CatholicCulture.org informaba el 6 de diciembre de 2011 que la policía de Pakistán ha torturado a un matrimonio cristiano con el objetivo de convertirlos al Islam
Salma Emmanuel y su esposo Rashid Emmanuel fueron torturados por la policía paquistaní durante tres días.
Salma Emmanuel, empleada doméstica, fue acusada falsamente de robar a su patrono.
La policía ha torturado a la mujer cristiana que está embarazada de cinco meses, y la amenazaron con matar a su bebé. Ella se ha rechazado confesar la falsa acusación de robo, y ella ha explicado que fue su fe en Jesús lo que la mantuvo firme.
"Los policías me golpearon sin piedad", agregó su marido, "Un policía se ofreció a retirar los cargos de robo en contra de mí si estábamos dispuestos a renunciar al cristianismo y convertirnos al Islam. Le dije que no importaba lo que pasase, que no íbamos a renunciar a nuestra fe, ni a confesar las falsas imputaciones hechas contra nosotros".
Después de su detención, tanto Salma y Rashid han perdido sus empleos, y es muy posible que Salma pierda su hijo por nacer, “gracias” a la paliza que recibió de la policía en su afán de expandir el Islam entre los "infieles".
NOTAS
http://www.catholicculture.org/news/headlines/index.cfm?storyid=12580
Saturday, January 7, 2012
Policía del Pakistán tortura a matrimonio cristiano
Fiel devoto musulmán asesina joven cristiana por rechazar la conversión al Islam
En Pakistán, Mohammad Arif Gujjar, un creyente muy ferviente del Islam secuestró a punta de pistola a Mariah Bibi, joven cristiana de 18 años de edad en Samundari, Pakistán. El “valiente” y héroe” musulmán iba acompañado de varios amigos musulmanes que arrastraron a Mariah Manisha frente a su madre tras espetarle que era una chica hermosa y que debía convertirse al Islam para poderse casar con él cuando ella iba acompañada de su madre para obtener agua potable. La joven cristiana se negó a aceptar el Islam, pidió ayuda, Mohammad Arif Gujjar se exaltó, le disparó un tiro, la mató al instante y obligó a la madre, Razia Bibi, a huir para salvar su vida.
La diócesis católica de Faisalabad inmediatamente llamó a Mariah Manisha Bibi "mártir de la fe" y lo remitirá al Vaticano para su inclusión en la lista de los mártires.
Bajo el Shari´a, la ley islámica- el valiente musulmán será castigado como máximo a pagar un pequeño monto de dinero para compensar el asesinato de una “infiel”.
NOTAS
http://www.pakistanchristianpost.com/headlinenewsd.php?hnewsid=31
La diócesis católica de Faisalabad inmediatamente llamó a Mariah Manisha Bibi "mártir de la fe" y lo remitirá al Vaticano para su inclusión en la lista de los mártires.
Bajo el Shari´a, la ley islámica- el valiente musulmán será castigado como máximo a pagar un pequeño monto de dinero para compensar el asesinato de una “infiel”.
NOTAS
http://www.pakistanchristianpost.com/headlinenewsd.php?hnewsid=31
Thursday, January 5, 2012
El ranking de la vergüenza: los diez países más crueles con los cristianos

ISLAM Y COMUNISMO, PRINCIPALES ENEMIGOS
La situación para los cristianos ha empeorado este año. La primavera árabe no trae consigo flores mientras el islam y el comunismo siguen a lo suyo.
JAVIER LOZANO 2012-01-05
Los cristianos siguen siendo con diferencia la religión más perseguida del mundo. Así es año tras año. Pero lejos de ir mejorando la situación cada vez es peor. Ya sea en Asia o en África, sus enemigos son los mismos aunque con distintas caretas.
La primavera árabe tan promocionada ha desamparado aún más a los cristianos en el mundo árabe mientras que en el mundo islámico la situación se recrudece, incluido en algunas antiguas repúblicas soviéticas. Y como no, también están los clásicos. Las dictaduras comunistas aparecen en lo más alto. Por décimo año consecutivo Corea del Norte es el país en el que los cristianos lo pasan peor. De aquí a unos años si la situación no cambia, Pyongyang saldrá de la lista puesto que no existirá persecución a los seguidores de Jesús porque simplemente ya no habrá.
La ONG Open Doors, que se dedica a dar voz a los perseguidos, ha publicado el ranking de los países más intolerantes con los cristianos. La situación es crítica en algunos países. Algunos de estos estados llevan años copando esta lista aunque la situación internacional ha provocado algunos cambios.
Estos son los diez primeros países de la lista:
1- Corea del Norte
2- Afganistán
3- Arabia Saudí
4- Somalia
5- Irán
6- Maldivas
7- Uzbekistán
8- Yemen
9- Irak
10- Pakistán
El número 1 de la lista es una vez más Corea del Norte. Pese a su férreo hermetismo el régimen de Pyongyang lleva una conocida política brutal contra los cristianos, fieles casi extinguidos en el país. Allí los obispos llevan décadas desaparecidos. Según los autores del informe se estima que existen entre 50.000 y 70.000 cristianos en campos de trabajo y son considerados enemigos del Estado.
En esta clasificación aparecen, como no, países muy conocidos por su radicalismo religioso. Afganistán sube un puesto y pasa al segundo lugar. Convertirte del islam al cristianismo está penado con la muerte, al igual que en Arabia Saudí que cierra este particular podio. En ambos estados se debe vivir la fe en secreto si se quiere seguir vivo.
Los siguientes en la lista son Somalia e Irán. En el primero de los países las milicias musulmanas están ganando poder y causan el terror entre las comunidades cristianas existentes en un país que vive prácticamente en la anarquía. Mientras tanto, del régimen de los ayatolás, muy presente habitualmente en la prensa, se conoce más sobre la persecución religiosa en el país, incluida la de los musulmanes suníes.
Dos países cuyos nombres pueden sorprender a muchos siguen en esta clasificación son el caso de Maldivas y Uzbekistán. El pequeño archipiélago es un fortín musulmán. Conocido por sus famosos complejos turísticos este país tiene una Constitución que prohíbe profesar cualquier fe que no sea la islámica por lo que no están permitidas las conversiones. Los turistas además están obligados a no compartir sus creencias con los ciudadanos de allí.
En la exrepública soviética apenas hay un 1,3 por ciento de cristianos. La mayoría abrumadora es musulmana y en menor medida proviene del ateismo impuesto por la URSS. El país está en lo alto de esta lista por quinto año consecutivo y tiene una de las dictaduras más brutales de Asia. Las pocas iglesias autorizadas son frecuentemente coaccionadas y registradas y se ha prohibido la circulación de biblias. La mala fama en el exterior del país también ha provocado ataques a las minorías cristianas.
La lista de diez la cierran tres países de gran tradición musulmana. Yemen, que supuestamente participó en la primavera árabe. Irak está en el noveno puesto siendo un país que ha experimentado importantes ataques a iglesias en los últimos tiempos y la cierra Pakistán, donde casos como el de Asia Bibi o el asesinato del ministro de Minorías Religiosas han puesto en el candelero al país por sus leyes radicales, como la de la blasfemia.
Open Doors destaca igualmente los mayores cambios negativos en el ranking. Aquí la primavera árabe no queda muy bien parada puesto que la caída de Mubarak no ha sido nada positiva para los cristianos. Egipto ha pasado del puesto 19 al 15. Del mismo modo, las matanzas en la zona norte de Nigeria, dirigida bajo la sharía, ha disparado a este país africano del 23 al 13, algo que ha ocurrido también con Sudán, que asciende al 16 desde el 35.
Varios países más de la antigua URSS como Tayikistán, Kirguistán, Turkmenistán o por primera vez Kazajistán aparecen entre los cincuenta primeros. La política comunista china y su persecución religiosa le mantiene en el puesto 21 y la violencia hindú y musulmana dejan a India en el 32.
(Lista de los primeros 50 países con mayor persecución)
Monday, January 2, 2012
Dios, tesoro precioso que hay que custodiar en la oración

Benedicto XVI comenta la intercesión de Jesús por el ciego y por Lázaro
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 14 de diciembre de 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos la catequesis que Benedicto XVI ha dirigido a los fieles congregados de Italia y de todas las partes del mundo para la tradicional Audiencia de los miércoles. La catequesis continúa el ciclo de la oración.
* * * * *
Queridos hermanos y hermanas, hoy quisiera reflexionar con vosotros sobre la oración de Jesús vinculada a su prodigiosa acción curativa. En los Evangelios se presentan distintas situaciones en las que Jesús reza frente a la obra benéfica y sanadora de Dios Padre, que actúa a través de Él. Se trata de una oración que, una vez más, manifiesta la relación única de conocimiento y de comunión con el Padre, mientras que Jesús se deja implicar con gran participación humana en el sufrimiento de sus amigos, por ejemplo Lázaro y su familia, o de los muchos pobres y enfermos que Él quiso ayudar concretamente.
Un caso significativo fue la curación del sordomudo (cfr Mc 7,32-37). El relato del evangelista Marco que apenas hemos escuchado, muestra que la acción sanadora de Jesús está conectada con su intensa relación con el prójimo, el enfermo, y con el Padre. La escena del milagro está descrita con atención, de esta manera: “Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en los oídos y con su saliva le tocó la lengua. Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y dijo: Efatá, que significa: 'Ábrete'(7,33-34). Jesús quiere que la curación suceda “aparte, lejos de la multitud”. Esto parece ser no solo para que el milagro se realice sin que la gente se dé cuenta, para evitar que se hagan interpretaciones limitadas o distorsionadas de la persona de Jesús. La elección de llevar al enfermo aparte, hace que, en el momento de la curación, Jesús y el sordomudo se encuentren solos, cercanos, en una relación particular. Con un gesto, el Señor toca los oídos y la lengua del enfermo, o sea los centros específicos de su enfermedad. La intensidad de la atención de Jesús se manifiesta también en los rasgos insólitos de la curación: Emplea sus propios dedos y su propia saliva. También el hecho de que el evangelista nos traslade la palabra original pronunciada por el Señor: Effatà que quiere decir “¡Ábrete!”, evidencia el carácter singular de la escena.
Pero el punto central de este episodio es el hecho de que Jesús en el momento de realizar la curación, busca directamente su relación con el Padre. El relato dice, de hecho, que Él “mirando hacia el cielo, suspiró” (v.34). La atención al enfermo, la atención de Jesús hacia él, están vinculados a una actitud profunda de oración dirigida a Dios. Y el suspiro se describe con un verbo que en el Nuevo Testamento indica la aspiración a algo bueno que todavía falta (cfr Rm 8,23). El conjunto del relato muestra que la implicación humana con el enfermo lleva a Jesús a la oración. Una vez más surge su relación única con el Padre, su identidad de Hijo Unigénito. En Él, a través de su persona, se hace presente la actuación benéfica y sanadora de Dios. No es un caso en el que el comentario conclusivo de la gente, después del milagro, recuerde la valoración de la creación en el inicio del Génesis: “Ha hecho bien todas las cosas” (Mc 7, 37). En la acción sanadora de Jesús, entra de un modo claro la oración, con su mirada hacia el cielo. La fuerza que ha sanado al sordomudo está ciertamente provocada por la compasión hacia él, pero proviene del recurso hacia el Padre. Se encuentran estas dos relaciones: la relación humana de compasión con el hombre, que entra en la relación con Dios, y se convierte así, en curación.
En el relato joánico sobre la resurrección de Lázaro, se testifica esta misma dinámica, con una evidencia todavía mayor (cfr. Jn 11, 1-44). También aquí se entrelazan, por una parte, el vínculo de Jesús con un amigo y con su sufrimiento y, por la otra, la relación filial que Él tiene con el Padre. La participación humana de Jesús en el asunto de Lázaro tiene detalles particulares. Durante todo el relato se recuerda varias veces la amistad con él, así como también con las hermanas Marta y María. Jesús mismo afirma: “Nuestro amigo Lázaro duerme, pero yo voy a despertarlo”(Jn 11,11). El afecto sincero por el amigo está evidenciado también por las hermanas de Lázaro, así como de los judíos (cfr Jn 11,3; 11,36), se manifiesta en la conmoción profunda de Jesús con la vista del dolor de Marta y de María y de todos los amigos de Lázaro y desemboca en el llanto --tan profundamente humano- al acercarse a la tumba: “Jesús, al verla llorar a ella, y también a los judíos que la acompañaban, conmovido y turbado, preguntó: '¿Dónde lo pusieron?'. Le respondieron: 'Ven, Señor, y lo verás'. Y Jesús lloró” (Jn 11, 33-35).
Este vínculo de amistad, la participación y la conmoción de Jesús ante el dolor de los parientes y conocidos de Lázaro, se vincula, en todo el relato, con una continua e intensa relación con el Padre. Desde el principio, el suceso es interpretado por Jesús en relación con su propia identidad y misión y con la glorificación que lo espera. Al recibir la noticia de la enfermedad de Lázaro, de hecho, comenta: “Esta enfermedad no es mortal; es para gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella” (Jn 11,4). También el anuncio de la muerte del amigo es acogido por Jesús con profundo dolor humano, pero siempre con una clara referencia a la relación con Dios y con la misión que Él le ha confiado. Dice: “Lázaro ha muerto, y me alegro por vosotros de no haber estado allí, para que creáis. Vayamos a verlo” (Jn 11, 14-15). El momento de la oración explícita de Jesús al Padre ante la tumba es la conclusión natural de toda la historia, dado el doble registro de la amistad con Lázaro y la relación filial con Dios. También aquí las dos relaciones van unidas. “Padre, te doy gracias porque me has escuchado” (Jn 11 41), es una eucaristía. La frase revela que Jesús no ha dejado ni siquiera un instante la oración de petición por la vida de Lázaro. Esta oración continua ha reforzado, incluso, el vínculo con el amigo, y ha confirmado, al mismo tiempo, la decisión de Jesús de permanecer en comunión con la voluntad del Padre, con su plan de amor, en el que la enfermedad y la muerte de Lázaro son consideradas como momentos en los que se manifiesta la gloria de Dios.
Queridos hermanos y hermanas, leyendo esta narración, cada uno de nosotros está llamado a comprender que, en la oración de petición al Señor, no debemos esperar un cumplimiento inmediato de lo que pedimos, de nuestra voluntad, sino confiarnos sobre todo a la voluntad del Padre, leyendo cada suceso en la perspectiva de su gloria, de su diseño de amor, a menudo misterioso para nuestros ojos. Por esto, en nuestra oración, la petición, la alabanza y la acción de gracias deberían darse unidas, incluso cuando parece que Dios no responda a nuestras esperanzas concretas. El abandonarse en el amor de Dios, que nos precede y nos acompaña siempre, es una de las actitudes fundamentales en nuestro diálogo con Dios. El Catecismo de la Iglesia Católica comenta de esta manera la oración de Jesús en el relato de la resurrección de Lázaro: “Así, apoyada en la acción de gracias, la oración de Jesús nos revela cómo pedir: antes de que lo pedido sea otorgado, Jesús se adhiere a Aquél que da y que se da en sus dones. El Dador es más precioso que el don otorgado, es el 'tesoro', y en Él está el corazón de su Hijo; el don se otorga como 'por añadidura' (cf Mt 6, 21. 33)” (2604). También para nosotros, más allá de lo que Dios nos da cuando le invocamos, el don más grande que nos puede dar es su amistad, su presencia, su amor. Él es el tesoro precioso que hay que pedir y custodiar siempre.
La oración que Jesús pronuncia mientras se retira la piedra que tapa la entrada de la tumba de Lázaro, tiene un resultado singular e inesperado. Él, de hecho, después de haber dado gracias a Dios Padre, añade: “Yo sé que siempre me escuchas, pero lo he dicho por esta gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado” (Jn 11,42). Con su oración, Jesús quiere llevarnos a la fe, a la confianza total en Dios y en su voluntad, y quiere mostrar que este Dios que tanto ha amado al hombre y al mundo, hasta el punto de mandar a su Hijo Unigénito (cfr Jn 3,16), es el Dios de la Vida, el Dios que lleva esperanza y es capaz de darle la vuelta a situaciones humanamente imposibles. La oración confiada de un creyente, por tanto, es un testimonio vivo de esta presencia de Dios en el mundo, de su interés en el hombre, de su acción para llevar a cabo su plan de salvación.
Las dos oraciones de Jesús meditadas ahora y que acompañan la curación del sordomudo y la resurrección de Lázaro, revelan que el profundo vínculo entre el amor a Dios y el amor al prójimo debe entrar también en nuestra oración. En Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, la atención hacia el otro, especialmente si está necesitado o sufre, el conmoverse ante el dolor de una familia amiga, lo llevan a dirigirse al Padre, en esa relación que dirige toda su vida. Pero también al revés: la comunión con el Padre, el diálogo constante con Él, empuja a Jesús a estar atento de un modo único a las situaciones concretas del hombre para llevarle el consuelo y el amor de Dios. La relación con el hombre nos guía hacia la relación con Dios, y la relación con Dios nos guía de nuevo hacia el prójimo.
Queridos hermanos y hermanas, nuestra oración abre la puerta a Dios, que nos enseña a salir constantemente a de nosotros mismos para ser capaces de acercarnos a los demás, especialmente en los momentos de la prueba, para llevarles consuelo, esperanza y luz. Que el Señor nos conceda ser capaces de una oración cada vez más intensa, para reforzar nuestra relación personal con Dios, agrandar nuestro corazón a la necesidad del que está a nuestro lado y sentir la belleza de ser “hijos en el Hijo”, junto a muchos hermanos. ¡Gracias!
[Traducción del original italiano por Carmen Álvarez ©Libreria Editrice Vaticana]
Sunday, January 1, 2012
¿Qué es un embrión humano?
Una respuesta desde la Bioética
ROMA, jueves 15 diciembre 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a los lectores un artículo clarificador de Francisco José Ballesta, de la Facultad de Bioética del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, de Roma, Italia, sobre lo que se entiende por embrión humano y las consecuencias de la reciente sentencia europea acerca de la imposibilidad de patentar productos de la experimentación con embriones.
*****
Por Francisco José Ballesta
El pasado 18 de octubre el Tribunal de Justicia de la Unión Europea emitió una sentencia (en el asunto C34/10) en la que, entre otras cosas, declaraba lo siguiente: “El artículo 6, apartado 2, letra c), de la Directiva 98/44/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 1998, relativa a la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas, debe interpretarse en el sentido de que: Constituye un «embrión humano» todo óvulo humano a partir del estadio de la fecundación, todo óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célula humana madura y todo óvulo humano no fecundado estimulado para dividirse y desarrollarse mediante partenogénesis.”
El centro de la atención recayó inmediatamente sobre las circunstancias que habían causado esta declaración (el conflicto jurídico entre Oliver Brüstle y Greenpeace) y el reconocimiento de la condición de embrión humano a “todo óvulo humano a partir del estadio de la fecundación”, tradicional caballo de batalla en los debates sobre el aborto y las técnicas de reproducción asistida extracorpóreas. Toda la terminología biológica que distingue, desde el punto de vista descriptivo, entre las diferentes etapas del desarrollo embrionario (cigoto, mórula, blastocisto…) tiene exactamente el mismo valor que la que usamos para describir las etapas posteriores en el desarrollo fetal y postnatal (niño, adolescente, adulto…). En todos los casos estamos hablando de un ser humano en diversos momentos de su desarrollo (embrionario, fetal o postnatal). Importante contar con este tipo de declaraciones que resuelven las dudas sobre el asunto de quien todavía pudiera tenerlas después de las confirmaciones que nos da cada día la ciencia.
No menos importante es la afirmación de que también constituye un embrión humano “todo óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célula humana madura y todo óvulo humano no fecundado estimulado para dividirse y desarrollarse mediante partenogénesis”. El óvulo humano es una célula muy especial, que podríamos calificar de “oro biológico”, muy cotizada en los sectores de la reproducción asistida y de la investigación de base sobre la reproducción humana y las primeras etapas del desarrollo. Esta célula tiene la capacidad, entre otras cosas, de reprogramar, hasta cierto punto, el DNA de las células diferenciadas poniéndolo en un estado similar al del DNA del cigoto. Sólo tenemos que acordamos de la oveja Dolly para saber lo que puede llegar a suceder en estos casos (clonación). Esta célula especialísima, tiene también la capacidad de iniciar el desarrollo embrionario sin la presencia de un espermatozoide que la fecunde (partenogénesis). La activación espontánea es rara en el ser humano aunque sucede alguna que otra vez, dando origen a desarrollos embrionarios que se desvían de la normalidad (Simard, 1957. Oliveira, 2004. Weiss, 2006). Existen muchos experimentos de clonación y de activación partenogenética artificial de los óvulos en diversas especies y también de óvulos humanos. La declaración que estamos considerando nos está diciendo que hay que ampliar la extensión del concepto “embrión humano”, con todo lo que ello significa, por lo menos a estas dos situaciones.
¿Qué sucederá en el futuro con muchos otros casos, análogos a los descritos, que son el resultado de los experimentos que se realizan en tantos laboratorios? (Findlay, 2007). ¿Llegaremos a admitir que se trata también de embriones humanos, o de la especie de que se trate en cada caso?
Una cosa es segura: existen muchas fecundaciones defectuosas, así como manipulaciones que dan origen a desarrollos embrionarios iniciales que después se detienen o desvían por causas diversas. Todo parece indicar que mientras este desarrollo es “normal” estaríamos ante un embrión desarrollándose, cuando empieza a manifestarse el desarrollo anormal podríamos hablar de un desarrollo embrionario patológico y, en el caso de una desviación extrema o de la detención del desarrollo, de un embrión que ha dejado de existir.
ROMA, jueves 15 diciembre 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a los lectores un artículo clarificador de Francisco José Ballesta, de la Facultad de Bioética del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, de Roma, Italia, sobre lo que se entiende por embrión humano y las consecuencias de la reciente sentencia europea acerca de la imposibilidad de patentar productos de la experimentación con embriones.
*****
Por Francisco José Ballesta
El pasado 18 de octubre el Tribunal de Justicia de la Unión Europea emitió una sentencia (en el asunto C34/10) en la que, entre otras cosas, declaraba lo siguiente: “El artículo 6, apartado 2, letra c), de la Directiva 98/44/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 1998, relativa a la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas, debe interpretarse en el sentido de que: Constituye un «embrión humano» todo óvulo humano a partir del estadio de la fecundación, todo óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célula humana madura y todo óvulo humano no fecundado estimulado para dividirse y desarrollarse mediante partenogénesis.”
El centro de la atención recayó inmediatamente sobre las circunstancias que habían causado esta declaración (el conflicto jurídico entre Oliver Brüstle y Greenpeace) y el reconocimiento de la condición de embrión humano a “todo óvulo humano a partir del estadio de la fecundación”, tradicional caballo de batalla en los debates sobre el aborto y las técnicas de reproducción asistida extracorpóreas. Toda la terminología biológica que distingue, desde el punto de vista descriptivo, entre las diferentes etapas del desarrollo embrionario (cigoto, mórula, blastocisto…) tiene exactamente el mismo valor que la que usamos para describir las etapas posteriores en el desarrollo fetal y postnatal (niño, adolescente, adulto…). En todos los casos estamos hablando de un ser humano en diversos momentos de su desarrollo (embrionario, fetal o postnatal). Importante contar con este tipo de declaraciones que resuelven las dudas sobre el asunto de quien todavía pudiera tenerlas después de las confirmaciones que nos da cada día la ciencia.
No menos importante es la afirmación de que también constituye un embrión humano “todo óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célula humana madura y todo óvulo humano no fecundado estimulado para dividirse y desarrollarse mediante partenogénesis”. El óvulo humano es una célula muy especial, que podríamos calificar de “oro biológico”, muy cotizada en los sectores de la reproducción asistida y de la investigación de base sobre la reproducción humana y las primeras etapas del desarrollo. Esta célula tiene la capacidad, entre otras cosas, de reprogramar, hasta cierto punto, el DNA de las células diferenciadas poniéndolo en un estado similar al del DNA del cigoto. Sólo tenemos que acordamos de la oveja Dolly para saber lo que puede llegar a suceder en estos casos (clonación). Esta célula especialísima, tiene también la capacidad de iniciar el desarrollo embrionario sin la presencia de un espermatozoide que la fecunde (partenogénesis). La activación espontánea es rara en el ser humano aunque sucede alguna que otra vez, dando origen a desarrollos embrionarios que se desvían de la normalidad (Simard, 1957. Oliveira, 2004. Weiss, 2006). Existen muchos experimentos de clonación y de activación partenogenética artificial de los óvulos en diversas especies y también de óvulos humanos. La declaración que estamos considerando nos está diciendo que hay que ampliar la extensión del concepto “embrión humano”, con todo lo que ello significa, por lo menos a estas dos situaciones.
¿Qué sucederá en el futuro con muchos otros casos, análogos a los descritos, que son el resultado de los experimentos que se realizan en tantos laboratorios? (Findlay, 2007). ¿Llegaremos a admitir que se trata también de embriones humanos, o de la especie de que se trate en cada caso?
Una cosa es segura: existen muchas fecundaciones defectuosas, así como manipulaciones que dan origen a desarrollos embrionarios iniciales que después se detienen o desvían por causas diversas. Todo parece indicar que mientras este desarrollo es “normal” estaríamos ante un embrión desarrollándose, cuando empieza a manifestarse el desarrollo anormal podríamos hablar de un desarrollo embrionario patológico y, en el caso de una desviación extrema o de la detención del desarrollo, de un embrión que ha dejado de existir.
Wednesday, December 28, 2011
El Grito Silencioso. “Los santos Inocentes”
El video nos muestra imágenes de la realización de un aborto. El propio doctor americano Nathanson que fue el principal abortista en Estados Unidos en pasadas décadas, actualmente convertido a la causa: Pro Vida, nos comenta la realidad vergonzosa del aborto y su falacia. Las imágenes son principalmente ecográficas, de tal manera que cuando la punta succionadora de la sonda se acerca a su cuerpecito, el bebé abre la boca y emite el “grito silencioso”, mientras se revuelve agitadamente en el seno materno y su corazón pasa de 140 por minuto a 200. El doctor nos narra los descubrimientos modernos que la Ciencia de la Fetología ha realizado últimamente y que demuestra como el niño siente el dolor que le produce la sonda aspiradora mientras le asesina, ya que su sistema nervioso es capaz ya de transmitirle las sensaciones dolorosas. La última parte del video nos muestra un análisis comparativo de las cifras de aborto realizadas en Estados Unidos y mundiales, cifras equivalentes a las muertes acaecidas en las guerras mundiales.
Thursday, December 22, 2011
Feliz Navidad
Documentación
•Benedicto XVI: Navidad, misterio que conmueve nuestra fe y existencia
--------------------------------------------------------------------------------
Santa Sede
--------------------------------------------------------------------------------
Benedicto XVI: Dios toma nuestra carne para vencer a la muerte
Catequesis del papa en preparación al nacimiento de Jesús, hoy
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 21 diciembre 2011 (ZENIT.org).- En la Audiencia General de esta mañana, desarrollada en el Aula Paulo VI, el santo padre Benedicto XVI se ha encontrado con grupos de peregrinos y fieles venidos de Italia y de varias partes del mundo. El papa ha centrado su discurso en lengua italiana, en el misterio de la Navidad que ya está cerca. Después de haber resumido su catequesis en diversas lenguas, el Santo Padre ha dirigido particulares expresiones de saludo a los grupos de fieles presentes.
La Audiencia General ha concluido con el canto del Pater Noster y la Bendición Apostólica impartida junto a los obispos presentes.
El papa se ha hecho eco del saludo que está estos días en boca de todos: “¡Feliz Navidad! “Verifiquemos que, también en la sociedad actual, el intercambio de los saludos no pierda su profundo valor religioso, y la fiesta no sea absorbida por los aspectos exteriores, que tocan las fibras del corazón”, advirtió Benedicto XVI. Los signos externos, insistió, “son hermosos e importantes, siempre que no nos distraigan, sino que nos ayuden a vivir la Navidad en su verdadero sentido”.
Con la liturgia navideña la Iglesia nos introduce en el gran Misterio de la Encarnación. La Navidad, dijo, “no es un simple aniversario del nacimiento de Jesús; es también esto, pero es más aún, es celebrar un Misterio que ha marcado y continua marcando la historia del hombre”.
E hizo preguntas que cualquiera se hace: ¿cómo es posible que yo viva ahora este evento tan lejano en el tiempo? ¿Cómo puedo participar provechosamente en el nacimiento del Hijo de Dios, ocurrido hace más de dos mil años?
En la Santa Misa de la Noche de Navidad, se repite la respuesta al salmo responsorial: “Hoy ha nacido para nosotros el Salvador”.
Este adverbio de tiempo, subrayó el papa, “hoy”, se utiliza más veces en las celebraciones natalicias y está referido al hecho del nacimiento de Jesús y a la salvación que la Encarnación del Hijo de Dios viene a traer.
“En la Liturgia, tal venida sobrepasa los límites del espacio y del tiempo y se vuelve actual, presente; su efecto perdura, en el transcurrir de los días, de los años y de los siglos. Indicando que Jesús nace 'hoy', la Liturgia no usa una frase sin sentido, sino subraya que esta Navidad incide e impregna toda la historia, sigue siendo una realidad incluso hoy, a la cual podemos acudir precisamente en la liturgia”.
“El Eterno ha entrado en los límites del tiempo y del espacio, para hacer posible 'hoy' el encuentro con Él. Los textos litúrgicos navideños nos ayudan a entender que los eventos de la salvación realizados por Cristo son siempre actuales, interesan a cada hombre y a todos los hombres. Cuando escuchamos o pronunciamos, en las celebraciones litúrgicas, este 'hoy ha nacido para nosotros el Salvador', no estamos utilizando una expresión convencional vacía, sino entendemos que Dios nos ofrece 'hoy, ahora, a mí, a cada uno de nosotros, la posibilidad de reconocerlo y de acogerlo, como hicieron los pastores de Belén, para que Él nazca también en nuestra vida y la renueve, la ilumine, la transforme con su Gracia, con su Presencia”.
Aludió el papa a un segundo aspecto: el evento de Belén debe ser considerado a la luz del Misterio Pascual: el uno y el otro son parte de la única obra redentora de Cristo. “La Encarnación y el nacimiento de Jesús nos invitan a dirigir, desde ya, la mirada sobre su muerte y su resurrección: Navidad y Pascua, ambas son fiestas de la redención”.
cuando la luz y el calor del sol no llegan a despertar a la naturaleza, envuelta por el frío; pero sin embargo, bajo su manto palpita la vida y comienza de nuevo la victoria del sol y del calor.
“En Navidad encontramos la ternura y el amor de Dios que se inclina sobre nuestros límites, sobre nuestras debilidades, sobre nuestros pecados y se abaja hasta nosotros”. “Miremos a la gruta de Belén: Dios se abaja hasta ser acostado en un pesebre, que es ya el preludio del abajamiento en la hora de su pasión. El culmen de la historia del amor entre Dios y el hombre pasa a través del pesebre de Belén y el sepulcro de Jerusalén”.
“Les deseo a todos ustedes y a sus familias, la celebración de una Navidad verdaderamente cristiana, de modo que también los intercambios de saludos en aquel día sean expresión del gozo de saber que Dios está cerca de nosotros y quiere recorrer con nosotros el camino de la vida”.
Leer la catequesis completa en: http://www.zenit.org/article-41170?l=spanish.
Al final de la catequesis, el papa se dirigió a los peregrinos de lengua castellana con estas palabras: “En la sociedad actual, donde por desgracia las fiestas que se avecinan están perdiendo progresivamente su valor religioso, es importante que los signos externos de estos días no nos alejen del significado genuino del misterio que celebramos. A saber: el Verbo de Dios se ha hecho carne y ha puesto su morada entre nosotros. Vivamos, por tanto, con gozo este hecho maravilloso. El Eterno ha entrado en los límites del espacio y el tiempo para hacer posible que hoy nos encontremos con Él. Dios está cerca de cada uno de nosotros y desea que lo descubramos, para que con su luz se disipen las tinieblas que encubren nuestra vida y la humanidad. Vivamos asimismo la Navidad contemplando con fervor el camino del inmenso amor de Dios, que nos atrae hacia Sí a través de la encarnación, pasión, muerte y resurrección de su Hijo. Sobre todo, vivamos este misterio en la Eucaristía, verdadero eje de la Navidad. En ella se hace realmente presente Jesús, Pan bajado del cielo y Cordero sacrificado por nuestra salvación”.
Benedicto XVI saludó “en particular a los grupos venidos de España y de los países latinoamericanos” e invitó “a todos a celebrar una Navidad auténticamente cristiana, con la alegría de saber que el Señor vino al mundo para salvarnos. Él quiere recorrer a nuestro lado el camino de la vida. Al Niño Dios pediré por todos, especialmente por quienes pasan por duras pruebas. Que en estos días santos, la caridad cristiana se muestre singularmente activa con los más necesitados. Para los pobres no puede haber dilación. Feliz Navidad”.
Subscribe to:
Posts (Atom)