Actividad Científica del Dr. Bernardo Ebrí

Los interesados en poder descargar publicaciones médicas científicas del Dr. Bernardo Ebrí Torné, pueden hacer "clic" en

https://www.researchgate.net/profile/Bernardo_Ebri/stats

Para descargar el programa informático para el cálculo de la Edad ósea en niños, guía explicativa como usarlo, sobre la radiografía de mano izquierda, y luego poder predecir la talla adulta del niño (niños de 0,5 años a 20); específicos programas para niños de 0 a 4 años a través de la radiografía de mano y de pie) (En español y lengua inglesa),publicaciones a este respecto, libro sobre Maduración Esquelética etc.,.., introducirse en la siguiente web: www.comz.org/maduracion-osea
Se abrirá el portal al hacer "clic" y allí, se encuentra toda la información, con posibilidad de descarga.
El método esta siendo utilizado por pediatras, radiólogos, de España, Italia, México, Venezuela...
Comentarios en https://sites.google.com/site/doctorbernardoebri/prueba


Salmos 91:4 y 46:1. El amor de Dios

Salmos 91:4 y  46:1. El amor de Dios
"Pues te cubrirá con sus plumas y bajo sus alas hallarás refugio. ¡Su verdad será nuestro escudo y tu baluarte". "Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia"

Friday, July 24, 2009

Dios no es amenaza, es amor; explica el Papa en la catedral de Aosta


Pronuncia una homilía sin papeles al presidir las vísperas sobre el poder auténtico
AOSTA, viernes, 24 julio 2009 (ZENIT.org).- Benedicto XVI recogió esta tarde en la catedral de Aosta los miedos ante Dios que con frecuencia atenazan hoy al ser humano, explicando que en realidad en su omnipotencia se encuentra el amor que nunca abandona.
Dado que no puede escribir, a causa de su fractura de la muñeca, el Papa pronunció una homilía sin papeles en la catedral de esta ciudad de los Alpes, que se encuentra a 20 kilómetros de la localidad de Les Combes, donde
transcurre sus vacaciones
Sus palabras se convirtieron en el momento culminante de las vísperas que presidió junto a unos cuatrocientos sacerdotes, religiosos y religiosas, y representantes laicos las parroquias de la diócesis.
Comentando un pasaje de la carta de san Pablo a los Romanos, el Papa explicó cómo Dios es la brújula de la vida, personal y comunitaria, pero al mismo tiempo se hizo portavoz de los miedos de contemporáneos ante su poder.
"Es verdad que nos sentimos como amenazados por la omnipotencia --reconoció--, parece limitar nuestra libertad, parece un peso demasiado fuerte".
"Pero tenemos que aprender que la omnipotencia de Dios no es un poder arbitrario, pues Dios es el Bien, es la Verdad y, por ello, Dios lo puede todo. No puede actuar contra el bien, no puede actuar contra la verdad, no puede actuar contra el amor y contra la libertad, pues él mismo es el Bien, es el Amor y la verdadera Libertad", aclaró .
"Y por ello todo lo que hace no puede ir contra la verdad, el amor y la libertad", subrayó. "Dios es el custodio de nuestra libertad, del amor, de la verdad".
No es un ojo malévolo
"Este ojo que nos mira no es un ojo malévolo, que nos vigila, sino la presencia de un amor que nunca nos abandona, y que nos da la certeza de que es bueno ser, es bueno vivir. Es el ojo del amor que nos da el aire para vivir".
"La cumbre de la potencia de Dios es la misericordia y el perdón", explicó, reconociendo que "hoy, en nuestro concepto mundial de poder, pensamos que tiene el poder quien tiene propiedades, quien tiene algo que decir en economía, quien dispone de capitales para influir en el mundo del mercado; quien dispone del poder militar, quien puede amenazar".
Constató que la famosa pregunta que hizo Stalin, "¿cuántos ejércitos tiene el Papa?", "sigue caracterizando la idea de poder que tienen los medios de comunicación: el poder lo tiene quien puede ser peligroso, quien puede amenazar, destruir..."."Pero la Revelación nos dice que no es así --aclaró--. El verdadero poder es Gracia y Misericordia. En la Misericordia, Dios demuestra el verdadero poder".
"Dios ha sufrido y en el Hijo sufre con nosotros y esta es la última cumbre de su poder, que es capaz de sufrir con nosotros y de este modo demuestra el verdadero poder divino. Quería sufrir con nosotros y por nosotros, y en nuestros sufrimientos nunca nos ha dejado solos. Dios, en su hijo, ha sufrido, se ha acercado a nuestros sufrimientos".
La evangelización, explicó, "consiste precisamente en el hecho de que el Dios alejado se acerca, que Dios ya no está lejos, sino cerca".
Por último, el Papa constató el hambre de Dios que existe en el corazón del hombre y exclamó: "¡cuánta hambre existe en la tierra!".
"Hambre de pan en tantas partes del mundo", "hambre de justicia, hambre de amor". Por eso concluyó con esta imploración espontánea a Dios: "sacia nuestra hambre con la Verdad de tu Amor".
Bromas sobre su fractura
Al final de las vísperas, mientras llovía en el exterior de la catedral, el Papa saludó a los presentes, bromeando sobre su fractura de muñeca, para desearles felices vacaciones "sin accidentes para vosotros".
Más de veinte mil fieles habían recibido al Papa en Aosta, quien recorrió las calles de la ciudad en un auto descubierto desde el Arco de Augusto hasta la catedral.

Claves para alimentar la salud bucodental

La llegada del verano conlleva cambios en nuestros hábitos alimentarios, nuestro estilo de vida, nuestro modo de vestir… en general, durante los meses estivales todos nos relajamos y modificamos ciertas costumbres óptimas para nuestra salud, como por ejemplo acudir al odontólogo o mantener una correcta alimentación, que además de aportarnos todos los nutrientes necesarios para hacer frente al calor, cuide de nuestra salud buco dental. Clínicas Vital Dent nos ofrece una serie de consejos para disfrutar del verano sin descuidar la salud de nuestra boca:
1. Cuidar nuestra boca es el primer paso para tener una buena salud y una sonrisa bonita. Buenos hábitos alimentarios, cepillarse los dientes siempre que tomemos algún alimento, utilizar el hilo dental y acudir regularmente al dentista, son aspectos que no debemos olvidar en ninguna estación del año.
2. Nuestra alimentación es un factor clave en la formación de caries. Los hidratos de carbono, de manera especial, los utilizan las bacterias para atacar nuestro esmalte y formar caries en nuestros dientes.
3. Hay ciertos alimentos que por sus características pasan más tiempo dentro de nuestra boca lo que implica un mayor contacto con los dientes durante un tiempo más prolongado. Esto se traduce en que los ácidos disponen también de más tiempo para dañar nuestro esmalte dental. Esto ocurre por ejemplo con las galletas o con las patatas fritas, con lo que debemos ser escrupulosos con nuestra limpieza después de ingerir este tipo de alimentos.
4. Todos aquellos alimentos que contienen almidón, como el pan, el arroz, los cereales, las patatas, los bizcochos o los caramelos, pueden producir los ácidos que a posteriori atacarán nuestros dientes. Con lo que es fundamental una correcta limpieza después de ingerirlos.
5. Durante el verano son muy frecuentes los traumatismos dentales debido a que es una época donde los niños practican más deporte al aire libre. En caso de traumatismo total es posible reimplantar el diente si se acude al odontólogo en un cortísimo espacio de tiempo. De la misma manera, si el traumatismo es parcial y podemos recuperar el fragmento roto, el profesional puede reconstruirlo en la clínica.
6. En verano es habitual tomar alimentos y bebidas frías para hacer frente al calor. Sin embargo, este tipo de productos incrementa la sensibilidad dental en aquellas personas que padecen esta molestia relacionada con la retracción de las encías, la caries no tratada a tiempo o malos hábitos en la limpieza buco dental.
7. Otro aspecto a tener en cuenta respecto a los niños es la necesidad de no alterar en exceso sus horas de comida ya que desórdenes alimentarios pueden incrementar en los niños el riesgo de sufrir caries. Esto es debido, entre otras cosas, a que ese desorden implica en multitud de ocasiones la ingesta de alimentos ricos en azúcares en sustitución de otros alimentos más saludables.
8. A pesar del calor, los padres no deben dejar que los niños más pequeños se duerman con el biberón para refrescarse, ya que puede provocar en el niño la denominada caries del biberón que afecta de manera muy negativa a los dientes superiores del niño. El niño debe estar correctamente hidratado a lo largo de todo el día pero sin descuidar su buena salud buco dental.
9. Las personas adultas y a pesar del calor, tampoco deben abusar constantemente de los refrescos que contienen azúcar ya que el riesgo de padecer caries aumenta considerablemente.
10. Asimismo durante el verano comemos en general de forma más desorganizada debido a que realizamos más actividad al aire libre y eso conlleva cambiar de hábitos. Sin embargo, no debemos abusar de los alimentos ricos en azúcar ni de cepillarnos los dientes después de cada comida ya que así evitaremos que los ácidos ataquen nuestro esmalte provocándonos caries.

Monday, July 20, 2009

Comenzar y concluir la lectura de la Biblia orando

Diez sugerencias a los católicos de Estados UnidosWASHINGTON, lunes, 20 de julio de 2009 (ZENIT.org).- Para leer la Biblia deberíamos comenzar con una oración para abrir nuestro corazón y nuestra mente a la Palabra de Dios y terminar "con una oración para que esta Palabra dé fruto en nuestra vida, ayudándonos a ser personas mas santas y más fieles".
Comenzar y terminar de leer la Biblia orando es una de las diez sugerencias para hacer fructífera la lectura de la Biblia para los católicos ofrecidas por Mary Elizabeth Sperry, directora asociada para el uso de la New American Bible en la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB). Las sugerencias de Sperry, disponibles en el portal de Internet http://www.usccb.org/mr/mediatalk/bible_catholics_sp.shtml incluyen el saber qué es la Biblia y qué no es.
"La Biblia es el relato de la relación de Dios con el pueblo que Él ha llamado para sí. No está escrita para ser leída como un libro de historia, ni de ciencia, ni como un manifiesto político", escribe Sperry.
También menciona la importancia del contexto, por ejemplo cómo se relacionan el Antiguo y el Nuevo Testamento y cómo la Biblia se debe leer dentro de la tradición de la Iglesia y en la comunidad de los creyentes. Las diez sugerencia de Sperry son:
1. Leer la Biblia sí es para los católicos. La Iglesia alienta a los católicos a que hagan la lectura de la Biblia parte de su vida diaria de oración. Al leer estas palabras inspiradas, las personas profundizan en su relación con Dios y llegan a entender su lugar en la comunidad de aquellos que Dios ha llamado para sí.
2. Orar al principio y al final. Leer la Biblia no es como leer una novela o un libro de historia. Deberíamos comenzar con una oración pidiendo al Espíritu Santo que abra nuestro corazón y nuestra mente a la Palabra de Dios. La lectura de la Sagrada Escritura debería terminar también con una oración para que esta Palabra dé fruto en nuestra vida, ayudándonos a ser personas más santas y más fieles.
3. ¡Entérese de toda la historia! Al escoger una Biblia, busque una edición católica. La edición católica incluye la lista completa de los libros que la Iglesia considera sagrados, así como introducciones y notas para comprender el texto. Toda edición católica incluye una nota de imprimatur en el reverso de la página del título. El imprimatur indica que el libro está libre de errores doctrinales según la enseñanza católica.
4. La Biblia no es un libro; es una biblioteca. La Biblia es una colección de 73 libros escritos en el curso de muchos siglos. Los libros incluyen historia de los reyes, profecías, poesía, cartas que retan a nuevas comunidades de creyentes en dificultades, y relatos de la predicación y la pasión de Jesús transmitida por parte de los creyentes. El conocimiento del género literario del libro que se está leyendo le ayudará a entender las herramientas literarias que usa el autor y el significado que éste trata de transmitir.
5. Sepa qué es la Biblia -y también lo que no es. La Biblia es el relato de la relación de Dios con el pueblo que Él ha escogido para sí. No está escrita para ser leída como un libro de historia, ni de ciencia, ni como un manifiesto político. En la Biblia, Dios nos enseña aquellas verdades que necesitamos para el bien de nuestra salvación.
6. La suma es mayor que las partes. Lea la Biblia en su contexto. Lo que sucede antes y después-incluso en otros libros-nos ayuda a entender el verdadero significado del texto.
7. Lo antiguo tiene relación con lo nuevo. El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento se iluminan el uno al otro. Aunque leamos el Antiguo Testamento a la luz de la muerte y resurrección de Cristo, éste tiene también su valor propio. Juntos, estos testamentos nos ayudan a entender el plan de Dios para la humanidad.
8. No están leyendo solos. Al leer y reflexionar sobre la Sagrada Escritura, los católicos se unen a aquellos hombres y mujeres fieles que han tomado en serio la Palabra de Dios y la han puesto en práctica en su vida. Leemos la Biblia en la tradición de la Iglesia para beneficiarnos de la santidad y sabiduría de todos los fieles.
9. ¿Qué me está diciendo Dios? La Biblia no se dirige sólo a gente que murió hace mucho tiempo en un lugar lejano. También se dirige a cada uno de nosotros en sus propias circunstancias. Cuando leemos, debemos entender lo que dice el texto y cómo han entendido los fieles su significado en el pasado. A la luz de este entendimiento, entonces nos preguntamos: ¿qué me dice Dios a mí?
10. Leer no es suficiente. Si la Sagrada Escritura se queda sólo en palabras en una página, nuestra tarea no ha terminado. Necesitamos meditar sobre el mensaje y ponerlo en práctica en nuestra vida. Sólo entonces puede la Palabra ser "viva y eficaz" (Hebreos 4:12).

El laicismo contra la libertad religiosa

El artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, fechada en París en diciembre de 1948, recoge una formulación sobre la que se sustenta la Organización de Naciones Unidas (ONU), al afirmar que “toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual o colectivamente; tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”.
En el momento de votar la declaración de 1948 se abstuvieron ocho Estados, según explican las profesoras italianas Rocella y Scaraffia en su obra Contra el cristianismo. La ONU y la Unión Europea como nueva ideología (Ed. Cristiandad). Los Estados abstencionistas fueron Arabia Saudí, Unión Sudafricana, Unión Soviética, Yugoslavia (ahora troceada), Checoslovaquia (ídem), Bielorrusia, Ucrania y Polonia, mientras que China comunista no estaba todavía admitida en la ONU.
En los últimos tiempos hemos asistitido a un cúmulo de atentados contra la libertad religiosa, específicamente contra la religión católica y sus fieles, denunciados por el Observatorio para la Libertad Religiosa y de Conciencia. Por citar sólo algunos, han sido asesinados en pocos meses dos sacerdotes que trabajaban en Cuba -ambos españoles-, y cuatro cristianos en Iraq, un país donde la persecución de cristianos se ha convertido en caza mayor.
Por otra parte, varios sacerdotes y fieles han estado a punto de morir abrasados en un ataque de cócteles molotov contra la parroquia provisional de Santa Genoveva Torres, en Majadahonda (Madrid, España). Los artefactos “estaban colocados para hacer daño, la idea era quemar el templo. Es un prefabricado y es fácil que arda”, ha manifestado el párroco, David Benítez.
El hecho, que podía haber sido una catástrofe, ha traído a la memoria la quema de conventos e iglesias en el ambiente cada vez más anticlerical de la España de 1931, y permite reflexionar sobre un hecho evidente: estas cosas no suceden por generación espontánea. Se crea el caldo de cultivo adecuado, se forjan las mentes en la animadversión hacia la Iglesia, comienzan las agresiones verbales, continúan los vandalismos y, finalmente, llegan los atentados. Alguien conocía lo que se estaba preparando, un acto en toda regla contra un derecho humano fundamental, el “derecho a la libertad religiosa” al que se ha referido en su última encíclica Benedicto XVI.
En efecto, en la encíclica Caritas in veritate, relativa al progreso de las personas y de las naciones, el Papa denuncia la violencia del terrorismo fundamentalista -”hoy se mata frecuentemente en el nombre sagrado de Dios, como muchas veces ha manifestado y deplorado públicamente mi predecesor Juan Pablo II y yo mismo”-, pero añade que, “además del fanatismo religioso que impide el ejercicio del derecho a la libertad de religión en algunos ambientes, también la promoción programada de la indiferencia religiosa o del ateísmo práctico por parte de muchos países contrasta con las necesidades del desarrollo de los pueblos, sustrayéndoles bienes espirituales y humanos. Dios es el garante del verdadero desarrollo del hombre en cuanto, habiéndolo creado a su imagen, funda también su dignidad trascendente y alimenta su anhelo constitutivo de «ser más»”. Si se olvida deliberadamente este hecho, es decir, “cuando el Estado promueve, enseña, o incluso impone formas de ateísmo práctico -añade el Papa-, priva a sus ciudadanos de la fuerza moral y espiritual indispensable para comprometerse en el desarrollo humano integral, y les impide avanzar con renovado dinamismo en su compromiso en favor de una respuesta humana más generosa al amor divino.Y también se da el caso de que países económicamente desarrollados o emergentes exporten a los países pobres, en el contexto de sus relaciones culturales, comerciales y políticas, esta visión restringida de la persona y su destino. Éste es el daño que el « superdesarrollo» produce al desarrollo auténtico, cuando va acompañado por el «subdesarrollo moral»”. (n. 29).
El Papa sintetiza de este modo los retrocesos que provoca el laicismo. Pero avancemos un paso más. En el n. 56, bastantes páginas más adelante, Benedicto XVI vuelve a defender la libertad religiosa, y reivindica a Dios en la cosa pública: “La religión cristiana y las otras religiones pueden contribuir al desarrollo solamente si Dios tiene un lugar en la esfera pública, con específica referencia a la dimensión cultural, social, económica y, en particular, política. La doctrina social de la Iglesia ha nacido para reivindicar esa ‘carta de ciudadanía’ de la religión cristiana”.
En su discurso, el Papa alemán llega a afirmar algo que suena a profético, y que tiene su base ya en las persecuciones de la antigua Roma. Dice Benedicto XVI: “La negación del derecho a profesar públicamente la propia religión y a trabajar para que las verdades de la fe inspiren también la vida pública, tiene consecuencias negativas sobre el verdadero desarrollo. La exclusión de la religión del ámbito público, así como, el fundamentalismo religioso por otro lado, impiden el encuentro entre las personas y su colaboración para el progreso de la humanidad. La vida pública se empobrece de motivaciones y la política adquiere un aspecto opresor y agresivo. Se corre el riesgo de que no se respeten los derechos humanos, bien porque se les priva de su fundamento trascendente, bien porque no se reconoce la libertad personal”.
El respeto y la defensa de los derechos humanos, y concretamente de la libertad religiosa, exige que el Estado español persiga y detenga a los culpables del intento de atentado en Majadahonda, y presione al Gobierno cubano para que se investigue y ponga a disposición de la Justicia a los autores de la muerte del sacerdote español Mariano Arroyo Murillo. Estas serán pruebas fehacientes de que, a pesar de comentarios altisonantes, como los que ha efectuado recientemente el ministro de Justicia, el Gobierno desea hacer respetar los derechos humanos. Quizá sea mucho esperar de él… ¿O no?

Tuesday, July 14, 2009

No se lo digas a mamá

No se lo digas a mamá > > > DIARIO DE SEVILLA > 21/03/09 > Mariló Montero
Me gustaría saber la identidad de los nueve expertos en los que la > ministra Bibiana Aído se escuda para defender que una niña de dieciséis > años puede abortar sin consultar con sus padres. Me gustaría saber de qué > son expertos y si son padres y madres. Me gustaría saber en qué se > fundamentan para decir que dejar tan dramática decisión en manos de una > adolescente aterrada es lo mejor para ella. Me gustaría saber si se han > parado a pensar que esa criatura, tras mantener una relación sexual > precipitada, va a empezar a sufrir lo que la literatura científica ya ha > diagnosticado ante un aborto. > > El síndrome de aborto reúne quince síntomas psicológicos que van desde > la angustia al sentimiento de culpabilidad, la ansiedad, los terrores > nocturnos, la depresión, los trastornos de alimentación o de la vida > sexual. Síntomas que pueden llegar a aparecer, dicen los psicólogos de la > Asociación de Víctimas del Aborto, incluso años después de haber abortado. > Me gustaría saber con qué valor lanza la joven ministra Aído, con una > sonrisa, como quien anuncia un anticonceptivo novedoso, que una niña de > dieciséis años está tan capacitada para abortar como para casarse. > > Una niña de dieciséis años no está capacitada para abortar ni para > casarse, por mucho que se esté normalizando lo que son parches en la vida. > Una cosa es que lo haga y otra bien distinta la sacudida que la vida le da > a una adolescente casada, quien sale adelante gracias a los apoyos de la > familia. Me gustaría saber quién le va a informar a una adolescente de > dieciséis años de que si se queda preñada puede abortar sin decírselo a > los padres y también en quién se va a apoyar ante semejante circunstancia. > ¿En la mamá-administración, o en su mejor amiga, con la que intercambia > los vaqueros e inventa en su habitación coreografías de Beyoncé? Me > gustaría saber si esos expertos conocen lo que es ser padres y las > complicaciones a las que nos enfrentamos para conquistar la confianza de > nuestros hijos en la difícil adolescencia. > > Me gustaría saber el protocolo de actuación que se llevará a cabo > cuando una niña de dieciséis años acuda al centro para abortar y cómo será > tratada. Me gustaría saber qué pretenden con esta propuesta de ley, que > autoriza a que se rompa la confianza entre hijos y padres. Y me gustaría > saber qué se pretende de los padres el día que nuestra hija decidiera > abortar en soledad. ¿La recibimos con un aplauso? ¿Le damos sopa caliente? > ¿Le preguntamos si llegó a ponerle nombre? ¿O quién habría sido el padre? > ¿Debemos obviar el tema, o celebrarlo con una barbacoa? ¿Trae esas > instrucciones la nueva reforma de la ley del aborto? Una cuestión más: > ¿meterán en la cárcel a una madre que le discuta esa decisión a su hija > adolescente? O es la ley del "no se lo digas a mamá porque no la > necesitas". Señorita Aído, me gustaría saber si mi hija ha abortado sola. > Porque soy su madre. > Si estás en contra de > la ley que prepara el actual gobierno, difunde este artículo. En caso > contrario, disculpa. Gracias.

Sunday, July 12, 2009

Entrevista con el director de "Hispanidad":Eulogio López: "No existen crisis económicas sino crisis morales"


MADRID, domingo, 12 de julio de 2009 (ZENIT.org).- La encíclica "Caritas in veritate" enseña a políticos, empresarios, economistas y sindicalistas que toda crisis económica esconde una crisis moral, asegura el director de Hispanidad (http://www.hispanidad.com/).
Eulogio López, desde esa publicación, una de las pioneras del mundo hispano desde la popularización de Internet, no sólo ofrece información confidencial económica, sumamente requerida y citada, sino que se ha convertido además en un punto de referencia sobre ética en la vida pública.
En esta entrevista concedida a ZENIT ilustra algunas de las sorpresas que depara a sus lectores la tercera encíclica de Benedicto XVI.
--Usted dirige una publicación leída, ante todo, por empresarios, economistas, y sin duda también sindicalistas. ¿Tiene algo que decirles esta encíclica?
--Eulogio López: Todo, quizás demasiado. "Caritas in veritate" es una encíclica muy original... porque va al origen de las cosas, profunda. Sólo le achaco que resulta un poco desordenada, quizás por demasiado amplia. ¿Su principal virtud? En mi opinión, que enlaza algo que el empresario, el banquero o el sindicalista no huelen sino en la lejanía del tópico: que caridad es amor, que amor es solidaridad y que solidaridad es justicia social. Estamos hablando de lo mismo con distintos nombres. Lo diré de otro modo: con el mismo corazón con el que amamos a nuestros hijos amamos a la colectividad, el bien común o, como dirían los franceses, siempre tan cartesianos, la cuestión social. El bien común, uno de los cuatro principios no negociables de Benedicto XVI, no es más que otro tipo de mor, de caridad, es decir, de donación y de entrega de uno mismo. Y sin ese amor, no hay política económica que valga.
En este sentido, una de las originalidades de la encíclica es la gratuidad. Benedicto XVI formula (punto 38) afirmaciones tan sorprendentes como éstas: "Sin la gratuidad no se alcanza ni siquiera la justicia", o "la actividad económica no puede prescindir de la gratuidad", además de apuntar a otro de los tópicos más habituales en el universo financiero: "La gratuidad no se puede dejar en manos del Estado".
--Como usted dice, la encíclica introduce la "caridad" como categoría de la doctrina social. Hasta ahora parecía que este papel le correspondía a la justicia, mientras que la caridad quedaba como algo circunscrito a la opción personal, privada, sobre todo para solucionar las descompensaciones propias de todo sistema social. La "caridad", entendida como la entiende el Papa, ¿puede entrar en el diccionario de los economistas?
--Eulogio López: Es difícil, pero para eso se ha escrito esta encíclica. Los economistas se suelen quedar en el "do ut des", lo que el Papa llama justicia conmutativa, meramente contractual. La encíclica dice que hay que llegar a la justicia distributiva --por decirlo así una vez conseguido el beneficio por métodos legales, repartir entre los más necesitados-- pero da un sorprendente paso más: la gratuidad. Pues mire usted, eso es lo que las empresas llaman, con la boca pequeña, todo hay que decirlo, responsabilidad social corporativa. El fundador de El Corte Inglés, Ramón Areces, lo explicaba a su manera: "Tengo el deber de devolver a la sociedad algo de lo que la sociedad me ha dado".
--El Papa afirma que la crisis demográfica acaba provocando una crisis económica. ¿Cree que los profesores de economía firmarían esta afirmación?
--Eulogio López: Y se lo ha recordado al abortista Barack Obama, durante su entrevista de este viernes. El Papa plantea una y otra vez, la relación entre aborto y economía --especialmente en los números 15 y 28--, algo que los empresarios no suelen ni oler, con dos conclusiones. Sin el derecho a la vida, el resto de derechos humanos, incluidos los económicos, resultan imposibles, porque si no se respeta la vida no pueden desarrollarse. Segunda conclusión: todas las crisis económicas son crisis demográficas: Occidente no está dejando de ser el motor del desarrollo económico del mundo porque haya perdido el tren tecnológico, sino porque no tiene hijos. Tener hijos es un precepto moral pero también una ley económica. Sin hijos no hay personas, no hay contribuyentes que soporten el Estado de Bienestar. Es la tautología de que si no hay vitalidad las sociedades mueren. Por tanto, el aborto y el conjunto de políticas antinatalistas son las termitas de una economía sana.
Las mucha líneas que el Papa dedica al derecho a la vida resultan de lo más pertinente en una encíclica "económica". Todas las crisis económicas son crisis demográficas y crisis de la familia, que constituye una célula de resistencia a la opresión y el gran dique de contención frente a la pobreza. Un Estado que no mima a la familia se labra su propia ruina. O lo que es lo mismo: lo que dice el Papa es que no existen crisis económicas sino crisis morales, crisis de egoísmo. El aborto no es sino puro egoísmo, pura comodidad, puro aburguesamiento. Y el llamado control de la natalidad es la supresión de todo tipo de autocontrol de uno mismo.
--El Papa habla varias veces de "democracia económica", al hablar del papel de los consumidores. ¿Nuevos protagonistas de la doctrina social?
--Eulogio López: Sí. La frase más famosa en la "city" financiera occidental durante la última década ha sido aquella de "hay que crear valor para el accionista", un tópico que provoca muchos chistes y muchas maldades entre los periodistas especializados en economía. La historia es ésta: Juan Pablo II recuerda que no, que la empresa también trabaja para sus empleados porque el trabajo no es otro factor más de la producción sino, como recuerda el Papa Wojtyla, es "un factor humano". Pero el Papa polaco añadía un punto más: también hay que generar valor para el consumidor, para el público, o sea, el cliente, verdadero elemento constitutivo de la empresa. Pues bien, ahora llega Benedicto XVI y nos sorprende con otro añadido: la empresa también debe velar por los intereses del proveedor (número 40). En efecto, también forman parte de la empresa. Y la mención de este nuevo elemento no puede resultar más pertinente, porque el entramado oligopolístico de las multinacionales sobrevive gracias a dos prácticas lamentables: apretarles las clavijas a sus plantillas y apretárselas al proveedor (cuando no añaden el engaño la consumidor). En eso basan muchas grandes empresas sus mejoras de productividad.
--¿Qué hace falta para que esta encíclica llegue --hoy es mucho pedir a la gente que lea--, a los líderes económicos y políticos?
--Eulogio López: Que la lean claro. Sorprendido me he quedado cuando el presidente norteamericano ha comentado que la leería en su viaje Roma-Ghana. Para mí que no le va dar tiempo. Esta encíclica no se puede leer en diagonal. Cuando los empresarios --ojo, y los políticos-- se den cuenta --¿se darán cuenta?-- de lo que realmente predica Benedicto XVI se echarían a temblar. Lo que les está diciendo es que no basta la solidaridad --que, además, practican con el dinero de los demás-- sino que hay que llegar a la gratuidad y que, cuando lo hagan, deberán repetir las palabras de Cristo: "siervos inútiles somos, los que teníamos que hacer, eso hicimos".
--El Papa habla de especulación financiera...
--Eulogio López: Menos mal, porque es el término tabú desde que estallara la crisis económica, hace ahora dos años, en agosto de 2007. Durante ese tiempo, las bolsas de valores han perdido 22 billones (billón europeo, es decir, doce ceros) a causa de dos egoísmos. El de la especulación y el del apalancamiento, es decir, el excesivo endeudamiento o vivir por encima de nuestras posibilidades, especialmente los ricos que, en el siglo XXI, no son los que tienen más ahorros sino los que tienen más poder, es decir, más capacidad de endeudamiento, de apalancamiento. El Papa resucita un término que ningún bróker quiere citar --especulación-- unido a otro cuya misma existencia todo intermediario financiero se niega a dimitir: economía real.
Lo explicaré de otro modo: la crisis de las subprimes no tiene nada que ver con las subprimes, o hipotecas otorgadas a quienes no poseían avales suficientes, a cambio de un mayor coste. ¿De verdad cree alguien que el actual cataclismo que sufrimos, auténtica crisis económica permanente, podía provenir del crédito más seguro que existe, el crédito con garantía real, a particulares, que son los que mejor pagan, en un país como Estados Unidos, no en los demás, por ejemplo, no en Europa, donde la banca está más controlada? No hombre no. La actual crisis llegó por la paquetización, o titulización --pura especulación financiera-- sobre esas hipotecas basuras, convertidas en activos financieros totalmente ajenos al bien común, es decir, a ofrecer dinero a quien, de otra forma, no podría comprarse una casa.
Esos títulos valores montados sobre las subprimes en nada beneficiaban al prestatario, sólo al prestamista, que cobraba menos pero cobraba antes y al intermediario, que especulaba con esa deuda-basura montada sobre una hipoteca basura. En suma, el que ha provocado la crisis es el especulador de Wall Street y de otras plazas financieras del mundo, con los bancos de inversión a la cabeza. Al final, esa especulación financiera, desconectada de la economía real ha acabado por destrozar la economía real... una vez más. Y lo grave es que, en dos años, todo lo que se les ha ocurrido a los líderes mundiales es que, entre todos les paguemos los platos rotos a los especuladores para que puedan seguir perpetrando su venenosa labor especulativa. Por eso hemos entrado en una crisis permanente.

Encíclica "Caritas in Veritate" : Una encíclica para América Latina

"Caritas in veritate": Una encíclica para América Latina
Por Leonidas Ortiz, director del Observatorio Pastoral del CELAM
BOGOTÁ, sábado, 11 de julio de 2009 (ZENIT.org).- Publicamos el análisis que ha escrito el sacerdote Leonidas Ortiz , director del Observatorio Pastoral del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) sobre la recién publicada encíclica de Benedicto XVI "Caritas in veritate" (CIV).
* * * Cuando se publicó la "Populorum Progressio", todos los pueblos en desarrollo, vieron en esta carta de Pablo VI una espléndida forma de aplicar el Concilio Vaticano II, particularmente la Gaudium et Spes, a nuestra convulsionada realidad.
Lo mismo sucede ahora. En la Encíclica "Caritas in Veritate" vemos explícita la preocupación de Benedicto XVI por los países en desarrollo, y muy especialmente, por nuestra región latinoamericana y caribeña.
Veamos en qué forma responde la última Carta del Para a nuestra realidad.
1. Frente al atraso de nuestros pueblos:
"la caridad en la verdad", impulsora de un auténtico desarrollo.
"La caridad en la verdad, de la que Jesucristo se ha hecho testigo con su vida terrenal y, sobre todo, con su muerte y resurrección, es la principal fuerza impulsora del auténtico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad" (CIV 1).
2. Frente a sistemas políticos endebles:
la consolidación de regímenes democráticos capaces de asegurar libertad y paz.
Aunque no es necesario que el Estado tenga las mismas características en todos los sitios, Benedicto XVI, dentro de una visión articulada del desarrollo, pide, desde el punto de vista político, "la consolidación de regímenes democráticos capaces de asegurar libertad y paz". (CIV 21).
Es urgente que el fortalecimiento de los sistemas constitucionales débiles vaya acompañado por el desarrollo de otras instancias políticas no estatales, de carácter cultural, social, territorial o religioso. (CIV 41)
3. Frente a los conflictos internos y externos:
promover un diálogo sustentado en valores, escuchando la voz de las poblaciones interesadas.
Para que esos esfuerzos a favor de la paz produzcan efectos duraderos, "es necesario que se sustenten en valores fundamentados en la verdad de la vida. Es decir, es preciso escuchar la voz de las poblaciones interesadas y tener en cuenta su situación para poder interpretar de manera adecuada sus expectativas. Todo esto debe estar unido al esfuerzo anónimo de tantas personas que trabajan decididamente para fomentar el encuentro entre los pueblos y favorecer la promoción del desarrollo partiendo del amor y de la comprensión recíproca. Entre estas personas encontramos también fieles cristianos, implicados en la gran tarea de dar un sentido plenamente humano al desarrollo y la paz". (CIV 72)
4. Frente una visión antropológica inadecuada:
una evangelización que promueva el desarrollo integral de la persona.
"Toda la Iglesia, en todo su ser y obrar, cuando anuncia, celebra y actúa en la caridad, tiende a promover el desarrollo integral del hombre". "El auténtico desarrollo del hombre concierne de manera unitaria a la totalidad de la persona en todas sus dimensiones. (CIV 11)
5. Frente a la crisis que viven nuestras comunidades:
una visión articulada del desarrollo y una nueva síntesis humanista.
Además de presentar la visión articulada del desarrollo que tenía Pablo VI (CIV 21), el Papa se refiere a la crisis por la que pasa el mundo de hoy, la cual requiere comprensión unitaria y una nueva síntesis humanista.
6. Frente al desprecio por la vida humana:
la apertura a la vida, la cual está en el centro del verdadero desarrollo
"La acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca. Fomentando la apertura a la vida, los pueblos ricos pueden comprender mejor las necesidades de los que son pobres, evitar el empleo de ingentes recursos económicos e intelectuales para satisfacer deseos egoístas entre los propios ciudadanos y promover, por el contrario, buenas actuaciones en la perspectiva de una producción moralmente sana y solidaria, en el respeto del derecho fundamental de cada pueblo y cada persona a la vida". (CIV 28)
7. Frente al ateísmo práctico, al fanatismo y al indiferentismo religioso:
afirmar la presencia de un Dios que es garante del verdadero desarrollo de la persona y de los pueblos.
"Dios es el garante del verdadero desarrollo del hombre en cuanto, habiéndolo creado a su imagen, funda también su dignidad trascendente y alimenta su anhelo constitutivo de «ser más»". (CIV 29)
"Aquí se hace indispensable la colaboración entre las diferentes religiones: "La religión cristiana y las otras religiones pueden contribuir al desarrollo solamente si Dios tiene un lugar en la esfera pública, con específica referencia a la dimensión cultural, social, económica y, en particular, política. La doctrina social de la Iglesia ha nacido para reivindicar esa «carta de ciudadanía» de la religión cristiana" (CIV 56).
8. Frente a un desarrollo sin alma:
estimular la vivencia de un amor rico en inteligencia y de una inteligencia llena de amor.
"Sin el saber, el hacer es ciego, y el saber es estéril sin el amor. En efecto, «el que está animado de una verdadera caridad es ingenioso para descubrir las causas de la miseria, para encontrar los medios de combatirla, para vencerla con intrepidez». (CIV 30)
9. Frente a la inequidad social:
dar espacio al principio de gratuidad como expresión de fraternidad.
De América Latina se dice que es el subcontinente más inequitativo del planeta. Benedicto XVI afirma que "el desarrollo económico, social y político necesita, si quiere ser auténticamente humano, dar espacio al principio de gratuidad como expresión de fraternidad" (CIV 34). "Sin formas internas de solidaridad y de confianza recíproca, el mercado no puede cumplir plenamente su propia función económica. Hoy, precisamente esta confianza ha fallado, y esta pérdida de confianza es algo realmente grave" (CIV 35). Urge una "apertura progresiva en el contexto mundial a formas de actividad económica caracterizada por ciertos márgenes de gratuidad y comunión" (CIV 39).
10. Frente a las graves distorsiones de la economía:
una ética financiera internacional y responsabilidad social de la empresa
La economía tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento; no de una ética cualquiera, sino de una ética amiga de la persona (CIV 45). Las dinámicas económicas internacionales están afectadas por graves distorsiones y disfunciones, que requieren también cambios profundos en el modo de entender la empresa. La gestión de la empresa no puede tener en cuenta únicamente el interés de sus propietarios, sino también el de todos los otros sujetos que contribuyen a la vida de la empresa: trabajadores, clientes, proveedores de los diversos elementos de producción, la comunidad de referencia. (CIV 40)
11. Frente al creciente fenómeno del desempleo:
fortalecer una política de un empleo decente para todos y todas
"Pero ¿qué significa la palabra «decencia» aplicada al trabajo? Significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad; un trabajo que, de este modo, haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación; un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar; un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz; un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual; un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación". (CIV 63)
12. Frente a una globalización de corte neoliberal:
favorecer una integración planetaria de orientación personalista y comunitaria, abierta a la trascendencia
"Cuando se entiende la globalización de manera determinista, se pierden los criterios para valorarla y orientarla. Es una realidad humana y puede ser fruto de diversas corrientes culturales que han de ser sometidas a un discernimiento. La verdad de la globalización como proceso y su criterio ético fundamental vienen dados por la unidad de la familia humana y su crecimiento en el bien. Por tanto, hay que esforzarse incesantemente para favorecer una orientación cultural personalista y comunitaria, abierta a la trascendencia, del proceso de integración planetaria". (CIV 42)
13. Frente a la pobreza de los pueblos en desarrollo:
promover una cooperación internacional que tenga en cuenta la solidaridad de la presencia, el acompañamiento, la formación y el respeto
El Papa destaca la urgente necesidad moral de una renovada solidaridad, especialmente en las relaciones entre países en vías de desarrollo y países altamente industrializados (CIV 49). La cooperación para el desarrollo no debe contemplar solamente la dimensión económica; ha de ser una gran ocasión para el encuentro cultural y humano. (CIV 59)
"La cooperación internacional necesita personas que participen en el proceso del desarrollo económico y humano, mediante la solidaridad de la presencia, el acompañamiento, la formación y el respeto. (CIV 47)
14. Frente al deterioro de la ecología:
se hace necesaria una alianza entre el ser humano y el medio ambiente
Eso comporta «el compromiso de decidir juntos después de haber ponderado responsablemente la vía a seguir, con el objetivo de fortalecer esa alianza entre ser humano y medio ambiente que ha de ser reflejo del amor creador de Dios, del cual procedemos y hacia el cual caminamos». (CIV 50)
15. Frente al fenómeno de los desplazados y de los migrantes:
tener en cuenta su cultura, sus valores y su contribución al desarrollo del país que los acoge
"Como es sabido, es un fenómeno complejo de gestionar; sin embargo, está comprobado que los trabajadores extranjeros, no obstante las dificultades inherentes a su integración, contribuyen de manera significativa con su trabajo al desarrollo económico del país que los acoge, así como a su país de origen a través de las remesas de dinero. Obviamente, estos trabajadores no pueden ser considerados como una mercancía o una mera fuerza laboral. Por tanto no deben ser tratados como cualquier otro factor de producción. Todo emigrante es una persona humana que, en cuanto tal, posee derechos fundamentales inalienables que han de ser respetados por todos y en cualquier situación". (CIV 62)
16. Frente a los nuevos desafíos en la comunidad internacional:
promover la reforma la ONU y dar una voz eficaz a las naciones más pobres
"Ante el imparable aumento de la interdependencia mundial, y también en presencia de una recesión de alcance global, se siente mucho la urgencia de la reforma tanto de la Organización de las Naciones Unidas como de la arquitectura económica y financiera internacional, para que se dé una concreción real al concepto de familia de naciones. Y se siente la urgencia de encontrar formas innovadoras para poner en práctica el principio de la responsabilidad de proteger y dar también una voz eficaz en las decisiones comunes a las naciones más pobres". (CIV 67)