Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración Esquelética etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org/maduracion-osea
Se abrirá el portal al hacer "clic" y allí, se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México, Venezuela...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Tuesday, June 19, 2012

Violación, embarazo y aborto

Una reflexión desde la Bioética


CÓRDOBA, Argentina, miércoles 13 junio 2012 (ZENIT.org).- Ofrecemos un artículo de Jorge Scala, abogado argentino especialista en derechos humanos y bioderecho, en el que ofrece su experiencia en una asociación de ayuda a madres solas, y sus respuestas al debate existente en Argentina tras una polémica sentencia que despenaliza el aborto en caso de violación.

Por Jorge Scala
Mucho se ha debatido en estos días sobre los tres sustantivos que titulan esta nota. Como tesorero y apoderado de “Portal de Belén” quisiera hacer un breve aporte a esas tres palabras, concatenándolas del mejor modo posible.
En EE.UU. decidieron investigar seriamente el problema de las violaciones en todos sus aspectos. Se hizo un protocolo de investigación y se designó al Hospital San Pablo de Minneapolis para efectuar el estudio. Los trabajos duraron 10 años, durante los cuales fueron derivados a dicho centro sanitario todas las mujeres violadas de la región. En total se investigaron más de 3.500 violaciones.
Entre las cuestiones estudiadas se incluyó la relación entre violación y embarazo. Muy pocas de las mujeres violadas presentaron embarazos. Todos esos embarazos fueron estudiados, tanto sea en los casos en que las mujeres abortaron como en los que continuaron sus embarazos. Se hicieron las pruebas genéticas pertinentes –tanto en los bebés abortados como en los nacidos-, y se determinó, científicamente, que todos los embarazos habían sido fruto de relaciones consentidas, con sus esposos o algún otro varón. En pocas palabras: las 3.500 violaciones no habían causado ningún embarazo (Reardon, David C., Aborted Women: Silent No More).
En “Portal de Belén” tenemos la experiencia de campo, que por la obvia falta de medios no ha podido verificarse con validez científica. La comparto: entre las muchas mujeres que hemos ayudado en estos más de 20 años de servicio al bien común, nos hemos encontrado con algunas mujeres violadas y embarazadas. Vienen a nosotros mujeres embarazadas en situación de conflicto y, ¿qué duda cabe?, la violación es uno de los conflictos más penosos que nos ha tocado acompañar.
Desde el comienzo de nuestra Asociación, intuimos que el mejor modo que tiene una mujer embarazada para superar su conflicto –cualquiera que sea-, es darle las herramientas que necesite para poder continuar con su embarazo y, más adelante, para que pueda criar amorosamente a ese hijo que lleva en su seno. En la generalidad de los casos esto parece muy obvio. Y lo es.
Ahora bien ¿qué sería lo mejor para una mujer encinta cuyo conflicto fuera el haber sido víctima de una violación? En realidad no lo sabíamos. Ni lo supimos hasta que se nos fueron presentando los primeros casos. Era evidente que la ayudaríamos a continuar con su embarazo: a fin de cuentas, ese es nuestro fin asociativo. Pero lo que no era nada obvio es que criar a ese hijo –en lugar de darlo en adopción--, fuera la mejor opción para la mujer violada.
Como no podíamos resolver la duda, pues había tantos y tan buenos argumentos para una u otra opción, decidimos obrar con esas mujeres igual que con las demás: procurar ayudarlas a aceptar, amar y criar a ese hijo que venía al mundo de ese modo trágico. El resultado superó todas nuestras mejores expectativas. Se lo comparto.
En “Portal de Belén” no solo damos alojamiento y comida, sino también atención médica, jurídica, psicológica, etc. a las mujeres que lo necesitan. Todas las mujeres violadas recibieron atención psíquica. Con ese acompañamiento y el nuestro, decidieron no solo continuar sus embarazos, sino también criar a sus hijos. En todos los casos, en un tiempo relativamente breve, los informes psicológicos concluyeron del mismo modo: el acto de amor de haber acogido, amado y criado a ese hijo, curó completamente las secuelas psíquicas de la violación. Para nosotros fue una de las sorpresas más hermosas que tuvimos, en estos años de trabajo silencioso y fecundo.
Ante estas realidades que nos enseña la ciencia y nos muestra el trabajo de campo con quienes padecen la problemática, me pregunto: ¿Puede ser razonable matar por las dudas que el hijo fuera producto de una violación, cuando se sabe que esto casi nunca sucede? También me pregunto: ¿es bueno para la mujer violada quitarle la posibilidad de la curación total, del trauma que le produjo esa brutalidad?.
A los caballos que circulan por la ciudad hay que ponerles anteojeras, para que no vean la realidad; puesto que si la percibieran se asustarían y provocarían un desastre movidos por el miedo. Me vuelvo a preguntar: ¿qué clase de “anteojeras” tienen algunos de nuestros jueces, gobernantes y médicos, que parecen impedirles reconocer la realidad?.
En un rato se mata a una persona por nacer. Nosotros preferimos acompañar a sus mamás durante meses, ayudándolas a crecer y superar por sí mismas todos sus obstáculos. Nos parece lo mejor para todos, también para nosotros que crecemos en humanidad…



Monday, June 18, 2012

¿Qué hacer cuando estás enojado con Dios? Responde una mujer que perdió varios bebés...


Michelle Fritz, madre de 10 hijos
Juan Antonio Ruiz LC/ReL


«Soy una católica de nacimiento que también es ama de casa y educadora en el hogar de 10 niños increíbles. Mi marido Mike y yo fuimos novios desde el colegio y, desafiando todos los pronósticos, nos casamos tras finalizar los estudios en menos de un año. Hoy llevamos ya 21 años casados. Además de nuestros 10 hijos vivos, hemos perdido muchos bebés en el camino y nos sentimos honrados de que Dios nos haya escogido para llevar adelante esas vidas durante el tiempo que pudimos hacerlo. Vivimos en Georgia (USA) y en ocasiones tenemos que luchar contra los prejuicios hacia nuestra fe aquí en el Sur, donde el catolicismo no es una práctica generalizada. Sea lo que sea, somos conscientes de que vivimos muy bendecidos y estamos agradecidos a Dios por lo que nos ha dado con nuestra familia».

Esa seguridad en Dios se tambaleó un día...

Esta es la descripción que Michelle Fritz hace de sí misma y uno percibe el sano orgullo que transpiran estas líneas. ¡Y no es para menos! La vida le ha sonreído siempre y ella ha sabido corresponder con una sonrisa igualmente grande. Dios ha sido muy bondadoso con ellos... ¿o no? Por lo menos esa era la misma reflexión que Michelle se hacía. Pero esa seguridad se tambaleó un día: aquel en el que vio con sus propios ojos y en directo cómo el corazón de uno de sus hijos dejó de latir.

Asistir a la muerte de tu propio bebé

«Recuerdo ese día como si fuera ayer. Supongo que siempre se quedará grabado en mi memoria. Me encontraba en la oficina del médico, tratando de localizar los latidos del corazón de mi pequeño bebé. En un momento dado, el técnico tuvo una mirada de asombro en su rostro y llamó a otro técnico para ayudarle. Buscaron y buscaron, apuntando un poco más. Por fin, encontraron un corazón que apenas latía. Cambiando la posición de la máquina para mirar el flujo de sangre dentro y fuera de su corazón, trataron de encontrar cuál podría ser el problema. Mientras observábamos, el flujo se detuvo. Fui testigo de los que fueron los últimos latidos de corazón de mi hijo. Sentí como si mi propio corazón se hubiese detenido pero, al mismo tiempo, no paraba de correr por el miedo [...] Su corazón se quedó quieto. Los técnicos me dieron sus condolencias y, previa consulta con el médico, fui enviada de regreso a casa».

El alma rasgada y dolor, mucho dolor...

Sinsentido, dolor, llanto... ¿Cómo podría Michelle regresar a casa tras una experiencia así? Porque el espacio que antes ocupaba su hijo dentro de ella ahora parecía vacío. Aún así, tuvo todavía fuerzas para llamar a su párroco para pedirle oraciones. Pero, fuera de esto, el camino fue un llanto continuo y desolador. ¡Su hijo había muerto! Lloró y lloró por horas -«sentía como si me hubiesen rasgado el alma»- y rezó a Dios, pidiendo explicaciones. Pero no escuchó ninguna respuesta. Ni siquiera las escuchó cuando ya los ojos le ardían de tanta lágrima derramada. Nada.

Furiosa con Dios

«Ese día entré en un lugar espiritual en el que nunca había estado antes. Un lugar oscuro y solitario. Estaba triste y descorazonada, pero sobre todo estaba furiosa con Dios. ¿Por qué permitió que sucediera esto? ¿Por qué me estaba haciendo esto a mí... a mi familia? No podía comprenderlo. ¿Por qué Dios me había abandonado?».

Nada parecía dar sosiego a su alma. ¿La oración? ¿Cómo hablar con un Dios que permitió morir a su hijo, un Dios que lo podía haber fácilmente salvado? Ni siquiera la compañía de las demás personas parecía ser de ayuda, mucho menos después de enterrar a su hijo: «Me sentía cada día más sola y mi enojo con Dios no hacía sino aumentar».

A punto de explotar

Curiosamente, las personas a su alrededor no se dieron mucha cuenta del difícil proceso por el que Michelle estaba pasando y cómo estaba siendo atacada su fe. Seguía yendo a Misa, seguía ayudando en la iglesia e incluso rezaba por las demás personas. Pero por dentro un volcán parecía estar a punto de explotar.

¿Existe Dios?

«Llegué a preguntarme si Dios realmente existía. La gente me podría decir -tal y como yo había dicho a otros- que en los momentos de prueba Él me estaba cargando en sus brazos. Pero yo me preguntaba si realmente era cierto eso, porque yo no lo sentía».


Pero en todo este proceso, Michelle percibió que el anhelo de Dios no desaparecía de su alma. Después de todo, ella no quería dudar; quería tener fe. Y fue aquí cuando se dio cuenta que tenía que replantearse toda su vida. Porque todo lo que había recibido en su vida siempre lo había visto como venido de la mano de Dios: sus hijos, su esposo. ¡No! Dios tenía que seguir ahí, aun cuando ella no lo sientiese. Y empezó su proceso de vuelta.

Comenzar de nuevo...

Comenzó con las oraciones vocales, especialmente el Padrenuestro, pues eran la única manera en que aún sentía algo de la presencia de Dios. Después de un tiempo, pudo ya empezar un cierto diálogo, con un lenguaje sencillo.


En cierta manera, tuvo que aprender a rezar de nuevo. Luchó por todos los medios posibles para volver a meter a Dios en su vida: «Intentaba encontrar a Dios en todo lo que veía: en el cielo, en la sonrisa de mis hijos, en las flores de mi jardín, en el abrazo de un amigo. Fue gracias a este ejercicio que me di cuenta que, en vez de abandonarme como yo creía, Dios estaba en realidad alrededor de mí siempre. Eso me hizo sentirme mejor».

Otros dos bebés muertos...

No fue un camino nada fácil de recorrer; Michelle lo describe como un auténtico infierno. De hecho, durante este tiempo el matrimonio Fritz volvió a perder otros dos bebés, Sarah y William, y las dudas y enojos volvieron. Pero fue ese anhelo de Dios lo que le hacía a Michelle seguir adelante y centrarse en lo que Dios le daba todos los días. Eso la salvó.

«De mi experiencia anterior aprendí que necesitaba de Dios para salir adelante. Me di cuenta que sin Dios estaría perdida, por lo que me abracé a Él con fuerza».

De todo este camino, Michelle saca una conclusión que ha quedado grabada como un tatuaje en su corazón para el resto de su vida:

«¿Está bien si dudamos de nuestra fe? La respuesta es sí. Basta mirar a Cristo para darnos cuenta que no pasa nada si dudamos. Él experimentó la duda en Getsemaní y en la Cruz ("Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?"). Si nuestro Salvador experimentó esos momentos, ¿por qué cuestionar si nosotros, meros seres humanos, dudamos en algún momento de nuestras vidas? Y si Cristo, que forma parte de la Santísima Trinidad, le pregunta a Dios por qué lo abandona, entonces seguramente Dios me entenderá cuando yo le grito mi desesperación por ese abandono que siento».


Ideario para afrontar momentos de oscuridad del alma

Y es aquí donde Michelle comparte su ideario para afrontar mejor la oscuridad de la fe; unos puntos que ella misma toma de su propia experiencia:

«La duda puede ser un catalizador para crecer en nuestra fe. ¿Qué hacer cuando nos llegan esos momentos de duda y abandono?

1. Lee la Biblia: date cuenta que hay muchos que dudaron como tú, Cristo incluido. Lee sus historias.

2. Ora: habla con Dios, mantén la comunicación abierta con Él. Dile lo enojado que estás. Y aunque no sientas que está ahí, pídele ayuda y confía en que esa ayuda llegará.

3. Habla con alguien en quien confíes: busca un amigo, un sacerdote, tu cónyuge, quienquiera al que le puedas confiar lo que sientes. Te sorprenderás de cuántas personas han pasado también por tu misma situación.

4. Busca ver a Dios en todas las cosas: las pequeñas y las grandes, las banales o las increíbles. Ve que Dios está ahí contigo, en todo lugar.

5. Llora: Cristo lloró; María lloró, los santos lloraron. Y Dios ve y valora cada una de tus lágrimas caer».

Hoy, Michelle vive feliz con su familia. ¿Sigue teniendo dudas? Sí. Pero las afronta ya con más serenidad y calma. Porque, según sus propias palabras, se ha dado cuenta que «después de luchar contra los sentimientos de duda o abandono, encontramos a Dios esperándonos con los brazos abiertos, como siempre está, para atraernos hacia Él. Porque, en realidad, nunca estuvimos solos o abandonados. Estábamos perdidos. Pero Dios siempre provee un camino de regreso a Él: muchas veces necesitamos estar perdidos para ser encontrados».

Sunday, June 17, 2012

¡Señor! ¡Mi Patria llora!

Emocionante poesía de Gabriel y Galán, que lamentablemente tiene mucha más vigencia que cuando se escribió.



I



¡Señor! ¡Mi Patria llora!

La apartaron, ¡oh Dios!, de tus caminos,

y ciega hacia el abismo corre ahora

la de ayer reina y señora

de gloriosos destinos.





Hijos desatentados,

que ya la vieron sin pudor vencida,

la arrastran por atajos ignorados...

¡Señor, que va perdida!

¡Que no lleva en su pecho la encendida

luz de tu Fe que alumbre su carrera!

¡Que no lleva el apoyo de tu mano!

¡Que no lleva la Cruz en la Bandera

ni en los labios tu nombre soberano!

¡Señor! ¡Mi Patria llora!

¿Y quién no llorará como ella ahora

tremendas desventuras,

si fuera de tus vías

sólo hay horribles soledades frías,

lágrimas y negruras?





¿Quién de Ti se aleje

camina en derechura al grandeza?

¿ni quién que a Ti te deje

su brazo puede armar de fortaleza?





Solamente unos pocos pervertidos

hijos envanecidos

de esta Madre fecunda de creyentes

pretenden, imprudentes,

alejarla de Ti: son insensatos;

olvidan tus favores: son ingratos;

desprecian tu poder: están dementes.





Pero la Patria mía,

por Ti feliz y poderosa un día,

siempre te ve, Señor, como a quien eres,

y en Ti, gran Dios, en Ti sólo confía;

que es grande quien Tú quieres,

fuerte quien tiene tu segura guía,

sabio quien te conoce,

¡y feliz quien te sirva y quien te goce!





¡Señor! ¡Mi Patria llora!

Ebria, desoladora

la frenética turba parricida

la lleva a los abismos arrastrada,

la lleva empobrecida...

¡la lleva deshonrada!...





¡Alza, Señor, tu brazo justiciero,

y sobre ellos descarga el golpe fiero,

vengador de sus ciegos desvaríos!...

¡No son hermanos míos

ni hijos tuyos, Señor! ¡Son gente impía!

¡Son asesinos de la Patria mía!





II





¡Señor, Señor: detente!

¡No hagas caer sobre la impura gente

el rudo golpe grave

de la iracunda mano justiciera,

sino el toque suave

de la mano que funde y regenera!





Y a Ti ya convertidos

los hijos ciegos a tu amor perdidos,

aplaca tus enojos,

la noche ahuyenta, enciéndenos el día

y pon de nuevo tus divinos ojos

en los destinos de la Patria mía.





¿No es ella la que hiciera

con los lemas sagrados

de la Cruz y el honor una bandera?

¿La que tantos a Ti restituyera

pueblos ignotos de tu Fe apartados,

que con sangre de intrépidos soldados

y con sangre de santos redimiera?





¿Y Tu no eres el Dios Omnipotente

que quitas o derramas con largueza

gloria y poder entre la humana gente?





¿No eres prístina fuente

de donde ha de venir toda grandeza?

¿No eres origen, pedestal ingente

de toda fortaleza?





¿No es toda humana gloria

dádiva generosa de tu mano?

¿No viene la victoria

del lado de tu soplo soberano?





¡Señor, oye los ruegos

que ya te elevan los hermanos míos!

¡Ya ven, ya ven los ciegos!

¡Ya rezan los impíos!

¡Ya el soberbio impotente

hunde en el polvo, ante tus pies, la frente!

¡Ya el demente blasfemo, arrepentido,

cubre el rostro, el pecho se golpea

y clama compungido:

"¡Alabado el Señor; bendito sea!"





Y los justos te aclaman,

alzando a Ti los brazos, y te llaman;

y porque España en Ti confía,

al unísono claman

todos los hijos de la Patria mía:





¡Salva a España, Señor; enciende el día

que ponga fin a abatimiento tanto!

¡Tú, Señor de la vida o de la Muerte!

¡Tú, Dios de Sabahot, tres veces Santo,

tres veces Inmortal, tres veces Fuerte!....

Friday, June 15, 2012

Una madre, forzada a abortar a su bebé a los siete meses en China


Fue detenida durante tres días y obligada a abortar por tener ya una hija de cinco años y no poder pagar la multa que el régimen impone.
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Agencias 2012-06-15
El caso de una madre de 25 años forzada por las autoridades a abortar un feto de más de siete meses de gestación ha desatado la polémica en China, tras difundirse una foto suya postrada en la cama de un hospital junto al malogrado bebé.
Jianmei Feng fue detenida durante tres días en la provincia de Shaanxi (centro oeste) y obligada a abortar por tener ya una hija de cinco años y no poder pagar la multa que el régimen comunista impone por tener un segundo hijo, explicó su marido, Deng Jiyuan, citado por el diario Global Times.
Deng también alega que su mujer fue obligada a firmar un acuerdo para abortar y que lo hizo en contra de su voluntad.
Las acusaciones del matrimonio se contradicen con el comunicado emitido por las autoridades locales, que niegan los hechos, si bien el régimen comunista ha abierto una investigación sobre lo ocurrido. Aunque el suceso ocurrió hace dos semanas, las impactantes fotos de la madre y el feto se publicaron ayer en internet y han desatado la indignación popular.
El caso acumula hasta 500.000 comentarios en las redes sociales, entre los que se encuentran los del propio marido, Deng Jiyuan, quien afirmó que luchará "hasta el final" por defender su derecho: "no sólo es cosa de una mujer, sino de todos los niños chinos y sobre la libertad de nacer".



Saturday, June 9, 2012

«La Biblia no es ficción»: recientes descubrimientos confirman la historicidad de las Escrituras

Entrevista al biblista y arqueólogo Simone Venturini
En excavaciones arqueológicas al oeste de Jerusalén se han desenterrado restos que podrían revolucionar los actuales estudios sobre la Biblia.
Arqueólogos israelíes han sacado a la luz un sello en el que aparece la mención de Belén más antigua de las que se han encontrado, hace 2700 años. “La Biblia habla de Belén, ahora tenemos la prueba de esta ciudad entonces existía”, ha declarado Eli Shukron, arqueólogo de la Autoridad Israelí de Antigüedades. El sello, que mide 1,5 cm. ha sido encontrado en la llamada Ciudad de David, una gran área arqueológica fuera de las murallas de Jerusalén donde se cree que el rey había construido su palacio. Vatican Insider ha entrevistado a Simone Venturini, biblista y escritor, investigador del Archivo Secreto del Vaticano y profesor de Ciencias Bíblicas en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz. Es autor, entre otras cosas, de «El libro secreto de Jesús» (Newton Compton).




- Profesor Venturini, ¿qué efectos tiene este descubrimiento sobre el origen de la ciudad natal de Jesús?

“Es fácil para quien está acostumbrado a “deducir” la historicidad de la Biblia encontrar todos los argumentos posibles para decir que ésta o la otra ciudad citada en las escrituras en realidad nunca ha existió. Sobre todo en Italia, donde la prensa sabe siempre todo sobre Belén o sobre la Copa de la Uefa, pero poco o nada sobre el libro que es la base a la civilización europea. Era, por ejemplo, el caso de la ciudad de Nazaret. Hasta hace pocos años, no había pruebas de su existencia anteriores al siglo III d. C. Pero en el 2009, la arqueóloga Yardenna Alexandre demostró de manera irrefutable que había encontrado los restos de una modesta casa que se remontaba al siglo I, la época de Jesús. El descubrimiento que ha tenido lugar durante las excavaciones arqueológicas en el área del Jerusalem National Park tiene la misma importancia. El sello, usado probablemente para enviar la recaudación de los impuestos de la ciudad de Belén al rey de Judea, ha sido datado en torno al 800-700 a.C. El sello lleva la inscripción en lengua hebrea “l’shvat – bat-lechem – [l’mele]ch”. En ella aparece la información esencial para realizar el envío al rey que gobernaba en el el sur, en Judea. Por primera vez el nombre de la ciudad de Belén aparece también fuera de la Biblia. Es obvio que a este punto es difícil dudar de la existencia en torno al VI a. de C. de la ciudad en la que nace Jesús, que en cambio existía por lo menos ochocientos años antes de su nacimiento”.



- Mientras tanto, la arqueología sigue confirmando la historicidad y la atendibilidad de los Evangelios y del Antiguo Testamento. Un caso reciente es el del team de arqueólogos dirigidos por el profesor Yosef Garfinkel, docente del Insitituto de Arqueología de la Universidad hebrea de Jerusalén, que durante las excavaciones arqueológicas en Khirbel Qeiyafa, una ciudad a oeste de Jerusalén adyacente al valle de Elá, han descubierto ensamblajes ricos de cerámica, piedra, utensilios de metal y objetos de culto. Además han salido a la luz tres grandes habitaciones que servían como santuarios de culto. ¿De qué modo este descubrimiento de nuevos restos de la época del rey David refuerza la historicidad bíblica?

- “Se trata de un descubrimiento arqueológico recientísimo que ha tenido lugar en torno a 30 kilómetros al sudeste de Jerusalén. Durante las excavaciones de Khirbet Qeifyafa –“ruinas de Qeiyafa”- el equipo del profesor Yosef Garfinkel de la Universidad Hebrea de Jerusalén ha desenterrado restos que podrían revolucionar los actuales estudios sobre la Biblia. En las últimas décadas, de hecho, muchos biblistas dudaban fuertemente de que antes del siglo VIII a. de C. existiera un verdadero reino de Israel organizado y socialmente bien estructurado. Los restos de Khirbet Qeiyafa, datados con el carbono 14 como correspondientes al periodo comprendido entre el siglo X y el siglo XI a. de C., demuestran en cambio por encima de cualquier duda razonable que en tiempos de David y Salomón existían ciudades perfectamente fortificadas y con una estructura social, que formaban parte de un reino sólido y estable. No sólo. El hecho de que no se hayan encontrado huesos de cerdo o imágenes esculpidas en las que se representan divinidades, demostraría además que el origen del culto monoteísta en Israel es bastante más antiguo de lo que los estudiosos están dispuestos a admitir. Para terminar, también las leyes que imponen reglas alimentarias (cfr. Levítico 11,7) no serían una evolución tardía de una alimentación más antigua y menos restrictiva. En una palabra, la Biblia –antiguo testamento incluido- no es siempre ficción”.



- ¿En qué corresponde la descripción de estos lugares a las descripciones presentes en la Biblia que hablan de la época del rey David?

- “Los descubrimientos de Khirbet Qeiyafa nos ayudan a entender un poco mejor las sofisticadas particularidades arquitectónicas del Templo de Jerusalén. Antes de que el profesor Garfinkel sacase a la luz las “maquetas” de los santuarios correspondientes a 30 años antes de la construcción del Templo, nos veíamos obligados a suponer la fisionomía del templo a partir de la enigmática descripción que aparece en el I Libro de los Reyes (cap. 6-7). Ahora, en cambio, sabemos por ejemplo cómo eran sus columnas y conocemos las peculiaridades de algunos de sus frisos. Incluso –gracias a los estudios de Yardenna Alexandre- podemos reconstruir una casa de Nazaret de la época de Jesús, una de aquellas en las que probablemente vivieron Jesús, José y María".



- La arqueología ¿es “aliada” o “enemiga” de la fe?

- “La arqueología es aliada de la fe, en el sentido que da consistencia a nuestra relación con Dios. No es una idea que –por lo menos para los cristianos católicos- puede ser elaborada a partir de las modas y las exigencias del momento. De hecho, la fe en un Dios único que se revela al hombre tiene raíces muy antiguas y nos recuerda que la Biblia es imprescindible para entender en profundidad el misterio del hombre".





Thursday, June 7, 2012

Corpus Christi

Contemplacion eucarística y conocimiento de Cristo

No hay labios de mensajero sin oídos de discípulo
ROMA, jueves 7 junio 2012 (ZENIT.org).- Ofrecemos, con motivo de la festividad de Corpus Christi, un artículo del padre José Antonio Ubillús, de la Congregación de la Misión (Vicentinos).

Una de la devociones más hermosas que la Iglesia Católica ha fomentado y que ha echado raíces en el corazón de tantos pueblos del mundo entero es la adoración del Santísimo o contemplación de Jesús Eucaristía, un acto fe que permite un conocimiento gratuito de Cristo y un adentrarse en los sentimientos de su corazón. Una adoración y contemplación que tienen su culmen en la solemnidad de Corpus Christi.
Conocer a Cristo significa encontrarnos con él. Así es como conocemos a las personas. Hay diferencia entre saber de alguien y conocerlo. Esto último sólo es posible cuando nos hemos encontrado personalmente con él.
Recuerdo la historia de aquel relojero que entró en el ejército y a quien todos le encargaban revisar su reloj. Tenía tanto trabajo que cuando llamaban al combate, no podía luchar con eficacia porque no sabía hacerlo. Así también, ¡cuántas personas consagradas se han especializado hoy en toda clase de saberes, pero apenas conocen a Cristo! No han tenido tiempo para ello por lo que difícilmente van a poder comunicar lo que no han conseguido aprender. ¡Nadie da lo que no tiene!
Ciertamente este conocimiento de Cristo no nos lo puede transmitir en último extremo ni la reflexión, ni la meditación. Es, como en el caso del Espíritu, puro don de Dios que tenemos que pedir.
Así lo entendió, por ejemplo, Gandhi. Sabido es cuánto admiraba a Jesús y cómo intentaba vivir los principios de las Bienaventuranzas. Sin embargo nunca se hizo cristiano ni pudo reconocer a Jesús como el Hijo de Dios. En una ocasión le interpeló un cristiano diciéndole: “¡Cuánto me extraña que usted, tan conocedor de la fe cristiana, se haya fijado en los principios y se haya olvidado de la persona! Si me permite le sugiero que intente llegar desde los principios a la persona, desde el Evangelio a Jesús”. Y Gandhi le respondió: “Aprecio su sugerencia; pero no puedo adoptar esa postura con la cabeza, es preciso que mi corazón sea tocado. Saulo, añadió, no se convirtió en Pablo mediante un esfuerzo intelectual, sino porque algo le tocó su corazón. Lo único que puedo decir es que mi corazón está absolutamente abierto y que deseo encontrar la verdad”.
Tenía razón Gandhi: a Cristo no se le llega a conocer realmente desde el esfuerzo de la razón, sino desde la limpieza del corazón. Pero es preciso, y esto es quizá lo que aquel gran hombre no hizo, es preciso pedirle al Padre que nos dé ese don. Que sea él quien nos atraiga a Cristo; que sea él quien nos lo devele, porque “nadie conoce al Hijo más que el Padre y aquel a quien el Padre se lo quiera revelar” (Mt 11, 27).
El conocimiento de Cristo lleva inmediatamente al amor. Y es que no es posible conocerlo y no amarlo; no es posible contemplarlo y no sentirse atraído por él… Cuanto más profundo sea nuestro conocimiento de Cristo, mayor será nuestro amor por él. Y cuanto más lo amemos, más profundamente lo conoceremos, porque para conocer realmente a una persona es imprescindible mirarla con los ojos del amor.
Así era como pretendía ser amado Jesús, de manera personal. Por lo general cualquier reformador religioso proclama un ideal exterior a él mismo. Sólo Jesús se proclama a sí mismo y hace de sí mismo el centro de su doctrina- “¡Ven y sígueme!”, dice Jesús. “Quien ama a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí”, añade. “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, afirma solemne. “En mí se cumple esta Escritura”, advierte en Nazaret.
Labios de mensajero y oídos de discípulo
No se trata, por tanto, de adherirse a un sistema intelectual o a una filosofía. No se trata ni siquiera de aceptar un mensaje divino o de plegarse a una verdad revelada. Se trata de convertirse a Cristo y convertirse de corazón. Y convertirse de corazón significa amarlo, entregarle todo nuestro ser y nuestra vida; dejarse poseer por él; abrirle el corazón para que sea él quien lo habite hasta el punto de que sea él quien se manifieste en cada gesto que hagamos en cada palabra que digamos. ¿No hemos observado cómo el amor transforma, moldea, y asemeja a las personas que se quieren? Pues así, amar a Cristo significa asumir sus valores, hacer míos sus criterios, hacer mía su vida.
Ni dudemos, pues, de entregar todo nuestro corazón a Cristo. Esforcémonos por adquirir aquel fantástico amor que sintió Pablo, un amor tan intenso que se expresaba en las formas más atrevidas: “¿Quién nos separará, decía, del amor de Cristo”. Y confiado, respondía; “Ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni el presente ni el futuro, ni la profundidad ni la altura… nada podrá separarnos del amor de Cristo” (Rom 8, 35-39).
Amar así al Señor es poner en él toda nuestra confianza. Conscientes de que él nos ha amado primero y espera simplemente ahora la respuesta de nuestro amor. Imaginémoslo cerca, contemplemos sus rasgos y entreguémosle nuestro corazón.
Entregarle a Cristo el corazón implica disponerse a compartir con él la vida, seguirlo por el camino de las Bienaventuranzas. Lo cual conllevará sufrimiento porque supone compartir su misma suerte.
A lo primero a lo que Jesús llama, según el testimonio de Marcos 3, 13-19, es a estar con él: “Instituyó Doce, afirma el evangelista, para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar”. “Estar con él”. El discípulo necesita vitalmente instalarse en Jesús, estar con Jesús, para ser con Jesús y vivir en Jesús. Estar con Jesús, conocer a Jesús, escuchar sus palabras, contemplar sus acciones, conocer lo que siente y lo que piensa, cuáles son sus fidelidades y su meta. Es, pues, la primera función de los discípulos, porque si es verdad, como añade después el texto de Marcos, que quiere después enviarlos a predicar, pero primero los tiene que conocer. Porque no hay labios de mensajero, si no ha habido antes oídos de discípulo.
No puede haber misión, si no ha habido antes seguimiento. Y esto nos tiene que hacer pensar, porque, a lo mejor, somos en más ocasiones trabajadores del Señor que amigos suyos. Y lo que él quiere, en primer lugar, son amigos, seguidores. Y sólo después apóstoles. ¿Qué mensaje van a comunicar si antes no han escuchado? ¿Qué testimonio van a manifestar si antes no han conocido?. ¿Y qué experiencia de Cristo van a transmitir si antes no han vivido con él? (cf. Apuntes de un retiro predicado por el P. Santiago Azcárate, CM).
Del “estar con Jesús”, sale después una actividad más sosegada, más pensada y con más alma. Y todo ello sin temor a evasiones espiritualistas, porque el que sube a este Dios nuestro baja también a este mundo nuestro; ya que nuestro Dios es un Dios que se encarna, que vive y que siente (Ibid).







Sunday, June 3, 2012

Es cuadripléjica y tiene un lema que guía su vida: «Sonríe siempre, y no te importe qué te pase»

Ya no puede correr, bailar o abrazar a sus amigos, pero su optimismo y ganas de vivir contagia a los más próximos.

Alana Swagerty

Juan Antonio Ruiz LC/ReL


«Hola, mi nombre es Alana Swagerty. Soy una estudiante junior de High School. Desafortunadamente, no pude terminar mis estudios, pues me fue diagnosticada la enfermedad Mielitis Transversal».
Así empieza esta joven un vídeo en el que cuenta su historia. Cinco minutos en los que transmite, no sin algunos momentos de emoción, la pasión que le mueve a seguir viviendo a pesar de quedar cuadripléjica por el resto de su vida.
De San Diego (Estados Unidos), Alana es una joven llena de entusiasmo y de pasión por la vida. ¿Y qué es lo que más la distingue? Su eterna sonrisa: una que no ha cambiado a pesar de que desde hace cinco años ya no puede correr, bailar o abrazar a sus amigos.
Pero, ¿qué fue lo que pasó?
Una mañana, Alana se levantó con un dolor en el cuello: «Al sentir el dolor, me empecé a preocupar. Caminando confusa hasta la sala de casa, me acosté en el sofá… y ya no pude mover mis brazos. Cuando vinieron los demás a verme, ya no podía mover ninguna parte de mi cuerpo». Fulminante y veloz. En menos de dos horas, Alana se convirtió de ser una adolescente sana en una joven en silla de ruedas.
Visitó 64 hospitales en seis meses en todo California: desde San Diego a Los Angeles. Se lanzó una campaña de recaudación para poder tener una silla de ruedas con el aparato respiratorio incorporado y para reconstruir parte de su casa, de manera que pueda ser accesible para Alana. En fin, un calvario que, sin embargo, sólo ha llevado a Alana a agradecer este período con mayor fuerza: «Ese capítulo ya se terminó. Ahora comienza uno nuevo: un capítulo diferente», dice ella.
Y el pistoletazo de salida lo da su estancia en el Valhalla High School, en donde reinició sus estudios. Ahí, los compañeros, que primero la veían con curiosidad o piedad, ya no pudieron separarse de ella.
«Cada día viene a clase con una sonrisa», dice April Ramirez. «Me encanta venir al colegio, pues ella lo hace todo divertido», comenta Stanley Shamon. Y Sean Sotell refleja el sentimiento de cada alumno y profesor: «Es una inspiración tremenda para todos».
Sí, para todos. Incluyendo el Dr. Er-kai Gao, que luchó por salvar su vida: «Estoy realmente impresionado, pues ella no era capaz ni de decir mi nombre cuando la vi». Pero ahora no sólo puede hablar, sino que, a base de una rehabilitación que le cuesta la vida entera, Alana lucha por mover un dedo, un hombro o incluso una pierna.
Ahora, con el paso del tiempo, Alana quiere compartir su experiencia con los demás. Como un botón de muestra, puede verse este video en que canta I Made it Through the Rain en un colegio:
Un ejercito de ángeles cuida de Alana
¿Su sostén? Ella misma lo dice: «Mis padres, que son unos ángeles». Pero no sólo ellos: tiene toda una armada celestial que le cuida, que reza por ella, que se preocupa. Y, justo por eso, Alana no puede sino dar gracias por su enfermedad: «Si no me hubiese enfermado, nunca hubiera conocido a estas personas. Valió realmente la pena enfermarse con tal de poder conocerlas».
El lema de Alana en la vida
Con una voz rasposa, traída a los oídos de los demás con el eco del aparato de respiración que lleva incorporado, Alana cuenta su lema de vida: «Sonríe. Siempre sonríe. Y no importa qué te pase, toma cada día tal como te viene. Y aunque estés en las peores condiciones, no des nada por supuesto en tu vida. Siempre sonríe».
Aquí está el video que ella subió para la recaudación de fondos, contando en primera persona su vida, justo en los momentos más difíciles… pero que termina con su eterna sonrisa y su invitación a no desfallecer: