Thursday, June 18, 2009
Los obispos de España denuncian el aborto como una fuente envenenada de inmoralidad e injusticia.
Los obispos piden a los diputados católicos que rechacen la nueva ley
Martínez Camino: “Abortar nunca es curar, es siempre matar”
Denuncian que considerar el aborto una medida de "salud" es una "grave falsedad"
18/06/2009 Rosa Cuervas- Alba Digital
El portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, ha presentado la ‘Declaración de la CEE sobre el Anteproyecto de Ley del Aborto’. Ha explicado en rueda de prensa la valoración que los obispos españoles hacen del texto, una vez que éste ha sido presentado al Consejo de Ministros. “Tenemos el deber de pronunciarnos públicamente sobre sus graves implicaciones morales negativas”, recuerdan los obispos, que dirigen “a todos” sus reflexiones. “Pensamos que podrían ser aceptadas también por muchos que no comparten esa fe, pues giran en torno al derecho a la vida de todo ser humano”.
La declaración de los obispos, titulada ‘Atentar contra la vida de los que van a nacer, convertido en derecho’, denuncia que el anteproyecto parte de la “pretensión de calificar el aborto provocado como un derecho”, algo que califica como “una fuente envenenada de inmoralidad e injusticia” que asegura que “vicia todo el texto”. Recuerda que el derecho a la vida no es una concesión del Estado, sino anterior al Estado mismo y que “la inclusión del aborto entre los medios supuestamente necesarios para cuidar la salud es de por sí una grave falsedad”.“Abortar nunca es curar, es siempre matar”, subrayan los obispos, que apelan a “una auténtica política sanitaria, que procure la salud de la madre y también la del no nacido”.
Los católicos no pueden aprobarla
Los obispos aseguran que “de acuerdo con la doctrina de la Iglesia, ningún católico coherente con su fe podrá aprobar ni dar su voto” a una ley como la presentada por Igualdad. Argumentan que “el anteproyecto presentado constituye un serio retroceso respecto de la actual legislación, ya de por sí injusta”.
Sobre la posibilidad de que los médicos o profesionales sanitarios se vean obligados a participar en un aborto, Martínez Camino ha recordado que “ante una ley que llama a la violación del derecho a la vida, es legítima la objeción de conciencia”, tal como ha reconocido el Tribunal Constitucional.
Preguntado sobre el motivo de este documento, el portavoz de la CEE ha respondido con un sencillo: porque tenemos la obligación de defender la vida. “No imponemos nada a nadie, solo ayudamos a tener una justa valoración de este anteproyecto”, ha argumentado.
Los obispos recuerdan además que las mujeres tentadas de abortar o que hayan pasado por esa tragedia encontrarán siempre en la comunidad católica misericordia, consuelo y comprensión. “La Iglesia comprende sus dificultades y nunca las dejará solas”, señala el texto.
Martínez Camino: “Abortar nunca es curar, es siempre matar”
Denuncian que considerar el aborto una medida de "salud" es una "grave falsedad"
18/06/2009 Rosa Cuervas- Alba Digital
El portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, ha presentado la ‘Declaración de la CEE sobre el Anteproyecto de Ley del Aborto’. Ha explicado en rueda de prensa la valoración que los obispos españoles hacen del texto, una vez que éste ha sido presentado al Consejo de Ministros. “Tenemos el deber de pronunciarnos públicamente sobre sus graves implicaciones morales negativas”, recuerdan los obispos, que dirigen “a todos” sus reflexiones. “Pensamos que podrían ser aceptadas también por muchos que no comparten esa fe, pues giran en torno al derecho a la vida de todo ser humano”.
La declaración de los obispos, titulada ‘Atentar contra la vida de los que van a nacer, convertido en derecho’, denuncia que el anteproyecto parte de la “pretensión de calificar el aborto provocado como un derecho”, algo que califica como “una fuente envenenada de inmoralidad e injusticia” que asegura que “vicia todo el texto”. Recuerda que el derecho a la vida no es una concesión del Estado, sino anterior al Estado mismo y que “la inclusión del aborto entre los medios supuestamente necesarios para cuidar la salud es de por sí una grave falsedad”.“Abortar nunca es curar, es siempre matar”, subrayan los obispos, que apelan a “una auténtica política sanitaria, que procure la salud de la madre y también la del no nacido”.
Los católicos no pueden aprobarla
Los obispos aseguran que “de acuerdo con la doctrina de la Iglesia, ningún católico coherente con su fe podrá aprobar ni dar su voto” a una ley como la presentada por Igualdad. Argumentan que “el anteproyecto presentado constituye un serio retroceso respecto de la actual legislación, ya de por sí injusta”.
Sobre la posibilidad de que los médicos o profesionales sanitarios se vean obligados a participar en un aborto, Martínez Camino ha recordado que “ante una ley que llama a la violación del derecho a la vida, es legítima la objeción de conciencia”, tal como ha reconocido el Tribunal Constitucional.
Preguntado sobre el motivo de este documento, el portavoz de la CEE ha respondido con un sencillo: porque tenemos la obligación de defender la vida. “No imponemos nada a nadie, solo ayudamos a tener una justa valoración de este anteproyecto”, ha argumentado.
Los obispos recuerdan además que las mujeres tentadas de abortar o que hayan pasado por esa tragedia encontrarán siempre en la comunidad católica misericordia, consuelo y comprensión. “La Iglesia comprende sus dificultades y nunca las dejará solas”, señala el texto.
Sunday, June 14, 2009
Influyentes intelectuales no católicos desmontan la Europa laicista de Zapatero
08/06/2009 José María Ballester Esquivias . Alba डिजीटल
En un reciente discurso, el presidente del Gobierno apretó su tuerca laicista afirmando que “Europa es la cuna de la libertad, de los derechos, de una misión laica, porque eso es la democracia” y que Europa “no es la imposición de ninguna moral o de ningún credo“. En sus últimos libros, Marcello Pera y Joseph Weiler -ninguno de los dos es católico- desmontan esa teoría.
El filósofo y parlamentario italiano Marcello Pera no es oficialmente creyente. Ni tiene por qué serlo. Se conforma con hacer caso a la acertada recomendación que el Papa hizo a los no creyentes: seguir la vieja fórmula de Pascal y de Kant y “vivir como si Dios existiera” . “Si Dios existe, significa que hay límites morales a mis acciones, comportamientos, decisiones, proyectos, leyes y más…” suele decir. En 2005, escribió un libro con el entonces cardenal Ratzinger justo antes de que este último ascendiera a la Silla de Pedro. A finales del año pasado publicó ‘Por qué tenemos que considerarnos cristianos’, editado en italiano por Mondadori.
En este ensayo, el ex presidente italiano se explaya largo y tendido sobre las raíces cristianas del Viejo Continente y desmenuza la naturaleza y las intenciones del laicismo tan promovido por Zapatero. Denuncia que el laicismo ha llevado a Europa “fuera de su tradición, de su religión y de Occidente. Al final, con poca o ninguna identidad, está incluso fuera de sí misma”.
Y añade: “Se ha recordado justamente cómo la historia demuestra que la idea de Europa es anterior a la de su identidad y que esta última ha cambiado a lo largo de los siglos. Y es verdad. Sin embargo, hay un punto en el que nunca ha cambiado: el de la dialéctica ‘nosotros-ellos’. Como en cualquier identidad, la europea se construyó y se construye sobre este binomio. Se suceden los actores pero la estructura lógica sigue siendo la misma.”
La pretensión laica es totalitaria
Por su parte, el catedrático norteamericano Joseph Weiler -que profesa la fe judía-, recuerda en su contribución a la obra colectiva Dios salve la razón (Ed. Encuentro, 2008) que “las sociedades democráticas, liberales, pluralistas y tolerantes -en las que, por ejemplo, la libertad de religión y la libertad de la religión están garantizadas- representan un patrimonio cuya vigilancia y protección no deben ser debilitadas. Pero en la pretensión laica hay algo que no cuadra -algo totalitario- al definir una esfera pública que no sólo es protegida y garantizada por el Estado sino que se la confunde con el Estado”.
Explicación: “La tradición cristiana de dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios es mucho más interesante (…) por dos razones. En primer lugar, se trata conceptualmente de un modelo no competitivo de relación Iglesia- Estado. (…). En segundo lugar, es archisabido que las personas y la sociedad humana prosperan allí donde no existe un monopolio sobre lo que constituye la noción de esfera pública. Esto forma parte todavía de la tradición europea. Todos nosotros, cristianos y no cristianos, religiosos y no religiosos, seremos derrotados en caso de que Europa pierda al final sus características peculiares“. Al final de su contribución, Weiler se pregunta: “¿Y Europa seguiría siendo la misma en el caso de que perdiese sus raíces cristianas?”
En un reciente discurso, el presidente del Gobierno apretó su tuerca laicista afirmando que “Europa es la cuna de la libertad, de los derechos, de una misión laica, porque eso es la democracia” y que Europa “no es la imposición de ninguna moral o de ningún credo“. En sus últimos libros, Marcello Pera y Joseph Weiler -ninguno de los dos es católico- desmontan esa teoría.
El filósofo y parlamentario italiano Marcello Pera no es oficialmente creyente. Ni tiene por qué serlo. Se conforma con hacer caso a la acertada recomendación que el Papa hizo a los no creyentes: seguir la vieja fórmula de Pascal y de Kant y “vivir como si Dios existiera” . “Si Dios existe, significa que hay límites morales a mis acciones, comportamientos, decisiones, proyectos, leyes y más…” suele decir. En 2005, escribió un libro con el entonces cardenal Ratzinger justo antes de que este último ascendiera a la Silla de Pedro. A finales del año pasado publicó ‘Por qué tenemos que considerarnos cristianos’, editado en italiano por Mondadori.
En este ensayo, el ex presidente italiano se explaya largo y tendido sobre las raíces cristianas del Viejo Continente y desmenuza la naturaleza y las intenciones del laicismo tan promovido por Zapatero. Denuncia que el laicismo ha llevado a Europa “fuera de su tradición, de su religión y de Occidente. Al final, con poca o ninguna identidad, está incluso fuera de sí misma”.
Y añade: “Se ha recordado justamente cómo la historia demuestra que la idea de Europa es anterior a la de su identidad y que esta última ha cambiado a lo largo de los siglos. Y es verdad. Sin embargo, hay un punto en el que nunca ha cambiado: el de la dialéctica ‘nosotros-ellos’. Como en cualquier identidad, la europea se construyó y se construye sobre este binomio. Se suceden los actores pero la estructura lógica sigue siendo la misma.”
La pretensión laica es totalitaria
Por su parte, el catedrático norteamericano Joseph Weiler -que profesa la fe judía-, recuerda en su contribución a la obra colectiva Dios salve la razón (Ed. Encuentro, 2008) que “las sociedades democráticas, liberales, pluralistas y tolerantes -en las que, por ejemplo, la libertad de religión y la libertad de la religión están garantizadas- representan un patrimonio cuya vigilancia y protección no deben ser debilitadas. Pero en la pretensión laica hay algo que no cuadra -algo totalitario- al definir una esfera pública que no sólo es protegida y garantizada por el Estado sino que se la confunde con el Estado”.
Explicación: “La tradición cristiana de dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios es mucho más interesante (…) por dos razones. En primer lugar, se trata conceptualmente de un modelo no competitivo de relación Iglesia- Estado. (…). En segundo lugar, es archisabido que las personas y la sociedad humana prosperan allí donde no existe un monopolio sobre lo que constituye la noción de esfera pública. Esto forma parte todavía de la tradición europea. Todos nosotros, cristianos y no cristianos, religiosos y no religiosos, seremos derrotados en caso de que Europa pierda al final sus características peculiares“. Al final de su contribución, Weiler se pregunta: “¿Y Europa seguiría siendo la misma en el caso de que perdiese sus raíces cristianas?”
Friday, June 12, 2009
No hay oposición entre creación y evolución
No hay oposición entre creación y evolución
Aclara el escritor Giuseppe De Rosa S।J.
Por Francisco Javier Tagle
SANTIAGO DE CHILE, domingo, 7 junio 2009 (ZENIT.org).- "Los hombres son orientados por Cristo hacia el reino de Dios como realización de la existencia humana y todos los seres vivos encuentran en Jesús su dirección y destino", afirma el redactor de la revista italiana "La Civiltà Cattolica", el padre Guiseppe De Rosa S.J., en artículo que reproduce en español el último número de Revista Humanitas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (www.humanitas.cl).
"Dios creó el mundo libremente, sin estar condicionado por absolutamente nada, por lo cual el mundo existe como Él lo deseo y lo desea y se mueve de acuerdo con las leyes que Él le dio libremente, siempre sostenido en su ser y su acción por la fuerza creadora de Dios", manifiesta.
La afirmación que hace la fe cristiana con respecto al mundo es que todo cuanto existe, tanto en el campo de la materia como del espíritu, es creado libremente y por amor por Dios. "Por este motivo, también el proceso evolutivo se desarrolla en situación de absoluta dependencia de Dios y bajo su paterna y amorosa providencia".
Según explica el redactor de La Civiltà Católica, "la creación es continua. Dios está siempre presente en el mundo y lo sostiene continuamente en su ser y su obrar con su providencia y su amor. Permite en todo caso que la vida en el mundo se desarrolle de acuerdo con la leyes que Él le dio, por lo cual el creador no sustituye la actividad de las causas naturales, permitiendo en cambio que éstas actúen de acuerdo a su propia naturaleza, recibida de Dios".
De Rosa, por lo tanto, afirma que no existe una oposición entre creación y evolución, puesto que no se trata de evolución o creación, sino de creación y evolución. De esta manera, no estamos obligados a elegir entre una u otra.
"¿Hacia qué fin apunta Dios Creador al guiar el proceso evolutivo?", se pregunta el autor, a lo que responde explicando que "la teología católica aborda esta pregunta diciendo que el objetivo de Dios es la creación de un mundo en evolución, al cual ha dado la capacidad de trascenderse y superarse a sí mismo y por tanto ir de lo menos perfecto a lo más perfecto, que ha sido el hombre".
Y es que el hombre, dice, es por una parte material por lo que, como todos los seres materiales, desciende mediante la evolución de otro ser material, y por otra parte es espiritual, es decir, inteligente y libre, y por consiguiente capaz de trascender la materia.
De hecho, señala, únicamente el ser humano puede dar sentido al enorme esfuerzo creativo de la evolución de los seres vivos, "ya que en su cuerpo expresa y sintetiza, con toda su sabiduría, belleza y perfección, el universo material, y en su espíritu da sentido a la realidad material, en cuanto con su inteligencia descubre la riqueza, la perfección y la belleza, poniéndolas para la alabanza y gloria de Dios Creador y en beneficio de otros seres humanos con los descubrimientos científicos y las invenciones tecnológicas".
Indica así que no importa que el hombre no haya aparecido en el centro del universo o que descienda de otros seres vivos. Esto porque el espíritu trasciende a la materia porque es capaz, entre otras cosas, de pensar en la misma, evaluarla y modificarla.
"Por consiguiente, en el proceso evolutivo de los seres vivos, Dios dio a la materia la capacidad de trascenderse a sí misma y dar así origen a formas de vida cada vez más complejas hasta llegar a los homínidos, dotados de características de extraordinaria complejidad, como la vertebralización, la homeotermia y la bipedia. En cambio, en la formación del hombre, en cuanto ser pensante, autoconsciente y libre, capaz de llevar a cabo actos no materiales, superiores a las capacidades transformadoras de la materia, Dios debió crear en el cuerpo de un homínido un alma espiritual", explica el autor.
Finalmente, en su artículo, que fue publicado originalmente en La Civiltà Cattolica número 3726, y que se encuentra en la edición 54 de Revista Humanitas, Giuseppe De Rosa S.J. señala que con la creación del alma espiritual, el hombre se convierte en imagen de Dios y de esta manera, es Jesucristo el fin del proceso evolutivo, en donde el hombre encuentra su plena y definitiva realización.
Aclara el escritor Giuseppe De Rosa S।J.
Por Francisco Javier Tagle
SANTIAGO DE CHILE, domingo, 7 junio 2009 (ZENIT.org).- "Los hombres son orientados por Cristo hacia el reino de Dios como realización de la existencia humana y todos los seres vivos encuentran en Jesús su dirección y destino", afirma el redactor de la revista italiana "La Civiltà Cattolica", el padre Guiseppe De Rosa S.J., en artículo que reproduce en español el último número de Revista Humanitas de la Pontificia Universidad Católica de Chile (www.humanitas.cl).
"Dios creó el mundo libremente, sin estar condicionado por absolutamente nada, por lo cual el mundo existe como Él lo deseo y lo desea y se mueve de acuerdo con las leyes que Él le dio libremente, siempre sostenido en su ser y su acción por la fuerza creadora de Dios", manifiesta.
La afirmación que hace la fe cristiana con respecto al mundo es que todo cuanto existe, tanto en el campo de la materia como del espíritu, es creado libremente y por amor por Dios. "Por este motivo, también el proceso evolutivo se desarrolla en situación de absoluta dependencia de Dios y bajo su paterna y amorosa providencia".
Según explica el redactor de La Civiltà Católica, "la creación es continua. Dios está siempre presente en el mundo y lo sostiene continuamente en su ser y su obrar con su providencia y su amor. Permite en todo caso que la vida en el mundo se desarrolle de acuerdo con la leyes que Él le dio, por lo cual el creador no sustituye la actividad de las causas naturales, permitiendo en cambio que éstas actúen de acuerdo a su propia naturaleza, recibida de Dios".
De Rosa, por lo tanto, afirma que no existe una oposición entre creación y evolución, puesto que no se trata de evolución o creación, sino de creación y evolución. De esta manera, no estamos obligados a elegir entre una u otra.
"¿Hacia qué fin apunta Dios Creador al guiar el proceso evolutivo?", se pregunta el autor, a lo que responde explicando que "la teología católica aborda esta pregunta diciendo que el objetivo de Dios es la creación de un mundo en evolución, al cual ha dado la capacidad de trascenderse y superarse a sí mismo y por tanto ir de lo menos perfecto a lo más perfecto, que ha sido el hombre".
Y es que el hombre, dice, es por una parte material por lo que, como todos los seres materiales, desciende mediante la evolución de otro ser material, y por otra parte es espiritual, es decir, inteligente y libre, y por consiguiente capaz de trascender la materia.
De hecho, señala, únicamente el ser humano puede dar sentido al enorme esfuerzo creativo de la evolución de los seres vivos, "ya que en su cuerpo expresa y sintetiza, con toda su sabiduría, belleza y perfección, el universo material, y en su espíritu da sentido a la realidad material, en cuanto con su inteligencia descubre la riqueza, la perfección y la belleza, poniéndolas para la alabanza y gloria de Dios Creador y en beneficio de otros seres humanos con los descubrimientos científicos y las invenciones tecnológicas".
Indica así que no importa que el hombre no haya aparecido en el centro del universo o que descienda de otros seres vivos. Esto porque el espíritu trasciende a la materia porque es capaz, entre otras cosas, de pensar en la misma, evaluarla y modificarla.
"Por consiguiente, en el proceso evolutivo de los seres vivos, Dios dio a la materia la capacidad de trascenderse a sí misma y dar así origen a formas de vida cada vez más complejas hasta llegar a los homínidos, dotados de características de extraordinaria complejidad, como la vertebralización, la homeotermia y la bipedia. En cambio, en la formación del hombre, en cuanto ser pensante, autoconsciente y libre, capaz de llevar a cabo actos no materiales, superiores a las capacidades transformadoras de la materia, Dios debió crear en el cuerpo de un homínido un alma espiritual", explica el autor.
Finalmente, en su artículo, que fue publicado originalmente en La Civiltà Cattolica número 3726, y que se encuentra en la edición 54 de Revista Humanitas, Giuseppe De Rosa S.J. señala que con la creación del alma espiritual, el hombre se convierte en imagen de Dios y de esta manera, es Jesucristo el fin del proceso evolutivo, en donde el hombre encuentra su plena y definitiva realización.
Sunday, June 7, 2009
El ser humano lleva en su "genoma" la huella de la Trinidad, explica el Papa
El ser humano lleva en su "genoma" la huella de la Trinidad, explica el Papa
Explica el misterio de Dios Uno y Trino con una palabra: Amor
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 7 junio 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI recurrió este domingo a una analogía sugerida por la biología para explicar que "el ser humano lleva en el propio "genoma" la huella profunda de la Trinidad, de Dios-Amor".
En la solemnidad de la Santísima Trinidad, que celebraba la Iglesia, el pontífice dedicó sus palabras con motivo del Ángelus a meditar y explicar este misterio central del cristianismo, Dios Uno y Trino, que se resume en una sola palabra, "Amor".
Al dirigirse a los miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Santo Padre explicó que, como reveló el mismo Jesús, "Dios es amor no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia".
"Es Creador y Padre misericordioso --aclaró--; es Hijo unigénito, eterna Sabiduría encarnada, muerto y resucitado por nosotros; por último, es Espíritu Santo que todo lo mueve, el cosmos y la historia, hacia la plena recapitulación final".
"Tres personas que son un solo Dios --siguió diciendo--, pues el Padre es amor, el Hijo es amor, el Espíritu es amor. Dios es todo amor y sólo amor, amor purísimo, infinito y eterno", afirmó el Papa hablando desde la ventana de su estudio.
La Trinidad, según Benedicto XVI, "no vive en una espléndida soledad, sino que más bien es fuente inagotable de vida que incesantemente se entrega y comunica".
Para comprender mejor este misterio, el Papa invitó a observar "tanto el macro-universo: nuestra tierra, los planetas, las estrellas, las galaxias; como el micro-universo: las células, los átomos, las partículas elementales".
"En todo lo que existe se encuentra, en cierto sentido, impreso el 'nombre' de la Santísima Trinidad, pues todo el ser hasta las últimas partículas es ser en relación, y de este modo se trasluce el Dios-relación, se trasluce en última instancia el Amor creador", dijo el obispo de Roma.
"Todo procede del amor, tiende al amor, y se mueve empujado por el amor, naturalmente, según diferentes niveles de consciencia y de libertad", subrayó.
"La prueba más fuerte de que estamos hechos a imagen de la Trinidad es ésta --aclaró--: sólo el amor nos hace felices, pues vivimos en relación, y vivimos para amar y para ser amados".
De este modo, el Papa concluyó utilizando una analogía sugerida por la biología, que le permitió decir: "el ser humano lleva en el propio 'genoma' la huella profunda de la Trinidad, de Dios-Amor"।
Comentario personal: Ya en el siglo pasado Teilhard de Chardin, había comentado que el Espíritu Santo interpenetraba toda la materia. Que el Universo era una gran Hostia que reflejaba el Cristo Universal. Añadiríamos, nosotros que el todo el Cosmos es procedencia del Padre/Madre Dios, que en su infinita misericordia de amor y reflejado en el Hijo y en el Espíritu, derrama su amor y sabiduría a los hombres. Y ello es curativo para todo ser vivo, para todo hombre y mujer, en definitiva, de buena voluntad.
Explica el misterio de Dios Uno y Trino con una palabra: Amor
CIUDAD DEL VATICANO, domingo, 7 junio 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI recurrió este domingo a una analogía sugerida por la biología para explicar que "el ser humano lleva en el propio "genoma" la huella profunda de la Trinidad, de Dios-Amor".
En la solemnidad de la Santísima Trinidad, que celebraba la Iglesia, el pontífice dedicó sus palabras con motivo del Ángelus a meditar y explicar este misterio central del cristianismo, Dios Uno y Trino, que se resume en una sola palabra, "Amor".
Al dirigirse a los miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano, el Santo Padre explicó que, como reveló el mismo Jesús, "Dios es amor no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia".
"Es Creador y Padre misericordioso --aclaró--; es Hijo unigénito, eterna Sabiduría encarnada, muerto y resucitado por nosotros; por último, es Espíritu Santo que todo lo mueve, el cosmos y la historia, hacia la plena recapitulación final".
"Tres personas que son un solo Dios --siguió diciendo--, pues el Padre es amor, el Hijo es amor, el Espíritu es amor. Dios es todo amor y sólo amor, amor purísimo, infinito y eterno", afirmó el Papa hablando desde la ventana de su estudio.
La Trinidad, según Benedicto XVI, "no vive en una espléndida soledad, sino que más bien es fuente inagotable de vida que incesantemente se entrega y comunica".
Para comprender mejor este misterio, el Papa invitó a observar "tanto el macro-universo: nuestra tierra, los planetas, las estrellas, las galaxias; como el micro-universo: las células, los átomos, las partículas elementales".
"En todo lo que existe se encuentra, en cierto sentido, impreso el 'nombre' de la Santísima Trinidad, pues todo el ser hasta las últimas partículas es ser en relación, y de este modo se trasluce el Dios-relación, se trasluce en última instancia el Amor creador", dijo el obispo de Roma.
"Todo procede del amor, tiende al amor, y se mueve empujado por el amor, naturalmente, según diferentes niveles de consciencia y de libertad", subrayó.
"La prueba más fuerte de que estamos hechos a imagen de la Trinidad es ésta --aclaró--: sólo el amor nos hace felices, pues vivimos en relación, y vivimos para amar y para ser amados".
De este modo, el Papa concluyó utilizando una analogía sugerida por la biología, que le permitió decir: "el ser humano lleva en el propio 'genoma' la huella profunda de la Trinidad, de Dios-Amor"।
Comentario personal: Ya en el siglo pasado Teilhard de Chardin, había comentado que el Espíritu Santo interpenetraba toda la materia. Que el Universo era una gran Hostia que reflejaba el Cristo Universal. Añadiríamos, nosotros que el todo el Cosmos es procedencia del Padre/Madre Dios, que en su infinita misericordia de amor y reflejado en el Hijo y en el Espíritu, derrama su amor y sabiduría a los hombres. Y ello es curativo para todo ser vivo, para todo hombre y mujer, en definitiva, de buena voluntad.
Saturday, June 6, 2009
El Consejo de Ministros de España aprueba el aborto libre hasta los tres meses y medio de vida. La ley incluye la venta libre de la pildora
El anteproyecto considera matar al nasciturus un derecho de la mujer
El Consejo de Ministros aprueba el aborto libre hasta los tres meses y medio de vida
La ley incluye la medida sobre la venta libre de la pildora del día siguiente en farmacias 14/05/2009 | Sonsoles Calavera.
Acabar con la vida del hijo se presenta como un derecho.
El anteproyecto de Ley del aborto que ha recibido hoy luz verde en el Consejo de ministros abre paso al aborto libre, sin necesidad de acogerse a ningún supuesto, hasta los tres meses y medio, la semana 14, de vida del embrión. Estará permitido hasta la semana 22 en caso de malformaciones del feto y a partir de entonces, si se detectan malformaciones incompatibles con la vida. Estos son los ejes de la reforma, tal como la han preparado los asesores -feministas y abortistas reconocidos- que han trabajado para la elaboración del texto. El proyecto es una inciativa conjunta de los ministerios de Sanidad e Igualdad, elaborada a partir de las recomendaciones del comité de Aído y la subcomisión parlamentaria en la que han participado, por ejemplo, los propietarios de los negocios del aborto.
Toda la reforma está planteada sobre la idea de que acabar con la nueva vida que crece en el seno de la madre es un derecho de la mujer. Se enmarcaría, tal como la presentan, en sus derechos de “salud sexual y reproductiva”, por lo que, como una prestación sanitaria más, deberá estar garantizada para cualquier mujer en el sistema público de salud. Esto contradice la postura que el Tribunal Constitucional fijó en su sentencia de 1985, cuando consideró que el nasciturus era vida digna de protección, por lo que muchos expertos, como el ex vicepresidente del TC, José Gabaldón, consideran que esta reforma es inconstitucional.
Sin conocimiento paterno vía química o quirúrgica
Otra de las reformas que más críticas ha suscitado es la de permitir el aborto sin conocimiento paterno a menores a partir de 16 años. Esta semana, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha anunciado además, la autorización de la venta de la píldora del día después en farmacias, sin límite de edadad y sin receta, que también ha generado un fuerte rechazo. Esta irá incluida en en la llamada “estrategia de salud sexual y reproductiva” que quedará enmarcada también en la nueva legislación sobre el aborto. Una estrategia que insiste en la promoción de anticonceptivos, e incluso fármacos con efecto abortivo como la PDD, para evitar el aumento de embarazos no deseados, a pesar de que esta estrategia ha sido un fracaso desde su implantación, como demuestra el aumento en progresión ascendente, año tras año, de las cifras de aborto, que han sobrepasado ya ampliamente el millón desde que fue despenalizado, llegando a 112.138 abortos oficiales sólo en 2.007.
El Consejo de Ministros aprueba el aborto libre hasta los tres meses y medio de vida
La ley incluye la medida sobre la venta libre de la pildora del día siguiente en farmacias 14/05/2009 | Sonsoles Calavera.
Acabar con la vida del hijo se presenta como un derecho.
El anteproyecto de Ley del aborto que ha recibido hoy luz verde en el Consejo de ministros abre paso al aborto libre, sin necesidad de acogerse a ningún supuesto, hasta los tres meses y medio, la semana 14, de vida del embrión. Estará permitido hasta la semana 22 en caso de malformaciones del feto y a partir de entonces, si se detectan malformaciones incompatibles con la vida. Estos son los ejes de la reforma, tal como la han preparado los asesores -feministas y abortistas reconocidos- que han trabajado para la elaboración del texto. El proyecto es una inciativa conjunta de los ministerios de Sanidad e Igualdad, elaborada a partir de las recomendaciones del comité de Aído y la subcomisión parlamentaria en la que han participado, por ejemplo, los propietarios de los negocios del aborto.
Toda la reforma está planteada sobre la idea de que acabar con la nueva vida que crece en el seno de la madre es un derecho de la mujer. Se enmarcaría, tal como la presentan, en sus derechos de “salud sexual y reproductiva”, por lo que, como una prestación sanitaria más, deberá estar garantizada para cualquier mujer en el sistema público de salud. Esto contradice la postura que el Tribunal Constitucional fijó en su sentencia de 1985, cuando consideró que el nasciturus era vida digna de protección, por lo que muchos expertos, como el ex vicepresidente del TC, José Gabaldón, consideran que esta reforma es inconstitucional.
Sin conocimiento paterno vía química o quirúrgica
Otra de las reformas que más críticas ha suscitado es la de permitir el aborto sin conocimiento paterno a menores a partir de 16 años. Esta semana, la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, ha anunciado además, la autorización de la venta de la píldora del día después en farmacias, sin límite de edadad y sin receta, que también ha generado un fuerte rechazo. Esta irá incluida en en la llamada “estrategia de salud sexual y reproductiva” que quedará enmarcada también en la nueva legislación sobre el aborto. Una estrategia que insiste en la promoción de anticonceptivos, e incluso fármacos con efecto abortivo como la PDD, para evitar el aumento de embarazos no deseados, a pesar de que esta estrategia ha sido un fracaso desde su implantación, como demuestra el aumento en progresión ascendente, año tras año, de las cifras de aborto, que han sobrepasado ya ampliamente el millón desde que fue despenalizado, llegando a 112.138 abortos oficiales sólo en 2.007.
La Iglesia en los Estados Unidos continúa defendiendo la vida
05/06/2009. Observatore Romano
Continúa la campaña del episcopado estadounidense para buscar la modificación de las directivas fijadas por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) con respecto a la investigación de las células embrionarias estaminales.Al mismo tiempo, los obispos de los EE.UU. a través del presidente de la comisión episcopal sobre desarrollo humano y la justicia, monseñor William Francis Murphy, obispo de Rockville Centre, reiteran su llamamiento para que sea sancionada una reforma del sistema sanitario que permita garantizar asistencia al sector más amplio posible de la población, siempre en el respeto de la vida y de su dignidad sin que esto permita, por medio de dicha reforma, financiar con dineros públicos las prácticas abortivas.
Si bien ya ha concluido el término de treinta días previstos para recibir opiniones sobre estas directivas elaboradas por los NIH, el episcopado continúa recogierndo opiniones a través de su sitio y recibió 9.436 comentarios según comunicó Deirdre A. McQuade, del secretario para las actividades a favor de la vida de la conferencia episcopal al Catholic News Service. Donald M. Ralbovsky, de la oficina de comunicación y relaciones públicas de las NIH, ha revelado que en treinta días se recibieron más de 48.000 comentarios sobre las directivas.
Mc.Quade explicó que otros 46.031 comentarios se enviaron a senadores y diputados del Congreso a los cuales se les solicitó de “oponerse al uso de los dólares provenientes de los impuestos para promover la investigación destructiva en las células estaminales o en cualquier otra forma de clonación humana”. Es necesario apoyar por el contrario - dicen los mensajes - “la investigación en las células estaminales adultas, que es éticamente legítima, no dañina y que ya permite ayudar a los pacientes que sufren varias patologías“.
El borrador de las directivas realizado por las NIH dio cumplimiento a la orden ejecutiva emanada del presidente Barack Obama el 9 de marzo pasado con la cual se modificó la disposición precedente, permitiendo así el uso de los fondos federales para la investigación en células estaminales extraídas de los embriones.
Sobre este tema en los días pasados, la conferencia episcopal de Estados Unidos -como informó el Osservatore Romano el 24 de mayo - intervino y calificó a las directivas de las NIH moralmente discutibles además de obsoletas desde el punto de vista científico ya que no tienen en cuenta los recientes progresos científicos que han puesto en evidencia las grandes posibilidades que ofrecen la células estaminales adultas.
A este respecto conviene subrayar que al informar sobre algunas declaraciones e iniciativas recientes del presidente de Estados Unidos, “L’ Osservatore Romano” no ha querido ciertamente expresar un juicio por sus posiciones sobre temas de relevancia ética. En el artículo del 29 de abril acerca de los 100 días de la presidencia de Obama se leía, sin embargo que cualquier iniciativa sobre la investigación en las células estaminales no remueve “los motivos de crítica de frente a formas inaceptables de bioingeniería que se oponen a la identidad humana del embrión“.
Obviamente la Santa Sede y el Osservatore Romano han estado, están y estarán totalmente junto a los obispos estadounidenses en su empeño para favorecer la inviolabilidad de la vida humana en cualquier etapa de su existencia. Otras interpretaciones no tienen fundamento y aún menos aquellas que han querido instrumentalizar los artículos del periódico para hacer aparecer la enseñanza del episcopado de Estados Unidos acerca del mal implícito del aborto como un ejercicio de política sectaria que estaría en contraste con una estrategia diversa de la Santa Sede.
El presidente Obama se mostró disponible al diálogo y los obispos estadounidenses han recogido positivamente esta posibilidad. Pero al hacerlo han ratificado y con plena razón, que en ese diálogo jamás será posible una compromiso sobre la cuestión fundamental del derecho a la
Continúa la campaña del episcopado estadounidense para buscar la modificación de las directivas fijadas por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) con respecto a la investigación de las células embrionarias estaminales.Al mismo tiempo, los obispos de los EE.UU. a través del presidente de la comisión episcopal sobre desarrollo humano y la justicia, monseñor William Francis Murphy, obispo de Rockville Centre, reiteran su llamamiento para que sea sancionada una reforma del sistema sanitario que permita garantizar asistencia al sector más amplio posible de la población, siempre en el respeto de la vida y de su dignidad sin que esto permita, por medio de dicha reforma, financiar con dineros públicos las prácticas abortivas.
Si bien ya ha concluido el término de treinta días previstos para recibir opiniones sobre estas directivas elaboradas por los NIH, el episcopado continúa recogierndo opiniones a través de su sitio y recibió 9.436 comentarios según comunicó Deirdre A. McQuade, del secretario para las actividades a favor de la vida de la conferencia episcopal al Catholic News Service. Donald M. Ralbovsky, de la oficina de comunicación y relaciones públicas de las NIH, ha revelado que en treinta días se recibieron más de 48.000 comentarios sobre las directivas.
Mc.Quade explicó que otros 46.031 comentarios se enviaron a senadores y diputados del Congreso a los cuales se les solicitó de “oponerse al uso de los dólares provenientes de los impuestos para promover la investigación destructiva en las células estaminales o en cualquier otra forma de clonación humana”. Es necesario apoyar por el contrario - dicen los mensajes - “la investigación en las células estaminales adultas, que es éticamente legítima, no dañina y que ya permite ayudar a los pacientes que sufren varias patologías“.
El borrador de las directivas realizado por las NIH dio cumplimiento a la orden ejecutiva emanada del presidente Barack Obama el 9 de marzo pasado con la cual se modificó la disposición precedente, permitiendo así el uso de los fondos federales para la investigación en células estaminales extraídas de los embriones.
Sobre este tema en los días pasados, la conferencia episcopal de Estados Unidos -como informó el Osservatore Romano el 24 de mayo - intervino y calificó a las directivas de las NIH moralmente discutibles además de obsoletas desde el punto de vista científico ya que no tienen en cuenta los recientes progresos científicos que han puesto en evidencia las grandes posibilidades que ofrecen la células estaminales adultas.
A este respecto conviene subrayar que al informar sobre algunas declaraciones e iniciativas recientes del presidente de Estados Unidos, “L’ Osservatore Romano” no ha querido ciertamente expresar un juicio por sus posiciones sobre temas de relevancia ética. En el artículo del 29 de abril acerca de los 100 días de la presidencia de Obama se leía, sin embargo que cualquier iniciativa sobre la investigación en las células estaminales no remueve “los motivos de crítica de frente a formas inaceptables de bioingeniería que se oponen a la identidad humana del embrión“.
Obviamente la Santa Sede y el Osservatore Romano han estado, están y estarán totalmente junto a los obispos estadounidenses en su empeño para favorecer la inviolabilidad de la vida humana en cualquier etapa de su existencia. Otras interpretaciones no tienen fundamento y aún menos aquellas que han querido instrumentalizar los artículos del periódico para hacer aparecer la enseñanza del episcopado de Estados Unidos acerca del mal implícito del aborto como un ejercicio de política sectaria que estaría en contraste con una estrategia diversa de la Santa Sede.
El presidente Obama se mostró disponible al diálogo y los obispos estadounidenses han recogido positivamente esta posibilidad. Pero al hacerlo han ratificado y con plena razón, que en ese diálogo jamás será posible una compromiso sobre la cuestión fundamental del derecho a la
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