de la mano esa opinión restándole importancia. De su carro de la compra emergen como de una chistera biblias y rosarios blancos de plástico que cada interno se coloca al cuello o se enreda en la muñeca, mientras lee el Evangelio.
Invocar al Espíritu Santo
Tras las puertas metálicas que se cierran a tu espalda con un angustioso click para recordarte que estás en la cárcel, el Espíritu Santo es invocado con acentos arrastrados de medio mundo: con palabras de Brasil, de Ecuador, de Perú, de Colombia, de Santo Domingo, de madrileño castizo y gallego susurrante... Y hay algunos presos que, oyendo a sor Mari Luz, su ángel como la llaman, casi no hablan, sino que parecen a punto de echar a volar... Es el preludio de la oración, de los saludos afectuosos, de reconvenir a alguno de los hombretones: «¿Y la Biblia, dónde la tienes?», le espeta la religiosa a Edison, ecuatoriano, de 24 años, condenado a nueve por tráfico de drogas.
Traficar con cocaína
«Me quedé en el paro, no me salía nada y me ofrecieron dinero por traer cocaína. Me arrepentiré toda la vida». Edison lleva 20 meses dentro; saldrá de permiso en 2011 y verá a su niño de tres años. Dice que siempre fue creyente, pero se alejó de la Iglesia. «Ahora —explica— es lo que me mantiene a salvo aquí». Antes de rezar y cantar a Dios, sor Mari Luz se acerca a cada uno de los «hermanitos». Ellos son los encargados de dar testimonio en sus respectivos módulos, con frecuencia soportando las mofas de otros presos. La crisis de la religión campa dentro y fuera. La monja le habla a cada uno por su nombre, conoce de sobra sus historias de penumbra. La amnesia de la cárcel, esa que se obstina en segregar mentiras, también revolotea por aquí. Pero hay una diferencia: la mayoría de estos reos reconocen su delito, nada que ver con la moneda común del talego donde admitir nunca estuvo bien visto.
Un consuelo llamado Sor Mari Luz
«Yo estoy aquí por incumplir dos órdenes de alejamiento —comienza Manuel, madrileño por los cuatro costados que se reconoce creyente desde niño. No podía acercarme a mi mujer y lo hice. Ya sabe que la violencia de género está muy penada. Me han condenado a 23 meses. Bebía como un loco desde siempre y hasta hace unos años también me drogaba. Ahora quiero salir e ir a vivir a una comunidad cristiana». Manuel tiene hepatitis C y está a punto de empezar un tratamiento médico duro. Tiene 49 años y está solo o casi. «Sor Mari Luz es como la madre que me falta» (la suya vive, pero no quiere saber nada de él). «Es mi consuelo en un sitio tan inhóspito y cruel», dice.
Baila con los presos, reza...
Esta mujer, una anciana según su DNI, es un torbellino capaz de reconciliarle a uno con el mundo. Jamás se sienta ni flaquea. Aguanta estoica, como un látigo, más de dos horas de pie. Baila con sus presos, les recrimina, les pregunta por su familia, por sus lecturas, les manda «deberes bíblicos», les palmea las mejillas y los abronca, si toca. El grupo bate palmas, ora y los hombres, transfigurados, se agarran al rosario como tabla salvavidas.
La hermana Ibarz se mete en cada recoveco de la prisión, en todos los módulos; obliga a los funcionarios a hacer malabares, a improvisar, y pregunta con dulzura, pero firme, si puede colarse en una terapia de desintoxicación de drogas, una de las más duras de la cárcel.
A veces es mal recibida...
En ella hay tipos mal encarados que la miran de soslayo en medio de una nube de humo y alguien parece a punto de empujarla en un descuido. Ella no se inmuta y reparte estampas y rosarios, vírgenes y versículos. «Yo nunca les pregunto qué han hecho. Si quieren desahogarse, me lo cuentan», se justifica mientras pone al tanto a unos y a otros de la charla que tuvo con uno de sus abogados o de la llamada que hizo a la madre, les entrega alguna tarjeta de teléfono que ha traído para que puedan llamar o unos sobres con sellos y unas tarjetas para escribir felicitaciones de Navidad. No tiene nada, pero esa nada parece multiplicarse.
Un ex espía del CNI
Cuando parece que ya no queda lugar para la sorpresa, se abraza nada más y nada menos que a Roberto Flórez, el ex espía del CNI condenado por traición. Él, un pincel, es uno de los presos de apoyo del módulo especial para discapacitados intelectuales y en ese entorno reina a su antojo. La religiosa y Flórez —a quien el Supremo acaba de rebajar su condena en tres años— parecen viejos camaradas posando juntos ante el muro de la prisión y esa imagen poderosa se engancha a la retina. Sentados en los pupitres blancos de la sala donde transcurre el curso bíblico, los catequistas-presos subrayan oraciones aplicados como colegiales y buscan a San Mateo o la carta de San Pablo a los efesios. Impresiona la atmósfera de recogimiento y silencio, que acalla los sonidos siempre excesivos de la prisión.
Mi mamá es la monja...
A Óscar, 34 años, con la huella de las drogas salpicándole el rostro, le cuesta estar quieto. Está con metadona. Tiene dos hijas de 13 y 15 años, pero hace mucho que no las ve. Llama «mama» a la monja y dice que esta mujercilla de manos breves le ha cambiado la vida. Tanto que, cuando sale de permiso, pasa la tarde con el grupo de oración de sor Mari Luz.
«Es una santa. Si ella no hubiera llegado a mi vida, no sé qué habría sido de mí». «Ningún asesino es asesino las 24 horas; ningún violador es violador las 24 horas», reflexiona el director de Estremera, Jaime González Novo, apoyo indiscutible de la religiosa, pese a que esta mujer le cause más de un dolor de cabeza con sus continuas demandas en favor de los presos.
Todos son buenos
«Para ella todos son buenísimos y preciosos, pero es una persona excepcional, no se desprende jamás de los internos». El director desgrana el difícil equilibrio entre seguridad y programas de tratamiento, y el curso bíblico lo es. «Si salen muchos presos de los módulos es un riesgo para la seguridad; sin embargo, los programas son claves. Estamos aquí para reinsertar y la hermana tiene demanda». Tanta que hay una lista de entre 200 y 300 para ir a misa los domingos. «¿Por qué Mohamed quiere ir a la actividad de la monja pero luego pide seguir el Ramadán?», cuenta Novo. «Porque encuentra comprensión, amor, se siente querido y eso aquí dentro es un tesoro».
Da cariño y es mi refugio
«Cuando os enteréis de lo preciosos que sois, lo grandes, se os quitarán los complejos. Los hijos de Dios viven en la cárcel», clama ella con una sonrisa. «Es la única que te da cariño, mi refugio», relata César Arturo, peruano de 24 años, al que un viaje malhadado dejó en la cuneta con una maleta de cocaína y nueve años de condena. Esboza un amago de mueca cuando lahermana Ibarz le suelta en público: «Estás muy guapo, te has cortado el pelo, pero me gustabas más antes».
La mañana acaba con nieve. Fernando y Montse, un matrimonio de la renovación carismática, padres de cuatro hijos, él economista, ella empresaria, ejemplo de compromiso en tiempos sin alma, han acompañado desde el amanecer a la religiosa.
¿La jubilación? ... en el cielo
Dicen que a ellos también les ha cambiado la vida conocerla. Sor Mari Luz, ajena a los piropos, mordisquea un sándwich de tomate y bebe una infusión antes de salir de la cárcel. Casi no come. Está enferma, pero a ella poco le importa. «Me jubilaré cuando vaya al cielo masculla. Seguro que lo consigue.





Sunday, July 1, 2012

Enhorabuena España

España campeona de la Eurocopa de Futbol 2012. Se impuso a Italia por 4 a 0.

Sunday, June 24, 2012

De rico empresario a ir a la cárcel por tráfico de drogas... y agradecer a Dios por estar en prisión

"Me traicionaron y fui a la cárcel por un delito contra la salud pública. Pero no les tengo rencor. Gracias a la prisión encontré a Jesús".
Raúl Oreste

Ángeles Conde/Misión
Al entrar en el parque de El Retiro, en Madrid, un joven corre a saludar a Raúl. Hace años que se conocieron en un entorno que nada tiene que ver con estar al aire libre: la cárcel. La historia de Raúl Oreste es digna de un guion cinematográfico, pero, en esta ocasión, la realidad supera a la ficción.

De rico empresario pasó a ser condenado por tráfico de drogas y perder su fortuna. De casi matar a un hombre en prisión pasó a predicar a Jesucristo entre las rejas y los muros de la cárcel. Cristo rompe las cadenas y Raúl lo sabe.

- ¿Cómo era su vida en Argentina?- Era director de banco; después fui presidente de una compañía muy grande en mi país, además, tenía empresas y me creía autosuficiente. Quien se cree autosuficiente y tiene ego y soberbia es porque se está alejando de Dios. Yo me decía: “Para qué quiero a Dios si tengo dos hijas y una mujer preciosa”. Pero mi esposa enfermó de cáncer y murió.

- ¿Cuándo perdió el control?- Después de morir mi esposa, no encontraba consuelo alguno y decidí dejar el banco y las empresas. Necesitaba ahogar el dolor y lo hice lanzándome a la noche. Había perdido el apetito de vivir y creía que la noche, la droga y cuanta mujer se cruzara en mi vida serían suficiente para recobrar la felicidad perdida.

Cuando la noche se concibe como un modus operandi, acaba siendo nociva, y así me sucedió a mí. Quería que la noche acabara a las cinco o seis de la mañana porque así dormía durante todo el día y, como era el jefe, aparecía por la oficina cuando quería. Así, transcurrieron seis años, desde la muerte de mi mujer, en 1993, hasta que acabé encarcelado, en 1999.

- Esa vida, ¿dónde le condujo?- Por aquel entonces creía que tenía el mundo en mis manos. Coincidí en la noche con unos antiguos conocidos con los que empecé a relacionarme cada vez más. En una ocasión, les pregunté cómo hacían para prosperar tanto, y me contestaron que traficaban con drogas. Estoy convencido de que el diablo ya me había tomado de su mano y comencé a traficar: España, Italia, los países nórdicos… Un buen día me di cuenta de que estaba matando las neuronas de los chicos. Fue entonces cuando me traicionaron y me convertí en el cabeza de turco de la trama.

Me condenaron por un delito contra la salud pública. No les tengo rencor a esos tipos que me entregaron, porque gracias a ellos fui a la cárcel y encontré a Jesús.

- ¿Qué recuerda de sus primeros tiempos en prisión?- Sorprendentemente, tendría que haber gritado y llorado, pero creo que Dios me dio cierta serenidad, porque ya estaba actuando en mí, y a los cuatro meses de estar allí, Él me encontró. Gracias a Cristo, por ejemplo, rechacé las drogas que me ofrecían en prisión, porque yo antes también las tomaba.

- Una vez en la cárcel, ¿cuándo “se cayó del caballo”?- Recuerdo el momento exacto. Fue durante una pelea muy grave en la que participé. De repente, propiné un puñetazo a otro preso y cayó al suelo inconsciente. Creí que había matado a ese hombre. Me marché al patio aturdido y allí sentí a Dios en mi interior, preguntándome qué estaba haciendo con la vida que Él me había regalado. Y entonces escuché una canción que dice: “Cristo rompe las cadenas y nos da la libertad”. Y, efectivamente, rompió las cadenas que me tenían atado al fracaso, al odio y al desapego por la vida.

- ¿Cómo es el primer día de esa vida?- Esa noche no dormí; pasé horas escribiendo. Escribí a la Madre, porque a mí me apresaron un 13 de mayo, el Día de la Virgen de Fátima. Ella fue la que urgió a Jesús para que actuara en mí, estoy seguro. Yo había enfermado de dolor por la muerte de mi mujer y tenía una grieta en el corazón que solo Él podía cerrar, porque es el cirujano del alma.

- Un día, peleando a puñetazos, y al otro, predicando a Cristo. ¿Cómo se produce esa transición?- Pasaron un par de meses desde aquel día en el patio hasta que comencé a entender qué había pasado. Si San Pablo necesitó años para comprender lo que le había sucedido, ¡imagínate yo!... A los presos también les costó asumir ese cambio.

Me empezaron a llamar “el loco de la Biblia”, porque la leía constantemente. Leí la Biblia durante 5.284 días. Poco a poco, incluso los jefecillos de cada módulo comenzaron a tenerme respeto. Los presos venían y me pedían que rezara por sus familias. Me rodeaba de personas que me escuchaban cuando leía la Biblia, y así se empezaron a hacer grupos de oración en la cárcel. Estuve en módulos muy conflictivos, pero así podía estar cerca de las ovejitas que más necesitaban volver al redil, y allí repartí sin parar las Biblias que me enviaban los sacerdotes y los voluntarios.

- Y, a partir de ahí, ¿cómo transcurre el resto de su condena?- Pasé cuatro años en Soto del Real; estaba en prisión preventiva a la vez que estudiaba Psicología. Ya condenado, me trasladaron a Aranjuez, y eso fue más duro. Allí pasé dos años y ocho meses, y es donde empecé a escribir El parto en la cárcel. Fue muy difícil porque, aunque hubo conversiones preciosas, presencié muertes, suicidios y mucha desesperación. Pero eso me vivificó. Fui como el hijo pródigo, que comía las bellotas de los cerdos para poder subsistir.

- ¿Se puede llegar a tocar el corazón de alguien encarcelado?- Sí, yo lo hice. Primero, empecé a emplear mis conocimientos en psicología con esos presos que estaban “hechos polvo”. Después, les presenté a un Jesús resucitado, hecho hombre y también preso. He comprobado que no es difícil hablar de Jesús en la cárcel, porque es una escuela de oración. Allí se reza y hay más conversiones que en cualquier parroquia, porque el dolor que se mete dentro es tan grande que cuando se oye hablar de amor y de Dios, esas palabras llegan hasta lo más profundo.

Eso me demostró que es posible la reinserción en la sociedad, pero siempre y cuando se guíe adecuadamente a la persona; si no, pasa lo contrario. El odio y el rencor hay que dárselo a Dios para que lo convierta en amor. Él te da la sabiduría para que no tropieces en la misma piedra, pero no te quita la piedra.

- Tiene dos hijas, ¿qué pasó con ellas?
- La relación empezó a deteriorarse cuando yo comencé a frecuentar el mundo de la noche, aunque les ocultaba mi estado y, por supuesto, jamás me vieron drogarme ni vieron nada de lo que hacía. Ellas seguían muy dolidas por la muerte de su madre, y enfermaron espiritualmente. Yo me ocupaba de ellas durante el día, pero seguía saliendo todas las noches. Ahora entiendo que se alejaran de mí y se preguntaran qué hacía su padre todos los días hasta altas horas de la madrugada.

- ¿Cómo es ahora la relación con sus hijas? ¿Ha vuelto a verlas?- Llevamos años sin vernos y ahora estoy retomando esa relación que tan deteriorada estaba. Mis hijas tienen heridas muy grandes que necesitan tiempo para sanar.

Recuerdo que, cuando me detuvieron, hablé con mi hija por teléfono y me preguntó que en qué hotel me alojaba. Le dije que estaba en Soto del Real y ella me respondió que si me habían cambiado de hotel. Cuando le dije que estaba en la cárcel, hubo un silencio de 30 segundos que parecieron 30 horas. “Y nosotras, ¿qué hacemos?”, me preguntó. Al principio sí hablaba con mis hijas desde la cárcel, pero, después, la relación se resintió porque empezaron a sufrir las consecuencias de la situación. Yo perdí casi un millón de dólares en propiedades y todo mi dinero, y ellas lo padecieron.

- ¿Qué va a pasar cuando se reencuentren después de tantos años?- Va a ser un golpe duro. Cuando me graban o me hacen alguna entrevista, les envío las imágenes. Intento prepararlas para que vean que estoy cambiado. Si no hubiera cambiado, sería imposible, por ejemplo, que mi casera no me pidiera ni el DNI para los papeles del piso, porque leyó mi libro y conocía mi historia…Ese es el nacimiento nuevo que te da Jesús.

- ¿Borraría algo de su vida?- No, en absoluto. De todas las gracias que Dios me ha concedido, a parte de tener una mujer magnífica y dos hijas estupendas, la cárcel es la más grande. Sé que es muy fuerte decir esto.

¡Y tanto que es fuerte! Es muy difícil entender que no quiera borrar la cárcel, ni las drogas, ni el sufrimiento de su familia…

Pero es que Dios está en el sufrimiento. Tras muchos años y ahora que estoy convertido, veo que el pasado tiene que servir para crecer y no para revivir las culpas. No hay que castigarse. Yo no borraría nada porque el final fue precioso. Si yo no hubiera entrado en la cárcel, ¿dónde me hubiera encontrado el Señor? Quizá en otro sitio, pero no habría sido lo mismo. En la cárcel fui feliz a pesar de todo y a pesar del dolor y, aunque no tengo nada de lo que tenía antes, ahora soy más feliz. ¿¡Cómo no creer en Dios si Él me cambió, me quitó el dolor, me libró del fracaso y convirtió los odios y la desesperanza en ilusión y amor?!

Un nuevo comienzo“Cuando estás convertido, Dios te va trazando los caminos”, nos cuenta Raúl. El suyo ha estado marcado por personas que se dieron cuenta de que Cristo había hecho de él un hombre nuevo. Cáritas fue fundamental en su reinserción. Allí le proporcionaron la primera oportunidad, y con ellos sigue trabajando. Su día a día transcurre entre su trabajo en Cáritas y su labor pastoral. Desde hace 12 años, visita la cárcel periódicamente para ayudar a los presos y mostrarles que la batalla no está perdida: “Les cuento que siempre hay un motivo para vivir y que la vida está llena de grandes alegrías”. Ha publicado, además, dos libros: Un parto en la cárcel y Una luz al final del túnel.

Tuesday, June 19, 2012

Cambia tu lenguaje en el asunto de la defensa de la vida. Algunas propuestas



La revista Arbil recoge un artículo muy interesante sobre el uso del lenguaje y como emplear las palabras adecuadas en nuestra defensa de la vida.
Algunos ejemplos que todos debiéramos tener en cuenta (algunos más y otros menos afortunados o atinados) como los que propone Regina Angelorum son interesantes. La idea es usar el principio general para extrapolar a otros campos:
Los partidarios del aborto se han dedicado con todo éxito a practicar ejercicios de semántca.
Han dicho de nosotros que estamos a favor del "embarazo compulsivo", y que ellos apoyan "el derecho de la mujer a elegir".
"Terminar el embarazo" es "algo tan sencillo como una extracción dentaria".
Lo único que hay que hacer es retirar suavemente el "producto del embarazo", "el feto", "el embrión", "la unidad fetoplacentaria", "el tejido del embarazo", y "la menstruación se restablecerá".
Nos acusan de querer "imponer nuestra moral" y dicen que la mujer "tiene derecho a su propio cuerpo", a la "libertad reproductiva".
La mayoría de los partidarios del aborto insisten en que "personalmente se oponen, pero...".
Tienen temor al retorno de las "carnicerías clandestinas".
Ellos hacen hincapié sistemáticamente en el problema de los "embarazos no deseados" y de los "derechos de la mujer", pero ignoran por completo al pequeño pasajero que la mujer lleva en su seno.
Pero nos llamamos derecho a la vida. Ya desde un principio, decididos a proteger toda vida humana, adoptamos un nombre que se mostró sorprendentemente efectivo.
Nos transformamos en la gente del "derecho a la vida".
Esta es la mejor denominación.
Usela siempre, en toda ocasión. También se ha dicho que somos "pro-vida". Este es, asimismo, un título excelente.
Pero muchas personas han usado la expresión pro-vida en otros sentidos, modificando su significado original en la mente de parte del gran público para tratar de incluir a aquellos que trabajan contra la pobreza, contra la guerra, contra la pena capital y contra las armas nucleares.
Los partidarios del aborto también sostuvieron, en ocasiones, que eran "pro-vida". No obstante, nunca hablaron, y nunca lo harán, del "derecho a la vida".
Seamos positivos, si es posible.
Nosotros estamos en favor de la protección de los no nacidos, los discapacitados y los ancianos.
Como regla general, y de ser factible, no acepte el rótulo negativo de ser un "anti-aborto".
Esto que parece una tontería nos sitúa en la postura de "negar su progreso" en lugar de estar a favor de lo que ellos matan.
No hay nada de negativo en estar en favor de la vida.
¿Y el rótulo que usan ellos? "Pro-aborto" es aceptable, pero "anti-vida" es mejor.
Nunca use el "pro-elección" que utilizan ellos, ya que esta elección es totalmente inmoral, pero queda, en las palabras, como algo bueno.
Si lo usa, agregue "para matar" al fin de la frase.
¿Qué crece dentro de la madre?
Lo que crece dentro de la madre es un "bebé no nacido" o "un niño no nacido".
"Bebé en desarrollo" también es una expresión precisa desde el punto de vista científico y profesional.
A veces se pueden usar otros términos con connotaciones humanas, como "esa minúscula personita".
Evite referirse al bebé no nacido como si se tratara de algo neutro ("esto", "eso"), y preferentemente use "él" o "ella".
Los términos "feto" y "embrión" despiertan en quienes lo escuchan la imagen de un "protoplasma no humano".
Nunca los emplee. Pero si no lo puede evitar, hable del "feto humano viviente".
Quién lleva a cabo el procedimiento?
Nunca los llame doctor o doctora, ya que no merecen esa dignidad.
Tampoco use "cirujano".
Dígales "abortistas" y nunca deje de usar ese término. La palabra abortista implica condenación, criminalidad, matanza. Este es el rótulo que merecen.
"Terminación del embarazo" es una frase propagandística de los partidarios del aborto.
Evítela como si fuera la peste, ya que enmascara lo que realmente está ocurriendo. Se refiere solamente a la condición de la madre, ignorando por completo a la criatura que lleva. Más aún, no es específica del aborto. ¿O el nacimiento de cada uno no termina con el embarazo de la madre?
Use la palabra "matar"; hágalo en forma repetida, directa y con frecuencia.
Es una descripción precisa y biológica de lo que sucede.
Nosotros la usamos cuando pisamos una cucaracha o cuando dispersamos aerosoles sobre hierbas rastreras.
Usela también en este caso.
¿Y por qué no "asesinato"?
Este es un término mucho más duro, porque uno no puede "asesinar" a un perro o a un insecto; solamente a un ser humano, y no obstante, lo mata.
Por consiguiente, use "asesino" aunque con cierta cautela, ya que a veces puede resultar demasiado fuerte e incluso contraproducente. "Matar", en cambio, siempre es adecuado.
¿Quién lleva al niño en su útero? Una "madre". Los partidarios del aborto odian este término. "Mujer embarazada" es correcto, pero "madre" es mucho mejor. El "seno de la madre" habitualmente es mejor que "utero", ya que induce una imagen de amor, calidez y seguridad.
¿El derecho de tener control sobre su propio cuerpo? Se le podría preguntar, con cierto humor: "¿Desde cuándo ha estado fuera de control?"
Pero mejor sería señalar que eso constituye un absurdo biológico, puesto que más de la mitad (52%) de los bebés nacidos (o abortados) son de sexo masculino. ¿Y quién oyó hablar, alguna vez, de un cuerpo de mujer con órganes sexuales masculinos?
Si el "derecho a su propio cuerpo" fuera aceptado como el credo feminista (derechos de la mujer), entonces serviría o debería servir para proteger a las casi 40.000 minúsculas mujeres españolas muertas anualmente por sus madres como consecuencia del aborto.
Hablar del "lugar de residencia" es un modo atractivo y preciso de hacer recordar el acto de matar, en este país, es legal siempre que el bebé todavía viva en su primer "lugar de residencia", el útero.
También hablamos de discriminación: discriminación sobre la base de la raza, del color, de la edad, de la capacidad y del lugar de residencia.
La decisión del Tribunal Constitucional siempre debe ser descrita como "la trágica...", "la salvaje...", y con otros términos similares.
¿Y las clínicas?
"Clínica de aborto" responde a una sólida propaganda de los partidarios del aborto.
Lamentablemente, este término es usado a menudo por muchos miembros de los grupos pro-vida.
El término es contradictorio, ya que una clínica es un lugar adonde se concurre para ser curado.
Use "lugar de abortos", si prefiere ser neutral.
Pero lo mejor es "cámara de abortos". ¿Por qué "cámara"? Porque nos recuerda a los centros de exterminio.
Uno de cada dos seres humanos que entran en una cámara de abortos es exterminado (la pequeña criatura que se encuentra en el seno de su madre).
"Embarazo por violación" no es una expresión suficientemente específica. Hable siempre de "embarazo por ataque y violación", que es extremadamente raro y que es, realmente, aquello de lo cual estamos hablando.
"Eutanasia" proviene de dos palabras griegas que significan "buena muerte".
Los que proponen la Eutanasia utilizan este término porque "suena bien". En realidad, ya no significa más buena muerte, sino "buen viaje".
De modo similar, "muerte con dignidad" suena bien pero requiere una aclaración. Queremos gente que viva con dignidad hasta el momento en que le llega la muerte natural.
"¿Liberalizar el aborto?" ¡Nunca use esta frase! Para muchos de nosotros, ser liberal implica estar preocupado por aquellos que más ayuda necesitan. En cambio, hable de leyes para el aborto "permisivas" o "radicales".
De modo similar, nunca se refiera a la "reforma" de las viejas leyes protectivas para significar que en la actualidad se permite matar.
Los partidarios del Aborto nos acusan de querer "imponer nuestra moral" a las mujeres. Délo vuelta y diga correctamente: "¿Durante cuánto tiempo más nuestro país permitirá que las madres y los abortistas impongan su moral sobre esos bebés indefensos... para provocarles la muerte?"
El slogan del cual se valen es "Cada niño un niño deseado". Pero nuestra obligación es completar el significado real de esa oración: "y si no es deseado, mátelo".
Hable siempre de "aborto por envenenamiento salino". Nunca diga "aborto salino". Este es un término de los partidarios del aborto y no refleja lo que realmente ocurre. Siempre - sin excepciones - diga "envenenamiento salino", porque esto es exactamente lo que mata al bebé.
"Interrupción del embarazo" es una expresión absurda e imprecisa. Si yo interrumpo a alguien, significa que lo detengo transitoriamente, después de lo cual la actividad se reanuda. El aborto es permanente. Provoca la muerte. La "cureta" del abortista no es un "instrumento con forma de cuchara". Es un "cuchillo de acero con forma de bucle". La cureta no extrae la placenta mediante un raspado", sino cortándola y sacándola en lonjas.
En un diccionario, la palabra persona está definida de doce maneras diferentes. Si es ud. quien la usa, defínala primero. Si son los otros, pregúnteles qué quieren decir con "persona". Lo mejor para los partidarios de la vida es hablar de "vida humana".
"¿Concepción?" Algunos la definen como la implantación a la semana de vida. Mejor es usar "fertilización".
¿Dicen de nosotros que somos partidarios del "embarazo compulsivo"? (como si hubiese compulsión en permitir vivir a un bebé). Entonces ellos son partidarios de la "muerte compulsiva".
Ellos quieren la "Libertad reproductiva"; la mujer la tiene y la ha usado. Ahora es una madre y se ha reproducido. El único interrogante en este momento, es si mata o no.
¿El aborto es un tema excluyente al pensar en un candidato político? No. Pero nosotros lo consideramos claramente como una "cuestión descalificadora" en el momento de votar.
"Aborto terapéutico" siempre se usó para referirse a un aborto que es necesario para salvar la vida de una madre. No obstante esto, el empleo de esta expresión en la primera ley del aborto en California, por los "comités de abortos terapéuticos" del Canadá y por muchos partidarios del aborto en EEUU, ha destruido por completo su significado original. Ahora "terapéutico" quiere decir "electivo".
Aquí van algunas frases cortas que le pueden ser útiles:
El aborto es la forma más brutal de maltratar a los niños.
El aborto es igual a la violencia: opóngase a ambos.
Los bebés son destruidos dentro del útero.
¿Vida significativa? ¿Significativa para quién?
El aborto es una pendiente que conduce al infanticidio, y el infanticidio a la eutanasia.
¿Calidad de vida? No. Derecho a la vida para todos.
Antes, los abortistas las hacían entrar secretamente por la puerta de atrás.
Ahora les dan la bienvenida por la puerta principal.
"Puesto que los hombres no pueden quedar embarazados, no deben opinar sobre el aborto". Si esto fuera así, los médicos no podrían tratar una enfermedad a menos que primero la padecieran ellos. ¿Cómo hay gente que dirige funerales sin haber muerto previamente? ¿Cómo podemos oponernos al genocidio de Hitler si no somos alemanes ni judíos... o a la esclavitud si no somos ni esclavos ni dueños de esclavos? Frases como la abortista son tan terriblemente ridículas, y tan poco pensadas por la gente, que desgraciadamente provocan el silencio de quienes deberían reirse a carcajadas ante semejante argumento.
"Enfermedad incurable" se aplica, por ejemplo, a todos los diabéticos, porque la diabetes es incurable; mejor hablar de "enfermos terminales".
¿Vida "potencial"? No, más bien recordar que se trata de vida humana con un vasto potencial.
¿"Venimos" de una adolescente, una niña pequeña, un recién nacido, un feto femenino, un óvulo fertilizado? No. Lo correcto es decir que una vez fuimos una adolescente, una niña pequeña, un recién nacido, un feto, un óvulo fertilizado. Cada uno de nosotros estaba allí, íntegro, en cada una de esas etapas de nuestra vida. Lo único que hicimos fue crecer.
¿"Exceso de población"? Recuerde que España y la mayoría de los países del mundo occidental han tenido durante más de una década tasas de natalidad bien por debajo del nivel de reemplazo.
La "salud" no es lo que pensamos. Tal como la defininen los Tribunales y tal como la interpreta la ley en todo el mundo, significa "bienestar social, económico y físico" de la madre. Asunto que no se arregla con un aborto, dicho sea de paso, sino con justicia, trabajo, mejores relaciones humanas, etc., etc.
Si alguien "personalmente se opone, pero..." significa que en realidad es partidario del aborto. Mucho más nos gustaría que un funcionario dijera que si bien personalmente está en favor del aborto votará en favor de los derechos civiles de los no nacidos.
Abortar bebés con "impedimentos" equivale a "matar al paciente para matar la enfermedad". Recuerde que antes del nacimiento y después de él, se trata del mismo paciente y el mismo procedimiento. Eso es eutanasia prenatal.
¿"Deformidad fetal"? ¿"Defecto fetal"? ¿Por qué emplear esos adjetivos "retorcidos" cuando usamos "discapacitados" para los niños ya nacidos? ¿La palabra "deformidad" nos provoca rechazo? ¿"Defectuoso"? En nuestra cultura, las cosas defectuosas, se tiran.
El término "discapacitado" evoca una mano que se tiende para ayudar. Emplear "Deformidad fetal" o "defecto fetal" es facilitar la matanza. "Discapacidad fetal", en cambio, evoca actitudes de solidaridad.
No olvide nunca que abortar como consecuencia de una violación es como "matar a un bebé inocente por el crimen de su padre".
¿Clínicas de "salud" en los colegios? Nunca: son clínicas sexuales en los colegios.
Todo esto, que parece no tener mayor importancia que la dialéctica, es por el contrario de sumo valor a la hora de hacer comprender a la gente los horrores que la inclinan a actuar o que deciden apoyar.
Ver a nuestros padres como eso, es decir, como "mis padres", es muy diferente a verlos como "personas que me procrearon".
Lo que parecen meras palabras, terminan generando una actitud y finalmente una acción. Así, los "procreadores" no pueden recibir un mismo trato amoroso que los "padres", ¿verdad? Simplemente unas pocas letras pueden, con todo el contenido emocional, de la memoria y del aprendizaje que hemos ido asimilando en el tiempo, torcer nuestra comprensión o situarla exactamente en donde debe estar.
En el caso del aborto, está claro que hablamos de asesinato intencional. ¿O de qué otra forma puede llamarse lo que ha sido explicado como malo desde todas las ramas de la ciencia médica, la filosofía, la religión y el sentido común y no quiere ser escuchado?
El valor de las palabras queda muy claro a los grupos antivida, que deforman las dimensiones de sus atrocidades con términos técnicos, fríos y carentes de afecto hacia los niños, y blandos, suaves y evasivos hacia los que practican el aborto, las prácticas abortistas y el supuesto derecho a decidir.
Nosotros, por lo tanto, no debemos escatimar toda arma legítima para evitar este horror (que ellos camuflan con palabras aparentemente inofensivas), y una de ellas, claro está, es la de llamar a las cosas por su nombre.



Un millonario musulmán se convierte al catolicismo tras ver la Pietá y leer a Orígenes

Vivió en una casa universitaria del Opus Dei en Londres.
Es el mecenas del club de fútbol inglés Accrinton Stanley y admirador del teólogo Hans Urs Von Balthasar. Durante más de 15 años fue una especie de católico clandestino. Hoy la fe guía su actividad diaria.

Pablo J. Ginés/ReL
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La historia del millonario y exitoso financiero Ilyas Khan es a la vez tranquila y asombrosa. Nació en Inglaterra, y su padre era musulmán, un emigrante paquistaní de clase trabajadora. Pero él recuerda, contando su testimonio a Edward Pentin en el National Catholic Register, que pasó su primera infancia con su abuela católica irlandesa, en una guardería católica, y que a los 4 años "yo no pensaba ser otra cosa que un cristiano".
Además, su infancia, señala, transcurrió en una de las zonas con más tradición católica de Inglaterra, Lancashire, junto a Ribble Valley, "el mayor enclave que nunca aceptó realmente la Reforma protestante".
Formación musulmana completa
Pero de los 4 a los 17 años recibió toda la formación islámica que corresponde a un joven musulmán. Iba a la mezquita, se aprendió el Corán y peregrinó a la Meca y a Medina.
Khan dice que no sintió nunca rechazo por el Islam. Más bien, sintió atracción por Jesucristo.
La atracción empezó cuando tenía 18 años y vivía en una residencia universitaria del Opus Dei, Netherhall House, en Londres. "Yo era un adulto joven que se hacía preguntas y buscaba razones", recuerda. En la bibloteca de Netherhall descubrió a los Padres de la Iglesia: primero a Orígenes, del siglo III (del que recientemente se han descubierto 29 homilías inéditas). Después leyó a San Agustín. Y después a un autor moderno, el teólogo Hans Urs Von Balthasar, de quien dice que "me guió muchos años en mi viaje". En Netherhall empezó su vida de oración, inspirado por mucha gente que conoció allí.
Quizá podría haberse convertido ya entonces, con 20 años, pero varias cosas le retenían. Por un lado no quería dañar a sus padres. Por otro lado, "creo que en esa época no tenía las agallas para ser recibido en la Iglesia ni para recibir una instrucción formal. La apostasía es algo que el Islam se toma muy en serio. A ojos de muchos musulmanes, la apostasía debe castigarse realmente, no teóricamente, con la muerte". Así que se mantuvo muchos años como una especie de "católico oculto".
A misa en Hong Kong
Cuando tenía unos 24 o 25 años, Ilyas ya era un financiero de éxito que pasaba la mayor parte de la semana en Hong Kong y en Asia haciendo negocios. En Hong Kong iba a misa con mucha regularidad a la parroquia de Saint Joseph.
Aunque no todos los domingos iba allí, porque con frecuencia volaba a Inglaterra para seguir la liga de fútbol, otra de sus grandes pasiones en la vida. (Aunque siempre fue seguidor del Chelsea, con el tiempo terminaría patrocinando el Accrington Stanley, un equipo antiquísimo, de los orígenes del fútbol inglés en el siglo XIX, que habría cerrado sin el apoyo económico del financiero, y con el que desarrolla estrategias para conseguir más socios y fuentes de financiación. Fue su presidente desde 2009 hasta este mismo mes de mayo de 2012 y ha invertido en él más de 2 millones de libras).
Cuando tenía unos 35 años, llegó el momento que le animó a dar el salto.
El arte que convierte y transforma
Hay mucha gente que se escandaliza por el arte y la belleza que se exhiben en el Vaticano, pero ese arte fue el que convirtió a este millonario.
"Estaba allí, pasando junto a la Pietá en San Pedro, y recuerdo que volví literalmente sobre mis pasos atraído por una combinación de varias cosas. Y pensé "este es Dios. Realmente, este es Dios". Recordemos que una de las cosas que el Islam tradicional ve como herejía es igualar a Jesús, mortal, con Dios. Ese es el obstáculo más importante con el que un converso musulmán tiene que enfrentarse, intelectual y emocionalmente. Pero en ese momento, ante la Pietá, me di cuenta, a través de la pura emoción, que la verdad de nuestra religión es simple y directa. Recuerdo ese momento con exctcitud, aún me conmueve hasta las lágrimas: no había ninguna duda en mi mente. ¡Era tan claro! Me temo que me sería imposible articular ese sentimiento con simples palabras. Si hubo un antes y un después, ese fue el momento."
Amenazas y correos con odio
Fue entonces cuando ingresó plenamente en la Iglesia católica. Desde entonces, y siendo una figura habitual en la prensa deportiva inglesa (que es la más leída del papel), su nombre a menudo figura como "el filántropo musulmán convertido al catolicismo que compró el Accrington Stanley".
"He recibido una buena ración de correo con amenazas de violencia y comentarios llenos de odio, pero me comporto con lo que espero que sea una dignidad sencilla y me niego a dejar que mi vida esté gobernada por el miedo o precauciones indebidas", comenta. Hay que especificar que también ha recibido amenazas racistas y hasta pedradas simplemente por ser de etnia pakistaní, incluso siendo ya famoso patrocinador de fútbol. Con todo, asegura que la violencia racista en este deporte "es hoy menor que hace 10 años".
A Ilyas Khan le provoca "una gran tristeza en mi corazon contemplar gente que usa el Islam para justificar sus acciones violentas. No solo son actos no-islámicos, sino inhumanos y no tienen nada que ver con como veo yo el Islam como religión. Creo que podemos decir que el Islam y el cristianismo son primos lejanos. Fui criado como musulmán, estuve en Medina y en La Meca, y puedo ver sus cualidades inherentes. Pero también debemos admitir que la diferencia entre ambas religiones es enorme. Yo celebro el hecho de que Jesucristo es amor. Esa es una afirmación simple. Y es la diferencia que lo define".
Discapacitados y patrimonio en peligro
Hoy Ilyas Khan es el presidente de la organización caritativa más grande de Inglaterra dedicada a discapacitados, la Leonard Cheshire Disability y colabora en diversos fondos para financiar centros de herencia cristiana que mantengan edificios y patrimonio artístico cristiano. Recientemente, por ejemplo, compró y donó a la Iglesia objetos sagrados que se subastaban de la abadía benedictina de Farnborough, como un cáliz de plata inglés de 1633, hecho por y para católicos clandestinos en la época de la persecución protestante. Él sabe, por experiencia propia, que el arte y la belleza pueden llevar a Dios